El oficialismo brasileño, encabezado por el dictador Luiz Inácio Lula da Silva, presentó una solicitud formal ante el Supremo Tribunal Federal (STF) para que se decrete la detención preventiva del diputado federal Eduardo Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.
La maniobra se inscribe en una serie de acciones judiciales que el gobierno viene impulsando contra figuras de la oposición, en lo que muchos sectores califican como un intento sistemático de neutralizar adversarios políticos mediante el uso del aparato estatal.
La presentación fue realizada por los legisladores oficialistas Randolfe Rodrigues y Lindbergh Farias, voceros del Partido de los Trabajadores (PT), quienes acusan al legislador de haber promovido gestiones diplomáticas en Estados Unidos que derivaron en la imposición de aranceles comerciales contra Brasil.














