La emigración masiva de cubanos hacia Estados Unidos y otros países de la región es vista por muchos como una prueba directa del fracaso del sistema impuesto por el castrismo.
Fuerte rechazo en redes contra el ex asesor de Obama
Tras la publicación de Rhodes, las redes sociales se llenaron de respuestas cuestionando su postura y acusándolo de relativizar los crímenes de una dictadura que lleva más de medio siglo en el poder.
Muchos usuarios recordaron que mientras Rhodes habla de “una nación empobrecida por sanciones”, millones de cubanos crecieron bajo un sistema sin libertad política, sin elecciones libres y con una economía completamente controlada por el Estado.
Otros también apuntaron contra el legado internacional de Obama, señalando que varias de sus políticas exteriores buscaron acercamientos con gobiernos autoritarios bajo la idea de “normalización diplomática”, pero terminaron otorgándoles legitimidad internacional sin exigir cambios concretos.
El legado del deshielo con Cuba vuelve a quedar bajo la lupa
La polémica alrededor de Rhodes aparece en un contexto internacional donde múltiples gobiernos occidentales endurecieron nuevamente sus posiciones frente a regímenes autoritarios como Cuba, Venezuela e Irán.
En ese escenario, las declaraciones del ex asesor de Obama fueron interpretadas por muchos como otro intento de la vieja estructura progresista estadounidense de seguir justificando o minimizando los abusos cometidos por gobiernos socialistas aliados ideológicamente.
Lejos de generar empatía, el mensaje terminó exponiendo nuevamente el rechazo que todavía provoca en amplios sectores de la opinión pública el legado político del acercamiento de Obama con el régimen cubano.












