El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, vetó dos proyectos de ley que habrían creado un nuevo marco legal para las parejas convivientes, incluidas las del mismo sexo, frustrando una de las principales iniciativas impulsadas por el gobierno del primer ministro Donald Tusk en materia de derechos civiles. La decisión mantiene sin cambios la legislación polaca, que continúa sin reconocer legalmente las uniones entre personas del mismo sexo.
Las iniciativas legislativas proponían la creación de los llamados "contratos de convivencia", un instrumento que habría permitido a dos adultos regular aspectos como la propiedad compartida, el acceso a información médica, la representación en determinadas decisiones personales y cuestiones relacionadas con herencias y funerales.











