Renee Nicole Good, la mujer que fue abatida por un oficial federal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras intentar atropellarlo con su vehículo, era una activa militante anti-ICE en la ciudad de Minneapolis y formaba parte de organizaciones violentas que atacan los operativos federales contra la inmigración ilegal en el estado de Minnesota.
De acuerdo con información revelada por medios estadounidenses, Good era considerada una “guerrera” dentro de estos espacios de extrema izquierda y participaba de manera activa en acciones de confrontación con las autoridades federales.
Good, quien se había mudado a Minneapolis el año anterior, se vinculó con el activismo anti-ICE a través del entorno escolar de su hijo de seis años. Según relataron distintas fuentes, el niño asistía a una escuela progresista que promueve abiertamente una agenda política y social, se jacta de poner “la justicia social primero” y prioriza “involucrar a los niños en el activismo político y social”.













