Rusia dio inicio oficialmente a la campaña para las elecciones legislativas previstas para septiembre con la detención del dirigente opositor Borís Nadezhdin, una de las figuras más conocidas de la oposición al presidente Vladímir Putin. El arresto se produjo pocas horas después de que comenzara formalmente el proceso electoral y fue interpretado por sectores opositores como un nuevo episodio de tensión política en el país.
Nadezhdin fue detenido por la policía en Moscú y trasladado a una comisaría para ser interrogado. Las autoridades rusas lo acusan de haber difundido símbolos considerados extremistas en un video publicado en redes sociales, una infracción contemplada por la legislación vigente. El dirigente rechazó la acusación y sostuvo que el procedimiento tiene como objetivo impedir su participación en las elecciones parlamentarias.













