
El avión involucrado, un Learjet 35A, aterrizaba en el aeropuerto de Scottsdale después de haber salido de Austin, Texas. Según la Administración Federal de Aviación (FAA), el avión perdió el control al aterrizar, lo que lo hizo salirse de la pista de aterrizaje y colisionar con un jet Gulfstream G-200 que se encontraba estacionado en la rampa del aeropuerto.
La FAA confirmó que la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) está investigando las causas del accidente. A su vez, los recientes incidentes que involucran aviones de distintas envergaduras y en distintas condiciones ponen en cuestionamiento la eficiencia de la FAA.
Los equipos de respuesta rápida del aeropuerto de Scottsdale, incluyendo personal de bomberos y policías, llegaron al lugar en menos de un minuto tras el accidente, y comenzaron de inmediato las labores de rescate.
















