Este miércoles, los rebeldes sirios, encabezados por los yihadistas de Hayat Tahrir al Sham (HTS), lanzaron una ofensiva militar sorpresa contra las fuerzas del régimen de Bashar al Assad.
El apoyo a Assad, compuesto por Irán y sus milicias, así como por Rusia, se vio debilitado y desviado hacia los conflictos en Líbano y Ucrania, respectivamente.
Inicialmente, HTS declaró que el objetivo de la ofensiva era únicamente recuperar los territorios perdidos en 2020, antes del último acuerdo de alto el fuego.










