Con más del 60% de los votos en el conteo preliminar, el gobernador paulista se impone sobre Fernando Haddad por una amplia diferencia y fortalece al bolsonarismo en el mayor distrito electoral de Brasil.
El estado de San Pablo, el epicentro político y mayor colegio electoral de Brasilcon más de 34 millones de votantes, se convirtió en el escenario de una victoria categórica e incontestable para las fuerzas de la libertad. Con el 47% de las mesas escrutadas, el gobernador derechistaTarcísio de Freitas logró una reelección aplastante al alcanzar el 64,33% de los sufragios, lo que equivale a 6.853.195 votos. Tarcísio de Freitas, exministro de Infraestructura de Jair Bolsonaro y gobernador del estado desde 2023, humilló de forma contundente al ministro de Economía del régimen de Luiz Inácio Lula da Silva, Fernando Haddad. El candidato socialista del Partido de los Trabajadores (PT) y excandidato presidencial en 2018 quedó sepultado con tan solo un 34,78%, acumulando apenas 3.705.411 votos.
La superioridad conservadora se reconfirmó a medida que avanzó el conteo oficial. Al alcanzarse el 67% de las secciones electorales escrutadas, Tarcísio de Freitas sostuvo un imponente 63,53% de los votos, preservando una diferencia abrumadora de casi 30 puntos sobre Fernando Haddad.
Tarcisio reelige como gobernador de San Pablo
Ante semejante avalancha de votos, el prestigioso instituto de encuestasDatafolha dio la elección por totalmente sentenciada. Este resultado histórico consolida a Tarcísio de Freitas como el gran referente de la derecha en el motor económico del país y marca un rechazo absoluto de la sociedad paulista a la agenda económica de Lula da Silva.
Esta contundente victoria en San Pablo encabeza una marea conservadora que se extendió por todo el mapa brasileño durante estas elecciones generales.
La jornada electoral movilizó a más de 158,7 millones de ciudadanos habilitados, quienes expresaron su voluntad democrática a través de 500.000 urnas electrónicas distribuidas en 92.000 lugares de votación a lo largo de 5.570 municipios.
En estos comicios decisivos, la población definió la fórmula presidencial, la renovación de los 27 estados, 513 diputados, dos tercios del Senado (54 escaños) y los integrantes de las asambleas legislativas regionales.
Haddad y Lula
En la misma línea de respaldo masivo a los candidatos de la derecha, el estado de Río de Janeiro, con casi 13 millones de electores, coronó la elección a gobernadores otorgando el 50% de los votos válidos a Douglas Ruas, candidato alineado al bolsonarismo.
El clima de cambio de época quedó registrado desde las primeras horas del domingo, cuando el senador y principal candidato opositor de la derecha por el Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro —hijo del expresidenteJair Bolsonaro—, votó tempranamente en Río de Janeiro.
Con total firmeza, Flávio Bolsonaro declaró ante la prensa: “Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era del atraso”, añadiendo con optimismo: “Quiero que Brasil elija a su presidente hoy”. La jornada electoral dejó en claro que el pueblo brasileño ha respaldado masivamente el liderazgo conservador, propinando un duro golpe al socialismo de Lula da Silva.