El gobernador afirmó que tanto la Hermandad Musulmana como CAIR han expresado objetivos ideológicos que buscan imponer la ''sharia'' por la fuerza y establecer la dominación islámica global. ''Estos extremistas radicales no son bienvenidos en nuestro estado'', declaró, señalando además que estarán impedidos de adquirir propiedades en Texas.
La decisión se enmarca en el tono firme que Abbott ha adoptado respecto a organizaciones y movimientos que respaldan agendas que ponen en riesgo la seguridad nacional y promueven discursos radicales.
Desde su perspectiva, la medida responde a la necesidad de proteger a Texas de cualquier grupo que pueda actuar como plataforma de apoyo ideológico, financiero o logístico a organizaciones terroristas.













