Bruselas cuestionó la exclusión de candidatos opositores, las condenas por expresar disidencia y la ausencia de observadores de la OSCE en las elecciones legislativas rusas.
La Unión Europea cuestionó este viernes el desarrollo de las elecciones legislativas de Rusia y acusó a las autoridades de utilizar medidas represivas para limitar las alternativas disponibles para los votantes. La denuncia se produjo mientras los ciudadanos rusos comenzaron a votar en las primeras elecciones parlamentarias celebradas desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.
El portavoz de Asuntos Exteriores de la Comisión Europea, Christian Wigand, afirmó que la forma en que se desarrollan los comicios demuestra, según Bruselas, una creciente erosión de las condiciones democráticas en Rusia. La Comisión señaló específicamente la exclusión de candidatos opositores y las condenas judiciales contra personas que expresaron posiciones contrarias al Gobierno o a sus políticas.
Rusos votando en las elecciones legislativas
Según la UE, algunas de esas medidas incluyen penas de prisión de hasta un año por expresar oposición política. Bruselas sostiene que estas restricciones reducen las posibilidades de que fuerzas opositoras puedan competir electoralmente y limitan el acceso de los ciudadanos a información independiente.
Otro de los cuestionamientos europeos está relacionado con la supervisión internacional. La Comisión criticó que Rusia no haya invitado a observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para fiscalizar las elecciones. Según Bruselas, esta decisión incumple compromisos asumidos por Moscú ante la organización.
Los comicios se desarrollan entre el 18 y el 20 de septiembre y permitirán renovar los 450 escaños de la Duma Estatal, la cámara baja del Parlamento ruso. También se celebran simultáneamente elecciones regionales y locales en distintas partes del país.
La elección tiene además una particularidad: partidos y candidatos abiertamente contrarios a la guerra contra Ucrania quedaron fuera de la competencia. Las voces contrarias a la guerra fueron marginadas del proceso, mientras el partido oficialista Rusia Unida busca mantener su posición dominante en la Duma.
Vladimir Putin junto al dictador Xi Jinping
Bruselas también rechazó la realización de elecciones rusas en territorios ucranianos ocupados por Moscú. La UE considera que la organización de estos comicios constituye una violación del derecho internacional y afirmó que no reconocerá ni las votaciones ni sus resultados en esos territorios.
Las elecciones de septiembre constituyen así una nueva prueba para el sistema político ruso, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y por las restricciones impuestas a sectores de la oposición.