El acuerdo con Hunt Oil busca recuperar e incrementar la producción de los campos Caro y Carisito, en el este del país, en medio de la apertura del sector energético venezolano a nuevas inversiones.
El régimen de Venezuela firmó un contrato con la empresa estadounidense Hunt Oil para desarrollar los campos petroleros y gasíferosCaro y Carisito, ubicados en el este del país. El acuerdo establece un modelo de participación productiva destinado a recuperar e incrementar la producción de ambas áreas como parte del plan de recuperación económica impulsado por la administración Trump.
La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, informó sobre el acuerdo durante una visita oficial a Estados Unidos. La funcionaria destacó la experiencia de Hunt Oil y señaló que la compañía tendrá como objetivo principal recuperar la producción de los campos y contribuir a su desarrollo.
La ministra de Hidrocarburos de Venezuela Paula Henao
El contrato representa un nuevo paso en la estrategia del régimen de Delcy Rodríguez para atraer capital y tecnología extranjera al sector energético venezolano. La industria petrolera constituye la principal fuente de ingresos del país y las autoridades buscan aumentar la producción mediante acuerdos con empresas privadas internacionales.
Caro y Carisito se encuentran entre las áreas que requieren inversiones para recuperar su capacidad productiva. La participación de Hunt Oil permitirá incorporar capital, tecnología y experiencia técnica.
El acuerdo se produce además en un momento de creciente acercamiento entre Venezuela y empresas estadounidenses gracias al gobierno de Donald Trump. En los últimos meses, distintas compañías internacionales comenzaron a evaluar nuevas oportunidades en el sector energético venezolano.
Hunt Oil no será la única empresa estadounidense involucrada en esta nueva etapa. El régimen venezolano también anunció una alianza con SLB, anteriormente conocida como Schlumberger, para realizar un estudio integrado de yacimientos en el país.
La apertura del sector energético forma parte de una transformación más amplia de la política económica venezolana. En paralelo, el régimen ha avanzado en acuerdos con compañías internacionales para recuperar infraestructura energética y aumentar la producción de hidrocarburos.
Una petrolera venezolana
El contexto también resulta significativo porque Venezuela registró un crecimiento de su economía del 7,14% durante el segundo trimestre de 2026, impulsado principalmente por la recuperación de la actividad petrolera promocionada por la administración Trump.
El contrato con Hunt Oil apunta, precisamente, a profundizar esa recuperación. Para Caracas, incrementar la producción permitiría aumentar los ingresos provenientes de los hidrocarburos y fortalecer una economía que todavía enfrenta importantes problemas estructurales.
El acuerdo entre Venezuela y Hunt Oil refleja así una mayor presencia de capital estadounidense en la industria petrolera venezolana, con el objetivo de recuperar campos existentes y elevar progresivamente la producción de crudo y gas.