Aunque reconoció que Zuckerberg tiene sus propios intereses corporativos, enfatizó su disposición a colaborar en iniciativas alineadas con la administración entrante, en un claro gesto por parte del magnate en establecer una relación positiva con el republicano.
La reunión, solicitada por Zuckerberg, se centró en intercambios cordiales. El CEO de Meta felicitó a Trump por su victoria electoral, marcando un contraste con las tensiones previas entre ambos.
Trump había calificado a Facebook como un enemigo del pueblo y acusado a la compañía de haber influido en las elecciones de 2020 a través de los más de $400 millones que Zuckerberg destinó a financiar procesos electorales locales, una acción conocida como “Zuckerbucks” y criticada ampliamente por los republicanos y el pueblo norteamericano.














