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Luis Camacho: el hombre que provocó la salida del dictador Evo Morales y ahora va por la presidencia

El dirigente cívico y candidato a Presidente fue la principal figura en la expulsión del dictador Evo Morales en 2019 tras su masivo fraude electoral. Con la baja de la candidatura de Añez, recuperó su protagonismo y se perfila como el principal candidato de derecha en Bolivia.

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Luis Fernando Camacho es un nombre profundamente ligado a la finalización y expulsión de la tiranía socialista de Evo Morales en Bolivia. El empresario oriundo del departamento de Santa Cruz, el más rico de Bolivia, salió a la palestra pública nacional durante su gestión en el Comité Pro Santa Cruz posterior al escandaloso fraude electoral propiciado por el MAS. 

Durante su breve gestión de 9 meses en el Comité Cívico siempre tuvo una postura radical y contestataria a las determinaciones del gobierno de Morales, actitudes que posteriormente lo colocaron como una nueva alternativa de derecha en la oposición que estaba dominada por el socialdemócrata Carlos Mesa. 
Iniciando su gestión cívica se envolvió en la defensa absoluta de las tierras del este del departamento de Santa Cruz, donde Evo Morales trató de acarrear personas del occidente del país para mover la balanza electoral en su favor. Esto era completamente ilegal, puesto que la ley establece que el derecho de la tierra es preferente para los habitantes del lugar, pero el MAS lo llevó a cabo de misma manera y sin la iniciativa de Camacho no podría haberse frenado.
Durante su visita a la zona, se organizaron bloqueos en las carreteras que culminaron con el retroceso del Gobierno nacional en sus intenciones de trasladar votantes a las zona más opositora a su régimen.
Posteriormente, ante la habilitación de Evo Morales como candidato para las elecciones de 2019 de forma arbitraria, Camacho convocó a un paro cívico de 24 horas para el 9 de julio, bajo la exigencia de respeto al referendo del 21 de febrero de 2016 y la renuncia de todos los vocales del Tribunal Supremo Electoral. La medida fue acatada de forma contundente por todos los santacruceños y culminó con una convocatoria al Paro Nacional del 21 de agosto.
Inicio del paro cívico departamental del 9 de julio.

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Tras haber consolidado un importante apoyo regional, y con una profunda consternación en la ciudadanía por los incendios forestales en la Chiquitanía, ocasionados por las comunidades acarreadas por el MAS, Camacho finalmente suspendió la medida del paro en Santa Cruz y en la Asamblea de la Cruceñidad, el organismo deliberante del Comité Cívico, propuso llamar a un Cabildo para el 4 de octubre en defensa de la tierra y del voto, una verdadera medida revolucionaria.

Llegado el día, el Cabildo en Santa Cruz contó con la asistencia de más de un millón y medio de personas (aprox. 50% de la población del departamento) en donde los asistentes determinaron el desconocimiento a una victoria de Morales en las elecciones del 20 de octubre, expulsión de los acarreados en la Chiquitanía, encaminar el país hacia un federalismo, entre otras decisiones.
Al día de las elecciones, tras la paralización del sistema de conteo que daba ventaja a Carlos Mesa, Camacho convocó a la población a un paro general indefinido contra el evidente fraude, y dio un discurso de convocatoria con un fuerte mensaje anti-comunista.

“Bolivia no solamente va a acabar con la tiranía en el país, Bolivia va a ser el mensajero para todo el mundo de que el comunismo no va más”.

Mientras el paro se desarrollaba y se replicaba en otras regiones del país, como en Beni, donde se derribó una estatua de Hugo Chávez, Camacho, el 2 de noviembre, ante la evidencia del masivo fraude que había realizado el Gobierno, decidió dar una estocada final y dijo públicamente que Evo Morales tenía 48 horas para renunciar a su cargo, caso contrario radicalizarían las medidas del paro en toda Bolivia.

Pasadas las 48 horas, el 4 de noviembre, ante un multitudinario Cabildo en Santa Cruz, Camacho anunció que llevaría personalmente a La Paz la carta de renuncia de Morales para que la firme. 

Camacho anunciando las nuevas medidas, entre ellas, la entrega de la carta de renuncia.

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Luego de varios intentos fallidos de llegar a La Paz, y con un motín policial desarrollándose, el 10 de noviembre ingresó al Palacio de Gobierno y dejó la carta de renuncia junto a una biblia en una oficina presidencial que ya estaba vacía. Minutos más tarde, Morales anunció su renuncia a la presidencia y huyó hacia México.

Habiendo renunciado Morales, el vicepresidente García Linera, y los presidentes de ambas cámaras del Parlamento, asumió la presidencia la senadora Jeanine Añez, de la oposición, siguiente en la línea constitucional ya que tenía el cargo de Vicepresidente del Senado.

La organización del Gobierno transitorio acogió sugerencias de nombres para el gabinete ministerial. Fernando Camacho, en su posición de líder consagrado, propuso a personas para los distintos Ministerios, entre los que destacan la canciller Karen Longaric, la ex ministra de Comunicación Roxana Lizárraga y el ministro de Defensa Fernando López. 

Estas tres personas fueron claves para pacificar al país de la convulsión que ocasionaron los masistas, para romper los vínculos diplomáticos con los regímenes socialistas del mundo, para expulsar a los falsos médicos cubanos y para develar las excentricidades en las que vivía la cúpula socialista de Morales.

Jeanine Añez cuando asumió la presidencia, junto a los líderes cívicos, entre ellos, Fernando Camacho con una biblia (a su derecha) y Marco Pumari con un abandera de Bolivia(a su izquierda).

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Una vez pacificado el país, Jeanine Añez cumplió su promesa y llamó a elecciones. Contando con una notable aceptación en toda Bolivia y con Añez asegurando que no se metería en el proceso electoral como candidata, Luis Fernando Camacho decide presentarse como candidato para Presidente. Tras varios sucesos, se confirmó que iría en fórmula con el otro líder cívico de Potosí, Marco Pumari en una alianza política que denominaron “CREEMOS“.

De esta forma, el llamado “Bolsonaro boliviano”, por su impronta cristiana, su cercanía a las derechas populares del mundo y su defensa de la libertad, se mostró como la principal opción de la derecha para llegar al Gobierno, desplazando la dicotomía izquierda/extrema izquierda de las últimas elecciones entre Carlos Mesa y Evo Morales.

Durante su periodo como candidato previo a la llegada de la pandemia, se mostró entre el segundo y tercer puesto en las encuestas de intención de voto, a veces por arriba de Mesa y otras veces por debajo, pero siempre mostrando un importante caudal de votos. Pero todo terminó cuando la presidente Jeanine Añez, yendo en contra de su promesa, decidió postularse como candidata.

Rápidamente Camacho quedó desplazado abajo de Añez, quien subió al primer puesto y se presentó como una candidata que reunía tanto el voto de centro como el de derecha, lo cual llevó al líder cívico a tener que radicalizar más su discurso y salir en busca de votos que normalmente no pretendería tener.

Descolocado, se peleó con su candidato a vice Pumarí, no pudo consolidar un plan económico de libre mercado por miedo a perder estos votos ante Añez, y se desplomó en las encuestas.

Gigantografía de Camacho echando a patadas a Evo Morales del país.

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Llegada la pandemia y las medidas de cuarentena nacional, Camacho formó brigadas de apoyo para las personas de recursos limitados, con las cuales distribuía en varias regiones alimentos, artículos de bioseguridad y medicinas, debido a que gran parte de la población es de ingresos bajos y con fuentes laborales informales, que se vio terriblemente afectada por la cuarentena que impuso la presidente Añez.

Estas acciones recordaron a muchos a lo realizado por Guillermo Lasso en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, que también lo catapultó a una candidatura a la presidencia.

Camacho fue muy crítico con las políticas sociales del gobierno de Jeanine Añez, particularmente con los bonos financiados por la deuda y con los enormes escándalos de corrupción en la compra de respiradores y elementos de bioseguridad con sobreprecios.

También lo fue con el Movimiento al Socialismo y su líder Evo Morales, quien desde Buenos Aires instruyó a sus militantes que bloquearan el transporte de oxígeno para los enfermos de COVID-19. 

Añez, como candidata, no se animó a usar la fuerza del Estado para romper estos bloqueos por miedo a perder imagen positiva de algunos grupos de centro-izquierda que estaban dudando todavía entre votarlo a Mesa o a ella. Camacho, en su costumbre de líder cívico, anunció que él iba a desbloquear las rutas nacionales junto a sus brigadas solidarias si el Gobierno no actuaba. Finalmente, Añez dio la orden para hacer el desbloqueo, pero ya era muy tarde.

La población vio con malos ojos esta demostración de debilidad y, tras algunas encuestas que la dieron con una bajísima intención de voto, Añez decidió renunciar a la candidatura. Así, Camacho, que se había preparado para enfrentarse tanto a la izquierda como a la centro-derecha, quedó de un día para el otro de vuelta en la posición solitaria de tener que representar a todo el espectro conservador del país.

Tras la finalización de los bloqueos, y el reinicio de las actividades electorales, Camacho re-inició su campaña en Santa Cruz con una enorme caravana de vehículos en respaldo a su candidatura presidencial. Luego, llevó estas caravanas a otras regiones donde supuestamente no tiene apoyo del electorado, lo cual quedó refutado ante las enormes multitudes que reunió.

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El plan de gobierno de Camacho, a tan solo dos semanas de la elección, radica en acabar con las leyes socialistas legisladas por el MAS en su periodo de Gobierno. A diferencia de los otros candidatos, propone que el camino para superar la crisis económica no sea el endeudamiento como quieren Luis Arce (MAS) y Carlos Mesa (CC), sino que estimular la inversión bajando impuestos y aumentar la producción con el sector privado como el protagonista.

El notable liderazgo que construyó le puede dar la clave de la gobernabilidad en el país. Las últimas encuestas muestran que la elección no sería definida el 18 de octubre, si no que se irá a balotaje entre los 2 primeros candidatos, en una segunda vuelta que se realizará el 29 de noviembre.

El principal desafío que tiene Camacho ahora es salir segundo, vencer al socialdemócrata Carlos Mesa, e ir a un mano a mano contra Luis Arce. De esta manera, por descarte, lograría el apoyo de millones de bolivianos que entienden que el MAS es un partido propio de un régimen autoritario. 

En el caso de que no sea electo, y que Carlos Mesa vaya al balotaje, como ocurrió en 2019, los parlamentarios que obtenga su partido serán los encargados de impedir una inminente alianza entre el MAS y el CC, ambos frentes con tendencia de izquierda.

Con la trayectoria anticomunista de las protestas, el apoyo general del electorado en las actividades y las propuestas liberales pro mercado que ha empezado a impulsar en el tramo final de la campaña, podría ser quien dé una sorpresa a los votantes en la elección y termine completando el giro de Bolivia hacia la derecha.

Caravanas de Camacho en todo el país, ante enormes multitudes.

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Bolivia

Jeanine Añez es víctima de crímenes de lesa humanidad como presa política de Evo Morales

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La ex presidente trató de quitarse la vida luego de ser imputada por genocidio en una causa que busca aplacar a la oposición del régimen socialista del MAS.

El pasado 17 de agosto, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), presentó el informe final encargado por la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre los hechos posteriores a la renuncia de Evo Morales en noviembre de 2019 y la suba al poder de Jeanine Añez, actualmente detenida en el penal de Miraflores por el régimen socialista.

El informe señala en sus páginas que, durante el periodo anterior y posterior a la llega de Añez al poder, se cometieron violaciones a los derechos humanos, uso indiscriminado de la fuerza y masacres en Bolivia.

El informe cuestiona el accionar de las fuerzas del orden y del Ejército que contuvieron a grupos patrocinados por Evo Morales que planeaban explotar una planta de gas en La Paz, y volar un puente en Cochabamba (Senkata y Sacaba).

Sin embargo, el mismo informe arroja enunciados que expresan que en el epílogo del gobierno de Morales también se cometieron abusos, entre los sucesos señalan a los enfrentamientos en Montero (Santa Cruz), donde perdieron la vida dos personas ligadas al Comité Pro Santa Cruz, entonces liderado por el derechista Luis Fernando Camacho. 

De la misma forma, también denuncia actos de violencia contra una caravana de jóvenes que se dirigían a La Paz el día de la renuncia de Morales, cuyos integrantes fueron emboscados, y en el caso de las mujeres, abusadas sexualmente.

El informe continúa y expresa rotundamente que los hechos de violencia, crisis política, y la convulsión social se origina en el irrespeto al referéndum constitucional para habilitar a Morales a una cuarta reelección y la emisión de la sentencia constitucional que lo habilitaba.

De todos modos, el GIEI aclara que el informe no es vinculante y que no debe ser utilizado para hacer persecución política de las personas nombradas, ni los de Añez ni los de Morales

Sin embargo, la fiscalía de Bolivia decidió ignorar todas las partes del informe que condena a Evo Morales y tomar las partes que involucran a Jeanine Añez e iniciar los mecanismos para llevarla a un juicio en el parlamento por genocidio, de donde puede salir con una condena de 20 años de cárcel, omitiendo la recomendación de GIEI.

Con esta nueva acusación fiscal, la ex mandataria tiene sobre ella cargos por al menos 7 delitos: resoluciones contrarias a la constitución y las leyes, sedición, terrorismo, conspiración, y ahora genocidio, lesiones graves y gravísimas y lesiones seguidas de muerte.

Fruto de estas investigaciones, y de las 2 detenciones preventivas que pesan en contra de la ex mandataria, su salud se ha visto drásticamente afectada, tanto física como mentalmente. Durante los últimos meses, ha sido aislada de su entorno familiar, se le ha negado el acceso visitas y se le ha otorgado una precaria atención médica, pese a que tiene patologías de hipertensión y el antecedente de haber tenido COVID-19 el año pasado.

Sus abogados han interpuesto al menos cuatro acciones judiciales para que salga de la cárcel y se defienda en libertad, las cuales han sido rechazadas. Paralelamente, su hija, Carolina Ribera, también ha denunciado que no se le informa nada sobre el estado de salud de su madre, ni se le informa sobre los fármacos que le suministran las autoridades de la cárcel.

Este sábado, la prensa local informó que Añez intentó quitarse la vida en su celda. El ministro de gobierno, Carlos del Castillo, en conferencia informó que se trasladó a la ex presidente para recibir atención médica y psicológica, puesto que tiene lesiones en las muñecas y antebrazos realizadas con un material plástico, que evidencian la intencionalidad suicida de sus actos.

Esta noticia causó un revuelo en el panorama político. Los ex presidentes Jorge Quiroga, Carlos Mesa y Jaime Paz emitieron un pronunciamiento en repudio a las arbitrariedades del proceso, y solicitaron salvaguardar sus derechos fundamentales a la vida, integridad y el debido proceso.

Añez actualmente atraviesa una de las peores situaciones a las que se puede someter a un ser humano: está tirada en una celda, sin atención médica, probablemente torturada por los agentes del régimen, siendo despojada de todos sus derechos humanos, mientras en Latinoamérica todos los países hacen oído sordo a la situación, a excepción de Jair Bolsonaro en Brasil.

Mientras mandatarios de izquierda como Alberto Fernández o López Obrador han hablado toda su carrera política de las violaciones de los derechos humanos en las dictaduras latinoamericanas, ahora aplauden con esmero a la brutal persecución política y crímenes de lesa humanidad contra quienes gobernaron Bolivia constitucionalmente hasta hace algunos meses.

Pronunciamiento de los ex presidentes de Bolivia.

Igualmente, tras conocer los intentos de quitarse la vida, su equipo de abogados interpuso nuevas acciones para que salga de la cárcel y al menos consiga un arresto domiciliario, sin exito hasta ahora.

De igual forma, periodistas, médicos y analistas observan que la tortura judicial a la que es sometida Jeanine Añez busca acabar con su vida. Puesto que fue detenida arbitrariamente sin que se inicien investigaciones, se ordenó su detención en cárcel pese a que no existían riesgos de fuga ni obstrucción a la justicia, y finalmente, se le ha suministrado fármacos que le pueden estar alterando la conciencia.

En definitiva, el régimen de Evo Morales a través del gobierno de Luis Arce se aleja de su retórica de reconciliación, y se coloca firmemente en la ya conocida práctica del Socialismo del Siglo XXI, lejano del respeto a los derechos humanos, cercano a las intenciones de eliminar a quienes no se alineen a su agenda.


Por Diego Salvatierra, para La Derecha Diario.

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Bolivia

Congresistas de Bolivia deberán saludar en idiomas indígenas para participar de los debates

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Para verificar que los congresistas hablen idiomas nativos, el partido de Evo Morales empezará a exigir que los parlamentarios hablen en este idioma para dar el saludo inicial antes de los debates en los recintos. Se afianza plenamente el fascismo indigenista en Bolivia.

El presidente de la Cámara de Diputados, el masista Freddy Mamani, lacayo de Evo Morales, introdujo un nuevo procedimiento parlamentario para que los congresistas deban saludar en idiomas indígenas al inicio de su discurso para poder participar de los debates en el recinto.

Posterior a la sesión inaugural del nuevo edificio para el órgano legislativo de Bolivia, que costó casi 600 millones de bolivianos (aprox. 87 millones de dólares), Mamani informó a la prensa que los asambleístas que omitan los idiomas nativos no podrán intervenir en los debates.

Estoy pensando para los actuales parlamentarios, sacar un instructivo, para poder usar la palabra y que al menos salude en un idioma originario. Si no saluda, no tiene la palabra”, dijo.

También añadió que empezarán a verificar que todos los funcionarios públicos del país hablen los idiomas nativos de sus regiones, puesto que es un requisito establecido en la Constitución de Evo Morales utilizar el idioma español junto a uno de los 36 idiomas nativos reconocidos para acceder a la función pública.

“Para acceder al desempeño de funciones públicas se requiere: 

7. Hablar al menos dos idiomas oficiales del país.”

Art. 234 – Constitución Boliviana

Los funcionarios públicos, tanto de cargos designatorios como electivos, presentan ante la autoridad competente un documento que acredita el conocimiento de una lengua indígena, pero en los años previos a la salida de Evo del gobierno esta verificación muchas veces se pasaba por alto.

Pero según Mamani “esto se terminó” y a partir de ahora se tendrá tolerancia cero para los funcionarios que no sepan las lenguas de los pueblos indígenas

Sin embargo, exigir este tipo de reglamentos es un acto contradictorio para los que militan en el Movimiento al Socialismo. En el pasado, el ex presidente “indígena” Evo Morales, saludó en aymara a un grupo de seguidores, tiempo después, conocedores de la lengua aseguraron que sus palabras no tenían el acento propio del idioma, dando a entender que fue memorizado para el momento y que en verdad ni el propio ex mandatario sabe más que el español.

De forma similar, el ex vicepresidente, el terrorista Álvaro García Linera recibió por parte de una periodista la solicitud de expresar al país un saludo en una lengua nativa para demostrar que cumplía con la norma constitucional. La ex autoridad no lo hizo y argumentó que su conocimiento en las lenguas indígenas estaba en sus certificados presentados al Tribunal Supremo Electoral.

En la legislatura pasada, la bancada del MAS también pasó calores por el mismo tema relacionado al manejo de la lengua indígena. En 2018, durante una sesión de interpelación al entonces ministro de Gobierno de Morales, Carlos Romero, se tuvo que suspender el evento porque el ex diputado y ex candidato a gobernador de La Paz, Rafael Quispe, eligió realizar sus preguntas en Aymara, y a pesar de que había presentado la certificación, Romero desconocía esta lengua.

De la misma forma, desde los años en que se desempeñaba como ministro de Economía, jamás se vio al actual presidente Luis Arce expresarse ante la prensa o la población en idiomas originarios.

Previo a las declaraciones supremacistas e hipócritas de Mamani, se inauguró el nuevo edificio del Congreso de Bolivia. La gigante infraestructura que altera la imagen colonial del centro de La Paz, y más allá de responder a las “necesidades del Estado”, se trata de un regalo hecho por la clase política para sí mismos costeado por los impuestos de todos los bolivianos.

Vista actual de la plaza Murillo en La Paz, la Casa Grande del Pueblo (der.) y el nuevo edificio del congreso (izq.)

Desde el MAS aseguran que con la nueva infraestructura “se deja atrás el pasado republicano racista y excluyente” y “se considera a todas las nacionalidades originarias del país”.

Empero, la exorbitante construcción, está repleta de simbología y divinidades del lado occidental del país, y no considera a las culturas del oriente y los valles de Bolivia, según lo expresado desde la oposición que calificó a la obra como “discriminatoria”.

Hemiciclo parlamentario con la figura del dios quechua Inti en el fondo

Por Diego Salvatierra, para La Derecha Diario.

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Bolivia

El gobierno de Bolivia es un refugio de delincuentes: Mario Cronenbold fue designado embajador en Paraguay

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Mario Cronenbold, candidato fracasado del MAS en las pasadas elecciones regionales y ex convicto por corrupción, fue nombrado por el presidente Luis Arce como nueva autoridad diplomática en el país guaraní.

El empresario, representante de Evo Morales en el oriente y ex candidato a gobernador por el MAS en Santa Cruz, derrotado por el derechista Camacho, recibió una nueva designación como funcionario público, esta vez en el área diplomática como embajador plenipotenciario de Bolivia en Paraguay.

El presidente Luis Arce envió una carta al vicepresidente David Choquehuanca en su calidad de presidente del Congreso, donde informaba sobre la designación, esto a fin de que la cámara de Senadores apruebe el mismo.

El Senado aprobara la designación sin problemas, puesto que cuando en la anterior legislatura en donde el MAS tenía los 2/3 de los votos, modificó los reglamentos parlamentarios para que solo sea necesaria la actual mayoría simple que poseen, una medida que afianzó los poderes de la dictadura parlamentaria que utiliza el MAS.

Cronenbold, antes de ingresar a la política, se había desempeñado en el área empresarial, posteriormente, fruto de una crisis institucional en Warnes, municipio ubicado al norte de Santa Cruz de la Sierra, fue elegido alcalde del mismo, cargo que ejerció desde 2010 hasta noviembre de 2019, cuando renunció a sus funciones luego de que su jefe Evo Morales renunciara a la presidencia, escapándose de una gestión llena de denuncias por irregularidades y hechos de corrupción.

Tras su renuncia, fue inmediatamente aprehendido por la policía en posesión de 20.000 dólares americanos y un arma de fuego, tenía cargos por narcotráfico, tenencia y porte o portación ilícita de armas, enriquecimiento ilícito y tráfico de armas. Él abducía persecución política del gobierno al momento de su aprehensión.

Mario Cronenbold, hoy embajador ante la policía al momento de su aprehensión.

En tiempo récord, se llevó a cabo su audiencia cautelar, donde el tribunal halló elementos que hacían creer su culpabilidad en los delitos que se le acusaba, por ende, le otorgó una detención preventiva en la cárcel de Santa Cruz mientras duren las investigaciones.

9 meses después, y 2 antes de las elecciones donde ganó el MAS, Cronenbold salió de la cárcel con detención domiciliaria y pagando fianzas para obtener su libertad. Posteriormente, un tribunal le otorgó la libertad irrestricta.

Pasadas las elecciones presidenciales, y tras una gran pelea interna en el MAS contra las designaciones de candidatos a dedo por parte del ex dictador Evo Morales, Cronenbold fue designado primero como delegado del MAS en el oriente y luego como candidato a Gobernador de Santa Cruz junto al periodista Pedro García, quien tiene antecedentes por violencia doméstica.

Cronenbold junto a su jefe Evo Morales.

En la campaña, fue reiterativo y crítico con el vencedor Luis Fernando Camacho de CREEMOS, ex candidato presidencial, al que le profirió comentarios diciendo que querés la gobernación como premio consuelo, luego de haber salido tercero en los comicios del 2020.

Sin embargo, el que terminó con un premio consuelo fue Cronenbold, ya que tras perder las elecciones, y con un pie afuera de la política por sus repetidas derrotas, se lo llegó a considerar como un posible miembro del gabinete ministerial de Arce en la cartera de Obras Públicas, sin embargo, nunca fue posesionado en el cargo.

También, intentó hacerse con la presidencia de un club de fútbol de Santa Cruz, el club Blooming. Los socios del club rechazaron su candidatura y eligieron a otro candidato para dirigir al equipo deportivo.

Finalmente, a fin de dejar de ser pasado por alto en su partido, recibió el encargo diplomático que será ratificado en los próximos días, y se espera que se traslade a Asunción para cumplir con sus nuevas funciones.

No es la primera vez que el MAS contesta a los favores y solicitudes expresadas por sus candidatos que fracasan en las contiendas electorales. También, el ex candidato a la alcaldía de Cochabamba Nelson Cox, quien perdió frente a Manfred Reyes Villa, fue colocado como viceministro de Régimen Interior, dependiente del Ministerio de Gobierno.

La marca partidaria del MAS ha trascendido más allá de ser un partido totalitario, incompetente, inmoral, irrespetuoso de las normas y de la libertad; ha pasado a ser un refugio de delincuentes, que utilizan el poder político para el pago de favores frustrados por la propia ciudadanía.


Por Diego Salvatierra, para La Derecha Diario.

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