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Brasil

Bolsonaro erradicó la corrupción en Petrobras y la empresa ganó 20 mil millones de dólares en 2021

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La principal empresa petrolera de Brasil logró el mayor margen de ganancia de los últimos años, como resultado de una profunda política de reestructuración que eliminó la malversación de fondos, a cargo del bolsonarista Joaquim Silva.

La gigante empresa petrolera estatal de Brasil, Petrobras, logró aprovechar exitosamente el contexto internacional y, valiéndose de una reestructuración a cargo del General Joaquim Silva e Luna, logró registrar ganancias netas por un monto de US$ 19.875 millones al término del año 2021.

Este dato surge del último informe trimestral publicado por la empresa, que releva una ganancia neta de aproximadamente 5.635 millones de dólares en los últimos tres meses del año pasado, acumulando así casi 20 mil millones en la totalidad del año.

El abultado margen positivo de la empresa permitió reducir fuertemente su stock de deuda, que bajó a US$ 47.620 millones en 2021, después de haber llegado a l un pico histórico de US$ 63.168 millones en el año 2020.

Para lograr márgenes de beneficio tan importantes, fue fundamental la reestructuración anti-corrupción que ordenó el presidente Jair Bolsonaro en Petrobras. Para esto, en los primeros días de su mandato había nombrado al economista Roberto Castello Branco, que diagramó la hoja de ruta para eliminar la corrupción de la empresa y pasar de un peligroso déficit a generar ganancias.

Sin embargo, Branco no tuvo la muñeca política para llevar a cabo estas reformas en una empresa que el PT se encargó de politizar y convertir en caja para hacer política durante dos décadas. Así, en abril del 2021, Bolsonaro reemplazó a Branco por el Jefe de la Reserva del Ejército, el General Joaquim Silva e Luna, quien con mano dura llevó a cabo todo lo que Branco no pudo hacer.

Se impulsó una fuerte racionalización de la planta de personal, eliminando la apertura de plazas laborales sin justificación técnica, y fue erradicada la corrupción y la malversación de fondos que había caracterizado a la empresa en los años de Dilma Rousseff.

Los mercados y los medios habían reaccionado de mala manera a la expulsión de Branco, diciendo que Bolsonaro buscaba volver a politizar a la empresa estatal poniendo a uno de sus más allegados funcionarios y miembro del círculo íntimo del presidente de su época de Capitán del Ejército. Pero la situación real fue completamente al revés, la designación de Bolsonaro buscó poner fin a años de corrupción y Petrobras dejó de ser un aguantadero de militantes.

Da Itaipu para a Petrobras: General Joaquim Silva e Luna é indicado para a  presidência da estatal - Clickfoz
El General Joaquim Silva e Luna, principal responsable de la reestructuración de Petrobras en tiempo récord.

La erradicación de la corrupción no fue una cuestión menor en términos financieros, pues entre 2014 y 2017 Petrobras enfrentó importantes déficits operativos por más de R$ 70 millones acumulados, todo esto en lo que se dio a conocer como la “operación Lava Jato”. Esta operación funcionó como un acuerdo entre directivos, políticos y empresarios prebendarios para desviar fondos públicos y aprobar contratos confidenciales sin autorización.  

A su vez, la gestión de Bolsonaro adoptó una política de liberalización tarifaria por medio de la cual fue posible vincular exitosamente los términos de intercambio internacionales con los locales en Brasil. De esta manera, el alza internacional en el precio de los combustibles de 2021 pudo ser aprovechada por Petrobras con éxito, logrando así un importante margen de ganancia.

El alza del 70% en el precio del petróleo Brent de referencia fue la oportunidad que no se quedó inadvertida por la gestión de Bolsonaro, recuperando así las dificultades de 2020 como consecuencia de la pandemia.

Pero el éxito financiero de Petrobras no cambia los lineamientos fundamentales de la administración Bolsonaro: el Gobierno de Brasil aún estudia la manera de privatizar Petrobras, al menos en su mayoría accionaria.

Esta acción no solamente busca inspirar confianza en los mercados y apuntalar los derechos de propiedad en Brasil, sino que permitiría un amplio abanico de inversiones que el Estado brasileño, como accionista mayoritario, no puede realizar en Petrobras, pero sí podría el capital del sector privado.

Además, la privatización de Petrobras permitirá romper con la monopolización del sector energético brasileño. La apertura económica hacia la competencia permite, en última instancia, mejores precios para los consumidores a una calidad superior. 

Lejos de ser un impedimento, la reestructuración de Petrobras y su exitoso desempeño financiero facilita la operación para una posible futura privatización, despertando así el apetito inversor y generando incentivos a la compra de la empresa. Ahora, los inversores saben que no deberán atravesar años de reestructuración si compran la empresa. Eso ya fue hecho, con éxito, por Bolsonaro.

Brasil

Elon Musk donará 1.000 antenas de internet satelital a Brasil por las inundaciones, a pesar de los ataques dictatoriales de Lula

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Mientras aumenta la persecución política a opositores y la censura a la red social X por parte del Gobierno de Brasil, Elon Musk ayudará al pueblo brasileño en estos momentos difíciles.

Elon Musk anunció este jueves que luego de las terribles inundaciones en Brasil, donará 1.000 terminales de comunicación satelital por internet a los servicios de emergencia en ese país a través de su red de satélites Starlink, para que los equipos puedan coordinar las evacuaciones.

"Espero lo mejor para los brasileños", señaló Musk en la red social X. "Dadas las terribles inundaciones en Río Grande del Sur, Starlink donará 1.000 terminales a los servicios de emergencia".

Además de la donación de los equipos, la empresa proporcionará de forma gratuita el uso de todas las terminales en la región hasta que se complete la recuperación tras las inundaciones.

Starlink es una constelación compuesta por más de 6.000 pequeños satélites, operada por Starlink Services, una subsidiaria de SpaceX. Esta constelación proporciona cobertura de comunicaciones en más de 75 países.

Las tormentas y lluvias que comenzaron en Brasil hace unas semanas han causado al menos un centenar de muertos y 1,5 millones de damnificados. Muchos de los afectados están esperando ser rescatados de las zonas más afectadas en el sur de Brasil.

Según las autoridades, hay 129 personas desaparecidas y 372 heridas en el estado de Río Grande do Sul. El 80% de los municipios en esta región están total o parcialmente inundados, y alrededor de 230.500 personas han debido abandonar sus hogares.

Además de las pérdidas humanas, miles de viviendas e infraestructuras, como puentes y carreteras, han sido destruidas. El aeropuerto de Porto Alegre se ha convertido en una enorme laguna, lo que ha obligado a suspender por completo sus operaciones hasta finales de este mes.

La ayuda de Argentina

Por otro lado, el Gobierno brasileño expresó su agradecimiento por la ayuda humanitaria enviada por Argentina a los damnificados por las inundaciones en el sur de Brasil, que causaron la muerte de 108 personas.

"Brasil agradece a Argentina la solidaridad y el envío a Río Grande do Sul de dos purificadores de agua y 72.000 pastillas potabilizadoras, material prioritario para atender a la población afectada", anunció la cancillería brasileña en un mensaje publicado en sus redes sociales.

Los purificadores, transportados en un avión Hércules de la fuerza aérea argentina, fueron descargados en la base militar de Canoas, ya que el aeropuerto de Porto Alegre, la capital del estado de Río Grande do Sul, sigue sin operar debido a la inundación de sus pistas.

"La embajada del Brasil en Buenos Aires agradece al gobierno de la República Argentina las reiteradas manifestaciones de solidaridad y el envío de importante ayuda humanitaria a los afectados por las inundaciones en el sur del país", indicó un mensaje de la representación diplomática repostado por la cancillería.

La entrega del material, en el marco de la operación ‘Mano Amiga’, fue supervisada directamente por el ministro de Defensa de Argentina, Luis Petri. Según el Gobierno argentino, la ayuda fue ofrecida el lunes al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y aceptada de inmediato. Sin embargo, la entrega se retrasó dos días debido a que no había ninguna pista habilitada para recibir el avión militar hasta el miércoles.


De Kevin Frank para La Derecha Diario.

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Brasil

Desastre del socialismo en Brasil: Lula destruyó las finanzas del Estado, puso al país bajo déficit y se espera una explosión de deuda

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El Gobierno brasileño abandonó rápidamente el superávit primario heredado de la gestión de Bolsonaro, y el déficit financiero ya es el más alto desde el estallido de la pandemia. Las metas fiscales trazadas por el Ministro Haddad se desdibujan cada vez más.

El socialismo brasileño promulgó una agenda fiscal extremista y completamente irresponsable, que condujo al desequilibrio de las finanzas públicas de Brasil en tiempo récord.

Solamente en los primeros 6 meses de gestión del Presidente Lula da Silva se agotó todo el superávit primario que había dejado Jair Bolsonaro. Al cabo de 15 meses, el último dato publicado por el IBGE y convalidado por el Banco Central de Brasil registró un déficit primario equivalente al 2,47% del PBI para el término de marzo de 2024. Cuando Lula asumió la presidencia, había un superávit en torno al 0,56% del producto respectivamente.

Asimismo, en conjunto con el pago de intereses de la deuda pública, el Gobierno federal de Brasil registró un déficit financiero del 7,5% del PBI en marzo, 3,2 puntos porcentuales por encima del que recibió en enero de 2023. 

La recaudación tributaria se vio favorecida por la introducción de nuevos impuestos, pero la agenda socialista desde el punto de vista de las erogaciones simplemente agotó cualquier posibilidad de saneamiento presupuestario.

El Ministro de Finanzas Fernando Haddad anunció un “bloqueo” de gastos por al menos R$ 2.900 millones de reales, entre inversión pública y gastos prescindibles en el corto plazo. Sin embargo, el déficit fiscal se encuentra en los niveles más altos desde la pandemia, el núcleo radicalizado y de extrema izquierda dentro del oficialismo avanza sobre el posicionamiento de Haddad para profundizar la agenda extremista.

Pese a que el Ministro se comprometió con el déficit primario cero para fin de año, esta meta parece completamente imposible de cumplir. El Gobierno federal incurrió en un desequilibrio de hasta R$ 114.000 millones de reales en febrero, y R$ 63.000 millones adicionales en marzo, pese al tenue superávit por R$ 22.000 millones correspondiente a enero.

El superávit primario puntual en el mes de enero se debe a un efecto propio de la estacionalidad del mes, ya que ciertos impuestos impactan de manera directa en dicho período. Pero el saldo observado en enero de 2024 fue inferior al que se registró en el mismo mes de 2023, 2022 e incluso en comparación con enero de 2021 (en plena pandemia).

La mayor parte de las consultoras privadas de Brasil sugieren que la meta fiscal de Haddad carece de fundamentos, y fundamentalmente de apoyo político interno dentro de la coalición oficialista.

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Brasil

Las prioridades de Lula: Mientras la clase alta disfruta de un show gratuito de Madonna, la clase baja se inunda por falta de inversión

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Casi 60 brasileños fallecieron por las inundaciones y cientos de miles de habitantes de Porto Alegre pierden sus casas, mientras el socialismo gasta casi 12 millones de dólares para llevar a Madonna a las adineradas playas de Copacabana.

Los pudientes residentes de Copacabana saltando y celebrando el show de Madonna financiado por el Estado, y los pobres vecinos de Porto Alegre luchando por su vida para salvar sus pertenencias de la peor inundación de la historia.

Esa es la imagen que dejó este sábado el gobierno de Lula da Silva en Brasil. Toda la retórica de la lucha por cerrar la brecha entre ricos y pobres quedó sepultada debajo de la clásica hipocresía socialista.

Al menos 57 personas han muerto y otras 373 están desaparecidas a causa de las inundaciones que han azotado esta semana el estado brasileño de Rio Grande do Sul, una región donde gobierna la izquierda hace más de 40 años de manera ininterrumpida.

A pesar de las promesas, ni el Partido de los Trabajadores de Lula ni el Partido Social Demócrata del vice de Lula, Gerardo Alckmin, en sus décadas al frente del estado sureño han hecho las obras fluviales necesarias para evitar que las fuertes lluvias colapsen la infraestructura de la región.

El gobierno del izquierdista Eduardo Leite ha tenido que declarar el estado de calamidad en zonas donde hay más de 100.000 damnificados, mientras más de 10.000 han sido desplazadas y más de 4.500 se encuentran en refugios temporales, según explicó defensa civil.

"Desgraciadamente, estamos asistiendo a un desastre histórico", declaró Leite. "Las pérdidas materiales son gigantescas, pero nuestro objetivo en este momento son los rescates. Todavía hay gente esperando ayuda".

Del otro lado de la moneda, está la opulenta presentación que dio "de manera gratuita" el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, quien pertenece al mismo partido izquierdista que Leite, aliado de Lula en el gobierno, llevando a la artista Madonna a las playas de Copacabana.

Llevarla a Madonna para que brinde un show sin cobrar entrada costó unos US$ 3,3 millones de dólares, de los cuales 1,4 millones fueron aportados por el Banco Itaú, que se aseguró ser el espónsor del evento para promocionar sus cien años de operaciones en Brasil, mientras que los restantes 1,9 millones los desembolsó la municipalidad de Río de Janeiro.

A esto hay que sumarle el costo operativo que la ciudad despliega para medidas de seguridad y que el show se desarrolle sin contratiempos. Si bien el municipio se negó a publicar por el momento estos costos, se estima en aproximadamente US$ 10 millones de dólares.

Esto deja en evidencia la destructiva manera en la que el socialismo asigna recursos. Casi 12 millones de dólares fueron destinados en un show que duró apenas unas horas para aproximadamente un millón de cariocas, mientras que hace 40 años que no se invierte en cloacas para evitar inundaciones que afectan a decenas de millones de gaúchos.

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