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El candidato a Ministro de Economía de Lula le suelta la mano a una semana de las elecciones: “Es una mala noticia que vuelva Lula al poder”

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El ex ministro preferido de Lula hizo un análisis pesimista de un posible gobierno del PT y dijo que el presidente Jair Bolsonaro todavía tiene posibilidades de ganar las elecciones.

El ex ministro de Economía y ex presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, quien había sido indagado como el principal candidato a volver al Palacio de Hacienda en caso de que triunfe el izquierda Lula da Silva al poder.

Meirelles, considerado un moderado y quien logró mantener la economía brasileña durante el primer mandato de Lula sin inflación desde su cargo de liderazgo en el Banco Central, se mostró extremadamente cercano al ex presidente en las últimas semanas, con viles ataques a Bolsonaro.

Sin embargo, el pasado 19 de octubre en una conferencia junto al Europa Group, el ex ministro de Temer y dirigente del centroizquierdista Partido Social Demócrata (PSD), dijo que el plan económico de Lula no es de su agrado y que “es una mala noticia que vuelva al poder”.

Según Meirelles, hubo tres gobiernos diferentes del PT: el primero, de 2003 a 2007, con responsabilidad fiscal; el segundo, de 2007 a 2011, con cierto alivio fiscal y más abierto a las demandas sociales; y el tercero, de 2011 a 2015, que fracasó y terminó en recesión. “La gran pregunta ahora es quién asumirá Lula si, de hecho, gana. Yo digo que depende. Si tomas su actual programa de gobierno, sería una mala noticia“, sentenció. 

La elección está muy reñida en este momento. Las posibilidades de Lula son mayores, pero sigo creyendo que el presidente Jair Bolsonaro tiene una posibilidad real de ganar”, se la jugó el ex ministro. 

Especialmente porque el programa fue desarrollado por un grupo de economistas que creen firmemente en el papel del Estado y de las empresas estatales en la promoción del desarrollo. Esta visión prevalece en este momento”, analizó, comparando el programa actual de Lula con el del gobierno de la ex presidente Dilma Rousseff. 

En la conferencia que dio para un grupo de consultores, se le preguntó si Lula podría estar obligado a hacer un gobierno más responsable en términos fiscales dado que el Congreso quedó en manos de la derecha. Su respuesta fue letal: “No”.

Mi respuesta a si se volvería más conservador por los resultados del Congreso es NO“, vaticinó el ex ministro. Y agregó que le preocupa que Lula todavía no dio a a conocer ninguno de sus planes económicos ni los nombres que encabezarán la economía antes de las elecciones, dejando entrever que tal vez su designación no está del todo confirmada.

La carrera de Meirelles ha estado llena de altibajos. Durante la presidencia del Banco Central entre 2003 y 2010 mantuvo la estabilidad monetaria, pero abandonó el cargo tras fuertes cruces con un Lula que quería activar la maquina de imprimir billetes.

Luego, volvió como Ministro de Economía durante la presidencia de Michel Temer para aprobar reformas de corte liberal, aunque luego criticó las mismas medidas que él tomó cuando provinieron del equipo de Bolsonaro. Rrecientemente fue Secretario de Finanzas del infame gobernador de São Paulo, João Doria, quien debió renunciar envuelto en escándalos de corrupción.

Luego de la charla que debía quedar en el ámbito privado, el ex ministro tuvo que salir a corregir sus declaraciones, seguramente después de un correctivo de la campaña de Lula. Con un tweet que carece de sentido, Meirelles defendió su apoyo a Lula.

“En conversaciones con inversionistas, reitero que, en mi opinión, un eventual gobierno de Lula priorizará las responsabilidades fiscales y sociales entre las alternativas propuestas por diferentes grupos de economistas. Otras interpretaciones de mis declaraciones son puro ruido”, tuiteó.

Es una contradicción decir que un gobierno priorizará las responsabilidades fiscales y las responsabilidades sociales. Las primeras exigen una reducción del gasto y las segunda una suba. Este tipo de declaraciones inconsistentes de un economista experimentado de carrera dan un indicio de que la publicación pudo haber sido escrita por un asesor político y no uno económico.

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Cuentas en orden: Las privatizaciones de Bolsonaro generaron un fuerte superávit fiscal en Brasil

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El Gobierno federal registró un fuerte superávit primario del 0,9% del PBI, superando holgadamente las metas fiscales previstas para fin de año. La privatización de empresas estatales y la reducción del gasto público fueron los principales factores explicativos para la mejoría de las finanzas públicas. 

La administración de Jair Bolsonaro logró sobrecumplir las metas fiscales pautadas para fin de año. Las estadísticas provistas por el Banco Central de Brasil y el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) sugieren que el Gobierno federal alcanzó un superávit primario del 0,88% del PBI al término del mes de octubre, uno de los resultados más equilibrados registrados desde mediados del 2014.

Asimismo, y contabilizando la partida por intereses de deuda pública, el sector público federal tuvo un déficit acumulado de 12 meses en torno al 4,15% del PBI para el término del mes de octubre. El resultado financiero del fisco fue el más equilibrado desde septiembre de 2014.

El superávit primario es un factor fundamental para preservar la disciplina fiscal, ya que permite trazar un sendero sostenible para la deuda pública, abonar los intereses asociados y conseguir fondos para refinanciar permanentemente las obligaciones. 

El sector público consolidado (el Gobierno federal y los Estados locales) obtuvo un superávit primario del 1,8% del PBI en octubre de 2022. El resultado superó ampliamente a la meta del -0,6% propuesta por el ministro Paulo Guedes a principios del año, ya que se esperaba que la reducción en el impuesto a los productos industrializados tuviera un impacto mayor sobre la caída de la recaudación.

La disciplina fiscal fue liderada por la administración central que encabeza Bolsonaro, ya que este sector del Estado registró un fuerte superávit de hasta R$ 30,3 mil millones en octubre, contra un resultado deficitario de R$ 3,9 mil millones por parte de los Gobiernos locales y las municipalidades. 

La mayor parte del superávit federal fue explicado por el ingreso extraordinario de las privatizaciones. El proceso de transferencia de activos y pasivos desde el sector público hacia el sector privado que atravesó Brasil en los últimos años fue el más importante desde la década de 1990. 

Las privatizaciones no solo permitieron mejorar la calidad de los servicios brindados a los usuarios y desmonopolizar actividades, sino que también significaron importantes ingresos para las arcas públicas. Las empresas estatales que aún se conservan dentro de la esfera estatal acumularon un superávit del 0,1% del PBI en el acumulado anual de octubre.

El mayor crecimiento del PBI durante el tercer trimestre del año también dinamizó la captación de recursos tributarios entre los impuestos que responden directamente al comportamiento de la actividad económica, siendo el IVA el más importante de ellos.

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Biden manda a Jake Sullivan a Brasil para presionar a Bolsonaro y asegurarse que asuma Lula en enero

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El Jefe del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca viajó a Brasil este lunes en un intento por ordenar una transición pacífica entre Bolsonaro y Lula, una intromisión sin precedentes en la democracia brasileña.

Mientras el presidente Jair Bolsonaro mantiene silencio de radio sobre sus planes acerca de aceptar o no el resultado de la elección, en Washington D.C. crecen los nervios por la decisión que finalmente tomará el mandatario de derecha brasileño.

Es por esto que el lunes, en un viaje sorpresivo, Biden envió a Brasil a su asesor más importante y Jefe del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Jake Sullivan, para que se reúna con Bolsonaro y con Lula y asegura una “transición pacífica”.

Se desconoce por el momento si se reunió efectivamente con Bolsonaro o representantes de su gobierno, pero las redes sociales de Lula se llenaron de imágenes del encuentro con Sullivan. “Hoy recibí del asesor de seguridad estadounidense, Jake Sullivan, una invitación del presidente Joe Biden para visitarlo en la Casa Blanca”, expresó el líder del Foro de Sao Paulo en su perfil oficial de Twitter, agregando que le “emociona” la futura cita.

Lula aseguró que pretende viajar a Estados Unidos en diciembre, antes de asumir como jefe de Estado de Brasil el 1ro de enero próximo, pero que “la situación interna” no se lo permitiría.

El ex ministro de Relaciones Exteriores Celso Amorim, uno de los más importantes asesores de Lula en la reciente campaña, aseguró que el candidato izquierdista está “preocupado” por la democracia brasileña. “Lula hizo una comparación, no sé si las palabras eran exactamente esas, entre el trumpismo y el bolsonarismo, y la necesidad de fortalecer la democracia”, manifestó Amorim, añadiendo que Sullivan, por su parte, resaltó durante el encuentro la importancia de respetar el resultado de las elecciones en el país.

Es una situación sin precedentes que un mandatario de tan alto nivel de la Casa Blanca viaje a un país para presionar una decisión política, al menos de manera tan abierta. Meses antes de las elecciones, el conductor de Fox News, Tucker Carlson, reveló que Biden había enviado al Director de la CIA, William Burns, para que se reuniera a solas con Bolsonaro.

Según el periodista del medio conservador, Burns le avisó a Bolsonaro que si no aceptaba el resultado de las elecciones, le impondrían “más sanciones que a Rusia y a Irán combinados“, una amenaza extraña dado que faltaban meses para que se llevaran a cabo los comicios.

Jake Sullivan intercambia regalos con Lula.

Según publicaron en la página oficial de la Casa Blanca, Sullivan viajó a Brasil con la intención de reunirse con Jair Bolsonaro, probablemente para otra “apretada” como la que le dio Burns en mayo. Sin embargo, según trascendió, el mandatario prefirió ser representado por su secretario de Asuntos Estratégicos, el almirante Flavio Rocha.

Además, lejos de recibirlos en el Palacio Presidencial, Rocha se reunió con Sullivan y el resto de los miembros de la delegación estadounidense en la embajada de Estados Unidos en Brasilia.

Fuentes con conocimiento de la reunión le informaron a La Derecha Diario que la reunión fue de corta duración y el secretario de Bolsonaro evitó hablar de temas relacionados con las elecciones, lo cual dejó “muy frustrado” al alfil de Biden.

A más de un mes de las elecciones, todo indica que Lula asumirá en enero, pero Bolsonaro todavía no ha concedido la derrota, mientras las denuncias de fraude se siguen acumulando. Según el Tribunal Superior Electoral (TSE), el izquierdista Lula da Silva venció al presidente Jair Bolsonaro durante la segunda vuelta de las elecciones del 30 de octubre con el 50,8% de los votos.

Pero la diferencia fue mucho menor a la pensada, y la ínfima diferencia abrió la puerta a que las irregularidades registradas en la votación pudieran haber determinado el resultado. Según distintos grupos de investigación, tanto públicos como privados, se detectaron múltiples anomalías en los resultados.

La investigación “Brazil Was Stolen“ demostró que las máquinas de modelos compradas durante los gobiernos del PT, que no son auditables por el Ministerio de Defensa, registraron valores imposibles de votos, como urnas con 0 votos para Bolsonaro, o diferencias entre resultados imposibles de explicar en poblaciones homogéneas.

Una subsecuente investigación de las Fuerzas Armadas y del grupo independiente Instituto Voto Legal (IVL) comprobaron estas irregularidades, y aseguraron que hubo severas vulnerabilidades en las elecciones de octubre en los modelos de las máquinas electrónicas que fueron compradas previo a la gestión de Bolsonaro.

Se espera que el 12 de diciembre oficialmente el TSE certifique la victoria de Lula, por lo que si Bolsonaro tiene pensado conceder la elección, deberá hacerlo antes de esa fecha.

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Brasil

Elon Musk asegura que Twitter pudo haber interferido en las elecciones de Brasil en favor de Lula

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Las anteriores autoridades de la plataforma de redes sociales habrían intentado influenciar la tendencia política en Brasil hacia la izquierda, para que Lula da Silva gane las elecciones.

Después de mostrar cómo la anterior administración de Twitter interfirió en las elecciones presidenciales del 2020 en Estados Unidos, suprimiendo noticias y censurando publicaciones que perjudicaban a Joe Biden, Elon Musk aseguró que Twitter podría haber interferido en las recientes elecciones de Brasil.

He visto muchos tuits preocupantes sobre las recientes elecciones en Brasil. Si esos tuits son precisos, es posible que el personal de Twitter haya dado preferencia a los candidatos de izquierda”, tuiteó Musk en la madrugada de este sábado en respuesta a un usuario que le pidió que llegara al fondo de cualquier otra elección en la que Twitter hubiera interferido.

Según el magnate, “es posible que el personal de la plataforma de redes sociales haya tratado de cambiar la marea política en Brasil hacia el candidato de izquierda“, en referencia al candidato Lula da Silva.

Según el Tribunal Superior Electoral (TSE), el izquierdista Lula da Silva venció al presidente Jair Bolsonaro durante la segunda vuelta de las elecciones del 30 de octubre con el 50,8% de los votos.

La diferencia fue mucho menor a la pensada, y la ínfima diferencia abrió la puerta a que las irregularidades registradas en la votación pudieran haber determinado el resultado. Según distintos grupos, tanto públicos como privados, detectaron anomalías en los resultados.

Según la investigación “Brazil Was Stolen“, las máquinas de modelos compradas durante los gobiernos del PT, que no son auditables por el Ministerio de Defensa, registraron valores imposibles de votos, como urnas con 0 votos para Bolsonaro, o diferencias entre resultados imposibles de explicar en poblaciones homogéneas.

Pero lo que sugiere Musk es que, más allá de cualquier manipulación de los resultados por parte de código malicioso en las urnas electrónicas, la voluntad popular pudo haber sido manipulada por los previos funcionarios de Twitter.

En confabulación con el partido de Lula, Twitter podría haber eliminado noticias que lo perjudicaran, censurado periodistas y políticos de derecha, además de limitar el alcance de los tweets de Bolsonaro y otros de sus candidatos.

Este tipo de manipulación electoral es ilegal en Brasil, y de hecho hay varias causas abiertas y resueltas por intentos de manipular la voluntad popular de ambos lados, pero hasta el momento no hay ninguna investigación contra Twitter por hacer exactamente eso.

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