Seguinos en redes

Brasil

Jair Bolsonaro busca desarrollar el sistema ferroviario del país con la ayuda del sector privado

Con una inversión inicial del Gobierno, Bolsonaro busca expandir las rutas ferroviarias en el país y renovar concesiones con el sector privado. Con esta medida, se bajará el gasto público a largo plazo, se generarán miles de empleos, y se agilizará el flujo de producción.

Publicado

en

Jair Bolsonaro anunció el pasado miércoles, a través de su cuenta de Twitter, las acciones prioritarias del gobierno para la construcción, desarrollo y mantenimiento de la red ferroviaria nacional.

Según el presidente, el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), un órgano de control externo del gobierno federal, autorizó la renovación de los contratos de concesión ferroviaria y las inversiones cruzadas en el sector. 

En la práctica, los concesionarios que han renovado sus contratos están obligados a construir o invertir en nuevas redes ferroviarias, incluso si están fuera de su territorio de concesión.
Estos nuevos ferrocarrilies y estructuras pasan a manos del Estado, que puede entregarlos a otros concesionarios.

La práctica genera recursos para el sector, aumenta la inversión en el desarrollo ferroviario y no depende de las restricciones presupuestarias del gobierno federal.
El presidente Jair Bolsonaro, agregó que se esperan nuevas construcciones y mejoras en al menos 55 municipios que tienen tráfico ferroviario y proyectos para reducir el impacto ambiental. 

El aumento en el número de ferrocarriles también beneficiará a los puertos nacionales, ya que se facilita el flujo de producción agrícola y mineral.
Es el caso de la construcción del tramo entre los municipios de Cariacacica y Anchieta, en el Estado de Espirito Santo, al sureste del país, que permite una mejor operación en el puerto de Ponta Ubu.

“El ferrocarril es nuestra prioridad. Es la consolidación de una solución innovadora para hacer ferrocarriles en Brasil sin el uso de recursos públicos ”, Jair Bolsonaro, presidente de Brasil

Mapa del sistema ferroviario de Brasil. 

Ad

 Entre las inversiones que realizará el gobierno de Brasil se destacan:

  • R$ 8,5 mil millones en el ferrocarril Vitória-Minas, que conecta al municipio de Vitoria (Espitito Santo), con Belo Horizonte (Minas Gerais). 
  • R$ 9,8 mil millones en el ferrocarril de Carajás, del Estado de Pará; 
  • R$ 2,73 mil millones para la construcción del Ferrocarril de Integración Centro Oeste (FICO); 
  • Compra de material para ser utilizado en el ferrocarril Oeste-Este (FIOL), en Bahía: R$ 600 millones para obras de conflicto urbano en 55 municipios, R$ 11.3 mil millones para el mantenimiento de la operación y R$ 2.2 mil millones para subvención para el estado.  

Estas inversiones del Estado serán de única vez, ya que el resto del dinero para finalizar la construcción y operar las vías será responsabilidad de empresas privadas, y el objetivo es que permanezca de este modo por varias décadas más.

Entre los trabajos de mantenimiento, construcción de ferrocarriles, nuevas inversiones, compra de materiales, proyectos ambientales y obras en tramos urbanos, se esperan inversiones de hasta R$ 37 mil millones (US$ 7 mil millones aproximadamente) y la generación de 65 mil empleos por parte del sector privado. 

Según un estudio de 2018 de la Fundación Dom Cabral (una escuela de negocios brasileña), la red de carreteras se utiliza para transportar el 75% de la producción en el país. Los ferrocarriles representan apenas un 5,4%. 

Los impactos causados por la huelga de camioneros del año 2018 expusieron la dependencia del país en el transporte por carretera y generaron un debate público sobre la necesidad de expandir la red ferroviaria.

Bolsonaro, además de reducir el gasto público y generar un cambio positivo en la matriz de transporte de Brasil, busca quitarle poder al sindicato de camioneros, que virtualmente controlan y ponen un límite a las reformas económicas más importantes que el Gobierno quiere llevar a cabo.


Por Miguel Barahona, para La Derecha Diario.

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Brasil

Brasil acumula una inflación del 4,7% en lo que va del año, una de las más bajas del mundo

Publicado

en

Los precios minoristas en Brasil acumularon un alza por debajo de las proyecciones para los primeros 7 meses del año, y la inflación es inferior a la de la Unión Europea e incluso Estados Unidos.

La independencia del Banco Central de Brasil y el ajuste fiscal llevado a cabo por el Gobierno de Jair Bolsonaro finalmente rindieron sus frutos sobre la inflación. Los precios minoristas registraron una caída del 0,68% en el mes de julio, la cifra más baja jamás registrada desde 1980.

La inflación interanual del país cayó abruptamente del 12% al 10% en el acumulado de 12 meses entre julio de 2021 y el mismo mes de este año. Brasil se convirtió en el único país capaz de registrar deflación en el mes de julio.

Mientras tanto, los precios minoristas acumulan un alza de solo el 4,77% entre enero y julio de este año, una cifra inferior al 5% que proyectaban los mercados financieros, y una de las más bajas del mundo cuando se la compara con grandes mercados como el de Estados Unidos, Europa, India, Rusia o China.

La inflación acumulada de Brasil es incluso inferior a la que registra el promedio de la Unión Europea, que alcanzó el 5,3% en julio. También fue menor a la cifra registrada para España (5,8%), Alemania (6,6%), Reino Unido (5,8%), Italia (6%), Portugal (7,3%), Austria (5,3%), Bélgica (6,3%), Grecia (6,3%) y Dinamarca (7,8%), entre otros países.

La variación acumulada en los primeros 7 meses fue comparativamente baja en relación a otras economías desarrolladas no europeas, como Canadá (6,2%) e incluso los Estados Unidos, que llegó a acumular una inflación de hasta el 6,3% desde el mes de enero.

La experiencia brasileña marca un importante precedente sobre los efectos de las políticas económicas ortodoxas sobre la política fiscal y la monetaria, en contraste con experiencias marcadamente heterodoxas como las aplicadas en Argentina, Irán o Líbano.

La inflación en Argentina alcanzó el 71% interanual en julio. Solamente en ese mes los precios aumentaron un 7,4% en contraste con la deflación del 0,68% en Brasil, y entre enero y julio de 2022 los precios argentinos acumularon un incremento del 46,2% en contrate al 4,77% de Brasil.

El Gobierno de Bolsonaro impulsó una ley para dotar de completa independencia al Banco Central de Brasil a la hora de delimitar el curso de la política monetaria. El presidente de la institución, Roberto Campos Neto, dispuso un aumento de la tasa SELIC al 13,75% nominal anual, logrando conquistar la credibilidad de los mercados.

Al mismo tiempo, el ministro de Economía Paulo Guedes impulsó un fuerte ajuste fiscal. El déficit primario del Gobierno federal fue completamente eliminado a partir de enero, incluso incluyendo el resultado operativo del Banco Central. El equilibrio primario del sector público federal no se registraba en Brasil desde el año 2014. 

Seguir Leyendo

Brasil

Deflación en Brasil: El día que Bolsonaro firmó la Ley de Autonomía del Banco Central y eliminó la inflación

Publicado

en

Después de 30 años de incesantes debates en el Congreso, el presidente Bolsonaro finalmente firmó la independencia del Banco Central para liberarlo de las injerencias políticas. Lo dotó de autonomía y le permitió que combata la inflación.

En febrero de 2021 el Congreso brasileño aprobó la iniciativa de Jair Bolsonaro y Paulo Guedes para garantizar la completa independencia del Banco Central. La ley fue finalmente promulgada en marzo, y supuso el primer avance hacia la más estricta disciplina monetaria después de 30 años de constantes debates parlamentarios sin rumbo.

La ley dispuesta por Bolsonaro establece que el presidente del Banco Central, así como los 8 directores que pautan la política monetaria del país, tienen un mandato de 4 años y prorrogables por una sola vez, sin que el jefe de Estado de turno pueda tomar partido en esa decisión.

Los mandatos fijados por la normativa no se ajustan a los mandatos políticos, también de 4 años, que mantiene cada Presidente. De esta manera se garantiza que cada jefe de Estado deba convivir con un liderazgo del Banco Central heredado de su predecesor, y por lo tanto este condicionante deberá ser tenido en cuenta a la hora de desarrollar la política fiscal. Se prohíbe explícitamente el despido de un Presidente del Banco Central sin causa.

Cuando el jefe de Estado de turno finalmente dispone del nombramiento de un presidente del Banco Central una vez pasado su mandato y decidiendo no prorrogarlo, dicho nombramiento debe contar con el aval del Senado para poder implementarse.

Pero aun pudiendo nombrar a un Presidente para la autoridad monetaria, las metas de inflación o las pautas principales de la política monetaria no se formulan por una decisión unilateral, sino que se determinan en el Consejo Monetario de la institución.

Antes de la reforma de Bolsonaro, la propia Constitución de Brasil de 1988 reconocía una tenue independencia del Banco Central, dotándolo del monopolio para emitir dinero y prohibiendo la financiación directa al Tesoro como ocurrió en la segunda mitad del siglo XX.

Pero las normativas anteriores no garantizaban independencia con respecto al poder político, y por lo tanto el jefe de Estado podía intervenir en la política monetaria forzando a la institución a financiar al Tesoro por canales indirectos no contemplados en el artículo 164 de la Constitución, como por ejemplo la compra de bonos públicos con emisión monetaria u otras maniobras de “flexibilización cuantitativa”.

Con la nueva ley este mecanismo ya no sería posible, al menos no como un mecanismo sincronizado entre el jefe de Estado y el Banco Central en un esquema de “dominancia fiscal”. La normativa permite que la autoridad monetaria disponga de un plan de acción acorde a los objetivos de su carta orgánica, y es la política fiscal la que debe acomodarse a esos propósitos y no al revés.

La reforma cosechó resultados exitosos en materia de inflación, y Brasil se convirtió en el país que más rápidamente respondió ante los desequilibrios generados por la pandemia con un fuerte ajuste de la tasa de política monetaria SELIC en tiempo récord.

Con independencia de la política monetaria resulta más factible que los déficits del Tesoro sean percibidos como no inflacionarios, y por lo tanto se espera que puedan ser financiados con recursos genuinos y no con falsificación monetaria. 

Seguir Leyendo

Brasil

Bolsonaro lidera la carrera por la Presidencia en encuesta realizada por el imparcial Instituto Brasmarket

Publicado

en

Las encuestadoras imparciales comienzan a admitir que Bolsonaro tiene una alta intención de voto a medida que se acercan las elecciones.

Publicada el viernes pasado, la encuesta del imparcial Instituto Brasmarket señala que el presidente Jair Bolsonaro (PL) es el favorito en la carrera presidencial con el 39,9% de las intenciones de voto, contradiciendo los resultados de las encuestas de las empresas alineadas con la izquierda, como las del Instituto Datafolha.

En ese escenario, el expresidente que estuvo preso Lula da Silva (PT) aparece en segundo lugar, con el 33,1%, seguido por el centroizquierdista Ciro Gomes (PDT) con el 6,3%, y la centrista Simone Tebet (MDB) con el 1,7%. 

Los demás candidatos quedaron por debajo del 1%, como el empresario Pablo Marçal (Pros) con el 0,7%, el centroderechista José Maria Eymael (DC) con el 0,5%, el liberal Luiz Felipe d’Avila (NOVO) con el 0,2%, el izquierdista Leonardo Péricles (UP) con el 0,2%, la socialista Vera Lúcia (PSTU) también con el 0,2% y  la comunista Sofía Manzano (PCB) con el 0,1%. Blancos y nulos suman un 6,8%, y un 10% todavía no sabe a quién votar o no respondió.

La encuesta es la primera que posiciona a Bolsonaro cómodo en la delantera en la primera vuelta, y también es la primera que realiza una consultora que hasta el momento parece ser neutral en el plano político brasileño.

Se encuestó a 2.000 personas entre el 30 de julio y el 2 de agosto. El margen de error es del 2,2%. La investigación fue registrada en el Tribunal Superior Electoral (TSE) con el número BR-05691/2022 y avalada por el órgano electoral.

El resultado sorprenderá a quienes miran la televisión brasileña o leen los medios tradicionales, pero no sorprende a quienes siguen las visitas del presidente a ciudades del interior de Brasil, donde atrae masivas multitudes en centros urbanos que en el pasado fueron bastiones de la izquierda, algo muy diferente a las visitas de Lula, que evita salir del hotel para evitar conflictos con la población.

Pensando en una segunda vuelta, es esperable que la gran mayoría de los votos de Ciro Gomes y de Simone Tebet se trasladen a Lula, pero solo si la totalidad de los mismos va para el PT podría imponerse en un ballotage. Por ejemplo, si consigue un 80% de sus votos, no le alcanzaría para vencer a Bolsonaro.

Además están los 10 puntos de indecisos, que no deberían ir masivamente para un candidato como Lula, ya que ha dominado la política brasileña en los últimos 20 años y sus votantes suelen tener su preferencia bien definida.

Ese porcentaje de encuestados que no optaron por ningún candidato probablemente tengan pudor de decir que quieren votar por Bolsonaro, un fenómeno que marcó las encuestas en 2018, que no lo daban ganador al candidato derechista pero había un alto porcentaje de indecisos que terminó cayendo casi en su totalidad por Bolsonaro.

Seguir Leyendo

Tendencias