Seguinos en redes

Brasil

Reconocido jurista desmiente a la CPI y confirma que Bolsonaro no cometió ningún delito en la gestión de la pandemia

Publicado

en

En respuesta a una carta enviada por el líder de gobierno al Senado, el jurista junto con otros renombrados abogados desmantelaron la narrativa de la cumbre de la comisión.

El jurista y abogado Ives Gandra Martins dijo en un dictamen que no considera que el presidente Jair Bolsonaro haya cometido delitos en el manejo de la pandemia Covid-19.

El documento se formuló luego de que el jurista recibiera una carta oficial del líder del gobierno en el Senado, Fernando Bezerra Coelho, en apoyo a los miembros oficialistas que integran la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre Covid-19 (CPI), que será incluido en la elaboración de un informe paralelo que se presentará por separado del informe final del grupo opositor que pertenecen a la cumbre de la comisión.

En el dictamen, el reconocido juez Ives Gandra refutó la CPI y afirmó que Bolsonaro no cometió ningún delito. “En su rol en la epidemia de Covid-19, el presidente Jair Bolsonaro no cometió los delitos de práctica ilegal de la medicina (artículo 282 del Código Penal) y de peligro para la vida o la salud de los demás (artículo 132 del Código Penal)“, dijo.

Además, asegura que “no cometió un crimen de lesa humanidad, ni ningún acto de improbidad administrativa, malversación, corrupción pasiva, ni se atrasó en comprar la vacuna de Pfizer”.

No hubo prueba de que ninguna empresa haya recibido ninguna ventaja indebida por parte del Presidente de la República. No hay prueba de autoría o materialidad del crimen en relación con la conducta del Presidente de la República”, escribió el jurista.

“Además, las acusaciones de posibles irregularidades dentro del Ministerio de Salud, fueron rechazadas con vehemencia por el Presidente de la República, quien siempre manifestó que debían ser investigadas, tanto que el día 30/06/21 abrió una investigación policial frente a los testimonios de los hermanos Miranda”, concluyó Ives Gandra, refiriéndose a las acusaciones del diputado federal Luis Miranda y su hermano sobre supuestas irregularidades en las negociaciones del gobierno para la adquisición de vacunas. La Policía no encontró ningún delito.

Está exento de responsabilidad

Según la opinión de Ives Gandra, Bolsonaro tampoco cometió ningún delito de responsabilidad en su rol frente a la crisis de salud en el país, especialmente en lo que respecta al colapso que enfrentó el estado de Amazonas al inicio de la pandemia.

“No es posible imputar al Presidente de la República responsabilidad alguna relacionada con el colapso de la salud en Manaus, en el estado de Amazonas. El Gobierno Federal ha realizado esfuerzos, dentro de la competencia de la Unión, para contener la pandemia del Covid-19”, dice el jurista.

Papel restringido de la Unión

En su dictamen, el jurista destaca que, según determinó el Tribunal Supremo (STF), el ámbito de actuación del gobierno federal durante la pandemia fue limitado, teniendo los Estados y Municipios plena autonomía para definir políticas públicas de combate al coronavirus.

Bolsonaro fue atado de manos por la Corte Suprema y no tuvo en ningún momento de la pandemia la potestad de imponer o no imponer una cuarentena, ni de cerrar o abrir las fronteras, o decretar aislamiento.

El papel de la Unión en el combate de la epidemia se redujo considerablemente, ya que se afirmó que la competencia sería concurrente y que los estados y municipios podrían adoptar la forma que quisieran para combatirla”, recordó Ives Gandra.

“La responsabilidad directa de combatir esas unidades federativas se traspasó del gobierno federal a los estados y municipios, y el combate por parte de la Unión pasó a ser complementario, ya no formulando la ‘planificación’ y ‘promoción’ de la defensa contra la calamidad pública, sino cooperando en las políticas que cada unidad federativa haría adoptar en la lucha contra el virus”.

Tratamiento precoz y autonomía médica

En el dictamen, Ives Gandra también refuta la acusación de que Bolsonaro habría cometido el delito de “práctica ilegal de la medicina” al defender, por ejemplo, el tratamiento temprano contra el Covid-19 con medicamentos como Hidroxicloroquina o Ivermectina.

“Por el contrario, todas las manifestaciones y actitudes del Presidente de la República se basaron en estudios científicos, en el Dictamen No. 04/2020 del Consejo Federal de Medicina y en el principio de autonomía del médico, en este caso, para prescribir la medicina que consideren más eficaz, siempre que cuente con el consentimiento del paciente”, dice el jurista.

Negligencia

Otra acusación hecha por miembros de la CPI al gobierno es la de negligencia al supuestamente tomarse mucho tiempo para comprar las vacunas de Pfizer, pero tampoco se sostiene legalmente, según Ives Gandra Martins.

Según el jurista, “no hubo negligencia, sino el cuidado necesario dado la legislación de licitación y contratación entonces vigente“. Y recordó que la Ley de Introducción a las Reglas de la Ley Brasileña, la LINDB, en su redacción actual, aprobada por los gobiernos de izquierda, determina que las consecuencias prácticas de la decisión sean tomadas en cuenta y especial cuidado con las peculiaridades del caso.

De hecho, el sustento legal para la contratación llegó solo con la promulgación de la Ley N° 14.125, de 10/03/21, que estableció medidas excepcionales para la adquisición de vacunas, incluyendo el pago anticipado y la no imposición de sanciones al proveedor”, concluye el jurista.

Además de Ives Gandra, el informe está firmado por los juristas Adilson Abreu Dallari, Samantha Meyer Marques y Dirceo Torrecillas Ramos, que se suman a desmantelar la narrativa de la oposición que intenta acusar al presidente Bolsonaro de posibles delitos durante la pandemia de Covid.


Por Luan Côrtes, para La Derecha Diario.

Brasil

Mientras baja la inflación, la actividad económica de Brasil creció a una tasa récord en junio y llegó al nivel más alto en 7 años

Publicado

en

El indicador mensual de la actividad económica se expandió casi tres veces más de lo que estaba previsto. La economía creció un 3% desde junio de 2021, y un 2,9% en lo que va de la gestión de Jair Bolsonaro.

El Banco Central de Brasil confirmó que la actividad económica se expandió un 0,69% en el mes de junio, según la serie desestacionalizada del indicador mensual. El dato efectivamente relevado superó holgadamente a todas las proyecciones de mercado, ya que se esperaba alcanzar una expansión de sólo el 0,25%.

El nivel de actividad correspondiente al segundo trimestre del año registró un incremento del 0,57% en comparación con el trimestre inmediatamente anterior. Esto marca una fuerte aceleración si se compara con las variaciones registradas entre el primer trimestre de 2021 y el último del año 2020.

La serie desestacionalizada de la actividad económica mensual muestra un fuerte crecimiento del 3,09% en comparación contra el mes de junio del año pasado, y una expansión del 2,18% comparando los primeros 6 meses de 2022 en relación a los primeros 6 meses de 2021.

La economía de Brasil tuvo un importante dinamismo a partir de octubre del año pasado, después de una abrupta interrupción del crecimiento en marzo de ese año. Entre septiembre de 2021 y junio de 2022 la actividad mensual tuvo un repunte del 3,14%.

Esta dinámica expansiva se produjo incluso a pesar del incremento de la tasa de política monetaria llevada adelante por el Banco Central de Roberto Campos Neto. La tasa SELIC trepó del 6,5% nominal anual en octubre de 2021 al 13,25% en junio de 2022, y desde agosto alcanzó el 13,75%.

En lo que va de la gestión de Jair Bolsonaro como presidente y Paulo Guedes como ministro de Economía, la actividad económica brasileña acumuló un crecimiento del 2,91%. Los actuales niveles de actividad son los más elevados desde abril de 2015, cuando la economía de Brasil se derrumbaba hacia el final del mandato de Dilma Rousseff.

Actividad económica mensual de Brasil entre 2013 y 2022.

El promedio de 12 meses sobre la serie desestacionalizada evidencia que la economía continúa con la tendencia de crecimiento que había antes de la pandemia, y revirtiendo parcialmente los efectos de la crisis heredada por el PT.

Las proyecciones de crecimiento para fin de año mejoraron considerablemente. Mientras que en enero los mercados financieros y las consultoras esperaban una tenue expansión de sólo el 0,3% para 2022, ahora se proyecta alcanzar un piso de por lo menos 2% anual.

La recuperación de la economía produjo un fuerte impacto sobre el mercado laboral, una conexión que se vio aceitada en mayor medida por las políticas de flexibilización regulatoria llevadas a cabo por Bolsonaro. El desempleo cayó al 9,3% en el trimestre finalizado en junio, y hasta el 9,16% según la serie desestacionalizada del indicador.  

A la par del mejor nivel de actividad desde 2015, las cifras en torno a la desocupación abierta son las más bajas desde enero de 2016. La proporción de personas desocupadas en relación a la población activa cayó un 3,5% en lo que va de la administración de Bolsonaro

Desocupación de Brasil entre 2012 y 2022.

Seguir Leyendo

Brasil

Brasil acumula una inflación del 4,7% en lo que va del año, una de las más bajas del mundo

Publicado

en

Los precios minoristas en Brasil acumularon un alza por debajo de las proyecciones para los primeros 7 meses del año, y la inflación es inferior a la de la Unión Europea e incluso Estados Unidos.

La independencia del Banco Central de Brasil y el ajuste fiscal llevado a cabo por el Gobierno de Jair Bolsonaro finalmente rindieron sus frutos sobre la inflación. Los precios minoristas registraron una caída del 0,68% en el mes de julio, la cifra más baja jamás registrada desde 1980.

La inflación interanual del país cayó abruptamente del 12% al 10% en el acumulado de 12 meses entre julio de 2021 y el mismo mes de este año. Brasil se convirtió en el único país capaz de registrar deflación en el mes de julio.

Mientras tanto, los precios minoristas acumulan un alza de solo el 4,77% entre enero y julio de este año, una cifra inferior al 5% que proyectaban los mercados financieros, y una de las más bajas del mundo cuando se la compara con grandes mercados como el de Estados Unidos, Europa, India, Rusia o China.

La inflación acumulada de Brasil es incluso inferior a la que registra el promedio de la Unión Europea, que alcanzó el 5,3% en julio. También fue menor a la cifra registrada para España (5,8%), Alemania (6,6%), Reino Unido (5,8%), Italia (6%), Portugal (7,3%), Austria (5,3%), Bélgica (6,3%), Grecia (6,3%) y Dinamarca (7,8%), entre otros países.

La variación acumulada en los primeros 7 meses fue comparativamente baja en relación a otras economías desarrolladas no europeas, como Canadá (6,2%) e incluso los Estados Unidos, que llegó a acumular una inflación de hasta el 6,3% desde el mes de enero.

La experiencia brasileña marca un importante precedente sobre los efectos de las políticas económicas ortodoxas sobre la política fiscal y la monetaria, en contraste con experiencias marcadamente heterodoxas como las aplicadas en Argentina, Irán o Líbano.

La inflación en Argentina alcanzó el 71% interanual en julio. Solamente en ese mes los precios aumentaron un 7,4% en contraste con la deflación del 0,68% en Brasil, y entre enero y julio de 2022 los precios argentinos acumularon un incremento del 46,2% en contrate al 4,77% de Brasil.

El Gobierno de Bolsonaro impulsó una ley para dotar de completa independencia al Banco Central de Brasil a la hora de delimitar el curso de la política monetaria. El presidente de la institución, Roberto Campos Neto, dispuso un aumento de la tasa SELIC al 13,75% nominal anual, logrando conquistar la credibilidad de los mercados.

Al mismo tiempo, el ministro de Economía Paulo Guedes impulsó un fuerte ajuste fiscal. El déficit primario del Gobierno federal fue completamente eliminado a partir de enero, incluso incluyendo el resultado operativo del Banco Central. El equilibrio primario del sector público federal no se registraba en Brasil desde el año 2014. 

Seguir Leyendo

Brasil

Deflación en Brasil: El día que Bolsonaro firmó la Ley de Autonomía del Banco Central y eliminó la inflación

Publicado

en

Después de 30 años de incesantes debates en el Congreso, el presidente Bolsonaro finalmente firmó la independencia del Banco Central para liberarlo de las injerencias políticas. Lo dotó de autonomía y le permitió que combata la inflación.

En febrero de 2021 el Congreso brasileño aprobó la iniciativa de Jair Bolsonaro y Paulo Guedes para garantizar la completa independencia del Banco Central. La ley fue finalmente promulgada en marzo, y supuso el primer avance hacia la más estricta disciplina monetaria después de 30 años de constantes debates parlamentarios sin rumbo.

La ley dispuesta por Bolsonaro establece que el presidente del Banco Central, así como los 8 directores que pautan la política monetaria del país, tienen un mandato de 4 años y prorrogables por una sola vez, sin que el jefe de Estado de turno pueda tomar partido en esa decisión.

Los mandatos fijados por la normativa no se ajustan a los mandatos políticos, también de 4 años, que mantiene cada Presidente. De esta manera se garantiza que cada jefe de Estado deba convivir con un liderazgo del Banco Central heredado de su predecesor, y por lo tanto este condicionante deberá ser tenido en cuenta a la hora de desarrollar la política fiscal. Se prohíbe explícitamente el despido de un Presidente del Banco Central sin causa.

Cuando el jefe de Estado de turno finalmente dispone del nombramiento de un presidente del Banco Central una vez pasado su mandato y decidiendo no prorrogarlo, dicho nombramiento debe contar con el aval del Senado para poder implementarse.

Pero aun pudiendo nombrar a un Presidente para la autoridad monetaria, las metas de inflación o las pautas principales de la política monetaria no se formulan por una decisión unilateral, sino que se determinan en el Consejo Monetario de la institución.

Antes de la reforma de Bolsonaro, la propia Constitución de Brasil de 1988 reconocía una tenue independencia del Banco Central, dotándolo del monopolio para emitir dinero y prohibiendo la financiación directa al Tesoro como ocurrió en la segunda mitad del siglo XX.

Pero las normativas anteriores no garantizaban independencia con respecto al poder político, y por lo tanto el jefe de Estado podía intervenir en la política monetaria forzando a la institución a financiar al Tesoro por canales indirectos no contemplados en el artículo 164 de la Constitución, como por ejemplo la compra de bonos públicos con emisión monetaria u otras maniobras de “flexibilización cuantitativa”.

Con la nueva ley este mecanismo ya no sería posible, al menos no como un mecanismo sincronizado entre el jefe de Estado y el Banco Central en un esquema de “dominancia fiscal”. La normativa permite que la autoridad monetaria disponga de un plan de acción acorde a los objetivos de su carta orgánica, y es la política fiscal la que debe acomodarse a esos propósitos y no al revés.

La reforma cosechó resultados exitosos en materia de inflación, y Brasil se convirtió en el país que más rápidamente respondió ante los desequilibrios generados por la pandemia con un fuerte ajuste de la tasa de política monetaria SELIC en tiempo récord.

Con independencia de la política monetaria resulta más factible que los déficits del Tesoro sean percibidos como no inflacionarios, y por lo tanto se espera que puedan ser financiados con recursos genuinos y no con falsificación monetaria. 

Seguir Leyendo

Tendencias