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Elecciones primarias en Chile: la izquierda se pelea por quién es más extremista

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La principal lista de la izquierda Apruebo Dignidad, se dirige a una dura interna entre el comunista Daniel Jadue y el autonomista Gabriel Boric, quienes se pelean por presentar la agenda más radical posible.

De cara a las elecciones primarias presidenciales a desarrollarse el próximo 18 de julio en Chile, este domingo los precandidatos del sector de extrema izquierda Apruebo Dignidad se vieron las caras en un nuevo debate.

Los dos candidatos de este espacio que se dirimen la interna son Daniel Jadue, del Partido Comunista de Chile, y Gabriel Boric, del Frente Amplio.

Actualmente Jadue lidera las encuestas, algo que no sorprende ya que viene preparándose para la carrera presidencial hace años. Incluso antes de las manifestaciones que desembocaron en el referéndum constituyente, el alcalde de Recoleta había anunciado su candidatura, y todo indicaba que había un pacto informal con su amigo, el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, para centrar las elecciones entre ellos dos.

Sin embargo, la revuelta dirigida por la extrema izquierda en 2019 abrió muchos flancos, y apareció la figura del actual diputado Boric, quien trata de vencer a Jadue con propuestas aún más extremistas que las del líder comunista.

En el debate, Jadue quedó expuesto como un candidato frustrado, que se creía que podría arrasar en la interna pero que tiene que pelear voto por voto para llegar a las elecciones generales.

Boric marcó más diferencia, fue muy efectivo en eso. Vimos a Daniel Jadue muy a la defensiva, permanentemente teniendo que responder, teniendo que enfrentar a los periodistas con precisiones que no eran relevantes, que más bien lo sacaban de una posición y lo colocaban en un estilo muy confrontacional. Boric no cayó en eso, pero marcando diferencias y que se le viera mejor desde el punto de vista estético, lo que uno ve a través de la TV“, aseguró el Director de la Escuela de Gobierno de la UCEN, Marco Moreno.

La encuesta más reciente de la primaria de Apruebo Dignidad realizada por Data Influye, marca a Jadue con un 32% de intención de voto, mientras que Boric llega al 27%. Pero todavía, a una semana de las elecciones, hay un 41% de indecisos, por lo que puede pasar cualquier cosa.

Daniel Jadue

El dirigente, de 53 años, es un arquitecto y sociólogo nieto de migrantes palestinos que desde muy joven militó en las organizaciones chilenas en favor de grupos como el OLP del terrorista Yasir Arafat.

En 1993 se incorporó al Partido Comunista de Chile, que, a diferencia de la mayoría de los países de América Latina, sigue vigente y con gran peso electoral, ya que sus integrantes ganan elecciones locales, diputaciones, senadurías y múltiples cargos de elección popular.

Con una agenda que empezó como “moderada” y se fue corriendo a la extrema izquierda haciéndole honor al nombre de su partido, Jadue ganó ya tres veces consecutivas la alcaldía de Recoleta, y ahora apunta a la presidencia.

Entre sus propuestas más radicales se encuentra la expropiación de las principales sectores de la economía chilena, como el extractivo, el de generación y distribución de agua y luz, y muchos otros más.

También propone un plan de retiro total de los ahorros previsionales, lo cual llevaría a la quiebra al sistema privado de jubilaciones y le permitiría cumplir otra propuesta de campaña: estatización completa del sistema previsional.

Jadue también prometió que las políticas públicas se diseñarán con perspectiva de género y propuso un impuesto permanente a las grandes fortunas, medida que en países como Argentina o México se ha aplicado de manera temporal.

Otro tema que generó debate fue la creación de un Ministerio de la Información, que según como está descrito en sus propuestas de campaña, sería lisa y llanamente un instrumento de censura a los medios de comunicación y a las redes sociales.

Daniel Jadue en una movilización del Partido Comunista

Gabriel Boric

Dentro del pacto Apruebo Dignidad para las elecciones constituyentes, la izquierda representada en la alianza Convergencia Social decidió el jueves 18 de marzo proclamar a Gabriel Boric como su candidato presidencial. Su partido consiguió las firmas necesarias para competir.

Queremos dar una señal de descentralización superfuerte, de inclusión, de que el país somos todos y todas, de que nos la vamos a jugar desde los territorios para cambiar Chile“, declaró el diputado por Magallanes desde Punta Arenas.

Boric vendría a representar el ala del marxismo chileno conocido como “autonomismo“, una izquierda que se opone al centralismo de Santiago y critica a Jadue por ser muy unitario.

A pesar de que las propuestas de Boric son incluso más radicales que las de Jadue, con medidas como la creación de “asambleas populares autónomas” en todo el país y una reforma profunda de la educación para adoctrinar a los más chicos en el autonomismo, para muchos electores el candidato del Frente Amplio es la opción más moderada, ya que no tiene en agenda medidas que explícitamente limiten la libertad de expresión.

El hecho de que esta interna no tenga candidatos de centro izquierda, por ejemplo los candidatos de Unidad Constituyente que fallaron en el intento de inscribir una primaria legal el pasado 19 de mayo ante el Servel, puede llevar a que estas elecciones primarias, que son abiertas, logre que muchos socialistas moderados vayan a las urnas a votar y opten por Boric.

Gabriel Boric, el izquierdista disidente que abrió una interna en la izquierda chilena

Chile

Primer debate presidencial en Chile: Kast se impone ante una izquierda que se canibaliza entre sí

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Kast, único candidato de derecha en las elecciones presidenciales de Chile, logró imponer su mensaje ante una izquierda dividida y muy peleada entre sí.

Chile se dirige a las elecciones presidenciales más importantes de su historia, donde se definirá si el país continúa su trayectoria a convertirse en una potencia económica mundial o si cae en la estafa del socialismo latinoamericano.

En ese contexto, los principales candidatos se presentaron al primer debate televisado por CHV y CNN sobre temas como gobernabilidad, economía y agenda social.

Ataques personales y cuestionamientos al pasado de sus adversarios conformaron la temática del debate, que contó con la presencia del centrista Sebastián Sichel (Chile Podemos Más, coalición de Piñera), la socialdemócrata Yasna Provoste (Nuevo Pacto Social, ex Concertación), el comunista Gabriel Boric (Apruebo Dignidad, principal referente de los movimientos que promovieron el estallido social del 2019), el derechista José Antonio Kast (Partido Republicano) y el izquierdista Eduardo Artés (Unión Patriótica).

Hasta el momento, las encuestas dan una dura pelea entre Sichel y Boric, aunque Kast viene creciendo a pasos agigantados y tanto Provoste como Artés le quitan votos claves a Boric. Lo más probable hasta el momento es que se llegue a un ballotage entre Siche y Boric.

Algunos de los momentos mas tensos se vivieron durante el segmento de preguntas cruzadas, donde, uno de los puntos más comentados en redes sociales, fue una pregunta realizada por Yasna Provoste a Sebastián Sichel, cuando discutían sobre la aplicación de un impuesto a los más ricos.

En ese momento, la senadora citó al sitio web Wikipedia para afirmar que “tú has tenido relación con empresas y empresarios poderosos, y entiendo que en algún momento de su vida profesional hizo lobby por ese mundo”.

Ante esto, Sichel afirmó que “jamás he hecho lobby para nadie”. “Es increíble que Wikipedia sea una fuente confiable para una senadora, pero bueno, puede haber sido escrito incluso por alguien de su comando, pero no lo he hecho, porque habría registro en la Ley de Lobby, que no hay”, la remató.

En el turno del emplazamiento de Sichel a Boric, el candidato piñerista le recordó a su par de Apruebo Dignidad por su apoyo en el pasado al Frente Patriótico Autónomo y la hipocresía de haber aparecido con una polera en la cual aparece el exsenador de la UDI Jaime Guzmán, asesinado por el FPMR, además de votar en contra de la extradición del ex frentista Raúl Escobar Poblete, quien fue extraditado a Chile este jueves, acusado del asesinato del propio Guzmán.

Durante el emplazamiento de José Antonio Kast a Provoste, el candidato del Partido Republicano le preguntó por su apoyo a dos proyectos de ley, el de “nacionalizar las cuentas individuales de las personas a fondos del Estado” y el de “indulto” a los detenidos en el contexto del estallido social: “¿Usted va a estar con las víctimas o los delincuentes?”.

Provoste delirando, atacó a Kast por antidemocrático: “Esta pregunta nos permite marcar una diferencia muy profunda entre aquellos que queremos construir y reconstruir en nuestra democracia y aquellos que son una amenaza para nuestra democracia, porque están acostumbrados a hacer de la mentira su base discursiva”.

Y siguió: “Lo que nosotros hemos firmado es terminar con las AFP, que es tal vez lo que le moleste. A usted le molestó hace muchos años cuando planteamos la necesidad de terminar con el lucro en la educación, de terminar con el negocio en la educación…”. Kast interrumpió señalando que “No”. “Lo que me molestó es que se perdieran 600 millones de dólares”, le retrucó.

Visiblemente ofuscada, Provoste respondió: “Ah, qué bueno, estaba esperando, mirándolo a los ojos, porque usted ha hecho de la mentira una base muy importante. Usted llevó adelante una acusación constitucional en mi contra, cinco capítulos y en ninguno de ellos respecto de la pérdida de recursos. Usted sabe muy bien que esa acusación constitucional la basó sobre hechos incluso anteriores a que yo fuera ministra de Educación”.

También se generó una discusión cuando Sebastián Sichel le preguntó a José Antonio Kast por su apoyo al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. 

“¿No te arrepientes de haberle llevado esa camiseta a Bolsonaro?”, preguntó Sichel. “No, no me arrepiento. ¿Y tú te arrepientes de haber sido parte del gobierno de Bachelet, de Aylwin, de Frei, de Piñera”, contestó tenazmente Kast, quien destacó que “hay que tener siempre una convicción, una línea, y en algunas cosas no hay que cambiar de opinión tan fácilmente”.

Sichel, despistado, contraatacó indicando que “creo que una persona de centro tiene que buscar la mejor solución para los problemas y no jugar con la política como si fuera una camiseta de fútbol”. La respuesta fue extraña, ya que Kast no es ni trata de ser un político de centro.

Artés, a su turno, señaló a Sichel que ha sido parte de todos los gobiernos desde el regreso a la democracia, “pero hoy día se presenta como independiente, como un hombre de centro, apoyado claro por RN y la UDI”.

“Yo quiero que explique cómo es que existe alguien que está al margen de las ideologías, de los pensamientos, y de las propuestas, alguien que está por encima de todo, casi como un ángel caído del cielo”, aseguró el candidato de extrema izquierda.

Sichel le contestó: “Yo sé que muchos de ustedes viven en los 60, en la Guerra Fría, y la gran mayoría de los chilenos no siente identificación de los partidos políticos. Siento orgullo de haberme ido de los partidos políticos cuando no sentí identificación con ellos”. “Pero estas apoyado por partidos políticos. Tu representas intereses determinados, y respondes por ellos, asúmelo”, cerró Artés.

Cuarto retiro y fin de las AFP

Al inicio del debate, que tuvo un formato novedoso en el que los candidatos tuvieron tres minutos en cada bloque para distribuir sus respuestas, el primer tema conversado el tema más caliente en Chile en el momento: el posible cuarto retiro de fondos previsionales que se debate hoy en el Congreso.

El sistema privado de jubilaciones de Chile está al borde de ser quebrado por tres retiros que habilitó el Poder Legislativo y que Piñera no se animó a vetar. Sin este dinero, las AFPs perderán solvencia y deberán ser salvadas a través de una expropiación por el Estado.

El candidato Gabriel Boric mencionó su postura a favor “introduciendo modificaciones para atenuar los efectos de la desigualdad que este tiene”, algo que Eduardo Artés, quien, a pesar de estar a favor de la medida, le retrucó que esa modificaciones serían “letra chica”.

Boric

“Es una intromisión inaceptable de las aseguradoras norteamericanas que nos vienen a decir al parlamento chileno -que por lo menos tendría que haber sacado una nota de repudio- lo que tiene que hacer. Y sin letra chica, porque cuando algunos dicen que hay que apoyar con letra chica, en el fondo están rechazando”, dijo Artés, quién propuso un sistema previsional bipartito. “Que sea por un lado, la parte patronal, y por otro lado, el estado. Y terminar con este sistema privado”.

Boric, también se mostró a favor de modificar el sistema previsional por uno “público, sin fines de lucro y que entregue pensiones dignas a todos los chilenos y chilenas, que alcance, a lo menos, al sueldo mínimo”.

Sebastián Sichel como ya ha mencionado en semanas pasadas, se mostró contrario a esta iniciativa, que quiere “solucionar las pensiones ahora y por lo tanto no estoy disponible a apoyar un cuarto retiro cuando se necesita mejorar las pensiones primero”.

Para Kast, los retiros “no son una cosa de principios, pero es una mala política pública” y que se recurrió a ellos solo porque el gobierno llegó tarde en la ayuda necesaria por la pandemia del Covid-19. Advirtió que también provocaría una enorme inflación, algo que afectaría a los más pobres. Finalmente, argumentó que “es una mala política pública generada por algunos parlamentarios que están buscando su reelección usando el populismo y el clientelismo”.

Yasna Provoste se manifestó a favor del cuarto retiro haciendo énfasis en las mujeres y las pensiones alimenticias que habían recibido gracias a esta política.

Boric, Artés y Sichel también coincidieron en que es necesario “una pensión básica universal garantizada, que cada chileno elija dónde y en qué cuenta quiere que queden sus recursos. Sichel, peligrosamente, aseguró: “Yo quiero que termine el modelo de AFP como lo conocemos hoy día, pero que existan administradoras privadas, públicas, sin fines de lucro, y que seamos nosotros y no un burócrata o un político el que decida dónde van sus fondos”.

Sichel.

Gobernabilidad y nueva Constitución

En el segundo tema tratado en el debate, el desafío de gobernar en medio de un proceso constituyente, fue Yasna Provoste quien abrió los fuegos asegurando que la derecha no respeta lo que se está hablando en la Convención dominada por el comunismo: “Este es un momento crucial para poder garantizar las transformaciones en paz que ha definido la ciudadanía. Yo tengo una profunda confianza en que lo que nos proponga la Convención Constituyente será un mejor presente y un mejor mañana para nuestro país, pero tenemos preocupaciones (…) aquí hay convencionales que están representados por candidaturas que lo que buscan es hacer fracasar este modelo de la constituyente, y con eso lo que fracasa es la paz social”. 

Hay otros sectores que hoy están aquí también representados que no han dado gobernabilidad al interior de la Convención, y eso nos preocupa, porque difícilmente se puede gobernar un país si es que no se ha entregado gobernabilidad en la Convención”, disparó.

Por su parte, Sichel indicó que “nos olvidamos de gobernar cuando la política se politiza y le roba los problemas a las personas, tenemos que arreglarle los problemas a las personas. Tenemos que trabajar en construir un presidente de todos los chilenos, que construya grandes mayorías para lograr acuerdos, que no caiga en la polarización del pasado (…) que entienda que necesitamos una Constitución para resolver problemas del futuro”.

El candidato de Unión Patriótica, Eduardo Artés, con su tacto comunista, sostuvo que “la gente es el centro de todo, acá hubo un levantamiento popular en octubre de 2019, y lo que pidió fueron cambios fundamentales: todos pedimos Asamblea Constituyente y terminamos en una Convención, que no es lo mismo (…) Siguen planteados el tema de la Asamblea Constituyente y las grandes demandas con las cuales salimos a la calle (…) Que haya un gobierno en que las autoridades sean revocables, y que exista un control desde la base social.

Y auguró una nueva insurrección comunista: “Sin embargo, las condiciones que nos llevaron al levantamiento, hoy se están dando con más fuerza, y todo anuncia un segundo levantamiento popular. No se puede hablar de gobierno y paz social si no se resuelven los grandes problemas planteados”.

Artés

A su turno, Gabriel Boric indicó que “quizás la senadora Provoste debe preguntarse por qué su partido está representado por solo un constitucional en la Convención”.

Sobre la gobernabilidad, señalo que “respecto de lo que decía Sebastián Sichel, yo desconfío profundamente de quienes buscan permanentemente negar la historia. Nosotros estamos aquí porque estamos parados en hombros de gigantes, de luchadores y luchadoras sociales que han constituido el Chile que tenemos, y por lo tanto renegar de ese pasado es renegar de ese futuro que queremos construir”.

Espero ser un presidente que cuando termine su mandato, tenga menos poder que cuando empezó, que hayamos sido capaces de distribuirlo de mejor manera en regiones, en la sociedad civil, empoderando a ese pueblo que quiere ser parte del destino de Chile”, concluyó el comunista autonomista.

En tanto, José Antonio Kast sostuvo que “la gobernabilidad se funda para mí en dos principios: en decir la verdad y en respetar los compromisos. En gran parte el problema que tenemos en Chile es la falta de credibilidad, la falta de confianza en el mundo político, porque no dice la verdad y no cumple los compromisos”.

Sobre el emplazamiento de Yasna Provoste, Sichel indicó que estaba a favor de la Convención Constitucional. “Quiero que salga una buena Constitución, estoy preocupado porque se ha gastado más tiempo en la discusión reglamentaria, en los sueldos, en las peleas, en constituyentes que mintieron a los chilenos de ciertos sectores que están aquí representados y estoy preocupado que no estemos debatiendo sobre el fondo de la Constitución”.

Sobre el tema, Kast indicó que “la Convención no ha estado a la altura (…) Espero que les vaya bien, pero han hecho todo lo posible porque les vaya mal”.

Kast

También emplazó a Boric de estar del lado de la violencia por usar la polera con la imagen de Jaime Guzmán y por la reunión que tuvo en 2018 en París con el ex frentista Ricardo Palma Salamanca. “Pediste perdón por reunirte con un terrorista asesino? ¿Por defender al FPMR?“, preguntó Kast, lo que no tuvo respuesta de parte de Boric.

Hacia el final, Provoste emplazó a Sichel por su gestión cuando fue presidente de Banco Estado. “Uno no defiende sus ideas solo cuando es candidato. Él fue presidente del Banco Estado, entonces plantear su esfuerzo y su compromiso con las Pymes, cuando en medio de la crisis el Banco Estado cerró las puertas a las Pymes.

Sin lugar a dudas los grandes ganadores del debate fueron Kast y Artés, quienes por izquierda y por derecha lograron marcar los tiempos del debate, fueron inquebrantables ante las críticas ajenas y lograron instalar sus mensajes. Siche estuvo correcto, aunque sus indeterminaciones y tibieza se notaron en sus respuesta. Boric y Provoste estuvieron impresentables, respondiendo cosas delirantes y atacando sin sustento y sin haber pensado una réplica a las respuestas de sus preguntas.

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Chile

José Antonio Kast: único candidato de derecha en las elecciones presidenciales de Chile

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El líder del Partido Republicano de Chile se presenta por segunda vez a las elecciones presidenciales y esta vez con un programa de gobierno integral marcadamente de derecha, con una agenda similar a la de Trump en Estados Unidos o Bolsonaro en Brasil.

José Antonio Kast asoma como la única carta presidencial de derecha en las elecciones presidenciales de noviembre del 2021 en Chile, que actualmente está atravesando un lamentable proceso de reforma constitucional que le otorgará una carta magna de extrema izquierda al país más exitoso de la región.

Por segunda vez, el abogado fundador del Partido Republicano de Chile se presentará como candidato presidencial para ocupar un lugar en el Palacio de la Moneda para el periodo 2022-2026.

Con la confirmación del Servicio Electoral de Chile, los candidatos que se enfrentarán el día 21 de noviembre de 2021, en conjunto con las elecciones de senadores, diputados y consejeros regionales, serán: el centrista Sebastián Sichel (figura como independiente pero irá por el pacto Chile Podemos Más), el derechista José Antonio Kast (Republicanos), la centroizquierdista Yasna Provoste (Democracia Cristiana por el pacto Unidad Constituyente-PL-Nuevo Trato), el comunista Marco Enríquez-Ominami (PRO), el autonomista marxista Gabriel Boric (Frente Amplio por el Pacto Apruebo Dignidad), Franco Parisi (Partido de la Gente) y Eduardo Artés (Unión Patriótica). 

En la elección presidencial de 2017, Kast obtuvo un importante 7,93 % de los votos, que fue clave en la victoria de Piñera en ballotage contra el izquierdista Guiller.

El pasado 16 de agosto, a través de su centro de estudio Ideas Republicanas (IR), Kast presentó un programa político basado en propuestas y trabajo de más de doscientos profesionales y expertos, presentes en la red de intelectuales activos de la agrupación. De manera sintética, dichas propuestas fueron incorporadas en las bases programáticas del candidato José Antonio Kast, en las que destacan.

Principales puntos de Ruta Republicana, la única agenda presidencial de derecha en Chile:

1.- Tamaño del gobierno: Reducción de 24 a 12 ministerios. Manteniendo la actual configuración de Defensa, Justicia, Relaciones Exteriores, Hacienda, Trabajo y Salud; mientras los otros 17 se fusionarían dando origen a seis nuevos ministerios.

2.- Estructura del Estado: Avanzará en un modelo de gobernanza en base a macrorregiones (de 16 a 7), se terminará con las provincias y reformará las municipalidades con una reorganización o reagrupamiento comunal.

3.- Impuestos: Reducción del impuesto a las empresas de del 27% a un 17%, eliminación de impuestos por utilidades reinvertidas, impuesto cero a las Pymes, disminución del impuesto al valor agregado (IVA) de un 19% a un 17%, rebajas al impuesto de patrimonio (contribuciones, donaciones, herencias), reducción de impuestos de 20 dólares mensuales por cada hijo menor de 18 años, impuesto negativo a la renta de 17% para personas de bajos ingresos, eliminación de impuestos de timbres y estampillas, y creación de una task force, dedicada a reducir y eliminar regulaciones que invaden la vida privada y desincentivan la inversión.

4.- Reducción de funcionarios públicos y gastos: Rebajar 10% de la dotación de la administración pública y al menos 20% de los gastos (viáticos, viajes, bienes y servicios de consumo, horas extra, etc.).

5.- Digitalización del Estado: Modernizar el Estado chileno, conectándolo e informatizando sus servicios, tomando como base modelos de e-government y digitalización del Estado de países como Australia, Singapur y Estonia. 

6.- Empresas del Estado: Se privatizarán empresas como CODELCO, ENAP, ENAMI, Ferrocarriles del Estado (EFE) y Televisión Nacional (TVN).

7.- Congreso: Se propone reducir la cantidad de legisladores del Congreso a solo 100 diputados nacionales (-55) y 29 senadores nacionales (-14) con un nuevo sistema electoral mayoritario del tipo uninominal.

8.- Relaciones Internacionales: Reforzar la vinculación de Chile con los Estados Unidos de América, Reino Unido, Japón y Alemania. Además de estrechar lazos con países del Asia Pacífico. Además, se señala que se hará valer el principio de la Supremacía Soberana respecto de organizaciones internacionales o burocracias supranacionales, se pondrá fin a las operaciones de la FLACSO en Chile y se retirará del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

9.- Familia: Incentivar natalidad reduciendo impuestos, incorporando beneficios de subsidios a padres a partir del tercer hijo, con un pilar solidario de maternidad. Otorgar un subsidio del Estado de 1200 dólares por hijo al nacer, perteneciente a familias del 20% más pobre, depositado a una cuenta de ahorro previsional voluntario privada, sin posibilidad de retiro hasta la jubilación.

10.- Orden y seguridad: Combatir la narcopolítica, la droga y las mafias con la colaboración de las fuerzas armadas. Busca imponer el Estado de Derecho en todos los sectores donde no se esté cumpliendo actualmente.

11.- Género e identidad nacional: Reivindicar el idioma castellano, eliminando el lenguaje de género y de incitación a la lucha de clases, étnica o cualquier doctrina tendiente a la división nacional. Recuperar feriados republicanos, religiosos e internacionales para profundizar conocimiento de la historia y herencia cultural del país.

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Chile

Continúa la dictadura sanitaria en Chile: Piñera no levanta el toque de queda a pesar de no tener más casos

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Agosto prácticamente no registró nuevos casos y las muertes están en el momento más bajo de toda la pandemia.

El régimen sanitario de Sebastián Piñera no cede y continúa gobernando con mano de hierro el país justificándose con la emergencia de la pandemia. Si bien en las últimas semanas han existido un descenso significativo de los contagios y de las muertes por el virus COVID-19, según se desprende del portal de la Universidad de Oxford, OurWorldInData, esto no se ha traducido en avances para que los chilenos vuelvan a recuperar sus libertades individuales esenciales amparadas por la Constitución chilena.

Piñera ha anunciado que continuará con las fronteras cerradas, donde solo pueden salir quienes hayan recibido dosis de vacunas aprobadas por el Instituto de Salud Pública del país, lo que quiere decir que los menores de edad sin dosis seguirán encerrados en Chile.

Además, al regreso deben permanecer recluidos en sus hogares por siete días, y se vislumbra que el toque de queda continuará, todo amparado en un estado de excepción constitucional que viene instalado desde el 18 de marzo de 2020, es decir, hace más de un año y medio.

Mientras tanto, el mercado aéreo de Chile se mantiene en el peor momento de su historia, al borde de la quiebra y con una caída del más del 60% solamente en julio.

Estas restricciones, sumadas a un toque de queda todavía vigente, una excepción constitucional que pone en peligro los derechos humanos de los chilenos, y medidas arbitrarias que solo perjudican a los trabajadores, se dan en un contexto de prácticamente no más casos nuevos de Covid.

Luego de las tres olas del virus chino en Chile, la primera en junio del 2020, la segunda en abril y la tercera en junio de este año, actualmente el país andino se encuentra en el mejor momento epidemiológico desde que comenzó la pandemia. Agosto prácticamente no registró nuevos casos, y no hubo en ningún día más de 100 muertes diarias por el coronavirus. Pero así y todo, Piñera resista volver a la normalidad.

Fuente: Worldometer Chile.

En la continuidad de Piñera, el abanderado de Chile Vamos (ahora Chile Podemos Más), Sebastián Sichel, señaló querer terminar con los toques de queda.

Si bien esto es un buen paso en la dirección correcta, y no se entiende por qué no lo hace Piñera ahora si su propio candidato lo propone, esta medida no terminaría con el régimen sanitario, dado que este se basa en el estado de excepción constitucional al que están sometidos los chilenos en estos momentos, el cual ni Sichel ni nadie de su espacio propone eliminar.

El gobierno y su plan denominado “Paso a Paso”, en donde va gestionando, arbitrariamente, las libertades y las prohibiciones de las personas, según se señala en su web oficial, este plan se trata de 4 pasos graduales que van desde la Cuarentena hasta la Apertura, con libertades para quienes, en forma responsable y solidaria, cumplieron con su esquema de vacunación contra el COVID-19, restricciones y obligaciones”, sin embargo ese mismo plan no establece ningún criterio para retornar a la normalidad, es decir, el régimen autoritario-sanitario de Piñera no da espacio para que su país se reestablezca a condiciones previas a marzo de 2020.

Mientras algunos países europeos, como Rumania, los vacunatorios han ido cerrando por haber alcanzado ya la inmunidad de rebaño, con una población inoculada con vacunas que ronda el 25%, ya se vive una vida normal.

En cambio, Chile, siendo uno de los países con más vacunados en el mundo, sigue sufriendo el yugo piñerista que solo busca controlar a la población para evitar un nuevo movimiento social que desestabilice su gobierno, el cual implementó nuevas medidas obligatorias para cerrar bares, gimnasios y restaurantes, los que deben solicitar pase verde para poder consumir en el interior sino están sujetos a severas multas.

De esta forma, el escenario político en Chile, con la incertidumbre constituyente, sumado a al aumento de deuda pública, bonos, subsidios (IFE) y presión inflacionaria, presenta un escenario complicado para las elecciones del 21 de noviembre, donde los chilenos tendrán que votar por un nuevo presidente, senadores, diputados y consejeros regionales.

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