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Ecuador

El correísmo propone imprimir mil millones de dólares a pesar de que el país no puede emitir la divisa norteamericana

Carlos Rabascall, candidato correísta a la Vicepresidencia, aseguró que buscarán “recuperar” el Banco Central para emitir US$ 1.000 millones y “reactivar la economía”. La oposición le recordó que Ecuador no puede imprimir dólares.

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El proceso rumbo a las elecciones presidenciales de Ecuador del 2021 se acelera a medida que la fecha del 7 de febrero se acerca. La contienda electoral ha sido casi en su totalidad ocupada por propuestas económicas para el rescate de la economía del país, que ha sido afectada severamente debido a la crisis provocada por la pandemia del virus chino. 
Sin embargo, no todas las propuestas que presentan a la sociedad los candidatos son de utilidad para el desarrollo del país. El correísmo, ahora sin Rafael Correa, impulsa delirantes medidas en materia económica, que amenazan los ahorros de los ecuatorianos, y genera incertidumbre entre los inversionistas. 
Este miércoles, el candidato a la vicepresidencia por el partido correísta Unión por la Esperanza, Carlos Rabascall, concedió una entrevista a un medio de comunicación local, y aseguró que la misión principal de su movimiento en caso de ganar la presidencia es “la recuperación del Banco Central de Ecuador, para generar una línea de crédito de mil millones de dólares, y que esté orientada en crear crédito para reactivar las micro, pequeñas y medianas empresas“. 
La delirante propuesta fue criticada por diversos sectores, quienes le recordaron a Rabascall que el Banco Central del país no puede emitir moneda propia, ya que la economía de Ecuador está completamente dolarizada. 
En el mes de abril, Rabascall había declarado a otro medio de comunicación que esta sería una de las “soluciones” para los ecuatorianos, pero no explicó en detalle lo que se haría en caso de “recuperar” dicha institución. 
Además, aseguró que las otras medidas para “ayudar” al país se enfocarían en controlar las importaciones y la salida de divisas, así como también ordenar a los bancos que operan en Ecuador que “regresaran” los dólares que mantienen en el exterior.

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La izquierda ecuatoriana ha sido uno de los más acérrimos opositores a la dolarización. En 2009, el entonces presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró que “la adopción del dólar como moneda del Ecuador, fue un error inmenso”. Sin embargo, el líder socialista no pudo concretar su “sueño” de eliminar el dólar, porque él mismo ha reconocido que es una medida impopular en prácticamente toda la población y que generaría un cataclismo económico.

Sin embargo, con la postulación del economista Andrés Arauz a la presidencia de Ecuador, todo indica que Correa mantiene su “sueño” vigente. Pero, a diferencia de Correa, el economista mantiene una postura mucho más radical y arrogante que su líder, demostrando el poco interés que tiene en cuidar los ahorros de los ecuatorianos.

30 mil millones de dólares están depositados en el exterior, por un puñado de grandes pudientes familias. Nuestro trabajo va a ser poder devolverle al país ese dinero“, aseguró el candidato del correísmo. “Vamos a fortalecer la economía ecuatoriana con más dólares que vamos a hacer que traigan del exterior.

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Sin embargo, en un artículo de opinión publicado unos meses atrás, Arauz se muestra optimista por el hecho de que los medios de comunicación del país se refieran a este tema, asegurando que “la desdolarización ya no es un tema tabú en Ecuador”. 

Además, el economista afirmó que existen dos tipos de desdolarización: la “desdolarización mala“, que provocaría la fuga de capitales y la devaluación del salario, y la “desdolarización buena”, que buscaría más medios de pago y el encarecimiento de las importaciones.

Sobre los posibles inconvenientes para aplicar esta medida, aseguró que la implementación de este esquema no requiere de legislación adicional, y en caso de que así se lo requiera, podría enviarse una ley al Parlamento que sí cuente con apoyo del actual Legislativo. Únicamente se requeriría “de un gobierno alineado a los sectores populares y no a las élites transnacionalizadas y offshore-izadas.

…”La desdolarización buena enfocaría el poder del Estado en los controles a la salida de divisas: el famoso “timbre cambiario”. Para poder sacar dinero del país, los importadores o quienes quieran fugar capitales al exterior o a paraísos fiscales offshore deberán adquirir el derecho de sacar el dinero del País”, afirmó Arauz 

En 2008, el entonces dictador de Venezuela, Hugo Chávez, creó una moneda para reemplazar el uso del dólar entre los países alineados al Socialismo del Siglo XXI: El Sucre, sin lograr éxito alguno, gracias a la caída de los precios del petróleo, principal respaldo financiero de esta moneda

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Las promesas y medidas económicas de la izquierda en Ecuador buscan aprovechar el desconocimiento de muchas personas sobre las consecuencias de la desdolarización en el país. 

El sistema actual permite crear las condiciones para que se implanten mejores reformas económicas, además de crear confianza entre los inversionistas, algo que no ocurre en otros países de la región, donde la inestabilidad política y monetaria provoca la pérdida de importantes inversiones, además de generar desempleo y mayores índices de pobreza. 

Sin embargo, el correísmo ha sido el principal responsable de la falta de inversión en el país, ya que las medidas estatistas y keynesianas generaron problemas al sistema, a diferencia de Panamá, quien optó por medidas de apertura, con resultados significativos que generaron un crecimiento económico muchísimo mayor, y que lograron posicionar al país centroamericano como un importante centro financiero de la región. 
No se debe olvidar que la izquierda ecuatoriana busca continuar con el modelo fallido que generó inestabilidad en países como Venezuela, en donde la emisión monetaria sin respaldo generó altos índices de inflación, provocando una dolarización de facto en la economía venezolana. 
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Economía

Ecuador se lanza a privatizar: El presidente Lasso acelera la venta de 45 estaciones de servicio de Petroecuador

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El Gobierno ecuatoriano se prepara para dar los primeros pasos en la privatización del sector petrolero. Se desmantelan los decretos obsoletos que declararon a las estaciones de servicio estatales como “estratégicas” durante el Gobierno de Rafael Correa.

La administración de Guillermo Lasso se compromete con la disciplina fiscal y la limitación del “Estado empresario” en Ecuador, una función que se desempeñó deficientemente a lo largo de la historia del país.

Se determinó la puesta en marcha de la privatización de 45 estaciones de servicio que corresponden a la enigmática empresa estatal Petroecuador, que monopoliza la mayor parte de las operaciones en el mercado doméstico de hidrocarburos desde 1971, bajo diversas formas administrativas que fueron cambiando con el paso de los años.

La desestatización de los hidrocarburos fomentaría la competencia en favor de los usuarios, y alentaría la capitalización del sistema al quedar eliminadas las trabas a la oferta agregada de la economía. 

En una primera etapa se busca privatizar los servicios de distribución del combustible a través de las estaciones de servicio, para luego dar paso a la privatización definitiva de la explotación de las actividades primarias. 

La estrategia es similar a la que fue llevada a cabo por el presidente Jair Bsolonaro en Brasil, ya que antes de presentar los primeros programas para privatizar Petrobras (una maniobra que quedó completamente anulada con el resultado electoral) primero fue privatizada la distribución del combustible con la venta de Br-Distribuidora en 2021

El presidente Lasso da marcha atrás con los decretos lanzados por Rafael Correa, que pretendían dar un estatus especial a Petroecuador y declararon sus servicios como “estratégicos” bajo la órbita de la administración estatal. 

Paralelamente, Lasso impulsa la desregulación del sector energético, quitándole el monopolio estatal a Petroecuador y permitiendo así la entrada de la iniciativa privada en la inversión de proyectos productivos. 

El sector privado ya cuenta con presencia en hasta 11 proyectos energéticos licitados en 2022, los cuales contribuirán enormemente en aumentar la producción de petróleo y gas natural del país en los próximos años. 

La ofensiva por las privatizaciones también llegó al sector financiero, aunque aún sin mayores éxitos. El Gobierno ecuatoriano busca activamente la privatización del Banco del Pacífico, la entidad financiera estatal más importante del país y la segunda en términos de utilidades. Sin embargo, la iniciativa tuvo que demorarse debido a la falta de oferentes dispuestos a aceptar las condiciones de venta. 

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Economía

Reforma económica en Ecuador: El presidente Lasso eliminó el déficit fiscal en solo 17 meses

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La administración reformista logró eliminar por completo el déficit financiero del Estado en tiempo récord, y Ecuador ya registra un holgado superávit primario de más de 2 puntos del producto. Se recupera la recaudación y disminuye el gasto público.

El presidente Guillermo Lasso se compromete con la reforma económica del Ecuador y consolida la responsabilidad fiscal en el país. El resultado consolidado del Gobierno general registró un muy modesto déficit de tan solo el 0,12% del PBI al término del segundo trimestre del año, logrando así casi la completa eliminación de los desequilibrios. 

De esta manera, la administración produjo una histórica reducción de 7,3 puntos del PBI desde que se hizo cargo del Gobierno en mayo del año pasado. La corrección de las finanzas públicas se produjo en tiempo récord, tan solo en 17 meses de gestión. No se observaba un ajuste fiscal semejante desde el proceso de dolarización en el año 2000

Así como Brasil bajo la gestión de Bolsonaro, aunque en menos tiempo y con un país en una peor situación económica, Lasso puso en orden las cuentas públicas y recuperó a Ecuador de una década de despilfarro del gasto público.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que el Ecuador llegará a un superávit financiero consolidado del 0,87% del PBI para diciembre de 2022, y casi 2 puntos del producto para diciembre del año próximo. 

Bajo este sendero de reducción, el Riesgo País dejó de aumentar y se estabilizó en los 1.446 puntos básicos. El Gobierno pretende volver a conquistar la credibilidad en el país y continuar rebajando la prima de riesgo.

Descontando el pago por servicios de la deuda pública, Ecuador registró un fuerte superávit primario del 2% del PBI al término de la primera mitad del año, y el FMI pronostica que llegará al 2,32% para diciembre, 3,4% para 2023 y 3,5% para 2024. La solvencia fiscal es la piedra angular para la estabilidad financiera del país y el mantenimiento del régimen monetario configurado en la dolarización. 

El gasto público total del Gobierno general disminuyó del 36,54% del PBI en 2020 al 35,18% para la proyección del año 2022. Al mismo tiempo, la recaudación total recuperó los niveles que tenía antes de la pandemia. 

Resultado fiscal financiero de Ecuador entre 2011 y 2022.

La administración Lasso anunció un paquete fiscal mixto, compuesto entre reducciones impositivas sobre tasas particularmente distorsivas, y compensaciones en aumentos sobre otros impuestos más convencionales.

Se determinó una rebaja gradual del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) de 0,25% por trimestre, hasta su completa eliminación para 2023. Fue eliminado el impuesto especial sobre las utilidades de las microempresas, que tenía una alícuota del 2% y fue creado por el expresidente Lenin Moreno, y se estudia la posibilidad de eliminar el impuesto a la herencia en el país

En compensación, el Gobierno de Lasso aumentó la tasa marginal máxima del impuesto a las Ganancias para personas físicas del 35% al 37%, que alcanza a personas con ingresos anuales superiores a los US$ 25.000.

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Ecuador

Golpe de Estado Ecuador: El terrorismo indígena atacan camiones de alimentos, ambulancias, centrales eléctricas y suministro de agua

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Los terroristas indígenas piden más salud y atacan ambulancias, piden menores precios de alimentos y atacan camiones de alimentos, y tratan de destruir el gobierno de Lasso.

Si uno ve el mapa, Ecuador es un oasis en medio de un subcontinente cada vez más teñido de rojo. No obstante, aunque parezca que el triunfo de Lasso en 2021 solucionó los problemas del país, la realidad es otra. Ecuador está en medio de un golpe de Estado orquestado en nombre de la “lucha indígena”.

En teoría, el “Paro Nacional” lucha contra el elevado costo de vida, la falta de medicinas en los hospitales públicos y la falta de empleo. Pero en la práctica, por medio de amenazas, los paralizadores no dejan trabajar a la sociedad civil.

Lo que están alegando es buscar más trabajo, más salud y más educación, pero han cerrado los colegios, bloquean y destruyen las ambulancias, y no permiten trabajar a la gente. Si un taxi se atreve a salir, lo prenden fuego, si un bus se atreve a transitar, lo sacan a palazos, tanto al vehículo como a los pasajeros.

Los taxis han sido incendiados, los buses y los pasajeros abordo detenidos a palazos. Ni las ambulancias se han salvado. Dada la escasez, que ha causado la falta de circulación de vehículos, los precios se han encarecido. De manera que mientras exigen pagar menos, obligan al pequeño comerciante a vender a más.

Y lo más contradictorio es que han llegado a destruir, desperdiciar y desparramar alimentos básicos, incluida la leche, en un país donde 27% de niños menores de 2 años sufre desnutrición crónica. La situación es aun peor para la la niñez indígena: 39% padece desnutrición crónica.

En lugar de garantizar alimentos a la comunidad, manifestantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), le negaron el acceso a conductores y pasajeros de 600 camiones de alimentos y vehículos particulares.

Un centenar de militares se dirigieron hasta la ublicación para liberar a los civiles y los alimentos para la población, pero fueron emboscados, atacados y golpeados brutalmente por los terroristas de la CONAIE.

Sucedió la noche del jueves 23 de junio, en las afueras de Quito, en Nanegalito. Decenas están heridos, 17 están en estado grave de salud y al menos 5 están secuestrados.

Luego de 11 días de movilizaciones la violencia no ha disminuido, al contrario. Estos incidentes sucedieron nada menos que después que el gobierno cedió ante varias de las demandas de los indigenistas, entre ellas entregar la Casa de la Cultura (CCE).

Pues la policía tomó el control del lugar luego que recibieron una denuncia de actividad irregular ahí un domingo por la noche. La izquierda política llamó “dictadura” a esta medida.

No obstante, pasa por alto como la CCE sirvió como centro de operaciones para el movimiento indigenista en octubre del 2019, cuando soplaron las “brisas bolivarianas” en Ecuador, Chile y Colombia. Allí mantuvieron secuestrados a policías y civiles.

De manera que para buena parte de la sociedad civil fue indignante ceder ante el terrorismo. Pues en lugar de facilitar el acceso el diálogo, envalentonó a los paralizadores y el tiempo les dio la razón.

Pero no se quedaron de brazos cruzados. Ciudades como Ambato y Quito se levantaron contra el vandalismo, el chantaje y el terrorismo. En Ambato los supuestos defensores del agua y el medio ambiente contaminaron el agua de la ciudad. También intentaron quitarle suministro eléctrico a la población pero, fueron detenidos.

Quito por su parte llenó las calles con la bandera del Ecuador y una bandera blanca como símbolo de paz, un reclamo cada vez más recurrente como alternativa a la violencia que se vive.

A diferencia de las marchas indigenistas, en las marchas en defensa de Quito, se canta el himno y se ondea la bandera nacional. Pues ese está al servicio de la patria. Como tal, la policía y las Fuerzas Armadas son celebradas con aplausos y palabras de gratitud por los manifestantes a lo largo de la ruta.

La ideología detrás de la paralización

Tal como opera Black Lives Matter en Estados Unidos, el indigenismo desde México hasta Argentina busca aplicar la lucha de clases del socialismo a la guerra étnica.

Chile y Argentina conocen bien lo que es el indigenismo y su funcionalidad al separatismo, por medio de los mapuches. En el caso de Ecuador, es aun más intenso en cuanto las poblaciones no se limitan a una región y numéricamente son muchos más.

La interseccionalidad del neomarxismo propone no una resolución de conflictos sino, lo que en términos orwellianos sería, la guerra perpetua. Pues, a diferencia de los supuestos “transraciales” y “transgénero”, las personas no pueden modificar su sexo ni su grupo étnico.

Aquí juega a su vez un rol clave el determinismo darwiniano y su funcionalidad al socialismo. Al ser el libre albedrío un concepto cristiano, el materialismo marxista lo rechaza y adopta la idea que para la lucha de clases el que nace pobre muere pobre. Pues ya está genéticamente comprometido para ese fin. Al no poder valerse por sí mismo, entonces el pobre debe depender del Estado o bien de la revolución, según la etapa en la cual esté.

Esta teoría aplicada al indigenismo, hará que el indígena, sobre todo el rural, crea que él es pobre porque otro es rico y que no podrá salir de la pobreza. Ya que esa es su supuesta condición de nacimiento.

Comunismo indoamericano o barbarie” amenazó Leonidas Iza, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) en su obra Estallido.

Con el triunfo del exguerillero Gustavo Petro en Colombia, Ecuador pareciera ser de los pocos rincones que no sucumbieron ante la izquierda radical en la región. Sin embargo, la realidad es otra.

El presidente Lasso insiste en no ser ni de izquierda ni derecha. Y su gobierno lo ha demostrado. Bajo la consigna “Gobierno del encuentro”, por quedar bien con todos, no queda bien con nadie.

Sin embargo, en las manifestaciones por la paz, el respaldo al mandatario fue unánime. Lo mismo sucedió con las Fuerzas Armadas y Policía.

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