Seguinos en redes

Ecuador

Elecciones en Ecuador el 7 de febrero: ¿Quiénes son los favoritos en una de las elecciones más importantes del año?

En tan solo 10 días se celebrarán elecciones presidenciales en Ecuador en donde tres candidatos llegan como favoritos para ganar las elecciones. Ellos son el empresario centro-derechista Guillermo Lasso, el indigenista Yaku Pérez y el correísta Andrés Arauz.

Publicado

en

El próximo 7 de febrero se celebrarán las elecciones presidenciales en Ecuador, una de las más importantes de su historia, ya que pondrá a prueba al electorado entre volver al correísmo más de izquierda, mantenerse en el camino del centro o si finalmente dar un corrimiento hacia la derecha.

Con
una enorme cantidad del electorado inconforme con las candidaturas
presidenciales, el país decidirá entre el continuismo estatista que acabará con
la dolarización, el progresismo, ambientalismo, indigenismo y
sumisión al globalismo, o una alternativa de centro-derecha pro-mercado. 

De un total de 16 candidatos, son tres las candidaturas que tienen posibilidades reales de llegar a la presidencia:

  • Andrés Arauz (Centro Democrático – UNES)
  • Yaku Pérez (Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik)
  • Guillermo Lasso (Alianza CREO – Partido Social Cristiano). 
Actualmente las encuestas posicionan a Araúz 1°, Lasso 2° y a Pérez 3°, con un promedio de 25%, 20% y 10% respectivamente. Si ninguno llega al 40% con una diferencia de más del 10% del segundo, los dos primeros candidatos irán a una segunda vuelta. Este escenario de ballotage es el más probable, y lo que se disputará en esta elección es quienes 2 se enfrentarán el 11 de abril.

Ad

Andrés Araúz

El candidato correísta Andrés Arauz es sin lugar a dudas el más extremista, e incluso ha sido objeto de burlas a través de redes sociales, debido a algunas propuestas que distan de la realidad nacional y son realmente absurdas. 

Una de ellas es la promoción de la “minería inversa” en Ecuador, que consiste en la extracción de oro de los dispositivos celulares de los ciudadanos, con el objetivo de evitar la explotación minera en el país. El país no dispone de la infraestructura para realizar este plan y tampoco cuenta con la cantidad de equipos móviles que harían de la extracción de 0.035 gramos por dispositivo, una práctica rentable, por lo que la propuesta de Arauz carece de sentido. 

Además, ha sido uno de los más acérrimos críticos de la divisa estadounidense, a través del “Observatorio de la Dolarización”. Al igual que su líder (y verdadera
cara del movimiento), Rafael Correa, Araúz considera que haber abandonado el sucre,
moneda con alta inflación que fue descartada por el dólar, fue un error. 

Sin embargo, desde que empezó la
campaña electoral, se ha alejado de esta posición, probablemente debido a que un amplio sector de la sociedad ecuatoriana rechazaría esta medida. Incluso los sectores más de izquierda defienden el sistema del dólar.

Aunque esta opción de izquierda no se ha caracterizado por el progresismo
como parte central de su accionar, durante este proceso electoral han promovido varias ideas de este sector, como parte de su estrategia de captar a un mayor número de electores. 

Ad

Yaku Pérez

Por su parte, el candidato por Pachakutik, Yaku Pérez, ha tomado popularidad de mayor forma a nivel nacional desde lo sucedido en octubre del 2019, periodo en que fue uno de los protagonistas de las violentas protestas marxistas que destruyeron Quito y paralizaron al país entero. 

Con este discurso de insurrección, y la
supuesta lucha contra la minería (solo contra aquella que es legal), Pérez ha logrado captar el voto sobre todo de la juventud progre y aquellos de la
izquierda más radical. 

Si bien tanto en el debate presidencial, como en todas
sus apariciones públicas recientes, se ha mostrado más moderado, e incluso
ha confrontado al correísmo, Pérez promueve el socialismo económico y progresismo cultural en su plan de gobierno

Además, es uno de los mayores
representantes de la agenda pro-aborto en el país, y propone realizar una consulta popular sobre este tema,
en caso de obtener el triunfo en estos comicios.

Ad

Guillermo Lasso

El candidato Guillermo Lasso, en su tercera carrera por la presidencia, se perfila como la
opción más cercana a la derecha
que permita vencer al correísmo. 

A pesar de su derrota en los pasados comicios presidenciales del 2017 (los cuales mostraron claros indicios de fraude electoral), Lasso ha
mantenido una base de votantes significativa. 

El empresario se ha pronunciado a favor del porte legal de armas, y entre sus propuestas destacan medidas como la reducción del gasto público, la eliminación de impuestos “regresivos”, reformas para la flexibilización laboral, reformas al sistema sanitario, renegociación de los contratos petroleros, entre otras. 

Lasso es el único candidato que propone enfrentar a la inseguridad, e incluso se ha mostrado a favor de la desregulación de las armas para que los ecuatorianos puedan defender su vida de la delincuencia. Hoy los delincuentes tienen todos las armas y la ciudadanía está indefensa, con una policía sin recursos suficientes e ineficaz para enfrentar a la inseguridad.

Este candidato ha sido muy criticado por los sectores correístas, ya que argumentan que la llegada de Lasso a la Presidencia de Ecuador sería equivalente a la continuidad del “morenismo” (políticas del actual presidente Lenín Moreno), pese a que fue el propio Rafael Correa quien impulsó a Moreno para llegar al poder.

Aunque la figura de Guillermo Lasso es la opción que podría acabar con varios años de correísmo en el poder, algunos de sus candidatos a nivel legislativo mantienen posturas cercanas al progresismo, lo que podría generar problemas similares a los ocurridos en Chile, donde las autoridades de centro-derecha han terminado apoyando medidas de izquierda impulsadas por sus propios diputados.

Ad

Además de los mencionados, tras el debate presidencial realizado durante este mes, dos figuras cobraron una relativa importancia

  • Xavier Hervas, de la Izquierda
    Democrática,
  • Pedro Freile, del Movimiento Amigo. 

Ambos se han mostrado
muy flexibles hacia la apertura de mercados
, aunque Hervas abandera un
partido que busca captar el voto progresista de Pérez o Arauz, pero sin su tono combativo.

Por otro lado, Pedro Freile ha sido muy liberal en sus propuestas y, si bien
es cierto que no será suficiente para captar el voto de la derecha, podría convertirlo en una opción a considerar en futuros comicios

Se espera que muchos de los votantes más liberales de terminen decantando por Guillermo Lasso, con el objetivo de no dividir el voto y enfrentar al correísmo de manera sólida.

Ecuador tiene una importante decisión en sus manos. Aunque no exista una
alternativa de derecha pura, se definirá el camino a seguir durante los próximos cinco años: el agrandamiento del Estado con funciones absurdas, una burocracia
infinita, una justicia social injusta y en contra de la sociedad, y una ciudadanía indefensa; o una mayor apertura que permita guiar a Ecuador hacia el desarrollo, y con una población que pueda defenderse de la
delincuencia
.


Por Israel Vega, para La Derecha Diario.

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Economía

Ecuador se lanza a privatizar: El presidente Lasso acelera la venta de 45 estaciones de servicio de Petroecuador

Publicado

en

El Gobierno ecuatoriano se prepara para dar los primeros pasos en la privatización del sector petrolero. Se desmantelan los decretos obsoletos que declararon a las estaciones de servicio estatales como “estratégicas” durante el Gobierno de Rafael Correa.

La administración de Guillermo Lasso se compromete con la disciplina fiscal y la limitación del “Estado empresario” en Ecuador, una función que se desempeñó deficientemente a lo largo de la historia del país.

Se determinó la puesta en marcha de la privatización de 45 estaciones de servicio que corresponden a la enigmática empresa estatal Petroecuador, que monopoliza la mayor parte de las operaciones en el mercado doméstico de hidrocarburos desde 1971, bajo diversas formas administrativas que fueron cambiando con el paso de los años.

La desestatización de los hidrocarburos fomentaría la competencia en favor de los usuarios, y alentaría la capitalización del sistema al quedar eliminadas las trabas a la oferta agregada de la economía. 

En una primera etapa se busca privatizar los servicios de distribución del combustible a través de las estaciones de servicio, para luego dar paso a la privatización definitiva de la explotación de las actividades primarias. 

La estrategia es similar a la que fue llevada a cabo por el presidente Jair Bsolonaro en Brasil, ya que antes de presentar los primeros programas para privatizar Petrobras (una maniobra que quedó completamente anulada con el resultado electoral) primero fue privatizada la distribución del combustible con la venta de Br-Distribuidora en 2021

El presidente Lasso da marcha atrás con los decretos lanzados por Rafael Correa, que pretendían dar un estatus especial a Petroecuador y declararon sus servicios como “estratégicos” bajo la órbita de la administración estatal. 

Paralelamente, Lasso impulsa la desregulación del sector energético, quitándole el monopolio estatal a Petroecuador y permitiendo así la entrada de la iniciativa privada en la inversión de proyectos productivos. 

El sector privado ya cuenta con presencia en hasta 11 proyectos energéticos licitados en 2022, los cuales contribuirán enormemente en aumentar la producción de petróleo y gas natural del país en los próximos años. 

La ofensiva por las privatizaciones también llegó al sector financiero, aunque aún sin mayores éxitos. El Gobierno ecuatoriano busca activamente la privatización del Banco del Pacífico, la entidad financiera estatal más importante del país y la segunda en términos de utilidades. Sin embargo, la iniciativa tuvo que demorarse debido a la falta de oferentes dispuestos a aceptar las condiciones de venta. 

Seguir Leyendo

Economía

Reforma económica en Ecuador: El presidente Lasso eliminó el déficit fiscal en solo 17 meses

Publicado

en

La administración reformista logró eliminar por completo el déficit financiero del Estado en tiempo récord, y Ecuador ya registra un holgado superávit primario de más de 2 puntos del producto. Se recupera la recaudación y disminuye el gasto público.

El presidente Guillermo Lasso se compromete con la reforma económica del Ecuador y consolida la responsabilidad fiscal en el país. El resultado consolidado del Gobierno general registró un muy modesto déficit de tan solo el 0,12% del PBI al término del segundo trimestre del año, logrando así casi la completa eliminación de los desequilibrios. 

De esta manera, la administración produjo una histórica reducción de 7,3 puntos del PBI desde que se hizo cargo del Gobierno en mayo del año pasado. La corrección de las finanzas públicas se produjo en tiempo récord, tan solo en 17 meses de gestión. No se observaba un ajuste fiscal semejante desde el proceso de dolarización en el año 2000

Así como Brasil bajo la gestión de Bolsonaro, aunque en menos tiempo y con un país en una peor situación económica, Lasso puso en orden las cuentas públicas y recuperó a Ecuador de una década de despilfarro del gasto público.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que el Ecuador llegará a un superávit financiero consolidado del 0,87% del PBI para diciembre de 2022, y casi 2 puntos del producto para diciembre del año próximo. 

Bajo este sendero de reducción, el Riesgo País dejó de aumentar y se estabilizó en los 1.446 puntos básicos. El Gobierno pretende volver a conquistar la credibilidad en el país y continuar rebajando la prima de riesgo.

Descontando el pago por servicios de la deuda pública, Ecuador registró un fuerte superávit primario del 2% del PBI al término de la primera mitad del año, y el FMI pronostica que llegará al 2,32% para diciembre, 3,4% para 2023 y 3,5% para 2024. La solvencia fiscal es la piedra angular para la estabilidad financiera del país y el mantenimiento del régimen monetario configurado en la dolarización. 

El gasto público total del Gobierno general disminuyó del 36,54% del PBI en 2020 al 35,18% para la proyección del año 2022. Al mismo tiempo, la recaudación total recuperó los niveles que tenía antes de la pandemia. 

Resultado fiscal financiero de Ecuador entre 2011 y 2022.

La administración Lasso anunció un paquete fiscal mixto, compuesto entre reducciones impositivas sobre tasas particularmente distorsivas, y compensaciones en aumentos sobre otros impuestos más convencionales.

Se determinó una rebaja gradual del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) de 0,25% por trimestre, hasta su completa eliminación para 2023. Fue eliminado el impuesto especial sobre las utilidades de las microempresas, que tenía una alícuota del 2% y fue creado por el expresidente Lenin Moreno, y se estudia la posibilidad de eliminar el impuesto a la herencia en el país

En compensación, el Gobierno de Lasso aumentó la tasa marginal máxima del impuesto a las Ganancias para personas físicas del 35% al 37%, que alcanza a personas con ingresos anuales superiores a los US$ 25.000.

Seguir Leyendo

Ecuador

Golpe de Estado Ecuador: El terrorismo indígena atacan camiones de alimentos, ambulancias, centrales eléctricas y suministro de agua

Publicado

en

Los terroristas indígenas piden más salud y atacan ambulancias, piden menores precios de alimentos y atacan camiones de alimentos, y tratan de destruir el gobierno de Lasso.

Si uno ve el mapa, Ecuador es un oasis en medio de un subcontinente cada vez más teñido de rojo. No obstante, aunque parezca que el triunfo de Lasso en 2021 solucionó los problemas del país, la realidad es otra. Ecuador está en medio de un golpe de Estado orquestado en nombre de la “lucha indígena”.

En teoría, el “Paro Nacional” lucha contra el elevado costo de vida, la falta de medicinas en los hospitales públicos y la falta de empleo. Pero en la práctica, por medio de amenazas, los paralizadores no dejan trabajar a la sociedad civil.

Lo que están alegando es buscar más trabajo, más salud y más educación, pero han cerrado los colegios, bloquean y destruyen las ambulancias, y no permiten trabajar a la gente. Si un taxi se atreve a salir, lo prenden fuego, si un bus se atreve a transitar, lo sacan a palazos, tanto al vehículo como a los pasajeros.

Los taxis han sido incendiados, los buses y los pasajeros abordo detenidos a palazos. Ni las ambulancias se han salvado. Dada la escasez, que ha causado la falta de circulación de vehículos, los precios se han encarecido. De manera que mientras exigen pagar menos, obligan al pequeño comerciante a vender a más.

Y lo más contradictorio es que han llegado a destruir, desperdiciar y desparramar alimentos básicos, incluida la leche, en un país donde 27% de niños menores de 2 años sufre desnutrición crónica. La situación es aun peor para la la niñez indígena: 39% padece desnutrición crónica.

En lugar de garantizar alimentos a la comunidad, manifestantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), le negaron el acceso a conductores y pasajeros de 600 camiones de alimentos y vehículos particulares.

Un centenar de militares se dirigieron hasta la ublicación para liberar a los civiles y los alimentos para la población, pero fueron emboscados, atacados y golpeados brutalmente por los terroristas de la CONAIE.

Sucedió la noche del jueves 23 de junio, en las afueras de Quito, en Nanegalito. Decenas están heridos, 17 están en estado grave de salud y al menos 5 están secuestrados.

Luego de 11 días de movilizaciones la violencia no ha disminuido, al contrario. Estos incidentes sucedieron nada menos que después que el gobierno cedió ante varias de las demandas de los indigenistas, entre ellas entregar la Casa de la Cultura (CCE).

Pues la policía tomó el control del lugar luego que recibieron una denuncia de actividad irregular ahí un domingo por la noche. La izquierda política llamó “dictadura” a esta medida.

No obstante, pasa por alto como la CCE sirvió como centro de operaciones para el movimiento indigenista en octubre del 2019, cuando soplaron las “brisas bolivarianas” en Ecuador, Chile y Colombia. Allí mantuvieron secuestrados a policías y civiles.

De manera que para buena parte de la sociedad civil fue indignante ceder ante el terrorismo. Pues en lugar de facilitar el acceso el diálogo, envalentonó a los paralizadores y el tiempo les dio la razón.

Pero no se quedaron de brazos cruzados. Ciudades como Ambato y Quito se levantaron contra el vandalismo, el chantaje y el terrorismo. En Ambato los supuestos defensores del agua y el medio ambiente contaminaron el agua de la ciudad. También intentaron quitarle suministro eléctrico a la población pero, fueron detenidos.

Quito por su parte llenó las calles con la bandera del Ecuador y una bandera blanca como símbolo de paz, un reclamo cada vez más recurrente como alternativa a la violencia que se vive.

A diferencia de las marchas indigenistas, en las marchas en defensa de Quito, se canta el himno y se ondea la bandera nacional. Pues ese está al servicio de la patria. Como tal, la policía y las Fuerzas Armadas son celebradas con aplausos y palabras de gratitud por los manifestantes a lo largo de la ruta.

La ideología detrás de la paralización

Tal como opera Black Lives Matter en Estados Unidos, el indigenismo desde México hasta Argentina busca aplicar la lucha de clases del socialismo a la guerra étnica.

Chile y Argentina conocen bien lo que es el indigenismo y su funcionalidad al separatismo, por medio de los mapuches. En el caso de Ecuador, es aun más intenso en cuanto las poblaciones no se limitan a una región y numéricamente son muchos más.

La interseccionalidad del neomarxismo propone no una resolución de conflictos sino, lo que en términos orwellianos sería, la guerra perpetua. Pues, a diferencia de los supuestos “transraciales” y “transgénero”, las personas no pueden modificar su sexo ni su grupo étnico.

Aquí juega a su vez un rol clave el determinismo darwiniano y su funcionalidad al socialismo. Al ser el libre albedrío un concepto cristiano, el materialismo marxista lo rechaza y adopta la idea que para la lucha de clases el que nace pobre muere pobre. Pues ya está genéticamente comprometido para ese fin. Al no poder valerse por sí mismo, entonces el pobre debe depender del Estado o bien de la revolución, según la etapa en la cual esté.

Esta teoría aplicada al indigenismo, hará que el indígena, sobre todo el rural, crea que él es pobre porque otro es rico y que no podrá salir de la pobreza. Ya que esa es su supuesta condición de nacimiento.

Comunismo indoamericano o barbarie” amenazó Leonidas Iza, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) en su obra Estallido.

Con el triunfo del exguerillero Gustavo Petro en Colombia, Ecuador pareciera ser de los pocos rincones que no sucumbieron ante la izquierda radical en la región. Sin embargo, la realidad es otra.

El presidente Lasso insiste en no ser ni de izquierda ni derecha. Y su gobierno lo ha demostrado. Bajo la consigna “Gobierno del encuentro”, por quedar bien con todos, no queda bien con nadie.

Sin embargo, en las manifestaciones por la paz, el respaldo al mandatario fue unánime. Lo mismo sucedió con las Fuerzas Armadas y Policía.

Seguir Leyendo

Tendencias