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¿Lasso privatiza la justicia? Ecuador vuelve al CIADI y permite el arbitraje privado para mediaciones

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El nuevo gobierno de centroderecha en Ecuador continúa con sus reformas liberales y publica un nuevo Reglamento a la Ley de Arbitraje y Mediación que le da más poder a los tribunales privados de resolución de conflictos.

En el marco de la reapertura comercial del Ecuador, el presidente liberal Guillermo Lasso logró reinsertar al Ecuador dentro del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) con la finalidad de crear un marco de seguridad jurídica para la atracción de inversionistas internacionales.

Para lograrlo, mandó el Decreto 122 que ratifica el convenio del CIADI, a pesar del ataque recibido por parte de la oposición que aseguraba que esta decisión atenta contra la soberanía nacional, alegando a los motivos por el cual el país abandonó el convenio en el año 2009, bajó el mando del ex presidente comunista Rafael Correa, quien actualmente está prófugo de la justicia ecuatoriana.

Para complementar está decisión el primer mandatario firmó también esta semana el Decreto 165, el cual ha recibido críticas por parte de toda la izquierda que afirma que con este decreto se está privatizando la justicia.

Pero, ¿Está realmente Lasso privatizando la justicia? ¿Qué dice el Decreto 165?

Este decreto es el Reglamento a la Ley de Arbitraje y Mediación y dota de independencia y autonomía a los tribunales arbitrales, a los que la izquierda hace referencia como tribunales privados ya que median entre privados antes de llegar a juicio.

Estos arbitrajes privados no estarán sometidos a orden, disposición o autoridad alguna que menoscabe sus atribuciones según lo estipulado en el artículo 1 del reglamento, donde indica que queda prohibido que cualquier autoridad estatal ejerza control o interfiera en sus funciones.

Por otra parte, en su Artículo 10, “Libertad de regulación de las actuaciones”: Se dota de toda libertad para que las partes pacten y determinen libremente las reglas procesales a las que se sujetaran en el tribunal de arbitraje.

Incluso, este decreto permite que estos arbitrajes privados puedan mediar en casos con el Estado y entes del sector público. Garantizando así la independencia de la justicia para ambas partes.

Lasso no está privatizando la justicia, pero está sacándole la corrupta intervención estatal al sector privado en la resolución de sus conflictos judiciales que pueden ser resueltos en mediación.


Por Jeremy Uzca, para La Derecha Diario.

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Golpe de Estado Ecuador: El terrorismo indígena atacan camiones de alimentos, ambulancias, centrales eléctricas y suministro de agua

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Los terroristas indígenas piden más salud y atacan ambulancias, piden menores precios de alimentos y atacan camiones de alimentos, y tratan de destruir el gobierno de Lasso.

Si uno ve el mapa, Ecuador es un oasis en medio de un subcontinente cada vez más teñido de rojo. No obstante, aunque parezca que el triunfo de Lasso en 2021 solucionó los problemas del país, la realidad es otra. Ecuador está en medio de un golpe de Estado orquestado en nombre de la “lucha indígena”.

En teoría, el “Paro Nacional” lucha contra el elevado costo de vida, la falta de medicinas en los hospitales públicos y la falta de empleo. Pero en la práctica, por medio de amenazas, los paralizadores no dejan trabajar a la sociedad civil.

Lo que están alegando es buscar más trabajo, más salud y más educación, pero han cerrado los colegios, bloquean y destruyen las ambulancias, y no permiten trabajar a la gente. Si un taxi se atreve a salir, lo prenden fuego, si un bus se atreve a transitar, lo sacan a palazos, tanto al vehículo como a los pasajeros.

Los taxis han sido incendiados, los buses y los pasajeros abordo detenidos a palazos. Ni las ambulancias se han salvado. Dada la escasez, que ha causado la falta de circulación de vehículos, los precios se han encarecido. De manera que mientras exigen pagar menos, obligan al pequeño comerciante a vender a más.

Y lo más contradictorio es que han llegado a destruir, desperdiciar y desparramar alimentos básicos, incluida la leche, en un país donde 27% de niños menores de 2 años sufre desnutrición crónica. La situación es aun peor para la la niñez indígena: 39% padece desnutrición crónica.

En lugar de garantizar alimentos a la comunidad, manifestantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), le negaron el acceso a conductores y pasajeros de 600 camiones de alimentos y vehículos particulares.

Un centenar de militares se dirigieron hasta la ublicación para liberar a los civiles y los alimentos para la población, pero fueron emboscados, atacados y golpeados brutalmente por los terroristas de la CONAIE.

Sucedió la noche del jueves 23 de junio, en las afueras de Quito, en Nanegalito. Decenas están heridos, 17 están en estado grave de salud y al menos 5 están secuestrados.

Luego de 11 días de movilizaciones la violencia no ha disminuido, al contrario. Estos incidentes sucedieron nada menos que después que el gobierno cedió ante varias de las demandas de los indigenistas, entre ellas entregar la Casa de la Cultura (CCE).

Pues la policía tomó el control del lugar luego que recibieron una denuncia de actividad irregular ahí un domingo por la noche. La izquierda política llamó “dictadura” a esta medida.

No obstante, pasa por alto como la CCE sirvió como centro de operaciones para el movimiento indigenista en octubre del 2019, cuando soplaron las “brisas bolivarianas” en Ecuador, Chile y Colombia. Allí mantuvieron secuestrados a policías y civiles.

De manera que para buena parte de la sociedad civil fue indignante ceder ante el terrorismo. Pues en lugar de facilitar el acceso el diálogo, envalentonó a los paralizadores y el tiempo les dio la razón.

Pero no se quedaron de brazos cruzados. Ciudades como Ambato y Quito se levantaron contra el vandalismo, el chantaje y el terrorismo. En Ambato los supuestos defensores del agua y el medio ambiente contaminaron el agua de la ciudad. También intentaron quitarle suministro eléctrico a la población pero, fueron detenidos.

Quito por su parte llenó las calles con la bandera del Ecuador y una bandera blanca como símbolo de paz, un reclamo cada vez más recurrente como alternativa a la violencia que se vive.

A diferencia de las marchas indigenistas, en las marchas en defensa de Quito, se canta el himno y se ondea la bandera nacional. Pues ese está al servicio de la patria. Como tal, la policía y las Fuerzas Armadas son celebradas con aplausos y palabras de gratitud por los manifestantes a lo largo de la ruta.

La ideología detrás de la paralización

Tal como opera Black Lives Matter en Estados Unidos, el indigenismo desde México hasta Argentina busca aplicar la lucha de clases del socialismo a la guerra étnica.

Chile y Argentina conocen bien lo que es el indigenismo y su funcionalidad al separatismo, por medio de los mapuches. En el caso de Ecuador, es aun más intenso en cuanto las poblaciones no se limitan a una región y numéricamente son muchos más.

La interseccionalidad del neomarxismo propone no una resolución de conflictos sino, lo que en términos orwellianos sería, la guerra perpetua. Pues, a diferencia de los supuestos “transraciales” y “transgénero”, las personas no pueden modificar su sexo ni su grupo étnico.

Aquí juega a su vez un rol clave el determinismo darwiniano y su funcionalidad al socialismo. Al ser el libre albedrío un concepto cristiano, el materialismo marxista lo rechaza y adopta la idea que para la lucha de clases el que nace pobre muere pobre. Pues ya está genéticamente comprometido para ese fin. Al no poder valerse por sí mismo, entonces el pobre debe depender del Estado o bien de la revolución, según la etapa en la cual esté.

Esta teoría aplicada al indigenismo, hará que el indígena, sobre todo el rural, crea que él es pobre porque otro es rico y que no podrá salir de la pobreza. Ya que esa es su supuesta condición de nacimiento.

Comunismo indoamericano o barbarie” amenazó Leonidas Iza, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) en su obra Estallido.

Con el triunfo del exguerillero Gustavo Petro en Colombia, Ecuador pareciera ser de los pocos rincones que no sucumbieron ante la izquierda radical en la región. Sin embargo, la realidad es otra.

El presidente Lasso insiste en no ser ni de izquierda ni derecha. Y su gobierno lo ha demostrado. Bajo la consigna “Gobierno del encuentro”, por quedar bien con todos, no queda bien con nadie.

Sin embargo, en las manifestaciones por la paz, el respaldo al mandatario fue unánime. Lo mismo sucedió con las Fuerzas Armadas y Policía.

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Terrorismo indígena busca hacer un golpe de Estado en Ecuador y forzar la renuncia de Guillermo Lasso

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Ecuador vive uno de los momentos más oscuros de su historia. El correísmo está utilizando nuevamente a los movimientos indígenas para tratar de llevar a cabo un golpe de Estado contra Guillermo Lasso.

Desde el primer día de gobierno, el centroderechista Guillermo Lasso tuvo que enfrentar las hordas de la extrema izquierda correísta e indigenista que amenazaban con desestabilizar el gobierno desde el día de su posesión.

A pesar de ganar el balotaje, Lasso quedó lejos de tener control del Congreso, que quedó en manos del correísmo a través del bloque legislativo Unión por la Esperanza (UNES) y en manos del indigenismo, a través del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik (MUPP)

Tras un año de choques entre el gobierno y la oposición, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE) ha logrado organizar una paralización que comenzó el pasado 13 de Junio y tienen un solo objetivo: forzar la renuncia del presidente.

La manifestación es dirigida por Leonidas Iza, actual líder de la CONAIE, quien lleva años preparando el panorama para lo que él mismo ha llamado el “Estallido” como lo menciona en su libro, titulado obviamente como “Estallido”, publicado a partir de los acontecimientos de octubre del 2019 cuando Iza en conjunto con Jaime Vargas (ex presidente de la CONAIE) paralizaron el país por 11 dìas, durante el mandato de Lenín Moreno. Dentro del libro deja clara su aspiración mariteguista: “comunismo indoamericano o barbarie”.

En 2019, la paralización se inició producto de una medida concreta del gobierno. Pero esta vez, la movilización de la CONAIE se basa en una serie de 10 demandas de los “Pueblos y Nacionalidades Indígenas” que publicó el propio Iza.

En papeles, los indígenas aseguran que piden lo enumerado en los 10 puntos, pero en los hechos, y especialmente en sus declaraciones a la prensa, no ocultan que su objetivo es tumbar el gobierno de Lasso. Así lo han indicado varios dirigentes indígenas como Efraín Shulca, quien dijo para Ecuador Play que “el único objetivo es sacar a Lasso, no queremos ningún diálogo”.

Los 10 puntos de la CONAIE

A Pesar de evidenciar que su única motivaciòn real es acabar con el presidente, la CONIE expuso los 10 puntos por los cuales dicen ellos que se movilizan:

  1. Reducción y no más subida del precio de los combustibles. Congelar el diésel a US$ 1,50 y la gasolina extra y ecopaís a US$ 2,10, …, y entrar en el proceso de focalización a los sectores que necesitan subsidio: agricultores, campesinos, transportistas, pescadores…
  2. Alivio económico para más de 4 millones de familias con la moratoria de mínimo un año y renegociación de las deudas con reducción de las tasas de interés en el sistema financiero (bancos públicos, privados y cooperativas). No al embargo de los bienes como casas, terrenos y vehículos por falta de pago.
  3. Precios justos en los productos del campo: leche, arroz, banano, cebollas, abonos, papas, choclos, tomate y más; no al cobro de regalías en las flores. Para que millones de campesinos, pequeños y medianos productores puedan tener garantía de sustentación y continúen produciendo.
  4. Empleo y derechos laborales. Políticas e inversión pública para frenar la precarización laboral y asegurar el sostenimiento de la economía popular. Exigir el pago de las deudas al IESS.
  5. Moratoria a la ampliación de la frontera extractiva minera/petrolera, auditoría y reparación integral por los impactos socioambientales. Para la protección de los territorios, fuentes de agua y ecosistemas frágiles. Derogatoria de los Decretos 95 y 151.
  6. Respeto a los 21 derechos colectivos: Educación Intercultural Bilingüe, justicia indígena, consulta previa, libre e informada, organización y autodeterminación de pueblos indígenas.
  7. Alto a la privatización de los sectores estratégicos, patrimonio de los ecuatorianos/as. (Banco del Pacífico, hidroeléctricas, IESS, CNT, carreteras, salud, entre otras.
  8. Implementación de políticas de control de precios y fin a la especulación en el mercado de los productos de primera necesidad, que hacen los intermediarios y abuso de precios en los productos industrializados en las cadenas de supermercados.
  9. Salud y educación. Presupuesto urgente frente al desabastecimiento de los hospitales por falta de medicinas y personal. Garantizar el acceso de la juventud a la educación superior y mejoramiento de la infraestructura en escuelas, colegios y universidades.
  10. Seguridad, protección y generación de políticas públicas efectivas para frenar la ola de violencia, sicariato, delincuencia, narcotráfico, secuestro y crimen organizado que mantiene en zozobra al Ecuador”.
Indígenas protestan en Quito, con banderas de Antifa, el grupo anarquista financiado por George Soros en Europa y Estados Unidos.

A pesar de que el punteo es solamente una excusa para romper todo y forzar la renuncia presidencial, Lasso respondió con un paquetazo de medidas, donde según él responde uno y cada uno de los 10 puntos, con soluciones concretas.

Lasso respondó con una carta de 16 páginas en las que respondía a los 10 puntos y además agregaba un punto adicional que fue un incremento de 10% al bono de desarrollo humano dejándolo en $55.

Lamentablemente, estas medidas distan mucho de lo que le prometió en campaña a su electorado, y su gobierno, que hasta el momento venía haciendo un excelente trabajo por devolver la libertad económica a la población, dio un fuerte giro a la izquierda con este paquetazo de medidas.

Esto no sirvió de nada, pues los líderes de la CONAIE respondieron claramente: “Queremos más”. Luego de las resoluciones de Lasso, los indígenas agregaron que además quieren que se les perdonen las deudas con las cooperativas y bancos privados.

El paro continúa” concluyó en un video que compartió Ecuador Play, dejando en claro que la manifestación de la CONAIE no responde a un conjunto de reclamos si no que lo único que quieren es el fin del gobierno “neoliberal” de Guillermo Lasso.

No solo no calmó a la CONAIE, sino que tras la carta de Lasso, la violencia en las manifestaciones se acrecentó, como estaba ya dispuesto en el plan de Leonidas Iza y como ha sido animado por el correísmo que está detrás de todo este movimiento golpista.

Estado de Excepción y la Asamblea Golpista

Una vez comenzado el paro y las violentas protestas de los indígenas, Lasso decretó el Estado de Excepción para que los militares protegieran Quito de los más de 5.000 terroristas indígenas que planeaban entrar a destruir la capital y sacar al presidente.

Ante esto, la Asamblea dominada por el correísmo y el indigenismo respondió con un bloqueo del decreto, para lo que pidieron sesionar anticipadamente el lunes para derogar el Estado de Excepción enviado por el presidente y así evitar que la fuerzas armadas puedan proteger Quito.

Por suerte, el equipo de Lasso se les adelantó y mientras sesionaba derogó su propio decreto y envió uno nuevo haciendo improcedente la sesión de la Asamblea Nacional (AN). Así ha sido todo el gobierno de Lasso, constantemente acudiendo a artilugios legales para poder evitar los bloqueos golpistas de la oposición comunista.

Durante lo que va del primer año de gobierno, el correísmo ha intentado ya 2 veces destituir a Lasso, abogando grave conmoción interna aprovechándose de manifestaciones realizadas por la CONAIE.

Esta sería la tercera vez en menos de un año que el correísmo intenta desestabilizar al país con esta misma estrategia, pero sin dudas ésta ha sido la más masiva y violenta contra el Gobierno.

Rafael Correa, el lacayo del Foro de San Pablo y operador político cubano, actualmente exiliado en el extranjero condenado por corrupción, sigue de cerca los hechos y presiona para que el Congreso vote por elecciones anticipadas, sabiendo que el correísmo podría volver al poder.

Muchas son las dudas que surgen respecto al financiamiento de este masivo movimiento que ha ocupado la ciudad de Quito.

No hay dudas que proviene del correísmo, particularmente del empresario Fidel Egas, actual accionista mayoritario del Banco Pichincha, y quien ha tenido encontronazos con Lasso, que acrecentaron después de que el Gobierno revelase que Egas hace años que no pagaba impuestos.

Consecuencias del paro y del terrorismo

El resultado del paro en los choques con las fuerzas del orden ha sido el fallecimiento de un golpista, 6 policías heridos y 18 desaparecidos hasta el 22 de junio.

Además del perjuicio sufrido en ciudades como Ambato, donde los manifestantes contaminaron el agua con aceite quemado, dejando sin acceso a agua potable a un cuarto de la población. Este mismo jueves, los terroristas indígenas han hecho un intento por dejar sin electricidad a gran parte del país incluyendo Guayaquil, que ha jugado un papel importante en el apoyo al Gobierno.

Los indígenas han atacado centrales eléctricas, procesadoras de agua y principalmente, pozos petroleros, en una táctica propia de grupos guerrilleros como las FARC, donde atacan los medios económicos de los ecuatorianos para desestabilizar al Gobierno.

Por esto, se ha paralizado la producción petrolera en algunos puntos dejando pérdidas millonarias de miles de barriles, según el Gerente de PetroEcuador, Italo Cedeño. La producción petrolera estatal caerá de 400.000 barriles diarios a 128.000 barriles por estos ataques.

Otras industrias afectadas han sido la florícola, que ha tenido que utilizar helicópteros para intentar mantener los pedidos sin ser saqueados; ganadera; láctea (a la cual le hicieron perder la leche); y demás negocios que han recibido amenazas si no colaboran con el paro.

La ciudadanía general no se ha quedado de brazos cruzados ante la destrucción de propiedad privada. En los últimos días se han registrado situaciones donde civiles persiguen con sus autos a los golpistas para evitar ser saqueados o enfrentarse en contramarchas.

Sin embargo, algo que ha llamado la atención ha sido lo contradictorio de sus protestas. Si bien, la CONAIE dice marchar para mejorar el sistema de salud, lo que han hecho es aumentar el desabastecimiento, al no dejar movilizar medicinas. Asimismo han actuado contra la seguridad y justicia, destruyendo la fiscalía y quemando estaciones y autos de policía.

Por otro lado, han existido varias denuncias por parte de la CONAIE diciendo que el gobierno de Guillermo Lasso les está contestando de forma violenta y que eso es lo que los obliga a rechazar el diálogo con el gobierno. Las excusas presentadas para afirmarlo son la supuesta represión por parte del gobierno en la detención que se realizó a Leonidas Iza quien posteriormente fue liberado.

Así como el allanamiento realizado por el gobierno a la Casa de la Cultura, para utilizarse como base policial, sacando a los miembros que conforman la institución,en su mayoría por activistas de extrema izquierda y terroristas. Siendo este un punto estratégico para los golpistas, el golpe simbólico y táctico fue duro. Lo mismo ha ocurrido con universidades en las cuales se estaban protegiendo a los golpistas.

El clímax de la situación fue la muerte de un golpista en el marco de las manifestaciones a quien se supone le cayó una bomba lacrimógena en la cabeza. Aunque usuarios en redes reaccionaron afirmando que las evidencias de la tomografìa publicada por la propia CONAIE parecían poco creíbles.


Por Jeremy Uzca, para La Derecha Diario.

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Crisis en Ecuador: Los indígenas lanzan un paro por tiempo indeterminado

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La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador inició una dura protesta con bloqueos y marchas contra la política económica de Guillermo Lasso. “Nos vamos a permitir que se repitan el escenario de 2019”, dicen en el entorno presidencial.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) anunció un par por tiempo indeterminado contra las políticas económicas del gobierno de Guillermo Lasso. El presidente de la mayor organización indígena, Leonidas Iza, dijo que “primero se realizarán las concentraciones en territorio” y que “eso es una muestra de que no son violentos ni terroristas”.

El líder indígena aseguró que hubo tres acercamientos con el gobierno pero no han tenido resultados y hubo promesas que no fueron cumplidas. En este marco, la primera jornada de protestas tuvo como resultados 20 bloqueos en 11 provincias. 

Guillermo Lasso se expresó luego de la confirmación de la medida fuerza y planteó: “No podemos permitir que grupos políticos que buscan desestabilizar y pescar a río revuelto paralicen nuevamente al país”.

 “Todos nos hacemos daño con una protesta violenta”, cuestionó y advirtió que el gobierno no permitirá el cierre de carreteras, ni la toma de pozos petroleros y de ningún servicio público. “Acciones que están prohibidas por la Constitución y las leyes. Contra quienes lo intenten, el gobierno tomará todas las medidas necesarias“, amenazó. 

La Conaie ha sido protagonista de grandes movilizaciones a lo largo de los últimos años. La más recordada fue la conocida como “la revolución de los forajidos” que tuvo lugar del 13 de abril al 20 de abril de 2005 en Quito, Ecuador y que derrocó el gobierno de Lucio Gutiérrez. 

Más acá en el tiempo, fue esta organización indígena la que inició la ola de protestas en la región cuando el 2 de octubre de 2019 se realizó una huelga con movilización por el aumento de combustible implementado por Lenin Moreno. 

Ahora, bajo la conducción de un dirigente cercano a Rafael Correa como Leónidas Iza, el movimiento indígena ha tenido tensiones con el gobierno de Lasso que terminó en este plan de acción que pone en jaque al gobierno ecuatoriano.

Lasso lleva poco más de un año en el poder y no ha podido darle curso a la gestión producto de la falta de apoyos en la Asamblea Nacional y una popularidad que se encuentra en caída. Además, el país tiene un problema grave de seguridad pública y narcotráfico que lo obligó a militarizar varios Estados. 

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