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Gabinete comunista de Pedro Castillo: quién es quién en el nuevo gobierno de extrema izquierda en Perú

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Después de varios escándalos en la juramentación del gabinete, que dejó a Perú más de 24 horas sin Ministro de Economía o de Justicia por peleas internas en el nuevo gobierno, finalmente juraron todos los funcionarios de Pedro Castillo y quedó conformado el primer Poder Ejecutivo peruano de tinte explícitamente comunista.

Ministro de Economía

El economista de extrema izquierda progresista Pedro Francke fue juramentado dos días después que el resto de los ministros. Francke había sido el economista de cabecera de la candidata de Juntos por el Perú, Verónika Mendoza, pero luego de quedar en el sexto lugar, mantuvo un acercamiento a Castillo.

Sin embargo, Francke tuvo varios choques con Vladimir Cerrón, ex candidato a vicepresidente de Castillo y líder del partido oficialista. Cerrón se ha convertido en una especie de caudillo del nuevo gobierno, y es quien mueve los hilos en el gabinete.

Cerrón quería un ministro de economía de su propio partido, por lo que tan solo minutos antes de juramentarlo, Cerrón le informó que no sería tenido en cuenta y Francke abandonó el Gran Teatro de Lima corriendo de la prensa.

Finalmente, la situación desembocó en un caos y el país tuvo una fuerte corrida cambiaria sin Ministro de Economía y con un Presidente del Banco Central en salida. La situación llevó a que Cerrón deba amigarse con Francke, y el economista comunista fue juramentado el viernes por la noche.

Ministro de Justicia

Una situación similar aconteció con la cartera de Justicia. Todo indicaba que Julio Arbizú iba a asumir este Ministerio, por el partido de Mendoza, pero se peleó a último momento con Cerrón y quedó fuera de la juramentación del jueves.

Finalmente quedó en este cargo Aníbal Torres, un abogado y docente universitario en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Torres fue el principal asesor legal del Perú Libre durante la controversial pelea por los resultados plagados de denuncias de fraude electoral, y viene del núcleo de Cerrón.

Torres será el encargado de llevar a cabo la persecución política a Keiko Fujimori y a los demás políticos de la oposición involucrados en casos de corrupción.

Ministro de Relaciones Exteriores

Se eligió como canciller al escritor marxista Héctor Béjar Rivera. Béjar Rivera es recordado por haber sido un guerrillero del Movimiento Revolucionario de Izquierda (MIR) y líder del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el Perú, además de haber sido entrenado política y militarmente en Cuba.

Fue condenado por sus actividades guerrilleras en los 60s, pero fue posteriormente indultado y liberado de la cárcel para que sirva en la dictadura socialista del general Juan Velasco Alvarado, entre 1968 y 1975.

Será el nexo con el eje comunista latinoamericano: Venezuela, Nicaragua, Cuba.

Ministro del Interior

Esta cartera, a pesar de su nombre, se encarga de la Seguridad Nacional del Perú. Fue designado en este cargo el abogado y ex fiscal Juan Manuel Carrasco Millones, recordado por su investigación en casos de crimen organizado en el departamento norteño de Lambayeque.

Fue parte de varios casos mediáticos de alto perfil, como Los Limpios de la Corrupción, que implicó al ex alcalde de Chiclayo, Roberto Torres; Los Wachiturros de Tumán, que implicó al ex presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Edwin Oviedo; y Los Temerarios del Norte, donde estaba implicado el actual alcalde de Chiclayo, David Cornejo.

Ministro de Defensa

El abogado y ex policía Walter Edison Ayala Gonzales será el encargado de esta cartera. Es un izquierdista reconocido por haber sido quien planteó la demanda de acción de amparo que paralizó la elección de los miembros del Tribunal Constitucional y evitar la entrada del nuevo decano del Colegio de Abogados de Lima, el derechista Javier Villa Stein, quien había pedido la nulidad de la segunda vuelta electoral por fraude.

El Instituto de Defensa Legal reveló que el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general César Astudillo, renunció esta semana por la designación de Ayala Gonzales, asegurando que no podría trabajar con alguien así.

Ministro de Salud

Hernando Cevallos Flores fue designado como super-ministro de esta cartera. Era ya conocido su designación debido a su participación en el debate técnico, y uno de los pocos confirmados durante la campaña.

El médico y ex congresista ya había servido a Perú Libre como uno de sus voceros más aguerridos. En sus declaraciones ha pedido un fuerte impulso al sistema público de salud, y se había mostrado favorable a la participación activa en el gobierno de Cerrón.

Ministro de Educación

Fue designado ministro Juan Raúl Cadillo León. Este profesor e ingeniero ha sido premiado en el 2015 con las Palmas Magisteriales y otras condecoraciones. Es reconocido en disertaciones por su apoyo a la innovación y conectividad de la enseñanza escolar.

Cadillo León es un aguerrido defensor de la educación pública y propone una mega-inversión en el sistema educativo para acondicionar a los estudiantes peruanos a la pandemia. Su plan es un indicio que este gobierno seguirá profesando la cuarentena y la educación a distancia.

Ministro de Trabajo

Iber Antenor Maraví Olarte fue elegido para esta cartera. Olarte es un dirigente sindical, secretario regional de SUTE Ayacucho. Es abogado, actor y compositor musical, pero tiene una carrera política participando como regidor de Humanga y dirigente sindical del magisterio.

Será el nexo con los sindicatos y promete darle mayor poder al poder gremial en el sector privado.

Ministro de Agricultura

Se eligió como ministro de desarrollo agrario y riego al abogado Victor Raúl Mayta Frisancho. Su experiencia en el sector viene de la militancia política, ya que fue dirigente de la Federación Agraria Revolucionaria Túpac Amaru, un grupo de extrema izquierda enfocado en la toma de tierras y los gremios campesinos.

Ministro de Producción

Yvan Quispe Apaza fue el designado en este ministerio. Este ingeniero y ex congresista por Puno ha tenido una participación en diferentes puestos del sector público. 

Apaza pertenece al Frente Amplio, y es uno de los pocos ministerios que fueron concedidos a los partidos de izquierda que no apoyaron a Castillo en la primera vuelta, y que si bien también son comunistas, tienen un tinte más progresista en asuntos sociales.

Ministro de Comercio y Turismo

Roberto Helbert Sánchez Palomino fue elegido ministro de comercio exterior. Este actual congresista de Juntos por el Perú, elegido por Lima, responde directamente a Verónika Mendoza.

Es psicólogo de profesión, no economista, y se ha desarrollado como gerente de desarrollo social en la municipalidad de Huaral. Se espera que sea el encargado de armar la estructura de altos aranceles y sustitución de importaciones que prometió en campaña Pedro Castillo.

Ministro de Energía y Minas

Se eligió para esta cartera a Iván Godofredo Merino Aguirre. Es empresario y gerente general de Sur Análisis y Servicios SAC, un impulsor de medidas ecológicas y sociales para zonas como el Amazonas.

Ministro de Transporte y Comunicaciones

Juan Francisco Silva Villegas es el designado. Es bachiller en educación y ha venido trabajando como director de una institución educativa en el distro limeño de Puente Piedra.

Villegas será uno de los responsables de montar el aparato de censura a los medios de comunicación que profesa en su agenda el partido Perú Libre.

Ministro de Vivienda

Se designa a Geiner Alvarado López en la cartera de vivienda, construcción y saneamiento. Ingeniero civil y natural de Amazonas, ha trabajado en diferentes cargos del sector púbico en varios niveles del Estado.

Ha sido director regional de transportes, gerente municipal provincial y gerente de infraestructura y gestión de inversiones de la municipalidad de Chachapoyas.

Ministro de la Mujer y Poblaciones Vulnerables

Se eligió para este puesto a Anahí Durand Guevara. Socióloga y profesora universitaria de corte marxista. Responde también a Verónika Mendoza, habiéndola acompañado en las elecciones generales para el Congreso, pero sin obtener un escaño.

Es sindicada como simpatizante de movimientos terroristas por ser la ex pareja del terrorista Alejandro Astorga. Sin embargo, ella se defiende diciendo que todo es parte de una campaña de “terruqueo” (desprestigio) a los líderes guerrilleros.

A pesar de que Perú Libre prometió hacer un gobierno conservador en temas sociales, Guevara prometió luchar contra el patriarcado y a favor de la garantía de derechos LGTBIQ+.

Ministro de Ambiente

Rubén José Ramírez Mateo es el nuevo titular de este ministerio. El abogado fanático de la ecología postuló en las últimas elecciones al congreso por Lima, pero no llegó a alcanzar curul. Ha trabajado en estudios de abogado y como asesor congresal.

En campaña, promovía proyectos como la atención pública veterinaria gratuita para mascotas y animales, el cobro de deudas a las empresas por sanciones ambientales, y la promoción de “ciudades sostenibles” con cuidado e intangibilidad de áreas verdes.

Ministro de Cultura

El excandidato presidencial, Ciro Alfredo Gálvez Herrera, fue designado para esta cartera. Gálvez, líder del partido político Renacimiento Unido Nacional, es un abogado y magíster en antropología, además tiene el título de notario.

Solo sacó un 0,6% en las elecciones presidenciales, pero para la segunda vuelta se alineó con la agenda de Pedro Castillo y se ganó un lugar en su gobierno.

Ministro de Inclusión Social

La vicepresidente Dina Boluarte tomará una cartera para ella misma, el codiciado Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, quien tiene la caja de planes sociales.

La nacida en Apurímac venía trabajando como jefa departamental en el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil. Ella es abogada por la universidad privada San Martín de Porres y acompañó en las elecciones a Castillo como primera candidata a vicepresidente.

Se sostiene que los ministerios de Economía, Mujer y Agricultura fueron entregados a Juntos por el Perú, el ministerio de Producción a Frente Amplio, mientras que Cultura fue entregado al partido político RUNA, como había sido el pre-acuerdo para el balotaje. El único punto que no se cumplió fue para Justicia.

Primer Ministro – Jefe de Gabinete

El elegido para liderar el Consejo de Ministros es Guido Bellido, un dirigente comunista, apologista de las peores atrocidades del terrorismo guerrillero de Sendero Luminoso, aliado de la dictadura castrista en Cuba.

Se afilió a Perú Libre en 2017 y actualmente ejerce como secretario regional de esta coalición en su natal Cusco. Tras haber perdido en las elecciones complementarias para el Congreso en 2020, volvió a postularse en los comicios generales del pasado 11 de abril, donde resultó elegido con 20.164 votos como congresista por el departamento de Cusco.

Hasta el momento, el primer ministro no contaba con experiencia previa en un cargo de representación popular, pero rápidamente se convierte en una de las personas con más poder en Perú.

Bellido es uno de los principales impulsores de una reforma a la Constitución actual peruana, que fue creada en 1993 bajo el gobierno de Alberto Fujimori.

La participación de Bellido casi que hace colapsar al gobierno, y múltiples ministros de Juntos por el Perú, incluido Francke, habían dicho que no participarían de un Consejo de Ministros con Bellido a la cabeza por su extremismo y sus “fuertes declaraciones conservadoras, homofóbicas, racistas y xenófobas. Finalmente, terminaron aceptando.


Por Miguel Morocho Yucra, para La Derecha Diario.

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Pedro Castillo busca declarar a los medios “necesidad pública” y avanza sobre la libertad de prensa

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Desde el Congreso la bancada de Perú Libre promueve un proyecto de ley para controlar los medios de comunicación nacionales y promover los medios

En la última semana se dio a conocer la propuesta legislativa de Augusto Reyes Cam, diputado de la bancada del partido comunista Perú Libre por el departamento de Huánuco para nacionalizar la radiodifusión, la difusión por aire y cable, además de los medios digitales.

El proyecto de Ley 269/2021-CR buscar “declarar de necesidad pública e interés nacional la justa y equitativa distribución del espectro electromagnético y radioeléctrico en radio, televisión y otros medios de comunicación, u la transmisión en el territorio nacional“. 

La declaración de necesidad pública le permitiría al Poder Ejecutivo echar mano en estos sectores y operarlos como si estuvieran prácticamente nacionalizados. La ley además le otorgaría al Estado obligaciones tales como garantizar proyectos descentralizados de medios de comunicación, fomentar la mayor cantidad de emisoras de radio y televisión posibles a través de creación de nuevos medios estatales, generar condiciones necesarias para garantizar que todas las comunidades puedan desarrollar sus propias iniciativas de comunicación, incentivar la inversión en la producción nacional, entre otras. 

El enfoque del proyecto se centra en un favorecimiento de televisoras y radios alejadas de la capital, una consecuencia directa al apoyo que tiene el gobierno en las provincias. Perú Libre ha centrado sus esfuerzos en políticas separatistas que buscan la confrontación entre capital e interior.

Por ejemplo, el primer ministro Guido Bellido solo ha querido responder las preguntas de los periodistas en el idioma quechua. Esta política generará problemas a largo plazo; y promueve tensiones innecesarias entre compatriotas.

Lo más preocupante es el artículo 4 de la ley, que contempla que en caso de que el Ejecutivo declare en emergencia el sector, con carácter excepcional y transitorio, podrá asumir de manera temporal la prestación directa de determinados servicios o la explotación de ciertas redes de telecomunicaciones. Este dispositivo puede entrañar una seria amenaza a la libertad de expresión.

Guido Bellido, mientras se dirige hoy ante el Congreso, en Lima (Perú). EFE/Agencia Andina

La prensa en Perú lleva unos días mucho más agitados de los que creería. La prensa peruana siempre ha apoyado, de manera desvergonzada, a la izquierda progresista en Perú. A cambio, diversos gobiernos les devolvían miles de millones de soles a través de publicidad estatal.

Esto llegó a un punto de quiebre cuando la prensa engañó a miles de jóvenes para que ataquen violentamente a la policía y con ello se provoque la caída del presidente constitucional Manuel Merino, en 2020. La prensa solicitaba que se declare presidente a cualquier representante del Partido Morado y llegó hasta a difundir que la policía estaba realizando desapariciones forzadas de jóvenes, falsedad que desesperó a muchas familias. 

Luego de ello, con la creciente desconfianza en la prensa y con el cambio de directorio en el grupo más importante de medios de comunicación, Grupo El Comercio, la prensa comenzó a ser menos parcializada, en especial debido al ascenso del comunismo en Perú, lo cual ni siquiera los medios más de izquierda apoyaron.

Es a raíz de este ligero alejamiento de la prensa y la izquierda que Pedro Castillo y su partido comenzó con ataques a la prensa. Además de usar el quechua para humillar a periodistas diciendo insultos que no entienden; hubo múltiples actos de violencia contra periodistas de militantes comunistas. 

El programa Beto a Saber, mediante su reportaje “Ayayeros Tv”, ha revelado que se realizarían inversiones multimillonarias en medios regionales ajenos a la capital para que sean favorables al gobierno.

Según Beto a Saber, Nacional TV sería un gran medio de comunicación que solo se dedicaría a defender al partido Perú Libre. Además, se revelaron audios de Bellido en los que refiere que “(…) hay un profundo agradecimiento respecto a todos nuestros hermanos de la prensa regional. El tema de la prensa, los fondos que van a ser asignados para el trabajo de la prensa tienen que ser descentralizados (…)”. Con estos audios se puede entender mejor el contexto de la prensa en el nuevo Perú dominado por el comunismo y la intención del proyecto de ley mencionado.


Por Miguel Morocho Yucra, para La Derecha Diario.

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Perú

Murió Abimael Guzmán: el cabecilla del comunista Sendero Luminoso y el peor terrorista de la historia peruana

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Su nombre completo era Manuel Rubén Abimael Guzmán Reinoso. Nacido en Islay, Arequipa, el 3 de diciembre de 1934, fue el más sanguinario terrorista peruano de la historia, y sin lugar entra en el podio de los líderes guerrilleros más brutales de la historia de América.

Esta mañana, a los 86 años, falleció mientras cumplía cadena perpetua en el centro de reclusión de máxima seguridad de la Base Naval del Callao. Su muerte además vino en un momento de pleno debate en el nuevo gobierno comunista, ya que una buena parte del gabinete estaba presionando al presidente Pedro Castillo para que lo liberaran.

Guzmán, capturado en 1992, recibió la máxima condena carcelaria por sus acciones terroristas y genocidas que empezaron en mayo de 1980. Primero lo condenó un tribunal militar el mismo año de su captura, y luego un tribunal civil en el 2006.

En 1962, Guzmán había empezado a dictar sus clases de Historia de la Filosofía en la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, en Ayacucho, donde sería popular entre los jóvenes estudiantes más ideologizados y radicales. Venía de perder su puesto de profesor de filosofía en la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa, y por ello había decidido probar suerte en Ayacucho.

Desarrolló su plan estratégico de propaganda ideológica entre los estudiantes huamanguinos, con quienes lanzó el grupo terrorista Sendero Luminoso, dentro del Partido Comunista del Perú. Por varios años fue un reconocido profesor y conferencista caracterizado por su feroz retórica, radical y violenta; quien llamaba a los más jóvenes a levantarse en armas.

Guzmán adoctrinaba y reducía los graves y profundos problemas del país en cuatro o cinco lemas, inspirados en la ideología china de Mao Tse Tung que repetía hasta la saciedad. Así convencía a los jóvenes radicalizados, muchos de los cuales eran hijos de campesinos, que vivían indignados contra lo que veían como un sistema opresivo de maltrato.

El ataque en Chuschi, Ayacucho, en 1980 dio inicio a los actos terroristas de Sendero Luminoso. (Foto: LUM)
El ataque en Chuschi, Ayacucho, en 1980 dio inicio a los actos terroristas de Sendero Luminoso. (Foto: LUM)

El inicio de la barbarie terrorista en el Perú

Poco antes del inicio de las acciones terroristas, en mayo de 1980, Abimael Guzmán había sido capturado por la Policía, pero con pocas pruebas en su contra fue liberado. De esta forma, el cabecilla terrorista ingresó a la clandestinidad en 1979 y desde entonces se hizo imposible hallarlo, convirtiéndose en un mito para sus huestes fanatizadas. Poco tiempo después, con Sendero Luminoso, iniciaría una historia de sangre, abusos y violencias sin precedentes en la historia del Perú.

Los primeros atentados terroristas ocurridos a partir de mayo de 1980 (Chuschi, Municipalidad de San Martín de Porres, tumba de Velasco, etc.) sorprendieron a la sociedad peruana. Fue la etapa en la que se barajaban varios autores de esos crímenes, desde abigeos politizados hasta montoneros de Argentina.

Las autoridades tardaron años en identificar a los primeros grupos de extremistas de la izquierda maoísta mientras estos hacían lo que querían por el Perú.

No fue hasta la llegada de Alberto Fujimori en 1990 que el gobierno peruano no armó un plan estratégico integral para identificar a los miembros de Sendero Luminoso y lanzar acciones anti subversivas.

Durante más de dos meses los miembros del GEIN espiaron la casa de Garrido Lecca y Carlos Incháustegui. (Foto: Archivo histórico de El Comercio)
Durante más de dos meses los miembros del GEIN espiaron la casa de Garrido Lecca y Carlos Incháustegui. (Foto: Archivo histórico de El Comercio)

La captura del siglo: Abimael Guzmán cae en Surquillo

Un 12 de septiembre de 1992, hace 29 años y un día, la Primera División de Inteligencia del Estado (conocida como GEIN), lo capturó ejecutando el exitoso Plan Victoria.

Fue hallado en la casa de la urbanización Los Sauces, en Surquillo, junto a estudiantes y pensando que nunca sería capturado. Sendero insistió con que si no era liberado seguiría con más atentados, pero Fujimori no dio el brazo a torcer y la cúpula de esta organización criminal fue cayendo poco a poco hasta ser desarticulada y desconectada de los mandos medios y militares. Fue el inicio de su fin.

Abimael Guzmán Reinoso, el llamado por sus fanáticos “presidente Gonzalo”, fue capturado vivo, sin recibir ningún daño. Se rindió y punto. Esto impidió que su figura política se convirtiera en una especie de héroe para sus huestes o un mártir para el comunismo de la época.

Genocidios como el de Lucanamarca, donde fueron asesinadas 69 personas, entre ancianos, mujeres y niños; y la masacre del pueblo Asháninka, en la selva peruana, donde se determinó que hubo 6.000 asháninkas asesinados, 5.000 desaparecidos y 10.000 desplazados porque no querían adoptar la doctrina comunista de Sendero, reflejaban apenas una parte del dolor criminal que Abimael Guzmán infringió al Perú.

A estos casos se deben sumar cientos de atentados con coches bomba en todo el país, como los del jirón Tarata, en Miraflores, y del local del Canal 2, en Jesús María, así como incontables explosiones en diversos lugares a lo largo de todo el territorio nacional. Asesinatos selectivos como el de alcaldes, gobernadores, prefectos, militares y policías, y también dirigentes populares como María Elena Moyano, en Villa El Salvador (1992).

Un 24 de setiembre de 1992, en un día considerado histórico, Abimael Guzmán Reinoso fue presentado en una jaula y con un traje a rayas para que la población sepa que el gobierno había apresado al mayor terrorista de la historia. Finalmente recibió condena militar y condena civil, ambas de por vida.


Con información del diario El Comercio, del Perú.

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El Congreso de Perú le entrega el país a Castillo: Bellido gana el voto de confianza legislativo

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Perú Libre logra la mayoría en el Congreso con el apoyo de partidos de centro y centroderecha, superando el primer gran obstáculo de su gobierno.

Como requiere el sistema político peruano, el Parlamento votó este viernes 27 de agosto para aprobar el gabinete de ministros del nuevo presidente Pedro Castillo.

Como Castillo apenas alcanzó el 18% en las elecciones generales, el Poder Legislativo no quedó en manos de Perú Libre, el partido comunista que lo llevó a la presidencia. Es por esto que, como la centroderecha y la derecha tienen mayoría en el Congreso, se especulaba que el gobierno comunista podría enfrentarse a su primer gran obstáculo este viernes.

Sin embargo, en negociaciones con partidos de todo el espectro político, removiendo algunos ministros más radicales como el ahora ex canciller Héctor Béjar, de pasado guerrillero, y prometiendo moderación, Castillo logró el voto de confianza del Congreso, pero que en la oposición temen que sea un cheque en blanco que el ahora legitimado presidente usará para iniciar las reformas chavistas en Perú.

Por 73 votos a favor y 50 en contra, los partidos Perú Libre (oficialismo, de ideología comunista), Alianza para el Progreso (de centroderecha), Acción Popular (de centro), Juntos por el Perú (de izquierda), Somos Perú – Partido Morado (de centroizquierda), y Podemos Perú (de centro) le otorgaron la confianza al Consejo de Ministros de Pedro Castillo.

Por su parte, los partidos que votaron en contra, y que se consolidan como oposición son Fuerza Popular (fujimorismo, con diputados de centro a derecha), Avanza País (de centroderecha), Renovación Popular (derecha), 4 diputados “rebeldes” de Somos Perú-Partido Morado (de centro-izquierda), 2 de Alianza para el Progreso (de centroderecha), y 1 de Podemos Perú (de centro).

Quien lidera el Consejo de Ministros y quien tuvo que hacer fuerte lobby para lograr convencer a los partidos Alianza para el Progreso y Acción Popular, que parecía hasta último momento que iban a votar en contra, es Guido Bellido, un comunista defensor de Sendero Luminoso y lo peor de la izquierda peruana.

Bellido inició su discurso en el Congreso en quechua, la lengua de los pueblos nativos de la región, pero fue frenado por la Presidente del Parlamento, María del Carmen Alva, del partido opositor pero que apoyó el voto de confianza, Acción Popular.

“Le agradecería que lo traduzca inmediatamente, que no sea tan larga su exposición en quechua porque los demás no entendemos, por favor”, dijo la titular del Congreso, quien señaló que ese fue el acuerdo al que se llegó con la mesa directiva del Parlamento.

Cabe recordar que la Constitución de Perú en este tema es muy clara, ya que en su artículo 48 señala que “son idiomas oficiales el castellano y, en las zonas donde predominen, también lo son el quechua, el aimara y las demás lenguas aborígenes”. En Lima, donde se ubica el Congreso, no predomina el quechua, por lo que el idioma oficial es y debe ser el castellano.

En síntesis, el voto de confianza se desarmó de la siguiente manera:

A favorEn contra
Perú Libre (oficialismo/comunismo): 36Fuerza Popular (oposición/fujimorismo): 24
Alianza para el Progreso (centro-derecha): 13Alianza para el Progreso (centro-derecha): 2
Acción Popular (centro): 12Renovación Popular (derecha): 9
Juntos por el Perú (izquierda / progresista): 5Avanza País (centro-derecha): 10
Somos Perú-Partido Morado (centro-izquierda): 5Somos Perú-Partido Morado (centro-izquierda): 4
Podemos Perú (centro): 2Podemos Perú (centro): 1

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