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Medio Oriente

Bloque Anti-Irán en Medio Oriente: ¿el camino a la paz en la compleja región?

Tras la normalización de los lazos diplomáticos entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos, se abre la puerta para un bloque anti-Irán en Medio Oriente, liderado por países con poco en común más que la decisión estratégica de ponerle fin al régimen iraní.

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La histórica declaración del presidente norteamericano Donald Trump, que anunció la normalización de las relaciones bilaterales entre el Estado Judío y los Emiratos Árabes Unidos (E.A.U.) quedará como un hito histórico que marcará un antes y un después en las relaciones entre Israel y el mundo árabe.

En el acuerdo, que contempla la apertura mutua de Embajadas, acuerdos comerciales que fomenten el libre comercio y otras importantísimas “cláusulas”, se abre la posibilidad de la defensa entre Israel y los E.A.U. frente al enemigo iraní y Turquía, ambas naciones dirigidas por líderes autoritarios y con un objetivo común, la destrucción del único Estado judío en el mundo y la lucha contra Occidente. 

A su vez, en las declaraciones sorpresivas del flamante presidente Trump, se abrió la puerta a la llegada de nuevos tratados de paz entre Israel y otras naciones de la zona. Entre los más “rumoreados” están Bahréin, Sudán, Omán y Kuwait. 

El dictador de Irán Rouhani y el mandatario israelí Netanyahu. Fuente: Revista La Gaceta.

En caso de llegar a estos nuevos acuerdos de paz con los enemigos en común de Irán, de Turquía y de la organización terrorista chiíta Hezbollah, la fuerza de las naciones prósperas y pacíficas que quedarán como aliados podrán ejercer presión en contra del terrorismo islámico y el anti-occidentalismo que buscan imponer sus enemigos, siendo éste el principal motor de paz en el futuro de la región.

Por otro lado, la lucha contra Hezbollah ya se ha intensificado en las últimas semanas, sobre todo en el país natal de la organización, el Líbano. Tras los trágicos sucesos con la explosión en el puerto de Beirut, el pueblo libanés está en constante lucha para sacar a la milicia iraní de su país, una lucha que no será nada fácil, pero en caso de lograrse traerá frutos de prosperidad y libertad. 

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Las manifestaciones, que ya han logrado la dimisión de todo el Gobierno y la convocatoria a nuevas elecciones, no se deben únicamente a la tragedia de la explosión. 

En el depósito incendiado habían químicos, y posiblemente misiles, de Hezbollah, la cual controla el puerto de la capital libanesa a su gusto, donde entra y saca materiales que tuiliza para impartir el terror en el resto de la región. 

Semejantes acontecimientos fueron la gota que rebalsó el vaso de los miles de líbaneses cansados de la influencia extranjera en su nación, la ineficacia del gobierno aliado a Hezbollah y la corrupción gigantesca que causa la intromisión de la milicia iraní incluso en la justicia de la nación árabe.

Este enorme hartazgo entre los libaneses para con su gobierno, también puede ser el motor de un cambio profundo en el país. Mientras países de la región, como Jordania, Israel o Egipto, envían ayuda humanitaria al país, el Gobierno y Hezbollah están reprimiendo a la gente.

La Municipalidad de Tel Aviv se ilumina con los colores de la bandera del Líbano como muestra de solidaridad. Fuente: REUTERS/Nir Elias.

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Cualquier tipo de cambio de Gobierno en el Líbano, uno que no esté en las garras de Hezbollah , podría ser la última pieza que necesita la región para construir un bloque anti-Irán, que ponga al régimen teocrático finalmente a sus pies.

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Yemen

La Guerra de Yemen se extiende por el Golfo: Rebeldes hutíes atacan con misiles iraníes a los Emiratos Árabes

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La Coalición Árabe liderada por Arabia Saudita, que desde 2015 combate contra los hutíes yemeníes luego de que tomaran la capital Saná, ahora está viviendo los ataques terroristas en su propia casa.

Los Emiratos Árabes Unidos, con ayuda de tecnología estadounidense, interceptaron dos misiles balísticos iraníes disparados por los rebeldes hutíes de Yemen contra Abu Dabi, este lunes por la madrugada, el segundo ataque en una semana dirigido a la capital emiratí por parte de los terroristas financiados por Irán.

Estos ataques implican una escalada en la Guerra Civil de Yemen, que enfrenta hace más de 10 años a los hutíes (respaldados por Irán) contra el Gobierno central de Mansur al-Hadi (respaldado por la Coalición Árabe).

Hasta la fecha, los rebeldes solo habían atacado objetivos fuera de Yemen en Arabia Saudita, el principal espónsor de Al-Hadi, y quien le envía constantemente armas al Gobierno.

Estos ataques estaban justificados dentro del contexto de la guerra para frenar los envíos armamentísticos árabes, pero el bombardeo a los Emiratos implica que los hutíes tienen la capacidad de atacar proactivamente a los aliados de su enemigo, y extender la guerra por toda la península arábiga.

Abu Dabi se defendió con un sistema de domo de hierro, similar al que emplea Israel para defenderse de los misiles palestinos, y los ataques hutíes no generaron mayores destrozos.

El portavoz militar hutí Yehia Sarei reivindicó el ataque en un comunicado televisado, diciendo que los rebeldes atacaron varios sitios en los Emiratos Árabes Unidos con misiles balísticos Zulfiqar y drones, incluida la base aérea de Al-Dhafra.

En retaliación, los emiratíes iniciaron una campaña de bombardeos a las zonas controladas por los rebeldes en Yemen. El primero de los ataques cayó sobre la prisión de la ciudad de Saada, al norte de Yemen.

Luego de los ataques, el ministro de Salud del gobierno hutí, Taha al-Motawakel, dijo que al menos 70 detenidos de la prisión fueron asesinados. En su discurso, acusó a la Coalición Árabe de atacar deliberadamente a civiles, considerando al ataque como “un crimen de guerra contra la humanidad”.

Rápidamente, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, pidió “investigaciones rápidas, efectivas y transparentes sobre estos incidentes para garantizar la rendición de cuentas” y recordó que los ataques dirigidos contra civiles están prohibidos por el derechos internacional humanitario.

Desde la Coalición se ha dicho que las afirmaciones de los hutíes son infundadas. En un comunicado, anunciaron: “El objetivo en cuestión no ha sido incluido en la No Strike List de acuerdo con el mecanismo acordado con la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Yemen, no ha sido informado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), y no se adhiere a las normas del Derecho Internacional Humanitario”. Por tanto, acusan a la milicia yemení respaldada por Irán de difundir información errónea, alegando que no se había informado que el lugar afectado por el ataque necesitaba protección contra ataques aéreos.

Por su parte, al suroeste de Saná, en la ciudad portuaria de Hodeidah, un segundo ataque aéreo lanzado ese mismo día destruyó un centro de telecomunicaciones, lo que provocó un apagón de Internet en todo el país. El ataque afectó a TeleYemen, el monopolio estatal que controla el acceso a internet en el país.

Según Save the Children, organización con sede en el Reino Unido, al menos tres niños murieron en el ataque aéreo, además de otras víctimas fatales, pero no hubo mayores confirmaciones sobre los damnificados.

Los hutíes prometieron seguir atacando a los Emiratos y el conflicto fuera de Yemen parece haber recién comenzado. Si bien los iraníes niegan estar armando a los hutíes, los misiles balísticos que están empleando, los Zulfiqar, son de industria iraní, y están fabricados siguiendo el modelo del misil Qiam, que tiene un alcance de 1.500 kilómetros.

En definitiva, Irán usa a los rebeldes hutíes para atacar sus objetivos militares en el Golfo sin entrar en conflicto directo con los árabes, una suerte de guerra fría que, a pesar de que parecía estar llegando a su fin, sigue con toda crueldad.

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Israel

Autoridad Palestina afirma que si Jesús viviese hoy sería palestino y jihadista islámico

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El funcionario Rawhi Fattouh y el líder de Fatah, Tawfiq Tirawi, aseguraron que si Jesús de Nazaret viviese en la actualidad se auto-inmolaría o sacrificaría por la causa palestina y sería martirizado.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) acostumbra reivindicar la imagen de Jesús, habiendo dicho en múltiples ocasiones que, de estar vivo hoy, sería palestino y apoyaría su causa.

Sin embargo, ahora altos funcionarios dieron un paso más, y declararon que Jesús, figura central del cristianismo y profeta judío de origen hebreo, sería un jihadista islámico si estuviera vivo en la actualidad.

El funcionario palestino Rawhi Fattouh, del partido oficialista Fatah, dijo que Jesús sería un “Fida’i palestino“, o “luchador palestino“, un título que tiene connotación de guerrillero. Actualmente, terroristas.

Por su parte, el líder de Fatah, Tawfiq Tirawi, suscribió a las declaraciones de Fattouh y además dijo que, a parte de ser Fida’i, Jesús sería un “Shahid, que sería un musulmán que se sacrifica por una causa y se convierte en mártir. En la actualidad, con chalecos explosivos.

Cabe aclarar que el islam rechaza la visión cristiana de que Jesús sea la encarnación de Dios o el hijo de Dios, así como que fuera crucificado, que resucitara o que expiara los pecados de la humanidad. El Corán enfatiza que Jesús fue un mortal que, como todos los otros profetas, había sido elegido por Dios para extender su palabra.

Incluso, si profundizamos en la cuestión, Jesús no sería palestino bajo ningún término, ya que partiendo de la base, era judío y de raíces hebreas.

Incluso dejando esto de lado, teniendo en cuenta el contexto actual, terminaría por nacer en una zona israelí y tendría ciudadanía israelí, cómo explica el especialista en historia de Israel y arqueología bíblica David Yabo.

A pesar de que se podría pensar que la Autoridad Palestina está buscando insultar la memoria de Jesús o desprestigiar su nombre, ocurre exactamente lo contrario. En la creencia de los líderes palestinos, caracterizados por su radicalismo islámico, el ser un terrorista o un asesino por la causa musulmana es el máximo honor.

En Cisjordania, territorio en cuya base se asienta la ANP, los terroristas y sus familias son proveídos de miles de dólares al año por parte del gobierno central como recompensa por sus “buenas acciones”.

Incluso accediendo al mejor trabajo posible en el sector privado palestino, nada es más redituable para un palestino que asesinar israelíes. Se han registrado regalos de autos y casas de parte de la Autoridad Palestina, además de un salario que oscila entre 600 y 3500 dólares, dependiente de cuántos israelíes hirió o mató el terrorista en cuestión.

En síntests, la dirigencia palestina está buscando acercar la figura de Jesús, que todavía mantiene una enorme influencia en Medio Oriente, a pesar de que la región prácticamente está dominada por el islam

Para aportar cifras concretas, en el propio presupuesto de la ANP del 2018 se explícita la asignación de 360 millones de dólares, el 7% de todo el presupuesto nacional palestino, a dos instituciones dedicadas a la ayuda financiera a terroristas palestinos presos en Israel y a sus familias.

Además, el 46% de las donaciones del extranjero que recibe la ANP (una buena parte de estas fueron dadas por Obama, cortadas por Trump y ahora re-enviadas por Biden), se asigna a la promoción del terrorismo y a subsidiar la vida de las familias de los mártires.

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Medio Oriente

El Estado Islámico realizó dos ataques, casi en simultáneo, en Siria e Irak

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Combatientes de las filas del Estado Islámico llevaron a cabo dos ataques en la noche del jueves al viernes. Uno de ellos tuvo lugar en una cárcel al noreste de Siria, zona bajo el control de los kurdos, mientras que el otro se produjo en el distrito de al-Azim, en la provincia de Diyala, al este de Irak.

El primero de los ataques del Estado Islámico (EI) se llevó a cabo en la prisión de Ghwayran, administrada por los kurdos, ubicada en la ciudad de Hasaka, al noreste de Siria. La explosión de un coche bomba, que derribó la entrada a la cárcel que alberga gran cantidad de combatientes yihadistas -entre ellos, líderes del grupo que se atribuyó el atentado-, fue seguida de una segunda explosión en las cercanías del lugar. Luego de ambas, los militantes del EI atacaron a las fuerzas de seguridad kurdas que manejan las instalaciones.

“Varios prisioneros lograron escapar”, dijo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), cuya sede se encuentra en Inglaterra, aunque sin especificar el número exacto de reclusos que lograron fugarse, llevándose consigo las armas que encontraron. “Al menos 28 miembros de las fuerzas de seguridad kurdas, 5 civiles y 45 miembros del Estado Islámico han muerto”, dijo Rami Abdel Rahman, jefe del OSDH.

Desde la coalición internacional, encabezada por Estados Unidos, se dijo que la organización “sigue siendo una amenaza existencial en Siria y no se puede permitir que se regenere”.

Dareen Khalifa, analista del International Crisis Group, sostuvo que “las fugas y los disturbios en las prisiones han sido una parte central del resurgimiento del Estado Islámico en Irak y representan una seria amenaza en Siria hoy”. 

Las Fuerzas Democráticas Sirias, dominadas por los kurdos, continuaron realizando operaciones para mantener la seguridad en la ciudad de Hasaka y el perímetro de la prisión, apoyados por los aliados de la coalición y las demás fuerzas de seguridad kurdas.

Por su parte, el ataque en Irak tomó por sorpresa a los soldados del ejército iraquí en el distrito de al-Azim, provincia de Diyala, que sufrieron una emboscada mientras dormían, alrededor de las 3:00 am, hora local. Los yihadistas acabaron con la vida de 11 soldados, en lo que se trató de uno de los atentados más mortales en los últimos meses perpetrados por la entidad. 

En junio de 2014, la humanidad fue testigo de la autoproclamación del califato – un estado sunita gobernado única y exclusivamente por la Sharía- por parte del EI en los territorios que por entonces la organización controlaba en Irak y Siria, alcanzando así su objetivo de borrar las fronteras entre ambos países. 

Luego de intensos años de lucha, en diciembre de 2017, las autoridades iraquíes declararon finalmente la victoria sobre el EI. Lo mismo harían las Fuerzas Democráticas Sirias, lideradas por los kurdos sirios y respaldadas por la coalición estadounidense, en marzo de 2019, cuando derrotaron a la organización en su último bastión en Siria.

Sin embargo, lejos han estado ambos países de acabar con la amenaza que el EI sigue presentando hasta el día de la fecha, sobre todo en el desierto sirio de Deir ez-Zor en el límite con Irak. A pesar del asesinato de su líder, Abu Bakr alBaghdadi, en octubre de 2019, la organización nombró cómo nuevo líder a Abu Ibrahim al-Hashemi e intensificó sus ataques durante todo el 2020 y el 2021; y no solo en Siria e Irak, sino también en Yemen, Pakistán, Afganistán y Egipto, entre otros.

A la vista está que librarse del terror que infunden no será fácil.

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