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Arabia Saudita

La OPEP+ reduce la producción de petróleo en 2 millones de barriles por día a pesar de la presión de Estados Unidos

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Estados Unidos expresa su decepción y preocupación por la medida tomada por la OPEP+ tras su reunión en Viena, la cual podría generar un aumento de los precios del petróleo.

La OPEP+ acordó el recorte más profundo a la producción de petróleo desde la pandemia de coronavirus, frenando el suministro en un mercado donde la demanda ya excede con creces a la oferta y tiene sus precios al alza desde el año pasado.

La decisión fue tomada en la reunión que la OPEP+, que incluye a Rusia, realizó en Viena este miércoles. Entre los presentes, se encontraba el ministro de Energía ruso, Alexander Novak, quien ha sido incluido en la lista especial de sanciones de ciudadanos designados por Estados Unidos la semana pasada.

La medida viene a pesar de una fuerte presión de Estados Unidos para que se expanda al producción. Biden viajó a Arabia Saudita algunos meses atrás, y sus funcionarios visitan Riad todos los meses, intentando convencer a la Corona saudí de que no lleve a cabo recortes, sin éxito.

OPEP es la organización que nuclea a los principales países productores de petróleo del mundo, mientras que la OPEP+ suma a países como Rusia que también tienen una fuerte influencia en el mercado global.

En la misma reunión de este miércoles, los miembros de la OPEP+ acordaron extender el acuerdo de cooperación de Rusia con la OPEP por lo menos por un año más, hasta finales de 2023.

Desde la llegada de Biden a la Casa Blanca, la influencia de Rusia ha crecido peligrosamente en la OPEP y el cartel de productores nuevamente presenta un peligro contra la economía de Estados Unidos, como en la década del 70, cuando los productores de petróleo se aprovecharon de la debilidad del entonces presidente Jimmy Carter y llevaron los precios del barril del petróleo a niveles sin precedentes.

El líder de la OPEP, Arabia Saudita, dijo que el recorte de 2 millones de barriles por día de producción, equivalente al 2% de la oferta mundial, era necesario para responder al aumento de las tasas de interés en Occidente y a una economía global más débil.

Alexander Novak, ministro de Energía ruso, en la sede de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en Viena.

La medida podría estimular un aumento de los precios del petróleo, que habían caído de 120 dólares por barril a alrededor de 90 dólares hace tres meses, por temores de una recesión económica mundial, el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos y un aumento en la fortaleza del dólar.

Estados Unidos había presionado a la OPEP para que no procediera con los recortes ni se aliara con Rusia. Contrariamente, el Reino saudí rechazó las críticas de que estaba aliándose con Rusia para elevar los precios y dijo que Occidente a menudo fue impulsado por la “arrogancia de la riqueza” al criticar al grupo.

En agosto, la producción de la OPEP+ cayó alrededor de 3,6 millones de barriles por día por debajo de su objetivo de producción. “Los precios más altos del petróleo, si son impulsados por recortes de producción considerables, probablemente irritarían a la Administración Biden antes de las elecciones de mitad de período en Estados Unidos”, dijeron analistas de Citi, el principal banco mundial, en una nota publicada en Bloomberg.

Príncipe Abdulaziz bin Salman Al-Saud, ministro de Energía de Arabia Saudita, y el secretario general de la OPEP, Haitham al-Ghais, en Viena.

Efectivamente, luego del anuncio de la OPEP+, la Casa Blanca dijo que estaba “decepcionada” por la decisión de la organización y la calificó de “miope”. “El presidente está decepcionado por la miope decisión de la OPEP+ de recortar las cuotas de producción mientras la economía mundial está lidiando con el impacto negativo continuo de la invasión de Ucrania por parte del presidente ruso Vladimir Putin“, se dijo desde la Casa Blanca.

Biden es responsable de una de las peores crisis de la historia. Estados Unidos está oficialmente en recesión, dado que los últimos dos trimestres registraron una caída del PBI; además, la inflación está en uno de los niveles más altos de la historia, la actividad económica sigue a la baja, y los precios de la energía no paran de crecer.

En tan solo un mes, Estados Unidos tendrá elecciones legislativas de medio término, y Biden ostenta los índices de aprobación más bajos jamás registrados para un presidente en funciones, desde que se empezó a medir en la década del ’80.

“En un momento en que mantener un suministro global de energía es de suma importancia, esta decisión tendrá el impacto más negativo en los países de ingresos bajos y medios que ya se están recuperando de los elevados precios de la energía”, dijo en un comunicado presentado por el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, y el director del Consejo Económico Nacional (NEC), Brian Deese.

Por otro lado, Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos, dijo que el gobierno de su país estaba trabajando “para garantizar que la energía esté en el mercado y los precios se mantengan bajos“; y agregó que Washington tiene una “multiplicidad de intereses con respecto a Arabia Saudita“.

Biden pidió a su administración y al Congreso de Estados Unidos que exploren formas de “impulsar la producción de energía de Estados Unidos y reducir el control de la OPEP sobre los precios de la energía”, dijo la Casa Blanca.

En este sentido, Sullivan y Deese agregaron en su comunicado que el Departamento de Energía de Estados Unidos liberará 10 millones de barriles de la reserva estratégica de petróleo del país el próximo mes para “proteger a los consumidores estadounidenses y promover la seguridad energética”.

Sin embargo, esas reservas se están vaciando rápidamente después de que la administración ordenara retiros récord, a partir de marzo. Las reservas están ahora en su nivel más bajo desde julio de 1984, y no está claro cuándo la administración planea comprar una recarga.

Arabia Saudita y otros miembros de la OPEP+, por su parte, han dicho que buscan prevenir la volatilidad en lugar de apuntar a un precio particular del petróleo.

Occidente ha acusado a Rusia de utilizar la energía como un arma contra ellos, creando una crisis en Europa que podría desencadenar un histórico racionamiento de gas y energía durante el invierno que se avecina. Por su parte, Moscú acusa a Occidente de utilizar al dólar y a los sistemas financieros, como SWIFT, como arma, en represalia por la invasión de Ucrania en febrero.

Parte de la razón por la que Washington quiere precios más bajos del petróleo es para privar a Moscú de ingresos petroleros altos. Las relaciones entre el reino saudí y la administración de Joe Biden, quien viajó a Riad este año pero no logró asegurar ningún compromiso firme de cooperación en materia de energía. Las relaciones se han tensado aún más ya que Arabia Saudita no ha condenado las acciones de Moscú en Ucrania.

Poco después de reunirse con Mohammed bin Salman, Biden dijo que esperaba que Riad tomara “más medidas” para aumentar el suministro de petróleo. Contrariando las declaraciones norteamericanas, los Estados petroleros del Golfo han respondido a la narrativa estadounidense.

“Dime dónde está el acto de beligerancia”, dijo el príncipe Abdulaziz bin Salman, ministro de Energía saudí durante una conferencia de prensa en la sede de la OPEP en Viena, cuando se le preguntó si el recorte tensaría los lazos con Estados Unidos. “Actuaremos y reaccionaremos a lo que le está sucediendo a la economía global de la manera más responsable y receptiva“, agregó.

Suhail al-Mazrouei, ministro de Energía de los Emiratos Árabes Unidos, argumentó que el recorte en la producción es “técnico y no político”. “No lo usaremos como una organización política“, dijo, y agregó que las preocupaciones sobre una recesión global serían uno de los temas clave.

Por su parte, el secretario general de la OPEP, Haitham Al Ghais, de Kuwait, dijo que la organización estaba tratando de garantizar “la seguridad y la estabilidad de los mercados energéticos”. “Todo tiene un precio (…). La seguridad energética también tiene un precio”, agregó.

Arabia Saudita

Bin Salman le regalará a cada jugador de la Selección de Arabia Saudita un Rolls Royce por la victoria ante Argentina

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Según CNN, Mohammad bin Salman, Príncipe Heredero y Primer Ministro de Arabia Saudita, le regalará un Rolls-Royce Phantom a cada uno de los jugadores de la Selección de Fútbol del país tras la victoria en su debut mundialista ante Argentina.

La primera gran sorpresa de la Copa Mundial de la FIFA que se está llevando a cabo en Qatar llegó el 22 de noviembre con la victoria de Arabia Saudita frente a la selección Argentina por 2 a 1. Por dicha victoria, no solo que el Rey Salman dictó feriado nacional el 23 de noviembre y tres días de fiesta nacional, sino que Mohammad bin Salman, Príncipe Heredero y Primer Ministro del Reino, le regalará un Rolls-Royce Phantom a cada uno de los jugadores de su Selección.

Se trata de un coche de lujo extremo que monta un V12 de 6,75 litros de cilindrada y 48 válvulas, con inyección directa de gasolina, que genera 460 CV (338 kW) de potencia máxima y 720 Nm (530 lb·ft) de par motor máximo. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos.

La Albiceleste, al mando de Lionel Scaloni, llegaba al partido contra Arabia Saudita con un invicto histórico de 36 partidos consecutivos sin perder. Incluso, al minuto 10 del primer tiempo se pusieron en ventaja con un gol de penal de Lionel Messi, y luego le anularon 3 goles por offside en el transcurso de la primera mitad.

Rolls Royce Phantom que recibirán los jugadores de Arabia Saudita

No obstante, tras el descanso, y después de una divulgada charla técnica del entrenador saudí, Hervé Renard, en el vestuario, el conjunto árabe consiguió dar la vuelta al partido y conseguir un triunfo por 2 a 1 con goles de Saleh al-Shehri a los 48 minutos y de Salem al-Dawsari a los 53.

Desde la federación de Arabia Saudita decidieron hacer pública una parte de la charla técnica de Hervé Renard durante el entretiempo en la cual criticó a sus jugadores por no presionar más a Lionel Messi: “¿Acaso quieren sacarse una foto con él?”. Evidentemente, el reto funcionó y el equipo dio vuelta el marcador en el inicio del complemento.

Mientras los futbolistas de la Selección de Arabia Saudita sueñan con la clasificación para los octavos de final, recibieron la noticia de este espectacular regalo por parte del Príncipe Heredero. No solo que está siguiendo atentamente el Mundial, sino que felicitó personalmente a los integrantes del equipo por ganar en el debut contra todo pronóstico y le obsequiará a cada jugador un Rolls Royce valuado en casi 500.000 euros.

El regalo es una muestra de agradecimiento por su actuación y una herramienta de motivación para el siguiente encuentro que disputarán frente a Polonia el sábado a las 10:00 horas de la Argentina. Un buen resultado en dicho encuentro podría hacer que Arabia Saudita logre una clasificación histórica a Octavos de Final.

Festejo del segundo gol de Arabia Saudita

Cabe recordar que ya en 1994, en el Copa Mundial celebrada en Estados Unidos, la leyenda del fútbol árabe Saeed al-Owairan marcó un auténtico golazo que fue considerado como uno de los mejores tantos que se habían marcado hasta ese entonces en una Copa del Mundo. Esto fue recibido con gran orgullo en el país y por ello fue obsequiado con una recompensa muy similar a la que ahora recibirán los jugadores del cuadro de Renard.

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Arabia Saudita

Desesperado por el petróleo saudí, Biden le concede inmunidad a Bin Salman por el asesinato de Khashoggi

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La Casa Blanca accedió a la petición de la defensa del Príncipe Heredero al considerar que es inimputable por su condición de Primer Ministro, y pidió que se anule el juicio en los tribunales de Estados Unidos.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos presentó en la noche del jueves un expediente ante un tribunal especificando que el reciente nombramiento de Bin Salman como Primer Ministro le confiere inmunidad jurídica y pide que se anule la investigación contra el Príncipe Heredero de la Corona Saudí por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en Estambul en 2018.

“El Departamento de Estado reconoce y permite la inmunidad del Primer Ministro saudí, Mohamed bin Salmán, como jefe en ejercicio del Gobierno de un Estado extranjero”, indicó Richard Visek, firmante del documento presentado ante la Justicia estadounidense. De esta manera, Bin Salman será inmune “ante la jurisdicción del tribunal de distrito de Estados Unidos en esta demanda” mientras continúe en el cargo.

Joe Biden, quien había prometido hacer de Arabia Saudita “un Estado paria” durante la campaña que le llevó a la presidencia en el 2020 por el asesinato de Khashoggi, ahora ha cambiado de parecer ante la necesidad urgente de conseguir que el país árabe aumente su producción de petróleo.

Khashoggi, acusado de ser un espía iraní por la Corona saudí pero defendido como un periodista opositor al gobierno de los Salman por Occidente, ingresó al consulado de Arabia Saudita en Estambul para tramitar sus papeles para casarse con su prometida un 2 de octubre del 2018, pero nunca más salió.

El reportero del Washington Post estaba exiliado en Turquía y había evitado acercarse a la zona diplomática saudí porque temía por su vida. A pesar de que su contacto con Estados Unidos le pidió que no vaya, Khashoggi decidió ir igual.

Según una investigación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, dos operativos de la agencia de inteligencia saudí lo estaban esperando dentro del consulado, donde lo secuestraron, lo torturaron y lo asesinaron.

En un primer momento, Bin Salman negó cualquier participación en su asesinato, pero en septiembre del 2019, en una entrevista para el medio estadounidense PBS, admitió que el informe de la CIA era correcto, pero que “los operativos actuaron en su propia volición” y que él no dio ninguna orden de que lo asesinaran.

Inmediatamente, la Casa Blanca abrió una investigación contra Bin Salman en la justicia de los Estados Unidos, donde se buscaba juzgar la participación del Príncipe Heredero en el asesinato y condenarlo en caso de que sea encontrado culpable. Esta condena se traduciría en fuertes sanciones contra la Corona saudí, y la prohibición de visitar Estados Unidos.

Pero ahora el equipo de abogados de Biden ha pedido la inmunidad de Bin Salman, sometido a la necesidad energética de las malas políticas del gobierno demócrata. Michael Kellogg, el abogado que defiende en Estados Unidos a la Corona saudí, aseguró que “el tribunal debe tener en cuenta que el príncipe heredero tiene inmunidad por su estatus debido a su actual situación como primer ministro de Arabia Saudí y debe descartar las afirmaciones de los demandantes por falta de jurisdicción”.

Joe Biden y Mohammed bin Salman reunidos en Arabia Saudita en julio de 2022

Este hecho ocurre en un contexto en el que los demócratas obtuvieron mejores resultados de los esperados en las elecciones de medio término celebradas el 8 de noviembre y ahora Biden quiere lograr bajar los precios en las estaciones de servicio, negociando que Arabia Saudita lidere a la OPEP+ en un aumento de la producción de petróleo.

El pronunciamiento de la Administración estadounidense se produce en la fecha límite para ello, después de que un abogado del príncipe argumentara en octubre que su nombramiento como Premier del pasado 27 de septiembre le daba “inmunidad”.

El documento oficial apunta que el tribunal debe reconocer que carece de jurisdicción para abordar la demanda. Con su nombramiento como jefe de Gobierno, un cargo que añade a la titularidad de otras carteras y su papel en la sucesión, el Príncipe Heredero se reafirma como el hombre fuerte del régimen.

Reunión entre Biden y bin Salman en territorio saudí

La prometida del difunto periodista, Hatice Cengiz, ha acusado a Biden de “salvar al asesino” y de concederle inmunidad. “Ha salvado al criminal y se ha implicado en el crimen. Veremos quién le salva después”, ha manifestado.

“Jamal ha muerto hoy otra vez”, se lamentó en su cuenta de Twitter, subrayando que ha sido una decisión inesperada de Washington. “Pensábamos que quizá habría una luz para la justicia en Estados Unidos, pero de nuevo el dinero ha ido por delante”, criticó.

Desde la firme condena contra el régimen saudí de su campaña electoral, Biden ha rehabilitado paulatinamente a bin Salman. A mediados de julio, con el suministro de crudo en cuestión por la guerra entre Rusia y Ucrania, y con una tendencia creciente de precios, el presidente de Estados Unidos realizó una gira por Medio Oriente con escala en Riad, en cuya reunión Biden no logró su cometido pero abrió la puerta a reestablecer las relaciones.

También forzada por la crisis energética, la visita de Bin Salman a París, en la que fue recibido oficialmente por Emmanuel Macron, a finales de ese mismo mes, fue otro paso en la rehabilitación internacional del polémico líder saudí.

Jamal Khashoggi.

La ONG “Democracia para el Mundo Árabe Ahora” (DAWN), fundada por el propio Khashoggi, criticó duramente la decisión del gobierno de Biden. DAWN había firmado junto con Cengiz la demanda contra el Príncipe Heredero y otros 20 ciudadanos saudíes, presentada en octubre de 2020 en Estados Unidos, para aclarar el nivel de implicación de altos cargos saudíes en el asesinato del periodista.

El proceso judicial en Arabia Saudita, que organizaciones de derechos consideran un simulacro de justicia, concluyó el 7 de septiembre de 2020, con la condena a penas de cárcel de ocho implicados en el asesinato, asegurando que actuaron por su propia cuenta sin órdenes de superiores.

La entonces relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, que investigó el caso, dijo en junio de 2019 que las pruebas sugerían que Bin Salman y otros altos cargos eran responsables del asesinato.

Posteriormente, calificó los fallos del proceso llevado a cabo en el reino saudí de “parodia de justicia”. Debido a este tipo de declaraciones, Callamard fue amenazada directamente por autoridades saudíes, según ha denunciado.

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Arabia Saudita

Arabia Saudita reafirma sus lazos energéticos con China luego de las amenazas de Biden

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En medio de las tensiones entre Arabia Saudita y Estados Unidos por el anuncio del recorte de la producción diaria de petróleo por parte de la OPEP+, el reino se acerca a China.

En medio de las tensiones entre Arabia Saudita y Estados Unidos, luego de que trascendiera que Joe Biden intentó presionar al primer ministro y príncipe heredero Mohamed bin Salman a aumentar la producción de petróleo para bajar el precio internacional y ayudarlo en las elecciones de medio término, ahora el reino árabe anuncia un acercamiento sin precedentes a China.

El príncipe Abdulaziz bin Salman, ministro de Energía saudí, y Zhang Jianhua, director de la Administración Nacional de Energía de China, afirmaron esta semana que reforzarán sus lazos en el sector energético luego de una videoconferencia entre sus equipos técnicos.

En la reunión, los funcionarios acordaron profundizar la cooperación en la cadena de suministro de energía mediante el establecimiento de un “centro regional” para que los fabricantes chinos en el reino aprovechen el acceso de Arabia Saudita a tres continentes.

“También destacaron la importancia del suministro de petróleo confiable y a largo plazo para estabilizar un mercado global que soporta diversas incertidumbres debido a situaciones internacionales complejas y cambiantes”, se dijo desde el gobierno saudí; y agregaron que el reino sigue siendo el socio y proveedor más confiable de China de petróleo crudo. Arabia Saudita es el mayor productor de petróleo del mundo y China es el mayor importador de petróleo del reino saudí.

El año pasado, las exportaciones a China representaron el 27% de las exportaciones totales de petróleo crudo de Arabia Saudita, un récord de 1,75 millones de barriles por día, según datos del Instituto Mercator para Estudios de China.

Los dos países establecieron una “asociación estratégica integral” en 2016, también cuando hubo roces entre la Corona saudí y la Casa Blanca, en ese momento a cargo de Barack Obama, prometiendo una cooperación integral, incluso en energía y comercio.

El ministro saudí reafirmó a primera hora del viernes desde Nueva Delhi, capital de la India, la decisión de la OPEP+ de no subir la producción de petróleo. La reunión entre los funcionarios de energía de ambos países se produce antes de los recortes de producción de petróleo planeados por el grupo liderado por Arabia Saudita para noviembre.

La OPEP+ acordó el recorte más profundo a la producción de petróleo desde la pandemia de coronavirus. La organización anunció que produciría 2 millones de barriles menos al día.

La Corona justificó que el recorte de 2 millones de barriles por día de producción, equivalente al 2% de la oferta mundial, era necesario para responder al aumento de las tasas de interés en Occidente y a una economía global más débil.

La medida se corresponde a una disminución de la demanda mundial, pero Estados Unidos ha expresado su preocupación por el efecto que tendrá sobre los precios de la gasolina y el impacto negativo que tendrá sobre en su economía, a dos semanas de las elecciones de mitad de período.

El 11 de octubre pasado, Biden había advertido a Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, de que habría “consecuencias” a raíz de los recortes de producción que se produjeron cuando el mundo lucha por hacer frente a los altos precios de la energía debido a la inflación y a la guerra en Ucrania.

En su momento, el mandatario estadounidense dijo públicamente: “Necesitamos reevaluar nuestra relación con Arabia Saudita y tener una relación diferente, especialmente después de la decisión que se tomó en la OPEP+”.

El mismo ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita dijo que funcionarios del gobierno de Biden amenazaron a bin Salman para que retrasaran la decisión de la OPEP+ para reducir la producción de petróleo. Recordemos que Estados Unidos actualmente atraviesa una crisis económica severa: inflación, recesión, desabastecimiento de energía y caída de los índices bursátiles.

Joe Biden y Mohammed bin Salman en Arabia Saudita.

Varios líderes demócratas, que están furiosos con el recorte de producción que se produjo antes de las cruciales elecciones de mitad de término, pidieron que la Casa Blanca presione a Arabia Saudita y a Emiratos Árabes Unidos para revertir la decisión de la OPEP+.

Mientras tanto, el mismo ministro de Inversiones saudí, Khalid al-Falih, dijo que “Riad superaría esta reciente disputa con Washington”, injustificada en su opinión, y agregó que ambos países eran “aliados sólidos” a largo plazo.

Pero sus palabras quedaron en el aire, y rápidamente retrucó: “Por otro lado, somos muy fuertes con nuestros socios asiáticos”, nombrando a Japón y Corea, y señalando que China era el mayor importador de hidrocarburos de Arabia Saudita. Varios analistas han sugerido que la reunión energética de Arabia Saudita con China fue un mensaje a Estados Unidos de que el Reino tiene “otros socios”.

Li Shaoxian, especialista en Medio Oriente de la Universidad de Ningxia, dijo que los lazos entre Arabia Saudita y China se fortalecerán con la creciente importancia geopolítica del reino en medio de la guerra de Rusia en Ucrania. Además, agregó que las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita han sido extremadamente desequilibradas durante mucho tiempo. El Reino “tiene más opciones ahora. Buscará aún más el equilibrio”, dijo Li.

Rusia está buscando más cooperación con Arabia Saudita. Las relaciones de China con los saudíes siempre han sido buenas, y ahora muestran una tendencia a un mayor fortalecimiento. La dependencia de Europa de ella está aumentando, por lo que su relación con los Estados Unidos debe ajustarse”, agregó Li.

Arabia Saudita y China han disfrutado durante mucho tiempo de sólidos lazos energéticos, y las relaciones se están expandiendo a otros sectores, ya que Riad buscaba diversificar su economía y reducir su dependencia del petróleo como parte de su plan Visión 2030.

Victor Gao Zhikai, subdirector del Centro para China y la Globalización, un grupo de expertos con sede en Beijing, y asesor de Saudi Aramco, la compañía saudí de producción de petróleo más grande del mundo, dijo que China ampliaría la inversión en Arabia Saudita, particularmente en infraestructura.

China ve a Arabia Saudita como un socio importante, por lo que estamos dispuestos a invertir en Arabia Saudita y construir fábricas, y hacer sustitución de importaciones“, dijo Gao.

“Incluso puede usar a Arabia Saudita como cabeza de puente hacia el mundo islámico, Asia Occidental y África del Norte, entre otros, porque Arabia Saudita tiene una influencia significativa en estos países“, finalizó Gao. Agregó que China había valorado durante mucho tiempo su relación con Arabia Saudita, en contraste con las relaciones “irrespetuosas” y “cautelosas” de Washington con Riad.

Como es costumbre para China en cualquier negociación internacional, también puso sobre la mesa potenciar la participación de Arabia Saudita en el programa Belt & Road Initiative (Nueva Ruta de la Seda), que implica que recibir una serie de préstamos de Beijing para construir infraestructura clave en su país.

Arabia Saudita ya fue el mayor receptor de inversiones de la Iniciativa en la primera mitad de este año, atrayendo US $ 5,5 mil millones, según un informe de la Universidad de Fudan.

Cabe recordar que China da estos préstamos a tasas irrisorias, pero incluye clausulas que le permiten a Beijing ejecutar estas obras en caso de que haya impagos. En un país como Arabia Saudita es una apuesta a muy largo plazo, pero China ya se ha quedado con aeropuertos, puertos, ferrocarriles, rutas y demás infaestructura clave para el comercio en países de África, Sudamérica y hasta de algunas zonas de Europa.

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