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Israel

Cae la imagen del primer ministro Netanyahu pero aparece una nueva alternativa de derecha liberal como segunda fuerza

Nuevas encuestas en Israel confirman la caída en la imagen del primer ministro Netanyahu pero también muestran una subida sin precedentes del partido de derecha liberal Yamina, comandado por el ex ministro Naftali Bennett, que ya se ubica como segunda fuerza.

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Tras el endurecimiento de las restricciones y una nueva cuarentena para frenar un supuesto rebrote de COVID-19, el descontento contra el primer ministro Benjamin Netanyahu se ha multiplicado. Tanto desde sectores de derecha que aseguran que una nueva fase de aislamiento destruirá completamente la economía del país, como desde sectores más izquierdistas que alegan que Netanyahu pone la cuarentena para distraer a la sociedad de sus casos de corrupción.
Luego de 2 años de crisis política, el panorama político de Israel es cada vez más novedoso por la aparición de nuevos partidos que no paran de crecer y la caída notable en el apoyo a los dos partidos más tradicionales del país, el Partido Laborista (centro-izquierda) y Likud (centro-derecha).

Este martes 6 de octubre fue transmitida en el Canal 12 de Israel una encuesta que sorprendió a la mayoría del electorado. El partido de derecha liberal Yamina creció colosalmente en estos últimos meses y en caso de llevarse a cabo una elección hoy, lograría un segundo puesto con 23 diputados en el Parlamento, a una minúscula diferencia de tan solo 3 escaños con el partido oficialista, Likud, que conseguiría 26.

En la actualidad, Yamina cuenta con solo 6 escaños de los 120 del Knesset, mientras que el Likud, el partido de derecha por antonomasia en Israel, cuenta con 36. El Likud actualmente se encuentra en una coalición atípica con el centro-izquierdista Azul y Blanco, que aporta 14 escaños, ya que el resto de las fuerzas de derecha del país venían desplomándose, y Netanyahu se vio obligado a negociar con el líder opositor Benny Gantz para mantenerse en el Gobierno.

Esta situación cambiaría completamente si hoy hubieran elecciones. Tras el Likud con 26 escaños y Yamina con 23, recién en tercer lugar se ubicaría el opositor Yesh Atid-Telem, del progresista Yair Lapid, con 18 escaños, quien quebró con Gantz cuando éste se unió a Netanyahu.

En cuarto lugar, se mantiene la base del partido comunista árabe anti-israelí Lista Conjunta, con 15 escaños. Por último, quedarían quintos con 9 escaños el ortodoxo conservador Shas y el partido de Gantz, Azul y Blanco, y sexto el partido de Avigdor Lieberman, que hace tan solo un año parecía que iba a llegar al Gobierno pero su ambición lo dejó sin nada.

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Para formar gobierno, se necesita que la coalición acumule 61 bancas de las 120, por lo que este cambio de panorama podría generar una formación de derecha con el Likud, Yamina, Shas y los ortodoxos Yahadut Hatorah, con 65 diputados.

Sin embargo, las relaciones entre el líder de Yamina, Naftali Bennett, y el primer ministro Netanyahu no son las mejores.

Bennett es fundador del partido de derecha “La Casa Judía” y su sucesor “La Nueva Derecha”, con los cuales formó parte del Gobierno de Netanyahu entre 2013 y 2020, cumpliendo diferentes roles como el de Ministro de la Diáspora, Ministro de Economía, Ministro de Asuntos Religiosos, Ministro de Educación y Ministro de Defensa.

A pesar de haber tenido una excelente relación en el pasado, Bennett no vio con buenos ojos la decisión de Netanyahu de unirse con el progresista Benny Gantz, para lo cual tuvo que descartar una reforma judicial y una reforma económica que su gobierno tenía planeadas. Además, Bennett fue reemplazado en la cartera de Defensa por Gantz.

Por todo esto, en mayo de este año, Yamina abandonó la coalición de Gobierno y se unió a la oposición. Desde entonces, las malas decisiones de Netanyahu respecto a la cuarentena, cercenando libertades individuales y exagerando la magnitud del coronavirus en detrimento de la economía, desplazó una gran parte de sus votantes más liberales a Yamina, quien hoy se consolida como segunda fuerza a nivel nacional.

Naftali Bennett (izquierda) con el jefe de Estado Netanyahu (derecha). Abril 2018. Fuente: Israel Hayom.

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A pesar de que los medios internacionales consideran a Netanyahu un extremista de derecha, Naftali Bennett ciertamente se posiciona como la verdadera voz de la derecha en Israel.

Como político, defiende abiertamente la completitud de soberanía israelí sobre la región de Cisjordania, entregarle la Franja de Gaza a Egipto (sacándosela de las manos al grupo terrorista Hamas) y promover los asentamientos judíos. A su vez, rechaza la creación de un Estado palestino en tierra israelí, pero apoyó la propuesta de Donald Trump y Netanyahu de 2019.

En términos económicos, supera ampliamente a Netanyahu en su defensa del libre mercado, cree en una mínima regulación e intervención estatal, en la eliminación casi total de aranceles de importación y exportación. Durante su gestión como Ministro de Economía, logró implementar reformas pro mercado que bajaron los precios de los alimentos, una problemática que había en Israel entre 2014 y 2015.

En su gestión como Ministro de Educación, defendió los vouchers educativos, que le permiten a las clases más bajas acceder a la educación sin la necesidad de un plan social. De esta manera, propone una solución para los ortodoxos sumergidos en la pobreza que por sus costumbres religiosas no quieren hacer el entrenamiento militar obligatorio: otorgarles la oportunidad de ir a escuelas vocacionales donde aprendan oficios y se integren a la economía israelí.

Por último, a pesar de no mantener una relación de amistad personal con Donald Trump como es el caso de Benjamin Netanyahu, Bennett es uno de los políticos que más defiende las políticas internacionales del Presidente de Estados Unidos, incluso habiéndole dado su total apoyo en las elecciones de 2016 y también en estas.

El actual líder de Yamina, Naftali Bennett, dando un discurso cuando presidía “La Casa Judía”, expresando su total apoyo al mandatario estadounidense Donald Trump. Fuente: The Jerusalem Post.

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Israel

Autoridad Palestina afirma que si Jesús viviese hoy sería palestino y jihadista islámico

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El funcionario Rawhi Fattouh y el líder de Fatah, Tawfiq Tirawi, aseguraron que si Jesús de Nazaret viviese en la actualidad se auto-inmolaría o sacrificaría por la causa palestina y sería martirizado.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) acostumbra reivindicar la imagen de Jesús, habiendo dicho en múltiples ocasiones que, de estar vivo hoy, sería palestino y apoyaría su causa.

Sin embargo, ahora altos funcionarios dieron un paso más, y declararon que Jesús, figura central del cristianismo y profeta judío de origen hebreo, sería un jihadista islámico si estuviera vivo en la actualidad.

El funcionario palestino Rawhi Fattouh, del partido oficialista Fatah, dijo que Jesús sería un “Fida’i palestino“, o “luchador palestino“, un título que tiene connotación de guerrillero. Actualmente, terroristas.

Por su parte, el líder de Fatah, Tawfiq Tirawi, suscribió a las declaraciones de Fattouh y además dijo que, a parte de ser Fida’i, Jesús sería un “Shahid, que sería un musulmán que se sacrifica por una causa y se convierte en mártir. En la actualidad, con chalecos explosivos.

Cabe aclarar que el islam rechaza la visión cristiana de que Jesús sea la encarnación de Dios o el hijo de Dios, así como que fuera crucificado, que resucitara o que expiara los pecados de la humanidad. El Corán enfatiza que Jesús fue un mortal que, como todos los otros profetas, había sido elegido por Dios para extender su palabra.

Incluso, si profundizamos en la cuestión, Jesús no sería palestino bajo ningún término, ya que partiendo de la base, era judío y de raíces hebreas.

Incluso dejando esto de lado, teniendo en cuenta el contexto actual, terminaría por nacer en una zona israelí y tendría ciudadanía israelí, cómo explica el especialista en historia de Israel y arqueología bíblica David Yabo.

A pesar de que se podría pensar que la Autoridad Palestina está buscando insultar la memoria de Jesús o desprestigiar su nombre, ocurre exactamente lo contrario. En la creencia de los líderes palestinos, caracterizados por su radicalismo islámico, el ser un terrorista o un asesino por la causa musulmana es el máximo honor.

En Cisjordania, territorio en cuya base se asienta la ANP, los terroristas y sus familias son proveídos de miles de dólares al año por parte del gobierno central como recompensa por sus “buenas acciones”.

Incluso accediendo al mejor trabajo posible en el sector privado palestino, nada es más redituable para un palestino que asesinar israelíes. Se han registrado regalos de autos y casas de parte de la Autoridad Palestina, además de un salario que oscila entre 600 y 3500 dólares, dependiente de cuántos israelíes hirió o mató el terrorista en cuestión.

En síntests, la dirigencia palestina está buscando acercar la figura de Jesús, que todavía mantiene una enorme influencia en Medio Oriente, a pesar de que la región prácticamente está dominada por el islam

Para aportar cifras concretas, en el propio presupuesto de la ANP del 2018 se explícita la asignación de 360 millones de dólares, el 7% de todo el presupuesto nacional palestino, a dos instituciones dedicadas a la ayuda financiera a terroristas palestinos presos en Israel y a sus familias.

Además, el 46% de las donaciones del extranjero que recibe la ANP (una buena parte de estas fueron dadas por Obama, cortadas por Trump y ahora re-enviadas por Biden), se asigna a la promoción del terrorismo y a subsidiar la vida de las familias de los mártires.

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Israel

Insólito: La organización terrorista palestina Hamás acusa a Israel de usar delfines asesinos

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La agrupación islámica dice que Israel tiene delfines asesinos entrenados militarmente, uno de ellos responsable de matar sin dejar rastros a un buzo de operaciones especiales de la propia Hamás.

En un vídeo publicado por el grupo armado palestino Hamás, se acusa a Israel de tener “delfines asesinos entrenados militarmente”, que habrían matado a un buzo de operaciones especiales de la propia organización mientras intentaba infiltrarse en Israel por su costa.

En el archivo audiovisual se visualiza una especie de casco-arnés del tamaño de la cabeza de un delfín que pareciera contar con una lanza o un objeto puntiagudo.

Sin embargo, no hay evidencia de lo que asegura Hamás ni de que el arnés mostrado en el video sea ni israelí ni de un delfín. Pero eso es lo que la organización terrorista está diciendo en sus redes sociales y entre sus filas.

A pesar de que podría sonar ridículo pensar en la existencia de delfines asesinos, Estados Unidos y Rusia utilizan técnicas similares e incluso tienen escuadrones dentro de sus Marinas formados por mamíferos, siendo en el caso estadounidense 70 delfines y 30 leones marinos y en el caso ruso un número indeterminado de belugas y delfines.

Prototipo del delfín militar hecho por H. I. Sutton, periodista especializado en cuestiones de marina militar y armada.

De todos modos, lo más probable es que esto sea solo un nuevo capítulo entre las descabelladas teorías de conspiración adjudicadas a grupos islámicos anti-sionistas, como cuándo Hezbolá afirmó capturar águilas de espionaje israelíes o cuando el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, acusó a Israel de enviar cerdos salvajes para destruir los campos de granjeros palestinos.

Otro capítulo recordado sucedió en 2010, cuándo ocurrieron una serie de ataques de tiburón en un resort al sur de Egipto, que según el militar egipcio Mustafa Ismail fueron cometidos gracias a ingeniería genética israelí que permitiría controlar a los tiburones a distancia.

A su vez, en 2015, Hamás afirmó que capturó a un delfín israelí equipado con alta tecnología de espionaje como cámaras y GPS, a diferencia del reportado ahora, que sería un delfín utilizado para la ofensiva.

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Israel

El gobierno de Biden donará 99 millones de dólares a la Agencia de la ONU para Palestina

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La UNRWA volvió a los altos niveles de financiamiento que gozó durante el gobierno de Obama. A pesar de los múltiples escándalos por extremismo islámico, antisemitismo y anticristianismo, Biden ya les envió 150 millones de dólares, y ahora otros 99 millones.

El gobierno de Joe Biden ha dado un giro total en su política de financiación al conflicto Israel-Palestino. Tras bloquear la venta de misiles al gobierno israelí en el Congreso, la administración demócrata puso foco en aumentar las donaciones “humanitarias” a los palestinos.

Tras una donación de 150 millones de dólares en abril del año pasado por parte del gobierno estadounidense, ahora la UNRWA (Organizaciones de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina) recibirá 99 millones adicionales.

La decisión anunciada la semana pasada por el Buró de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado norteamericano tiene como objetivo “proveer educación, salud y un respaldo de emergencia a cientos de miles de niños palestinos y sus familias durante un tiempo de necesidad”.

Sin embargo, en los últimos tiempos la agencia se vio involucrada en más noticias por escándalos que por buenos resultados, ya que se encontraron casos de profesores de las escuelas palestinas de la UNRWA con posteos en redes sociales incitando al yihadismo y el extremismo islámico y llamando a ataques contra cristianos y judíos en Occidente, con Europa como objetivo principal.

No solo los profesores y funcionarios de la UNRWA fueron descubiertos promoviendo la violencia, sino que en los propios libros de texto que dan para alumnos y estudiantes se pueden leer múltiples líbelos anti-judíos que promueven el terrorismo.

Carátula del “Poisoning Palestinian Children”. Reporte investigativo de febrero 2017 del UN WATCH probando el incitamiento al terrorismo yihadista y el antisemitismo por parte de profesores palestinos de la UNRWA.

Las ayudas a la UNRWA habían sido congeladas en 2018 por el ex presidente Donald Trump, que contó con el respaldo total del por ese entonces primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, para recortar las ayudas “humanitarias” a Palestina, luego de que múltiples reportes demostraran que ese dinero terminaba en manos de grupos terroristas.

En abril del 2020, cuando Biden decidió volver a proveer de donaciones a la UNRWA, Netanyahu aún se encontraba en el poder y criticó duramente la decisión, tratando de bloquearla, pero sin éxito.

Ahora, bajo gobierno de Naftali Bennett, que a pesar de ser de derecha sionista está en coalición con partidos de izquierda, ningún funcionario israelí criticó la medida de Biden y agacharon la cabeza contra la peligrosa medida estadounidense.

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