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Israel

Netanyahu a un paso de aprobar la reforma para despolitizar el Poder Judicial de Israel, una promesa de campaña

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La medida terminaría con la persecución judicial contra la derecha en Israel, restringiendo los poderes del Tribunal Superior, impidiéndole derogar leyes por caprichos ideológicos o por su odio a Netanyahu.

El Parlamento israelí (Knesset) aprobó este miércoles en su lectura preliminar un proyecto de ley que podría poner fin a la supervisión judicial de la legislación israelí, al permitir que el Parlamento legisle leyes que son preventivamente inmunes a la revisión judicial con una mayoría simple de 61 de los 120 diputados del Parlamento.

Israel no tiene una Constitución Nacional como otros países, por lo que todas las leyes deben pasar por el Tribunal Superior antes de entrar en efecto. Si bien este sistema probó efectivo por muchos años, la politización de la justicia llevó a que el Poder Judicial se convirtiera en el principal obstáculo a la agenda del primer ministro Benjamin Netanyahu, incluso teniendo un amplio apoyo popular y haber sido electo democráticamente una y otra vez a lo largo de las últimas dos décadas.

De aprobar finalmente esta legislación, que recibió el apoyo de la mayoría en primera instancia esta semana, cualquier ley que sea aprobada por mayoría simple podrá tener lo que se conoce como “Notwithstanding Clause”, que evita que sea rechazada por el Tribunal Superior.

Cualquier ley que tenga esta cláusula solo puede ser rechazada por el Poder Judicial por unanimidad, o sea que los 15 jueces que pertenencer al tribunal voten de manera negativa. Por el contrario, las leyes que no tengan esta cláusula pueden ser rechazadas por 8 votos negativos de la Corte Suprema.

Hasta ahora, solo las leyes aprobadas por 2/3 del Parlamento podían llevar la “Notwithstanding Clause”. Es importante aclarar que cualquier ley puede ser denunciada por “inconstitucional” (que va en contra de la Ley Fundamental) y atravesar un proceso judicial para que sea derogada, como ocurre en todos los demás países democráticos del mundo. Esto no cambiará.

Lo que sí cambiará es que el Tribunal Superior, actualmente dominado por una alianza de juces de izquierda y de derecha anti-Netanyahu, no podrá rechazar cualquier ley que le plazca solamente por su oposición ideológica al primer ministro que volvió al poder en diciembre después de 2 años afuera de Beit Aghion.

Adicionalmente, un proyecto de ley separado fue aprobado el lunes en su primera lectura para consolidar el control del Poder Ejecutvio sobre el nombramiento de jueces, que la oposición había logrado diseminar en distintas instituciones en el pasado, algo similar a lo que el kirchnerismo intentó (y logró) hacer en Argentina con el Consejo de la Magistratura.

Por último, otra ley fue sancionada que impide que la Corte Suprema cambie cualquiera de las Leyes Básicas (que forman la Ley Fundamental) del país. Tanto el proyecto de ley del lunes como el del miércoles fueron aprobados por una mayoría de 62 votos afirmativos.

Esta reforma judicial era una de las principales promesas de campaña de Benjamin Netanyahu en las elecciones del año pasado, asegurando que poco había podido hacer en sus casi 20 años de gobierno debido a la constante oposición del Tribunal Superior.

Este mensaje prevaleció en el electorado, ya que su triunfo en noviembre fue arrollador, y con esta nueva mayoría, Netanyahu pisó el acelerador para finalmente aprobar este nuevo cambio a la forma de legislar en Israel.

La Justicia no solo obstruyó su gobierno por dos décadas, si no que hacia el fin de su anterior mandato, lo plagaron de investigaciones y causas judiciales orquestadas por la oposición para debilitarlo.

En diciembre del 2016, el Tribunal Superior abrió una causa en contra del mandatario, acusándolo de cargos relacionados a la entrega de sobornos, fraude financiero y compromiso de la confianza pública.

En noviembre del 2019, Netanyahu quedó procesado en la causa, y por ley fue obligado a renunciar a todos sus cargos públicos excepto el de primer ministro. Es muy común en Israel que una misma persona ocupe diferentes carteras ministeriales.

A la fecha, Netanyahu está imputado en las causas “1000“, “2000“, “3000“, “4000” y “1270“, procesado en las primeras dos por “fraude” y por “recepción de sobornos” en las dos últimas. Sin embargo, no ha sido condenado en ninguna y todavía los juicios siguen su curso.

El primer ministro ha asegurado que todas las causas son una persecución política en su contra, encabezadas por jueces de izquierda que quieren verlo afuera del plano político. Su inocencia quedó demostrada, al menos en la sociedad, cuando Gideon Sa’ar, su principal rival político en la justicia, asumió como Ministro de Justicia en 2021, y después de dos años tratando de impulsar una sentencia en alguna de las 5 causas, no pudo probar nada.

El Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, junto al nuevo ministro de Justicia, Yariv Levin.

Quien encabeza este proyecto de ley es Yariv Levin, uno de los mayores defensores de Netanyahu y quien recientemente asumió el poderoso Ministerio de Justicia. Levin habló ante la Knesset durante la presentación de la ley, y aseguró que la coalición de gobierno sigue abierta a la discusión con la oposición para aprobar proyectos de ley “por el bien de los israelíes” por 2/3, teniendo que evitar cualquier cambio en el sistema actual.

El líder de la oposición, el socialdemócrata Yair Lapid, criticó al gobierno durante la sesión de la Knesset. “No juegues con nosotros hablando mientras también estás pasando la ley… ¿De qué conversación estás hablando? Basta de mentiras“, dijo Lapid furioso a Levin mientras terminaba su discurso.

El líder de la oposición dijo que el ministro de Justicia era el “verdadero primer ministro de Israel”, y amenazó: “En seis meses, cuando la economía israelí sea aplastada (…), cuando el país comience a desmoronarse, el país estará sobre tu cabeza“.

Se desconoce a qué desmoronamiento se refiere, dado que la economía israelí está empezando a crecer, después de dos años de crisis recesiva e inflacionaria durante el mandato de Naftali Bennett y del propio Yair Lapid.

Críticos del gobierno han asegurado que la Knesset está despojando la protección de las libertades civiles, principalmente medidas que Netanyahu buscará aprobar ahora sin el obstáculo del Tribunal Superior para combatir agrupaciones terroristas, permitiendo ir incluso contra los familiares de los asesinos; además de promover los asentamientos en Judea y Samaria e imponer un fuerte control migratorio.

El líder de la oposición Yair Lapid a los gritos en el pleno de la Knesset contra Netanyahu.

Israel

Funcionario israelí culpa a la “debilidad” estadounidense por el acuerdo entre Irán y Arabia Saudita auspiciado por China

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Un alto funcionario que acompañaba en su viaje a Roma a Benjamin Netanyahu a Roma culpó del acuerdo alcanzado por Arabia Saudita e Irán, auspiciado por China, al anterior gobierno israelí de Yair Lapid y la debilidad de la administración Biden.

Los funcionarios israelíes están expresando su consternación por el acuerdo de paz entre Irán y Arabia Saudita que se anunció desde Beijing el viernes pasado. En ese sentido, un asistente del Primer Ministro Benjamin Netanyahu aseguró que el acuerdo es el resultado de la “debilidad” estadounidense y de las fallas del anterior gobierno israelí.

Había un sentimiento de debilidad estadounidense e israelí y es por eso que los saudíes comenzaron a buscar nuevas vías. Estaba claro que esto iba a suceder”, dijo el alto funcionario mientras viajaba junto con Netanyahu en Roma, según Axios.

El funcionario afirmó, falsamente, que las conversaciones entre Riad y Teherán comenzaron durante el mandato del gobierno de Naftali Bennett y Yair Lapid, cuando la administración de Joe Biden estaba más comprometida a volver a ingresar al acuerdo nuclear de Irán.

No obstante, es sabido que Riad y Teherán iniciaron conversaciones por primera vez en abril de 2021, cuando Netanyahu todavía era Primer Ministro.

Como resultado de ambas cuestiones, según el funcionario israelí, Arabia Saudita recurrió a China, que sirvió como contrapeso a Estados Unidos y ayudó a negociar el acuerdo anunciado el viernes.

Sin embargo, Axios informó que “el alto funcionario israelí que informó a los periodistas dijo que al gobierno israelí no le preocupa que el nuevo acuerdo saudí-iraní obstaculice los esfuerzos para lograr un avance que podría conducir a la normalización de las relaciones entre Israel y Arabia Saudita“.

Benjamin Netanyahu, Primer Ministro israelí

Amén de ello, ambos ex líderes israelíes lanzaron una acusación contraria contra Netanyahu, diciendo que el nuevo gobierno de coalición tiene la culpa.  Más temprano el viernes, Bennett y Lapid culparon a Netanyahu por el acercamiento entre Arabia Saudita e Irán, argumentando que fue el resultado de la negligencia diplomática, la debilidad general y el conflicto interno que enfrenta el país.

El restablecimiento de las relaciones entre los saudíes e Irán es un desarrollo serio y peligroso para Israel que representa una victoria diplomática iraní“, dijo el ex Primer Ministro Naftali Bennett. Describió las conversaciones entre Teherán y Riad como “un golpe crítico a los esfuerzos para construir una coalición regional contra Irán“.

Por su parte, el otro ex Primer Ministro israelí, Yair Lapid, actual jefe de la oposición en la Knesset, también lamentó que el acuerdo entre Arabia Saudita e Irán señale el “colapso del muro de defensa regional que comenzamos a construir contra Irán“.

Esto es lo que sucede cuando uno lidia con la locura legal todo el día en lugar de hacer su trabajo contra Irán y fortalecer las relaciones con Estados Unidos“, dijo Lapid, comentando sobre la revisión judicial en curso propuesta por el gobierno de Netanyahu.

Además, Lapid se burló de las acusaciones del gobierno de Netanyahu, twitteando que su gobierno dejó de lado todos los demás problemas cuando les quedó claro que la administración Biden estaba a punto de volver a ingresar al acuerdo nuclear de Irán. “Trabajamos en ello 24/7”, aseguró Lapid.

Yair Lapid y Naftali Bennett en una reunión de gabinete en la Oficina del Primer Ministro en Jerusalén

“¿Y este gobierno de derecha? [Se centra] no en Irán, no en los ataques terroristas, no en la economía, no en el costo de vida. Todo lo que les importa es destruir la democracia y destrozar a la gente. Ah, y los fines de semana festivos en Roma también”, finalizó Lapid, refiriéndose a que Netanyahu estaba pasando el fin de semana en Roma junto con Giorgia Meloni.

Rechazando las afirmaciones de que el gobierno actual era responsable, el alto funcionario israelí afirma que los miembros del gobierno anterior deberían preguntarse por qué comenzaron los contactos iniciales durante su mandato, negando que las negociaciones entre Irán y Arabia Saudita comenzaron cuando aún Netanyahu era Premier.

Los que nos acusan deberían preguntarse cómo sucedió esto bajo su vigilancia, y cómo avanzaron las cosas hasta ahora bajo su supervisión. La debilidad occidental e israelí conduce a un mayor reconocimiento de Irán. El poder israelí y estadounidense puede evitar que esto suceda“, agregó el funcionario.

Mientras tanto, el viernes, el secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Shamkhani, dijo a Nour News que el acuerdo “definitivamente será un serio obstáculo para la presencia e interferencia de países extrarregionales y el régimen sionista en la región“.

La prioridad número uno de Israel ha sido durante mucho tiempo aislar a Teherán como potencia regional, especialmente debido al atrincheramiento iraní en Siria, así como a su apoyo de larga data a Hezbolá en El Líbano.

Por ello, el acuerdo también pareció marcar un golpe a los esfuerzos israelíes para normalizar las relaciones con Arabia Saudita. Sin embargo, los altos funcionarios israelíes insistieron en que el acuerdo del viernes no dañaría el esfuerzo de Netanyahu por lograr dicho objetivo.

Periódico árabe con un artículo sobre el acuerdo negociado por China entre Irán y Arabia Saudita para restaurar los lazos diplomáticos

Lo que sucede a nivel diplomático no es lo que sucede bajo la superficie“, señaló el funcionario, insinuando los esfuerzos en curso entre Israel y Arabia Saudita que tienen lugar detrás de escena.

Además, argumentó que cuanto más duras sean las posiciones israelíes y occidentales sobre Irán, incluida su demostración de una amenaza nuclear creíble, más probable es que Arabia Saudita esté dispuesta a estrechar lazos con Israel. El funcionario argumentó que las posturas de Israel y Estados Unidos “son más decisivas” que el acuerdo de normalización alcanzado el viernes.

Por su parte, el acuerdo de también está siendo ampliamente visto como una humillación para la influencia y presencia de Estados Unidos en el Medio Oriente. Joshua Landis, director del Centro de Estudios de Medio Oriente y del Centro Farzaneh de Estudios de Irán, escribió en su cuenta oficial en Twitter que “el acuerdo Irán-Arabia Saudita señala un fuerte aumento en la influencia de Beijing en una región donde Estados Unidos ha sido durante mucho tiempo el agente de poder dominante, y podría complicar los esfuerzos de Estados Unidos e Israel para fortalecer una alianza regional para enfrentar a Teherán”.

Después de miles de millones de dólares gastados y miles de vidas de soldados estadounidenses perdidas en Afganistán e Irak, China patea el tablero y genera un acuerdo histórico en la región, aumentando su influencia a raíz de los desaciertos de Washington.

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Israel

Se inicia un debate interno en Israel tras el acuerdo de normalización de relaciones entre Irán y Arabia Saudita

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Mientras oficiales del gobierno israelí afirman que los lazos entre Irán y Arabia Saudita no dañarán el intento de normalización de relaciones entre el Reino Saudí y el Estado Judío, la oposición se muestra muy pesimista con la situación y culpan a Netanyahu de focalizarse en la reforma judicial y no en lo verdaderamente importante.

El intento de Israel de normalizar los lazos con Arabia Saudita no se verá afectado por el acercamiento de Riad con su archienemigo Irán, dijo el viernes un alto funcionario israelí. Más allá de este comentario, no ha habido una respuesta oficial del gobierno israelí sobre la restauración de los lazos mediada por China anunciada el viernes.

El régimen chiíta con sede en Teherán y el reino sunita con sede en Riad, dejaron de lado sus diferencias políticas, económicas y religiosas y acordaron este viernes restablecer relaciones diplomáticas plenas y reabrir sus embajadas en un período de dos meses.

El acuerdo fue anunciado después de cuatro días de conversaciones previamente no reveladas en Beijing, sede de este tratado histórico que reunió altos funcionarios de seguridad de las dos potencias rivales, la árabe y la persa.

El alto funcionario israelí fue citado por periodistas diplomáticos israelíes que viajaban con el primer ministro Benjamin Netanyahu a Roma, donde se reunió con la Primera Ministra, Giorgia Meloni, asegurando que el acercamiento entre Riad y Teherán comenzó hace aproximadamente un año e incluyó visitas recíprocas.

Arabia Saudita había sentido que la posición de Occidente hacia Irán se había debilitado, señaló el funcionario israelí. No obstante, esta normalización de relaciones con el archienemigo del Estado judío, Irán, no afectaría el intento de Israel de establecer relaciones diplomáticas con Riad.

Ali Shamkhani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Musaed bin Mohammed Al-Aiban, asesor de seguridad nacional de Arabia Saudita, y Wang Yi, director de la Oficina de la Comisión Central de Asuntos Exteriores de China, en Beijing.

El factor determinante para Israel no fue la naturaleza formal de los lazos entre Arabia Saudita e Irán, sino más bien la posición de Occidente hacia Teherán, dijo el funcionario, citado por la emisora pública Kan y Reshet 13 News.

Netanyahu ha dicho que quiere relaciones diplomáticas plenas con Arabia Saudita, ampliando los acuerdos de normalización alcanzados con los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin en 2020 bajo la intermediación de Estados Unidos.

Israel y las monarquías sunitas del Golfo comparten la misma preocupación por el programa nuclear y de misiles de Irán. No obstante, aunque Arabia Saudita bendijo los pactos de Emiratos Árabes Unidos y Bahrein, no ha llegado a reconocer formalmente a Israel en ausencia de una resolución a la cuestión palestina.

La oposición, por el contrario, aseguró que la restauración de las relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita e Irán representa un fracaso de la política exterior del Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Además, acusaron a Netanyahu de descuidar las relaciones exteriores del país para centrarse en la reforma judicial interna, un proyecto que ha dividido al país en las últimas semanas, e incluso ha llevado a decenas de miles de manifestantes a las calles contra lo que ven como una amenaza para la democracia.

El ex primer ministro Naftali Bennett habla en una conferencia de prensa en la Knesset en Jerusalén

El ex Primer Ministro israelí, Naftali Bennet, dijo que “la restauración de las relaciones entre los saudíes e Irán es un desarrollo serio y peligroso para Israel que representa una victoria diplomática iraní“. Según publicaciones en su cuenta oficial de Twitter, el acuerdo “representa un golpe crítico a los esfuerzos para construir una coalición regional contra Irán”.

Este es un rotundo fracaso del gobierno de Netanyahu y es el resultado de una combinación de negligencia diplomática, debilidad general y conflicto interno en el país“, remarcó Bennett. “Los países del mundo y la región ven a Israel dividido con un gobierno no funcional, centrado en la autodestrucción en serie. Y luego esos países eligieron un bando”, dijo, refiriéndose a las protestas y la agitación en Israel contra la agenda del gobierno.

El gobierno de Netanyahu es un rotundo fracaso económico, diplomático y de seguridad, al final cada día que continúa pone en peligro al Estado de Israel. Necesitamos un amplio gobierno de emergencia nacional que trabaje para deshacer los muchos daños que se han hecho”, finalizó el ex Premier.

Por su parte, el líder opositor Yair Lapid publicó en su cuenta de Twitter que el acuerdo supone “un fracaso total y peligroso de la política exterior del gobierno israelí”. “Es un colapso del muro de defensa regional que comenzamos a construir contra Irán”, continuó Lapid.

Toda la élite política de Israel ve una amenaza existencial en el controvertido programa nuclear de Irán, a pesar de que Teherán niega estar buscando adquirir un arma atómica. “Esto es lo que sucede cuando estás ocupado todo el día por un proyecto legal loco en lugar de manejar a Irán“, finalizó Lapid.

El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, habla durante una conferencia en Jerusalén

Hace tres años, sin embargo, la política exterior fue el triunfo de Netanyahu. Esto se vio plasmado en la “nueva era” en las relaciones entre Israel y el mundo árabe cuando su país y los Emiratos Árabes Unidos acordaron normalizar los lazos. Adicionalmente, bajo los Acuerdos de Abraham negociados por Estados Unidos, se llegó a un acuerdo similar con Bahrein y, más tarde, con Marruecos.

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Israel

Cumbre de derecha en Roma: Meloni recibe a Netanyahu y promete una “nueva era” de relaciones entre Italia e Israel

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El primer ministro israelí viajó a Roma para reunirse con su homóloga y asistir a una reunión de negocios con los más influyentes empresarios italianos para firmar nuevos acuerdos de inversión y colaboración.

Este viernes, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, fue recibido por su homóloga italiana Giorgia Meloni en Roma en lo que significó la primera visita de alto perfil del renovado mandatario judío a Europa.

Los dos se conocen de larga data y se tienen “en alta estima desde hace mucho tiempo”, según dijeron ante la prensa después de un almuerzo de trabajo. Netanyahu felicitó a la ex diputado en su nuevo rol al frente del difícil gobierno italiano, y mencionó que estaba “muy impresionado” por su liderazgo.

Meloni es hoy la máxima líder de la derecha no solo en Italia si no que en toda Europa, mientras que Netanyahu cumple el mismo rol en Israel, la única democracia de Medio Oriente, lo que los convierte en dos fuerzas importantísimas para desarrollar una integración internacional entre sus países.

En junio de 2022, los entonces primeros ministros Naftali Bennett y Mario Draghi habían prometido fortalecer las relaciones entre Israel e Italia. Sin embargo, sus gobiernos colapsaron y ambos países volvieron a las urnas, de las cuales Netanyahu y Meloni salieron victoriosos.

La cumbre de la derecha prometió continuar con aquella promesa fallida de sus predecesores, y se llegaron a múltiples acuerdos relacionados con las relaciones comerciales, inversiones bilaterales, defensa, energía y transporte.

El primer ministro israelí participó en la primera edición del Foro Económico para Empresas Italianas que lanzó Adolfo Urso, actual Ministro de Comercio italiano. El objetivo de la inclusión de Netanyahu en el evento fue para discutir posibles inversiones cruzadas con Israel en los sectores industriales, tecnológicos y científicos.

Netanyahu le dijo a los grandes empresarios italianos que ambos países necesitan un “salto cuántico” en la cooperación bilateral y hacia el fin del Foro se acordaron reuniones intergubernamentales todos los años para mantener esta asociación estratégica.

El destino de Europa se juega en el Mediterráneo, y nuestros países juntos pueden mostrar el camino a seguir”, subrayó el ministro Urso, “también porque cuentan con sistemas económicos y productivos complementarios, especialmente propicios para afrontar las nuevas fronteras tecnológicas”.

Asistieron a la conferencia del primer ministro judío más de cincuenta representantes de empresas y organizaciones italianas con intereses en Israel. Las charlas abarcaron seguridad, energía, digitalización, salud, agua, agricultura e innovación. Estuvieron presentes, entre otros: Eni, Enel, Edison y Snam (energía); Leonardo, Fincantieri, Iveco y Thales Alenia (defensa y espacio); CDP, Simest, FS, Ita, Pizzarotti, Granarolo, Iren, Acea, Poste y Confagricoltura (agricultura y otros sectores).

Netanyahu y Meloni

Tras un almuerzo privado entre los dos mandatarios, los premiers dieron una conferencia de prensa donde contaron de proyectos relacionados con el comercio de gas que quieren llevar adelante.

Ya cooperamos en gas y queremos expandir el sector: estamos considerando agregar una instalación de GNL para llevarlo a Europa”, dijo Netanyahu. Es importante aclarar que entre ambos países están involucrados en la construcción del EastMed-Poisedon, un proyecto de gasoducto de casi 2.000 kilómetros de largo destinado a transportar energía desde el este del Mediterráneo a Europa a través del sur de Italia.

El gasoducto terminaría con la dependencia de Italia del gas ruso, y permitiría interconectar Italia con Grecia, Creta, Chipre y finalmente, Israel.

Los mandatarios también hablaron de cooperación internacional para terminar con el antisemitismo en las comunidades islámicas. Meloni recordó que apoya los Acuerdos de Abraham firmados originalmente entre los países árabes, Israel y los Estados Unidos durante el gobierno de Trump.

A pesar de que el gobierno italiano dio su “total apoyo” a la normalización de relaciones entre Israel y el mundo árabe, un proceso que espera la entrada de Arabia Saudita en los Acuerdos de Abraham, Meloni no hizo mención de si trasladará la embajada italiana de Tel Aviv a Jerusalén, reconociendo la verdadera capital del Estado judío, como había prometido su coalición durante la campaña.

Quien más presiona por esto es Matteo Salvini, líder del partido derechista Lega y viceprimer ministro de Meloni, quien asegura que Italia, como una nación fundadora de los valores judeocristianos, tiene el deber moral de reconocer que Jerusalén no pertenece al Islam.

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