Conecte con nosotros

Israel

Netanyahu consolida su plan de anexiones y completará su soberanía sobre Israel

Con la crisis política en el pasado, el gobierno de Benjamin Netanyahu, que cuenta con el respaldo de Trump y Benny Gantz, se perfila para anexar los asentamientos judíos de Cisjordania y consolidar el territorio nacional.

Publicado

en

En el día de ayer, lunes 25 de Mayo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció que julio es la fecha objetivo para anexar al territorio israelí los diversos asentamientos judíos establecidos en Judea y Samaria. 
Aparte de ser una promesa de campaña de Netanyahu, la política de anexión de los asentamientos es afín a lo estipulado por el plan de paz para Medio Oriente de Donald Trump, el cual también es aprobado por Benny Gantz, quién reemplazará en un año y medio a Netanyahu como Primer Ministro.

Los asentamientos han proliferado en las últimas décadas. Cientos de miles de judíos han construido sus casas y establecido sus vidas en este territorio, conviviendo en gran medida pacíficamente con los árabes
Con las anexiones, la realidad en Israel no cambiará mucho. Todo el área de Cisjordania (conocido en inglés como West Bank) ya depende financiera y militarmente del gobierno de Netanyahu, y la autoridad palestina, a cargo de Mahmud Abás, poco control tiene sobre la población, más que promover el terrorismo en la región. 
Cisjordania es una zona de mucho conflicto en tanto hay palestinos que tildan de ilegales los asentamientos, aunque éstos estén en gran medida en áreas acordadas con las autoridades árabes.
Recordemos que los Acuerdos de Oslo dividían en tres áreas al territorio cisjordano. El Área A le otorgaba plena autonomía tanto civil como militar a los palestinos. El Área B le otorgaba control militar a Israel pero control civil a los palestinos. El Área C quedaba bajo el total control de Israel y allí es donde la mayoría de los asentamientos se han construidoDiversos asentamientos “por fuera” de los lineamientos del acuerdo de Oslo se han ido construyendo.

La noticia no ha caído bien (como era de esperar) en la prensa internacional y los organismos multilaterales. Ya hemos informado del repudio de Mahmud Abás al plan, a quien se le ha sumado el Rey Abdala de Jordania, quien advirtió acerca de la posibilidad de un conflicto masivo si se anexionaban los territorios. 
Diarios como La Razón, de España, afirman de manera ingenua que este es el fin de la solución de los dos Estados: 

“El nuevo Gobierno de unidad nacional ha encontrado una oportunidad para ampliar sus fronteras, aprovechando la coyuntura internacional marcada por el virus, anexionándose tierra ocupada y colonizada ilegalmente sabiendo que no encontraría resistencia internacional por parte de gobiernos ocupados en dar una respuesta a la pandemia”.

Ad

No viene mal recordarle a muchos de los ingenuos progresistas que apoyan el BDS y la causa palestina, las incontadas veces en que el liderazgo palestino ha rechazado cualquier negociación de paz y la constante financiación del terrorismo contra el Estado de Israel.

El ejemplo más claro fue la propuesta de Ehud Barak, ex-primer ministro israelí, donde se daba parte de Jerusalén a Palestina, y Yasir Arafat, ex-presidente de la Organización para la Liberación de Palestina, la rechazó.

Definitivamente no es un proceso sencillo, y requiere de mucha preparación y planeamiento. Esperemos que en caso de darse, las anexiones sean de manera pacífica sin necesidad del uso de la fuerza. Abás amenaza con la violencia, como era de esperar, pero quizás es otra de sus consignas mentirosas.
Además, de concretarse, el primer ministro Benjamin Netanyahu quedará en la historia de Israel por ser quien, después de casi 15 años de gobierno, logró unificar el territorio israelí y formalizar su soberanía.

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Israel

Gran tensión: Estados Unidos e Israel advierten a Irán sobre uso de la fuerza si falla diplomacia

Publicado

en

“Estamos unidos en la determinación de que Irán no debe ser autorizado a dotarse de un arma nuclear”, dijo el secretario de Estado Antony Blinken en una conferencia de prensa conjunta.

Estados Unidos advirtió que recurriría a la fuerza si fracasa la diplomacia sobre el programa nuclear iraní, colocándose más cerca que nunca de las advertencias de Israel.

Mientras las negociaciones siguen estancadas, el secretario estadounidense Antony Blinken mantuvo conversaciones con los principales diplomáticos de Israel y Emiratos Árabes Unidos; dos aliados de Washington que establecieron relaciones el año pasado con la compartida preocupación sobre Teherán.

Blinken renovó la oferta del presidente Joe Biden de volver al acuerdo nuclear de 2015, roto por el expresidente Donald Trump. Según ese trato con las potencias occidentales, Irán reduciría su actividad nuclear a cambio del levantamiento de sanciones económicas.

“Estamos unidos en la determinación de que Irán no debe ser autorizado a dotarse de un arma nuclear”, dijo Blinken en una conferencia de prensa conjunta este miércoles.

“Creemos que el camino diplomático es lo más efectivo para asegurar que eso no ocurra”, dijo. Empero, indicó que Irán ya ha tenido nueve meses desde la asunción de Biden para demostrar sus compromisos.

Blinken no desarrolló mucho ese concepto, pero el ministro israelí de Exteriores, Yair Lapid, dijo: “Creo que todos entienden -aquí, en Israel, en Emiratos- lo que eso significa”.

Lapid había dicho antes que tanto él como Blinken, como hijos ambos de sobrevivientes del Holocausto, sabían “que hay momentos en que las naciones deben usar la fuerza para proteger al mundo del mal”.

“Si un régimen terrorista comprara un arma nuclear, debemos actuar. Debemos dejar en el claro que el mundo no lo permitirá”, dijo Lapid.

“Israel se reserva el derecho de actuar en un momento dado de cualquier manera. Ese no es solo nuestro derecho, también es nuestra responsabilidad”.

Seguir Leyendo

Israel

La caída de la imagen de Bennett vuelve a impulsar a Netanyahu en las encuestas

Publicado

en

El ahora líder de la oposición tiene esperanzas de volver al poder tras el estrepitoso fracaso de la coalición derecha/izquierda que armó su ex aliado Naftali Bennett.

La caída de la imagen positiva del primer ministro Naftali Bennett, considerado traidor a la derecha incluso por muchos de sus seguidores luego de romper con Benjamin Netanyahu y aliarse con partidos de izquierda para llegar al poder, está provocando un resurgimiento de Netanyahu en todas las encuestas de cara a una posible elección en diciembre.

Muchos de los votantes históricos del Likud, que habían abandonado el principal partido de derecha en Israel para votar otras alternativas conservadoras más minoritarias, se dieron cuenta que su voto solo contribuyó a una mayor inestabilidad y a un gobierno con la izquierda.

Antes del 14 de noviembre, la Knéset (el Parlamento israelí) deberá votar la Ley de Presupuesto del 2022, que podría ser el primer gran obstáculo de Bennett. Si el presupuesto no se aprueba, la ley israelí obliga a que se lleven a cabo unas nuevas elecciones. En las últimas horas, múltiples partidos de la coalición anunciaron que no apoyarían el proyecto por ser muy de derecha, y el gobierno cuelga de un hilo.

Rápidamente, las encuestadoras y canales de televisión nacionales comenzaron la ola de encuestas. Según el último sondeo de la radio Galei Israel, la coalición que lidera Bennett obtendría 58 de los 61 escaños necesarios para mantenerse en el poder, y volvería a necesitar a su actual “aliado externo”, la islámica Lista Conjunta (que obtendría 7 bancas), una coalición de árabes de centro-izquierda, que se deberían abstener de votar para darle un gobierno de minoría al líder de derecha.

En estos números destaca la fuerte caída de Gideon Sa’ar, otro de los traidores de la derecha que rompió con Netanyahu para fundar su propio partido minoritario con el que llegó al Ministerio de Justicia. Según la encuesta, la formación de centro-derecha de Sa’ar no conseguiría ni un escaño.

La encuesta por su parte da un enorme crecimiento a Netanyahu. Su partido Likud obtendría 33 bancas y sus aliados en la Knéset también subirían, pero tampoco llegarían a los 61 escaños necesarios.

El primer ministro Naftali Bennett en su discurso de asunción el 13 de junio de 2021.

Pero la esperanza de Netanyahu viene de otra encuesta que hizo la misma Galei, de preferencia a Primer Ministro, en las que Netanyahu gana en todas:

  • Netanyahu v. Bennett: “Bibi” tiene el apoyo del 48% de los encuestados, mientras que el actual mandatario Bennett apenas llega al 33%.
  • Netanyahu v. Lapid: Netanyahu incluso crece más, a un 53%, si se lo enfrenta al centrista Yair Lapid, quien obtiene apenas un 34%.
  • Netanyahu v. Gantz. El ex socio de Netanyahu y actual Ministro de Defensa, Benny Gantz obtendría apenas un 31% de los votos, mientras que Netanyahu lo superaría por más de 20 puntos con 53% de apoyo.

Esta encuesta esperanza al ahora líder de la oposición porque él tiene en sus planes presentar una ley para que el Primer Ministro sea elegido por elecciones generales y no por elecciones parlamentarias. Esto quiere decir que la gente vote por el Jefe de Gobierno directamente en las urnas, en vez de votar partidos que luego deben formar una mayoría en el Parlamento para elegir al líder del Ejecutivo. En esta hipotética elección a premier, Netanyahu ganaría en todos los escenarios.

A su vez, según números de la encuestadora Midgam, la aprobación de Bennett cayó a terrible 34%, teniendo un 59% de desaprobación y un 7% de indecisos. Los números contrastan fuertemente con el apoyo a Netanyahu, que es tasado con una imagen positiva de más del 45% en prácticamente todas las consultoras políticas y encuestadoras.

Seguir Leyendo

Israel

Biden rechazó reunirse con el líder palestino porque “no ve importante el conflicto israelí-palestino”

Publicado

en

El presidente estadounidense no tiene intenciones de que se resuelva el histórico conflicto entre el Estado judío y el pueblo árabe, ya que ha demostrado ser una importante fuente de financiación para su gobierno.

Joe Biden sigue demostrando su visión diametralmente opuesta a la de Trump a la hora de ver el mundo. Mientras el ex mandatario republicano hizo foco de su gestión negociar la paz en Medio Oriente para no tener que mantener tropas en el exterior, Biden continúa enviando tropas a Siria e Irak y fomenta el conflicto entre Israel y los palestinos.

Este miércoles, la Casa Blanca confirmó que rechazó el pedido de Mahmud Abás, líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), organismo que comanda las acciones sociales y políticas de los palestinos en Judea y Samaria, quien había solicitado reunirse con Biden en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

“Actualmente la administración no tiene interés en dialogar con las partes”, mencionó la Secretaría de Prensa en un comentario informal a los medios. La decisión sorprendió a los analistas internacionales ya que Biden ha sido mucho más amigable con la ANP que el gobierno de Trump.

Incluso Abás había ofrecido volar personalmente a Nueva York para reunirse con el norteamericano y hablar presencialmente ante la ONU. Ante la negativa del mandatario, el líder palestino dio su discurso de forma virtual por video-llamada.

A pesar de esta muestra de falta de interés del gobierno demócrata estadounidense por el conflicto Israel-Palestina, en su discurso en la ONU, Biden habló del tema, afirmando que su gobierno apoya una solución de dos Estados al conflicto.

La realidad es que Biden, como buen demócrata, ve al conflicto entre el Estado judío y los árabes desplazados de Jordania como una fuente de financiación importante. Esta semana, el Congreso aprobó mil millones de dólares en ventas a Israel para que Tel Aviv pueda reabastecer los misiles del Domo de Hierro, luego de la guerra a distancia que tuvo con Hamás en la Franja de Gaza hace dos meses.

La Casa Blanca demócrata no tiene ningún interés en solucionar el conflicto entre ambos grupos ya que considera este histórico enfrentamiento como una oportunidad de negocios.

Seguir Leyendo

Trending