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Líbano

Explotan las manifestaciones en Beirut: toman ministerios y piden la expulsión de Hezbollah del país

La llegada de Macron al país inspiró masivas protestas en Beirut. Los manifestantes, respaldados esta vez por militares retirados, han tomado la Cancillería y piden elecciones anticipadas para sacar a Hezbollah del gobierno.

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Este sábado 8 de agosto, envalentonados por la llegada del presidente francés al país con un discurso en favor de un cambio de gobierno, estallaron las manifestaciones masivas en Beirut, la capital de Líbano, y donde el pasado martes 4 de agosto una explosión en el puerto dejó más de 150 fallecidos y alrededor de 5200 heridos.

Además de las enormes pérdidas humanas y de infraestructura, la explosión dejó en vista de los ojos de todo el mundo los desmanejos del gobierno respaldado por Hezbollah.

Los manifestantes este sábado han salido a las calles tomando el control del centro de la ciudad bajo el lema de “Día de la Ira”, enfrentándose contra el Ejército que está desplegado desde el día de la explosión.

Pero las protestas tienen un foco distinto a las de años anteriores y por primera vez en la historia, entre los manifestantes se encuentran oficiales y Generales retirados del Ejército, que comandaron la toma del Ministerio de Relaciones Exteriores declarando a este edificio como “la sede central de la revolución libanesa”.

Tras la toma de este Ministerio, videos en las redes sociales se viralizaron mostrando cómo los manifestantes están planeando tomar control de todos los ministerios, mientras se reportaron personas dentro de los ministerios de Economía y Medio Ambiente.

Mientras tanto, al menos 180 personas han sido reportadas heridas por la represión de la Policía y del Ejército. Como los hospitales están saturados por la catástrofe del pasado marte, muchos están siendo atendidos en tiendas de campaña de organizaciones internacionales.

El canto que suena al unísono en todos los focos de las manifestaciones es “Beirut, free, free! Iran, get out!” (“Beirut libre, Irán afuera”) en rechazo total al régimen iraní y a la organización terrorista Hezbollah, que a pesar de gobernar el país, responde directamente al presidente de Irán. 

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A las manifestaciones se suma la renuncia de varios parlamentarios, entre ellos el jefe de partido Kataeb, Sami Gemayel, quien anunció este sábado su dimisión al igual que dos otros diputados del histórico partido cristiano expresando que “el pueblo libanés debe tomar una posición histórica. Un nuevo Líbano debe emerger de las ruinas del antiguo que ustedes representan“.

Estas renuncias tendrían como objetivo presionar al Gobierno para convocar a elecciones anticipadas, algo que muchos manifestantes vienen pidiendo hace tiempo.

La última elección en el Líbano fue en 2018 y desde entonces el Primer Ministro electo renunció el año pasado. Actualmente el Jefe de Gobierno del país fue designado a dedo por el presidente Michael Aoun y no fueron elegidos por voto popular.

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Iremos actualizando sobre los acontecimientos que todavía siguen desenvolviéndose en la capital libanesa.

ACTUALIZACIÓN (3 PM Arg.): 

Los manifestantes tomaron el Ministerio de Energía y Agua y ya son cinco los edificios clave en control de los “revolucionarios”:

– Ministerio de Relaciones Exteriores.
– Ministerio de Economía.
– Ministerio de Medio Ambiente. 
– Asociación de Bancos. 
– Ministerio de Energía y Agua.

Mientras esto sucede, el primer ministro Diab afirmó que va a proponer elecciones legislativas para intentar apaciguar las protestas.

ACTUALIZACIÓN (4 PM Arg.):

Luego de tomar información de los ministerios, incendiar los edificios y realizar saqueos, el ejército del Líbano junto con las Fuerzas Especiales vuelven a tomar control parcial del centro de la ciudad y de algunas edificaciones.


Por Nicolás Promanzio para La Derecha Diario.

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Líbano

El Fiscal General del Líbano acusado de encubrir a Hezbolá en la causa de la explosión en Beirut del 2020

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Ghassan Oweidat, principal fiscal del Líbano, presentó cargos contra el juez Tarek Bitar, encargado de investigar la explosión del puerto de Beirut en 2020, para que no avance con la investigación. En la causa están implicados miembros de la élite política libanesa y terroristas de Hezbolá.

El principal fiscal del Líbano, Ghassan Oweidat, presentó cargos contra el juez que investiga la explosión en el puerto de Beirut en 2020 y ordenó la liberación de todos los sospechosos que el magistrado había detenido en relación con el caso.

El lunes, el juez Tarek Bitar había reanudado la investigación sobre la explosión que mató a 220 personas, hirió a otras miles y destruyó grandes partes de la capital libanesa en 2020, que estuvo detenida durante 13 meses por recursos legales presentados por los políticos acusados, incluido el fiscal general.

Bitar había tomado control de la investigación tras la remoción en febrero de 2021 del juez Fadi Sawwan, acusado en aquél momento de estar sesgado en contra del gobierno de turno. Ahora, cuando quiso reanudar el juicio, el fiscal Oweidat intervino personalmente en la causa para evitarlo.

La decisión tomada el miércoles por el Fiscal General refleja la creciente oposición de la clase gobernante del Líbano a los esfuerzos del juez Tarek Bitar por llevar a los culpables a la justicia.

Si bien no estaba claro de inmediato qué cargos enfrentaba Bitar, Oweidat citó al juez para interrogarlo y lo acusó de “actuar sin un mandato”. Una fuente judicial había dicho anteriormente que Oweidat había presentado cargos contra Bitar por presuntas irregularidades en su manejo de la investigación.

El fiscal dijo al medio francés AFP el miércoles que para “evitar la sedición” había “acusado al juez de instrucción Tarek Bitar y le había prohibido viajar por rebelarse contra el poder judicial y usurpar el poder”. Además, acusó a Bitar de “rebelarse contra el poder judicial“.

Bitar cometió el “error” de haber llamado a declarar al ex primer ministro Hassan Diab y otros dos altos mandos libaneses. La acción de Oweidat es un claro intento por evitar que los funcionarios implicados sean llevados al tribunal.

La respuesta de Bitar no se hizo esperar, pues aseguró a AFP que el seguía siendo el juez de instrucción. “No renunciaré a este caso”, afirmó.

Secuencia de la masiva explosión del 4 de agosto del 2020 en Beirut

La disputa judicial comenzó el lunes cuando Bitar reanudó inesperadamente su investigación después de una suspensión de 13 meses debido a la resistencia política a sus intentos de interrogar a altos funcionarios y a una serie de quejas legales contra el juez, principalmente de políticos que había convocado por cargos de negligencia, quienes cuestionaban su derecho a interrogarlos diciendo que había sobrepasado sus poderes.

Entre los políticos de alto rango a quienes Bitar trató de interrogar se encuentran miembros del Movimiento Amal, al que pertenece el actual presidente del Parlamento, Nabih Berri, un importante aliado de Hezbolá, junto con Hassan Diab, primer ministro en el momento de la explosión, y el alto funcionario de seguridad, el mayor general Abbas Ibrahim. Todos ellos, incluidos los ex ministros Ali Hassan Khalil y Ghazi Zeaiter, han negado haber actuado mal, y algunos han dicho que tienen inmunidad judicial.

A raíz de la investigación reabierta el lunes, Bitar acusó el lunes a altos funcionarios políticos libaneses, incluido Oweidat, de participar o encubrir el caso. Por ello, Oweidat envió el martes una carta a Bitar diciendo que su investigación seguía suspendida y el miércoles emitió una decisión argumentando que el juez no tenía la autoridad para reabrir la causa.

Un miembro de la familia de una de las víctimas de la explosión del puerto de Beirut en 2020 asiste a una protesta contra Ghassan Oweidat

Estos hechos han desencadenado una lucha de poder dentro del poder judicial libanés y una ola de protestas contra la clase política dentro del Líbano. Oweidat se había recusado anteriormente de cualquier participación en la investigación de la explosión, ya que su cuñado, el ex ministro de obras públicas Ghazi Zeaiter, tenía una orden de arresto en la causa.

El juez dijo el miércoles que continuaría su investigación a pesar de la creciente resistencia. Aseguró a la agencia de noticias Reuters que “continuaría hasta que emita una acusación” y dijo que Oweidat “no tenía derecho” a presentar los cargos o liberar a los detenidos.

Bitar también dijo que había sido informado verbalmente de los cargos por Oweidat, pero que no recibió ninguna documentación oficial, agregando que no asistiría a una sesión de interrogatorio sin una citación por escrito. “¿Oweidat quiere verme? Yo también quiero verlo”, respondió en una entrevista dada a Reuters.

La brutal explosión del 4 de agosto de 2020, una de las explosiones no nucleares más grandes de la historia, fue causada por cientos de toneladas de nitrato de amonio que se habían dejado descargadas en el puerto en 2013.

Hasta la fecha, ningún alto funcionario ha rendido cuentas por qué ese material altamente explosivo se encontraba en un depósito en el puerto más importante de la ciudad. Tampoco se han dado explicaciones por qué el nitrato de amonio fue ingresado al puerto, y una de las hipótesis del juez es el contrabando del grupo terrorista Hezbolá, que mantiene una fuerte influencia tanto en el gobierno anterior como en el actual.

Tampoco se ha podido determinar si en el depósito habían misiles, un clásico de Hezbolá que tiene un largo historial por guardar este tipo de armamento (generalmente importado desde Irán) en grandes centros urbanos, para evitar que las Fuerzas Armadas de Israel o Estados Unidos lo destruyan.

Han pasado ya casi 3 años y prácticamente no se han conducido investigaciones, por lo que no se sabe nada del caso, y todavía es todo especulación. Los pocos imputados que había, que debían ser interrogados, fueron puestos en libertad por el fiscal Oweidat.

Un parlamentario de Hezbolá dijo el miércoles que las acciones del fiscal Oweidat eran “un paso en la dirección correcta”. Cabe resaltar que Hezbolá ha hecho campaña contra Bitar por haber imputado a varios de sus líderes en relación con la investigación. El jefe del grupo armado, Hassan Nasrallah, dijo en 2021 que Bitar debería ser “eliminado”.

Al menos 17 personas, en su mayoría funcionarios de nivel bajo a medio, habían sido detenidas desde 2020 en relación con el caso, según un informe de Amnistía Internacional, en condiciones que, según dijo, podrían violar sus derechos al debido proceso.

Para muchos libaneses, el desastre simbolizó la corrupción más amplia y la mala gestión de una élite gobernante que también ha llevado al Líbano a un colapso financiero devastador. Para todos ellos, Bitar simboliza la esperanza de que algún día se pueda hacer justicia en un país donde la impunidad ha sido la regla durante mucho tiempo.

El juez se habría reunido con investigadores franceses que visitaron Beirut la semana pasada como parte de una investigación externa en mano sobre la explosión, cuyas víctimas incluyeron a dos ciudadanos franceses. En ese momento, Bitar no pudo compartir documentos con ellos porque la investigación estaba congelada.

Más imágenes de las protestas contra el fiscal Oweidat

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Israel

Israel y Líbano firman un acuerdo “histórico” sobre sus fronteras marítimas y compartirán gas natural

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Los dos países, que técnicamente siguen en guerra, han alcanzado un acuerdo de explotación de las reservas submarinas de gas natural en zonas del Mediterráneo oriental reclamadas por ambas naciones.

Israel y el Líbano, que no tienen relaciones diplomáticas y están aún técnicamente en guerra desde la creación del Estado de Israel en 1948, alcanzaron un acuerdo “histórico” mediado por Estados Unidos para solventar una vieja disputa sobre sus fronteras marítimas que puede desbloquear la explotación de los recursos de gas de la zona.

Ambos países “alcanzaron un acuerdo histórico que resuelve la disputa marítima”, dijo en un comunicado oficial el primer ministro israelí Yair Lapid, que lo definió como un “hito histórico que reforzará la seguridad de Israel”.

Éste es un logro histórico que fortalecerá la seguridad de Israel, inyectará miles de millones en la economía israelí y garantizará la estabilidad de nuestra frontera norte”, confirmó el mandatario israelí, quien además aseguró que el borrador “cumple todos los principios económicos y de seguridad establecidos por Israel”.

Todas nuestras demandas fueron satisfechas, los cambios que pedimos fueron corregidos. Protegimos los intereses de seguridad de Israel y estamos en camino de un acuerdo histórico”, dijo el martes Eyal Hulata, líder negociador de Israel para este acuerdo.

El acuerdo debe ser presentado el miércoles en el Consejo de Seguridad de Israel, y después al Gabinete de gobierno interino, al cual convocó para una sesión extraordinaria para discutir el acuerdo. Finalmente, el mismo debe ser presentado ante el Parlamento, que debe pronunciarse.

El acuerdo es resistido por las facciones más conservadores de Israel, pues alegan que el mismo otorga demasiados beneficios a grupos como Hezbolá. Entre ellos, se ubica el ex primer ministro Benjamin Netanyahu, quien lidera las encuestas y está a un paso de volver al poder en noviembre.

Bibi rechazó el acuerdo, y acusó a Lapid y a su gobierno de haber cedido al “chantaje” de Hezbolá, movimiento político y guerrillero financiado por Irán. “No se trata de un acuerdo histórico sino de una capitulación histórica“, sentenció Netanyahu.

Benjamin Netanyahu.

El presidente libanés, Michael Aoun, había dicho anteriormente que la propuesta final enviada por el representante estadounidense Amos Hochstein era “satisfactoria para el Líbano” y dijo que esperaba anunciar “lo antes posible” los límites acordados.

Estados Unidos mediaba desde hace dos años entre estos vecinos para resolver la disputa fronteriza en una zona del Mediterráneo rica en recursos gasísticos, un acuerdo que había empezado el ex presidente Donald Trump pero que los demócratas tomaron. Su enviado presentó una propuesta a principios de mes, que pareció recibirse con buenos ojos por ambas partes.

La negociación ha sufrido varios reveses desde la llegada de Biden, pero logró avances en las últimas semanas, ya que se resolvió que ambas partes van a obtener ingresos de los yacimientos del mar Mediterráneo.

El fin de semana hubo un “intenso diálogo” entre los dos equipos negociadores a través de Hochstein hasta llegar a un borrador que hoy ha sido aceptado por ambas partes, confirmaron fuentes israelíes. “Las negociaciones fueron de gran ayuda y las brechas se cerraron en la última semana“, dijo Hochstein.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, elogió el acuerdo como “un avance histórico”, e instó a todas las partes a cumplir lo negociado. “Los gobiernos de Israel y el Líbano acordaron poner fin formalmente a su disputa sobre la frontera marítima”, dijo en un comunicado; y agregó que “ahora es fundamental que todas las partes mantengan sus compromisos y trabajen para su implementación“.

El presidente libanés Michel Aoun, a la derecha, se reúne con el enviado de Estados Unidos para Asuntos Energéticos, Amos Hochstein, en el palacio presidencial, en Beirut, Líbano.

Por su parte, a la espera de que Líbano confirme formalmente que acepta el acuerdo, el presidente libanés, Michel Aoun, consideró “satisfactorio” el borrador final que le fue presentado hoy, ya que “preserva los derechos del Líbano a su riqueza natural”, cuando el país sufre una de las peores crisis económicas de su historia y carece de fuentes energéticas para siquiera proporcionar electricidad a la población.

La versión final de esta oferta es satisfactoria para el Líbano porque cumple con las demandas libanesas que fueron el centro de un largo debate en los últimos meses, y requirieron esfuerzo y muchas horas de negociaciones difíciles y complejas“, anunció la Presidencia del país árabe en un comunicado.

El acuerdo ha sido firmado bajo el visto bueno de Hezbolá, lo cual supone que Irán también está de acuerdo con la misma. La agrupación chiíta controla buena parte del actual gobierno libanés, y su influencia en la toma de decisiones es total.

El anuncio se produce cuando faltan 20 días para el fin del mandato presidencial del presidente libanés, Michel Aoun, una fecha que coincide con las legislativas israelíes del primero de noviembre, que podría implicar el retorno al poder de Benjamín Netanyahu.

El borrador final se presentará al gobierno provisional israelí para su aprobación, apenas unas semanas antes de las quintas elecciones del país en cuatro años. Si bien no han habido detalles, el Likud, partido de derecha de Netanyahu, podría rechazar el acuerdo en el órgano legislativo.

En caso de ser aprobado, se espera que el acuerdo sea firmado el próximo 20 de octubre, y pondría fin a una larga disputa sobre unos 860 kilómetros cuadrados (330 millas cuadradas) del Mar Mediterráneo, que cubre los campos de gas Karish y Qana.

En este sentido, el acuerdo prevé dejar bajo control israelí el yacimiento de Karish y conceder a Líbano el campo de gas de Qana, situado más al noreste. Sin embargo, una parte de estos yacimientos superan la línea fronteriza entre ambos países, por lo que se tuvo que resolver la disputa territorial.

Si bien los detalles del acuerdo no se han publicado formalmente, los funcionarios dijeron que la propuesta de la semana pasada otorgó a Jerusalén el reconocimiento internacional de su límite marcado por boyas a cinco kilómetros (3,1 millas) de la costa de la ciudad norteña de Rosh Hanikra, que Israel estableció en 2000 después de retirarse del sur del Líbano. Después de eso, la frontera de Israel seguirá el borde sur del área en disputa conocida como Línea 23.

El Líbano disfrutará de los beneficios económicos del área al norte de la Línea 23, incluido el campo de gas de Qana, aunque un alto funcionario israelí dijo que Jerusalén recibirá una compensación por renunciar a los derechos de Qana, una parte de la cual radicará en lo que el acuerdo reconoce como aguas israelíes.

En un contexto de escasez de gas en Europa por la invasión de Ucrania, Israel quiere empezar cuanto antes la explotación en Karish para exportar hacia suelo europeo, incluso si esto significa ceder los derechos de explotación de otro campo.

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Líbano

Guerra civil en las calles de Beirut: facciones islamistas y cristianas se enfrentan en la capital del Líbano

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Estallan violentos combates callejeros en Beirut luego de las protestas de Hezbolá por las investigaciones de las explosiones portuarias que comprometen a su dirigencia.

Siete personas murieron y decenas resultaron heridas en un enfrentamiento con armas de fuego en las calles de la capital libanesa, Beirut. Todo empezó por una protesta de grupos musulmanes chiítas contra el juez que investiga la gran explosión del año pasado en el puerto de la ciudad.

Una gran tensión rodea la investigación sobre la explosión del puerto que mató a 219 personas en agosto de 2020, y se especula que la Justicia está cerca de determinar que el material explosivo detonado por error pertenecía al grupo terrorista Hezbolá, que tiene una importante presencia en el gobierno.

La protesta fue organizada por la agrupación terrorista, que recibe financiamiento de Irán. La manifestación comenzó frente al Palacio de Justicia, el edificio principal del tribunal, con cientos de personas que gritaban que la investigación se había politizado y exigieron la destitución del juez Tarek Bitar

Sin embargo, cuando la multitud pasaba por una rotonda en el área central de Tayouneh-Badaro, hombres armados con chalecos antibalas, equipamiento militar y rifles abrieron fuego contra los manifestantes, según denunció el portavoz de Hezbolá.

Los musulmanes aseguran que estas personas pertenecen a milicias locales cristianas, quienes se armaron fuertemente durante los últimos años por la aparición de ISIS.

Las imagenes que se viralizaron en redes son impresionantes: se los ve a los milicianos de Hezbolá y a los cristianos batallando en las calles de Beirut como una verdadera zona de guerra civil.

Los enfrentamientos continuaron durante varias horas antes de que se restableciera la calma cuando llegó la noche. El presidente Michel Aoun dijo que no era aceptable que las armas regresaran a las calles del Líbano, en referencia a la guerra civil que azotó al país entre 1975 y 1990.

El líder de las Fuerzas Armadas Libanesas, Samir Geagea, condenó la violencia y pidió calma. “La principal causa de estos desarrollos radica en la presencia de armas en la población que amenazan a los ciudadanos en cualquier momento y en cualquier lugar“, tuiteó.

El Ejército desplegó tropas por las calles de Beirut para evitar nuevos choques, y dijo que están buscando a los asaltantes y advirtió que “dispararían a cualquier persona que encuentren armada en la calle“. Más tarde dijo que había arrestado a nueve personas “de ambos lados, incluido un sirio”.

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