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Medio Oriente

¿Qué es Hezbollah, el grupo terrorista pro-Irán que controla el Líbano?

Desde hace casi cuatro décadas la vida en el Líbano ha sido atravesada por la influencia y el control de un grupo paramilitar, político y terrorista conocido como Hezbollah, que responde a los intereses de Irán y controla el actual Gobierno. 

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En el año 1982, en el contexto de la Primera Guerra del Líbano contra Israel surge el grupo Hezbollah, que en español traduce literalmente a “Partido de Dios”. 
Tras su fundación, se estableció su objetivo de ejercer resistencia ante la operación militar israelí liderada por Beguin y Sharón que buscaba eliminar a las fuerzas terroristas de la Organización para la Liberación de Palestina de Yasser Arafat.
Poco tiempo después, este grupo pasó a ser simultáneamente la principal fuerza del terror islámico en el mundo, un partido político en la República Libanesa y una fuerza paramilitar que busca llevar a cabo una revolución a-la-Irán en su país.
Desde su creación, Hezbollah ha impulsado una lucha abierta contra “Israel y el imperialismo estadounidense, con abiertas intenciones de destruir al Estado judío y con la búsqueda de aplastar el sistema libanés para suplantarlo por una teocracia islámica radical. 
A fines de 1982, Hezbollah enviaba su primera carta de presentación al mundo asesinando a 75 soldados israelíes en el Líbano, en un cuartel del ejército israelí. 
A lo largo de las décadas siguientes, el grupo extremista siguió realizando numerosos atentados terroristas tanto contra civiles como contra militares. A su vez, el grupo terrorista ha penetrado de lleno en la política libanesa participando en sus elecciones, donde ha conseguido en la más reciente de ellas 13 bancas al parlamento. 
Hassan Nasrallah, líder del Hezbollah.

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Desde sus inicios como grupo guerrillero Hezbollah ha ido creciendo, y actualmente maneja los hilos del gobierno libanés de una manera que ha sorprendido a todo Occidente.

En el año 2006, luego de numerosos atentados terroristas en suelo israelí, el Primer Ministro Ehud Olmert decidió intervenir en el Líbano para destruir al terrorismo. Luego de un ataque a blindados israelíes en la frontera, el asesinato de tres soldados y el secuestro de dos más, Israel volvió a entrar en territorio enemigo luego de haberse retirado del sur libanés en el año 2000.

La guerra del 2006 fue el último enfrentamiento abierto entre Israel y Hezbollah, a pesar de que la tensión sigue y los atentados y los incidentes en la frontera no cesaron. Pero para sorpresa de muchos, tras este conflicto el grupo chiíta revolucionario ha acumulado un gran poder en el Líbano.

En 2008, Hezbollah con tan solo una minoría en el Parlamento, fue condedido con poder de veto en el gobierno de Fouad Siniora y 11 de los 30 Ministerios. Desde entonces, el “Partido de Dios” ha acumulado un poder impresionante, con milicias armadas y entrenadas por Irán que sobrepasan en poderío inclusive al Ejército libanés.

Se cree que además Hezbollah asesinó al popular primer ministro Rafic Hariri, líder de la Alianza “14 de Marzo”, cuyo hijo, Saad Hariri, gobernó al país entre 2016 y 2020, en un proceso de débil deshezbollización, que terminó en un fracaso rotundo cuando la economía comenzó a desplomarse a fines de 2019 y, con fuerte organización de Hezbollah, las protestas en las calles condujeron a la renuncia del Primer Ministro.

Desde enero de 2020 gobierna al país Hassan Diab, un independiente designado por el Presidente para traer estabilidad al país. Su designación a principio de año calmó las protestas, pero rápidamente los libaneses vieron como el país se consolidó en las manos de Hezbollah, quienes a estas alturas digitan todas las decisiones del Gobierno y tienen en su bolsillo incluso al presidente Michel Aoun, de religión cristiana.

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El cansancio de los libaneses, quienes ven que su país pasó de entregarle soberanía a Estados Unidos y Francia, a Irán y Siria, estalló luego de la explosión en el Puerto de Beirut, que demostró hasta qué punto Hezbollah controla la vida en el Líbano.

La explosión se debió a un supuesto accidente en un depósito portuario que hace 7 años había sido abastecido con un fuerte explosivo conocido como Nitrato de Amonio y Fueloil. Sin embargo, reportes preliminares encontraron pruebas de que en esos depósitos también podrían haber misiles de Hezbollah y se encontró una red de túneles que conducía del depósito al centro de la ciudad, operada por ellos.

Este “Estado paralelo” que maneja Hezbollah ha cansado al la ciudadanía, que a esta altura ya culpan al grupo guerrillero de la represión, la hiper-inflación y la pobreza, y con mucha razón; todos los ministros actuales fueron vetados por Hezbollah.

En plenas protestas en la capital del país, los ministros, que están en desacuerdo con las presiones sobre el Gobierno de parte de Hezbollah, han aprovechado esta oportunidad para renunciar.

Ante las protestas, el presidente Aoun, acorralado entre un pueblo descontento y las presiones de Hezbollah, ha confirmado que se llamarán a elecciones anticipadas para que los libaneses puedan elegir a un Primer Ministro que responda a los intereses de la gente.

La última elección parlamentaria que dejó un gobierno representativo fue en 2009. Desde entonces, elecciones esporádicas han tenido lugar, con fuerte fragmentación de partidos de menos del 15% de los votos, que terminaron todos respondiendo a los intereses de Hezbollah y a Primer Ministros elegidos a dedo por el Presidente sin respetar la voluntad popular.

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Gran parte de la izquierda mundial y presidentes anti-occidentales como Vladimir Putin o Bashar al-Assad consideran a Hezbollah un movimiento de resistencia nacional, mientras que Estados Unidos, la Unión Europea y recientemente Argentina (sorprendentemente ratificado por el socialista Alberto Fernández), definen claramente a la organización libanesa con el carácter de terrorista.

Argentina en particular tiene una desgraciada experiencia con Hezbollah. En el año 1992 y en el año 1994, dos atentados se suscitaron en la Ciudad de Buenos Aires, destruyendo la Embajada de Israel y la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina respectivamente.
Los principales acusados de cometer ambos atentados son Hezbollah y la inteligencia iraní.
La penetración de Hezbollah en América Latina es altamente conocida. En el caso de Argentina, una famosa mezquita de un barrio céntrico de la capital es famosa por sus conexiones con Rabbani, presunto autor intelectual del atentado a la AMIA cuando era agregado cultural de la embajada iraní. 
El líder religioso de esa mezquita acusa a Israel de genocidio y sus pasos en la televisión fueron para defender a Hezbollah y al kirchnerismo, aliado del régimen iraní.

Rabbani. Fuente: Diario Clarín

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Israel

Cuando la asimetría no justifica: La Yihad Islámica sacrifica a sus civiles y juega una guerra mediática contra Israel

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Los medios tradicionales han servido como el brazo de propaganda de los terroristas palestinos incentivando la utilización de civiles como herramientas en la guerra asimétrica.

En los últimos días se ha desencadenado una escalada de violencia entre la Yihad Islámica Palestina (YIP) e Israel, tras la eliminación de Taysir al Yabari, líder del brazo armado del grupo, uno de los máximos cabecillas yihadistas. Esta confrontación ha arrojado nuevamente titulares en los medios convencionales mundiales, los cuales utilizan una usual y simplista “ecuación” matemática para determinar que bando es víctima y cuál agresor.

Dicha “ecuación” se basa en la cantidad de vidas humanas que ambos bandos declaran muertas producto de los enfrentamientos. La regla matemática también considera la diferencia entre muertes “aceptables” y muertes “inaceptables”, marcando una diferencia entre combatientes y civiles, especialmente niños.

Sin embargo, dicha “ecuación” no solamente resulta de una herramienta pobre a la hora de evaluar victimas y agresores en un conflicto armado, sino que además es peligrosa, ya que traspasa las condiciones de “victoria-derrota” de un enfrentamiento exclusivamente militar convencional al plano de los medios de comunicaciones, dónde rige la ecuación que establece que quien tiene menos víctimas fatales es el “agresor” y por ende debe ser castigado.

De esta forma, los grupos yihadistas que comúnmente suelen enfrentarse a Estados con capacidades militares asimétricas en comparación a las suyas buscan evitar un enfrentamiento directo, por lo que deciden utilizar otras herramientas para combatir. Es de esta forma como las víctimas civiles pasan a ser un arma para desprestigiar y golpear en la prensa mundial a sus rivales con el objetivo de que Israel sea sancionado, condenado y alienado de la comunidad internacional.

Por ende, dicha estrategia resulta ampliamente peligrosa para la población civil cuando uno de los bandos celebra y exalta la figura de “mártir”, indistinguible entre civil o militar. Dicha utilización de civiles contrasta en gran medida con la política israelí de salvaguardar lo máximo posible a sus ciudadanos de la contienda, teniendo naturalmente como resultado una notoria asimetría en número de muertos civiles.

Es por ello que mientras Israel gasta millones en proteger a su población civil, por ejemplo con el Domo de Hierro que intercepta cientos de misiles que caen sobre ciudades todos los días, los terroristas palestinos en Gaza ponen sus bases militares en edificios donde viven familias enteras de civiles.

Niños soldado reclutados por la organización terrorista Hamas.

Cuando una niña de 4 años se contó entre los muertos colaterales del ataque al cabecilla yihadista, los medios no focalizaron su atención en por qué un líder yihadista, que en sus propias palabras ha dedicado su vida entera a la guerra religiosa, haya decidido rodearse de civiles. Sino que se focalizaron en criticar el accionar de Israel en su completitud.

La reacción de los medios y los organismos internacionales alienta a los lideres yihadistas a rodearse de civiles, desalentando así a Israel de atacar sabiendo que sería penalizado internacionalmente. Este mismo caso se replica con la frecuencia de cohetes lanzados desde la Franja de Gaza, controlada por la organización terrorista Hamas, a Israel, que en numerosos casos han caído dentro de la misma franja, asesinando a sus propios habitantes, que luego son muchas veces presentados como víctimas de Israel a la prensa mundial.

De esta forma, resulta importante dejar a un lado ecuaciones matemáticas para determinar qué lado es víctima y cual el agresor, mientras que sería más eficaz un análisis enfocado en los esfuerzos de dichas partes por evitar víctimas fatales y como esto desincentivaría la utilización de civiles como herramientas en la contienda asimétrica y salvaría vidas humanas civiles.

Situaciones similares han ocurrido en varios procesos históricos como la Guerra de Vietnam, donde imágenes de víctimas civiles de Vietnam del Norte fueron utilizadas para lograr la aprobación de una ley en el Congreso de los Estados Unidos que llevó a la retirada de tropas norteamericanas del país.

En poco tiempo, Vietnam del Norte y China unificaron el país y hubo diez veces más de víctimas civiles, esta vez de Vietnam del Sur, en el proceso para aplicar la autoridad comunista sobre el territorio con sede en Saigón.

Las víctimas fatales de la guerra resultaron en 430.000 civiles del sur asesinados por el Viet Cong contra 180.000 civiles del norte por la alianza norteamericana. El lector seguramente se sorprenda de estos números, ya que todos los medios viralizaron las imagenes de las víctimas de un lado, y escondieron las otras, que fueron tres veces más.

Se debe despojar los conflictos de esta índole de la propaganda tanto occidental como oriental y enfocarse en el estudio de quién inició la agresión, quién escaló en conflicto, y quién hizo el mayor esfuerzo por salvar vidas humanas. Si no, lo único que se incentiva es el sacrificio de civiles por parte del lado con menor capacidad militar y la militarización de la comunicación mediática.


Por Uriel Ruetter, para La Derecha Diario.

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Economía

La inflación de Turquía alcanzó el 79,6% en julio y el país atraviesa la peor crisis en casi 30 años

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Las políticas heterodoxas del presidente Erdogan llevaron al desastre inflacionario más drástico en décadas, y se lo acusa de mentir en las Estadísticas Oficiales. Consultoras privadas estiman 176% de inflación.

Las estadísticas oficiales de la Agencia Nacional de Estadísticas de Turquía confirmaron que los precios minoristas marcaron un aumento del 2,4% en julio, en comparación con el nivel de precios de junio. Se registra una tenue desaceleración con respecto al incremento del 4,95% en el mes anterior, y un aumento similar al registrado en mayo.

Las fuentes oficiales sugieren que la inflación promedió el 6,56% mensual entre diciembre del año pasado y julio de este año, con una variación extrema del 13,58% en el mes de diciembre.  

La inflación interanual alcanzó el 79,6% en comparación a julio de 2021, y es el nivel más violento registrado desde septiembre de 1998. El Gobierno de Recep Tayyip Erdogan prometía una baja de la inflación interanual a partir del mes de mayo, pero los resultados prometidos jamás se materializaron en la realidad.

Los alimentos y bebidas no alcohólicas marcaron un aumento del 94,6% interanual, mientras que las tarifas del transporte público tuvieron un incremento del 119% en el mismo período.

Al mismo tiempo, los precios mayoristas tuvieron un aumento del 5,17% en el mes de julio, registrando un pico de hasta 19% en diciembre de 2021. La inflación mayorista interanual alcanzó el 144% entre julio de 2022 y el mismo mes del año pasado. Esta cifra es la más alta de la historia registrada según el organismo de estadística turco, superando el récord anterior del 140% en 1995.

La intervención de las estadísticas y las mediciones alternativas

Las estadísticas oficiales fueron intervenidas por el Gobierno de Erdogan en febrero de 2022, cuando el economista Sait Erdal Dincer fue despedido de su puesto, y Erhan Cetinkaya ocupó su lugar. Esta decisión del Gobierno es comparable a las medidas adoptadas por Néstor Kirchner en Argentina a partir de 2007, y buscaron alterar las estadísticas oficiales para no mostrar la realidad inflacionaria.

El Grupo de Investigación sobre la Inflación (Enag), independiente del Gobierno turco y de índole apartidario, estima que el verdadero nivel de la inflación interanual asciende al 176% contra julio de 2021. Se marcó incluso un ligero incremento con respecto a la variación acumulada de junio, que ascendía al 175,5% respectivamente.

Estas estadísticas son consistentes con el nivel de inflación que se habría registrado de haber contenido con la metodología anterior a la intervención de Agencia Nacional de Estadísticas en el pasado mes de febrero.

Las causas del estallido inflacionario

La crisis turca encontró su momento detonante en diciembre de 2021, tras una importante crisis cambiaria. Del mismo modo que otros países a lo largo del 2022 el Banco Central de Turquía permitió una gran expansión de la oferta monetaria para responder a las exigencias extraordinarias de la pandemia.

Pero en lugar de llevar a cabo alguna política de esterilización, o alguna corrección de las tasas de interés de referencia, el propio Erdogan intervino el Banco Central y forzó una caída en la tasa de política monetaria para tratar de reactivar la economía. La tasa de interés de corto plazo fue recortada del 19% al 14%, e incluso permanece en este nivel hasta la actualidad pese al estallido inflacionario.

Esta acción provocó una violenta reacción de los mercados, una fuerte caída de la demanda de dinero y una inmediata crisis cambiaria. La independencia de la autoridad monetaria fue completamente obliterada.

Aún con toda la literatura económica en su contra y a costa de los pésimos resultados cosechados hasta la fecha, Erdogan cree extrañamente que un aumento en las tasas de interés fomentará la inflación en lugar de reducirla. 

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Israel

Nuevo conflicto en Gaza: Israel eliminó al líder de la Yihad Islámica y los terroristas responden con una lluvia de misiles

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Mientras Israel lanza la Operación Amanecer para eliminar la cúpula yihadista, el grupo terrorista asegura que responderá “con la misma sangre”.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) abatieron hoy al líder del grupo armado de la Yihad Islámica en la Franja de Gaza durante un ataque aéreo contra un edificio residencial que estaba siendo utilizado como refugio de la agrupación terrorista.

Las autoridades de Gaza confirmaron que Taysir al Yabari, líder del brazo armado del grupo y número dos solo detrás de Ziyad al-Nakhalah, fue abatido en la zona central de Gaza City junto a otros seis sitios que fueron atacados por aviones de combate y drones armados israelíes.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se encuentran en una masiva operación militar en la Franja de Gaza, apodada “Operación Amanecer“, con el objetivo de eliminar a toda la cúpula de la Yihad Islámica luego de que las agencias de inteligencia revelaran un plan del grupo terrorista palestino de lanzar una ola de ataques terroristas en Israel.

Las FDI también confirmaron que atacaron con aviones de combate un recinto de lanzamiento de cohetes perteneciente a la Yihad Islámica en la ciudad de Khan Yunis. Explicaron que hace poco hubo un lanzamiento fallido desde ese sitio y que hoy estaban acondicionándolo para efectuar otro ataque.

El flamante primer ministro interino, Yair Lapid, dijo que “el objetivo de esta operación es la eliminación de una amenaza concreta contra los ciudadanos de Israel, así como la focalización en los terroristas y sus patrocinadores”.

El pasado lunes, la Policía israelí arrestó a Saadi in Jenin, el líder de la Yihad Islámica en Cisjordania, y tercero en la línea de sucesión del grupo terrorista. Inmediatamente, Lapid ordenó cerrar los caminos alrededor de Gaza y militarizó la frontera en preparación para un ataque de represalia.

En tanto, varios cientos de israelíes se manifestaron cerca de la Franja de Gaza para reclamar la libertad de un ciudadano israelí cautivo y el envío de los restos de dos soldados israelíes asesinados por la Yihad Islámica actualmente en poder de Hamás.

Tras estos dos golpes de gracia, la Yihad Islámica advirtió este viernes que Israel había “comenzado una guerra contra nuestro pueblo”, y los terroristas han empezado con lanzamientos de misiles contra ciudades israelíes.

Debemos defendernos colectivamente a nosotros mismos y a nuestra gente. No permitiremos la política del enemigo de socavar la resistencia y nuestra perseverancia nacional”, dijo el grupo asesino en un comunicado.

Israel reporta que al menos 15 autoridades de la Yihad fueron eliminados en los ataques de hoy, entre ellos su máximo líder militar, Taysir al Yabari.

Hamás, el grupo terrorista más grande que gobierna Gaza, y que Israel espera mantener fuera de la actual ronda de combates, dijo que lamentaba la muerte de Taysir y los otros miembros del grupo asesinados en los ataques. Dijo que “la sangre de nuestro pueblo y la resistencia no se derraman en vano”.

La llamada “Sala de Operaciones Conjuntas” de varias facciones terroristas palestinas en la Franja dijo que Israel tenía “plena responsabilidad” por los ataques aéreos y que “no quedarán impunes”.

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