Conecte con nosotros

Medio Oriente

Rusia, Turquía e Irán se reparten Siria tras llegar a un acuerdo de paz en la región

Hace tan solo 3 meses se avecinaba una inminente guerra entre Turquía y Rusia en territorio sirio que iba a poner en jaque al mundo. Sin embargo hoy Putin y Erdogan, están más unidos que nunca, ¿qué cambió?

Publicado

en

Esta semana se llevó a cabo la 11° patrulla conjunta entre Turquía y Rusia en el noroeste de Siria, en un acceso clave a Idlib. Idlib es una de las ciudades más importantes del noroeste sirio y está en disputa entre las autoridades oficiales sirias y grupos rebeldes. Otra ciudad importante en disputa es Darat Izza, que está bajo control de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), el Al-Qaeda de Siria, quienes están abiertamente en contra de los turcos y su actividad en la región.

“En el marco del Acuerdo / Protocolo TUR-RF, la 11ª Patrulla Terrestre Combinada TUR-RF en la autopista M-4 en Idlib se realizó con la participación de elementos terrestres y aéreos”, comunicó el ministro de defensa nacional turco en una declaración oficial.

Hace solo 3 meses, estas patrullas y cualquier colaboración entre Turquía y Rusia eran algo impensado, y según todos los medios una guerra entre ellos en suelo sirio era inminente. 

Sin embargo, durante este mes de mayo el presidente turco Tayyip Erdogan y el ruso, Vladimir Putin, luego de una serie de reuniones bilaterales muy importantes, pactaron no solamente el alto el fuego si no que ya decidieron cómo repartir el territorio sirio.

Al Assad, el presidente de Siria, desde la guerra civil contra ISIS ha tenido serias dificultades para ejercer la soberanía de su gobierno sobre todo el territorio sirio, respaldándose en Rusia e Irán para incursionar en el norte de su país en zonas todavía controladas por el yihadismo y por rebeldes que responden al Ejército de Turquía, por lo que era natural que haya choques entre los países mencionados, eventualmente.

Ad

Turquía y Rusia estaban por ir a la guerra hace tan solo 3 meses y ahora patrullan las calles de Siria juntos, ¿qué cambió?


La política exterior turca sobre Siria es muy importante. Turquía reclama grandes porciones de territorio al norte del país como propios y le adjudica a los sirios miles de ataques terroristas cerca de su frontera.

Lo único que mantenía a Turquía contenido era una serie de bases militares estadounidenses que había establecido Obama en 2014 a lo largo de toda la frontera norte, para defender al pueblo étnico kurdo; pobladores de Siria con una cultura “occidentalizada”, en su mayoría sunníes o cristianos, que luchan por el establecimiento de Kurdistán, con democracia y socialismo. Los kurdos fueron los principales aliados de Obama en la lucha contra ISIS y en la desestabilización del gobierno de Al-Assad.

Sin embargo, Trump llega a la Casa Blanca con una idea muy diferente. Para Trump, Turquía es un importante aliado y es el único que puede hacer de contrapeso contra Rusia e Irán en la región. Por lo que a fines de 2019 retira a todas las tropas estadounidenses (cumpliendo con su promesa de campaña) y abandona las posiciones kurdas.

Instantáneamente Turquía lleva a cabo la “Operación Primavera de Paz” en el norte sirio, ataca a los kurdos y crea una “zona segura” entre Turquía y Siria. Trump rápidamente intercede diplomáticamente y pone fin al conflicto.

Ad

Luego del conflicto, Turquía puso sus ojos en la previamente mencionada región de Idlib. Primero a través de grupos rebeldes financiados directamente por Ankara, y luego con tropas propias del Ejército turco. Éstas militarizaron la ciudad y se prepararon para luchar contra el Ejército de Al-Assad que marchó hacia el norte buscando poner fin a la insurrección turca.

Pero el combate nunca llegó. El 5 de marzo Putin y Erdogan sorprendieron al mundo con una reunión en Moscú donde acordaron un cese de hostilidades, y con el visto bueno del presidente Trump, Turquía y Rusia comenzaron a planificar cómo convivirían ambos países en Siria.

Es curioso ver como Rusia y Turquía, dos países que han criticado fuertemente el “imperialismo” de EE.UU., ni bien tienen la oportunidad de ejercer control sobre otro Estado soberano, no dudan en tomarlo.

Turquía tomó la decisión de dejar de lado gradualmente a los kurdos luego de la retirada de EE.UU. y comenzó a alinearse lentamente con el eje ruso en este conflicto, lo que tarde o temprano se va a concretar. Este cambio de tendencia en la política exterior turca preocupa a la OTAN por este juego “a dos puntas”, aunque de hecho todo este cambio de tablero fue promovido por el gobierno de Donald Trump, que busca generar una zona pacífica en Siria sin necesidad de intervención directa de soldados estadounidenses. 

Por otro lado, Rusia entiende perfectamente que una alianza con Turquía en la región podría potenciar su esfera de influencia en Medio Oriente y cerrar filas contra uno de sus mayores enemigos, el bloque Saudí.

Ad

Irán, la carta salvaje que puede romperlo todo

La realidad es que en el conflicto sirio, desde el comienzo, Irán ha tratado de interceder más en el aspecto político que en el aspecto bélico. Así como lo hace en Irak, el régimen teocrático iraní ha puesto sus ojos en desplazar a Al-Assad por un líder menos secular y más islámico.

Sus operaciones en Siria son más de la rama de la inteligencia y menos de la rama militar, y en estos años de guerra civil ha logrado abrir decenas de canales de comunicación y ha ido estableciendo cientos de aliados de distintos grupos en toda la región.

Es por esto que el presidente Rohaní, de Irán, ha logrado colarse en las negociaciones pacifistas entre Turquía y Rusia. Estas negociaciones que vienen llevándose a cabo desde 2018 buscan:

  • Terminar con el conflicto armado entre los países y sus grupos “proxy” en la región.
  • Permitir un suministro internacional de ayuda humanitaria en Siria.
  • Redactar una nueva Constitución que permita establecer definitivamente un Estado de Siria.
  • Llevar a cabo elecciones democráticas según reglamentación ONU en los próximos años.
Si estas pautas parecen sacadas de un manual estadounidense, es porque lo son. Tanto Rusia como Turquía quieren mantener a EE.UU. lejos de estas negociaciones y por lo tanto se llegará a un acuerdo que deje a todos contentos… con algo de suerte, a todos menos a Irán.

Por Nicolás Promanzio para La Derecha Diario.

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Medio Oriente

El Estado Islámico realizó dos ataques, casi en simultáneo, en Siria e Irak

Publicado

en

Combatientes de las filas del Estado Islámico llevaron a cabo dos ataques en la noche del jueves al viernes. Uno de ellos tuvo lugar en una cárcel al noreste de Siria, zona bajo el control de los kurdos, mientras que el otro se produjo en el distrito de al-Azim, en la provincia de Diyala, al este de Irak.

El primero de los ataques del Estado Islámico (EI) se llevó a cabo en la prisión de Ghwayran, administrada por los kurdos, ubicada en la ciudad de Hasaka, al noreste de Siria. La explosión de un coche bomba, que derribó la entrada a la cárcel que alberga gran cantidad de combatientes yihadistas -entre ellos, líderes del grupo que se atribuyó el atentado-, fue seguida de una segunda explosión en las cercanías del lugar. Luego de ambas, los militantes del EI atacaron a las fuerzas de seguridad kurdas que manejan las instalaciones.

“Varios prisioneros lograron escapar”, dijo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), cuya sede se encuentra en Inglaterra, aunque sin especificar el número exacto de reclusos que lograron fugarse, llevándose consigo las armas que encontraron. “Al menos 28 miembros de las fuerzas de seguridad kurdas, 5 civiles y 45 miembros del Estado Islámico han muerto”, dijo Rami Abdel Rahman, jefe del OSDH.

Desde la coalición internacional, encabezada por Estados Unidos, se dijo que la organización “sigue siendo una amenaza existencial en Siria y no se puede permitir que se regenere”.

Dareen Khalifa, analista del International Crisis Group, sostuvo que “las fugas y los disturbios en las prisiones han sido una parte central del resurgimiento del Estado Islámico en Irak y representan una seria amenaza en Siria hoy”. 

Las Fuerzas Democráticas Sirias, dominadas por los kurdos, continuaron realizando operaciones para mantener la seguridad en la ciudad de Hasaka y el perímetro de la prisión, apoyados por los aliados de la coalición y las demás fuerzas de seguridad kurdas.

Por su parte, el ataque en Irak tomó por sorpresa a los soldados del ejército iraquí en el distrito de al-Azim, provincia de Diyala, que sufrieron una emboscada mientras dormían, alrededor de las 3:00 am, hora local. Los yihadistas acabaron con la vida de 11 soldados, en lo que se trató de uno de los atentados más mortales en los últimos meses perpetrados por la entidad. 

En junio de 2014, la humanidad fue testigo de la autoproclamación del califato – un estado sunita gobernado única y exclusivamente por la Sharía- por parte del EI en los territorios que por entonces la organización controlaba en Irak y Siria, alcanzando así su objetivo de borrar las fronteras entre ambos países. 

Luego de intensos años de lucha, en diciembre de 2017, las autoridades iraquíes declararon finalmente la victoria sobre el EI. Lo mismo harían las Fuerzas Democráticas Sirias, lideradas por los kurdos sirios y respaldadas por la coalición estadounidense, en marzo de 2019, cuando derrotaron a la organización en su último bastión en Siria.

Sin embargo, lejos han estado ambos países de acabar con la amenaza que el EI sigue presentando hasta el día de la fecha, sobre todo en el desierto sirio de Deir ez-Zor en el límite con Irak. A pesar del asesinato de su líder, Abu Bakr alBaghdadi, en octubre de 2019, la organización nombró cómo nuevo líder a Abu Ibrahim al-Hashemi e intensificó sus ataques durante todo el 2020 y el 2021; y no solo en Siria e Irak, sino también en Yemen, Pakistán, Afganistán y Egipto, entre otros.

A la vista está que librarse del terror que infunden no será fácil.

Seguir Leyendo

Israel

Autoridades palestinas afirman que si Jesús viviese hoy sería palestino y terrorista islámico

Publicado

en

Altos funcionarios de la Autoridad Nacional Palestina afirman que si Jesús viviese hoy en día, no solo sería palestino, sino que además sería un terrorista islámico. El funcionario Rawhi Fattouh no descarta que si Jesús viviese en la actualidad se auto-inmolaría o sacrificaría por la causa palestina y sería martirizado.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha hecho en el pasado múltiples declaraciones alegando que Jesús, de estar vivo hoy, sería palestino. Sin embargo, ahora altos funcionarios dieron un paso más, y declararon que Jesús, figura central del cristianismo y profeta judío hebreo, sería terrorista islámico en la actualidad.

El funcionario Rawhi Fattouh, del partido gobernante de la ANP, el islámico Fatah, dijo que Jesús sería un “Fida’i palestino” (luchador palestino). Por su parte, el líder de Fatah, Tawfiq Tirawi, suscribió a las declaraciones de Fattouh y además dijo que, aparte de ser Fida’i, Jesús sería un “Shahid” (musulmán que se auto-inmola o sacrifica por una causa y se convierte en mártir).

Sin embargo, si profundizamos en la cuestión, Jesús no sería palestino bajo ningún termino, ya que partiendo de la base, era judío y de raíces hebreas. Incluso dejando esto de lado, teniendo en cuenta el contexto actual, terminaría por nacer en una zona israelí, cómo explica el especialista en historia de Israel y arqueología bíblica David Yabo.

A pesar de que se podría pensar que las influyentes figuras palestinas están buscando insultar la memoria de Jesús o desprestigiar su nombre, realmente es al contrario. En la creencia de los líderes palestinos, caracterizados por ser islámicos radicales, el ser un terrorista o un asesino por la causa musulmana es una buena y más que apropiada acción.

En Cisjordania, territorio en cuya base se asienta la ANP, los terroristas y sus familias son proveídos de miles de dólares al año por parte del gobierno central como recompensa por sus “buenas acciones”. Incluso accediendo al mejor trabajo posible en el sector privado palestino, si asesinas israelíes tu calidad de vida, tus ingresos y tu familia estarán mejor, pudiendo recibir hasta autos y casas de parte del poder Ejecutivo, además de un salario que oscila entre 600 y 3500 dólares, depende a cuantos israelíes heriste o mataste o que acción terrorista cometiste.

Para aportar cifras concretas, en el propio presupuesto de la ANP de 2018 se ve la asignación de 360 millones de dólares, el 7% de todo el presupuesto nacional palestino, a dos instituciones dedicadas a la ayuda financiera a terroristas palestinos presos en Israel y a sus familias.

Además, el 46% de las donaciones del extranjero que recibe la ANP (una buena parte de estas fueron dadas por Obama, cortadas por Trump y ahora re-insertadas por Biden), se asigna a la promoción del terrorismo mediante los incentivos a sus perpetradores.

Seguir Leyendo

Yemen

Joe Biden reconsidera la designación de los hutíes de Yemen como organización terrorista

Publicado

en

Luego del ataque sobre los Emiratos Árabes Unidos perpetrado por los hutíes yemeníes, el gobierno de Biden considera volver a incluir a dicho grupo en la lista de organizaciones terroristas, tras haberlos retirado a inicios de su mandato en una muy controversial decisión.

Este miércoles 19 de enero, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, anunció en una conferencia de prensa que está considerando volver a designar a los hutíes dentro de la lista de “organizaciones terroristas internacionales” luego del ataque con drones y misiles que los mismos llevaron a cabo en la capital de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dhabi.

El anuncio se produce luego de que el embajador emiratí en Estados Unidos, Yousef al-Otaiba, pidiera expresamente a la administración de Biden que llevara a cabo dicha designación en respuesta al ataque que acabó con la vida de tres personas -dos indios y un pakistaní- e hirió a otras seis.

No obstante, el mandatario norteamericano agregó que será difícil poner fin al conflicto en Yemen, que desde fines de 2014 enfrenta a los hutíes y a las fuerzas de la Coalición Árabe liderada por Arabia Saudita, quienes apoyan al gobierno central a cargo de Abd-Rabbu Mansour Hadi.

Por otro lado, como tercer bando y que recién en los últimos tiempos ha comenzado a tomar relevancia está el Movimiento de Yemen del Sur, quiénes proponen una independencia del sur yemení y están enfrentados a ambos bandos.

Tras el letal ataque a los EAU, la Coalición Árabe dio una respuesta inmediata que consistió en una
serie de ataques aéreos sobre la capital yemení, Saná
-en manos de los hutíes desde 2014-, asesinando a más de una docena de personas, incluyendo a uno de los líderes hutíes, Abdullah Qassem al-Junaid.

Imágenes del contra-ataque llevado a cabo por la Coalición Árabe en Saná.

En paralelo a la declaración del presidente norteamericano, Tim Lenderking, enviado especial de Estados Unidos en Yemen, partirá rumbo a la región del Golfo Pérsico con el objetivo de reducir la tensión militar.

Por otro lado, el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, tuvo una conversación con el príncipe heredero de Abu Dhabi, Mohamed bin Zayed Al-Nahyan, en la que expresaron la necesidad de responder al ataque de la milicia yemení respaldada por Irán y de fortalecer los sistemas de defensa del país árabe.

La decisión de Biden a principios de su mandato de dar marcha atrás en la designación del ex presidente Donald Trump a los hutíes como organización terrorista trajo mucha polémica incluso entre los propios demócratas, ya que se trata de un grupo con estrechos vínculos con la rama terrorista de Irán, Hezbolá, y que lleva a cabo usualmente ataques contra importantes aliados estadounidenses de la región como Arabia Saudita, y ahora, los EAU.

Cuando se llevó a cabo la decisión, el entonces Secretario de Estado de la Administración Trump, Mike Pompeo, dijo que el objetivo era que el grupo rindiera cuentas por sus actos terroristas, tanto dentro como fuera de Yemen, buscando así avanzar en la pacificación del país más pobre de la península arábiga.

Según Antony Blinken, nuevo Secretario de Estado, la medida de Trump bloqueaba las ayudas humanitarias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hacia el pueblo yemení. Sin embargo, este año de ayudas resultó en una enorme cantidad de estos recursos cayendo en manos de los terroristas en vez de a los civiles yemeníes.

Seguir Leyendo

Trending