Desde su llegada al país, se había declarado no culpable de los múltiples cargos relacionados con tráfico de drogas, lavado de dinero, conspiración criminal y distribución de fentanilo.
La decisión de cambiar su declaración marca un giro significativo en su defensa, y podría representar un duro golpe para la estructura del Cártel de Sinaloa, especialmente para el grupo conocido como “Los Chapitos”, que dirige junto con sus hermanos.
El documento también indica que el tiempo hasta el 9 de julio será excluido del cómputo del juicio conforme al Código de Estados Unidos, lo cual es común en estos procesos cuando se negocia un acuerdo de culpabilidad.
Implicaciones internacionales
El caso de Ovidio Guzmán es seguido de cerca tanto por el gobierno mexicano como por agencias internacionales. Su cooperación con EE. UU. podría revelar información crítica sobre la estructura, rutas y operaciones del narcotráfico en México y otros países, así como sobre posibles vínculos con funcionarios y redes de corrupción.