Ford confirmó este jueves que la profunda renovación de su planta de ensamblaje en Louisville, Kentucky, se mantiene dentro de los plazos previstos. La inversión de 2.000 millones de dólares, anunciada hace dos años, apunta a convertir la fábrica en un centro capaz de producir una nueva generación de vehículos eléctricos accesibles.
El primer modelo que saldrá de esa línea renovada será la Fathom, una camioneta mediana totalmente eléctrica con un precio proyectado por debajo de los 30.000 dólares. Se trata del primer vehículo construido sobre la nueva plataforma universal de la compañía.
Según la automotriz, los prototipos de la Fathom comenzarían a armarse en el primer trimestre de 2027. Las unidades destinadas a clientes llegarían más tarde ese mismo año. Ya se está probando el herramental de nivel de producción antes de iniciar esa fase.
El desafío para Ford es considerable. Sus intentos anteriores en el segmento eléctrico afectaron la rentabilidad, mientras competidores chinos y Tesla lograban volúmenes altos y márgenes positivos. Para acortar esa distancia, la empresa abandonó el sistema de línea de montaje móvil que Henry Ford había instaurado hace más de un siglo.
Un nuevo esquema de producción
En su lugar adoptó el “sistema de producción universal” desarrollado por un equipo interno liderado por Alan Clarke, ejecutivo que anteriormente trabajó en Tesla. Ese esquema se basa en un árbol de ensamblaje de tres ramas.
Ford utilizará grandes unicastings de aluminio de una sola pieza, una técnica que reduce drásticamente la cantidad de componentes y que Tesla popularizó. El frente y la parte trasera del vehículo se arman por separado en dos de las ramas. En la tercera se construye la batería estructural junto con asientos, consolas y alfombras.
Al final de la línea, las tres secciones se unen para formar el vehículo completo. La compañía estima que con este método podrá ensamblar la Fathom un 15% más rápido en términos netos que los modelos que se fabricaban antes en Louisville.
Como parte de la reconstrucción, Ford casi triplicó la densidad de cobertura Wi-Fi dentro de la planta, hasta llegar a 1.080 puntos de acceso. Esa infraestructura garantiza la conectividad de alto ancho de banda y baja latencia necesaria para los controles de calidad de software.
Capacitación y próximos pasos
Algunos empleados ya llevan meses formándose en el nuevo sistema en el centro de desarrollo de nuevos modelos que la empresa tiene en Allen Park, Michigan. La transición no solo implica cambios de maquinaria, sino también de procesos y de mentalidad operativa.
Con la Fathom, Ford busca demostrar que puede fabricar un vehículo eléctrico atractivo y asequible en Estados Unidos, sin depender de los esquemas tradicionales que dominaron la industria durante décadas.