Estos gestos permiten capturar distintos ángulos del rostro. Si más adelante el usuario tiene problemas para ingresar a su cuenta, puede grabar un nuevo video selfie y Google lo compara con el registrado al momento de la configuración.
Cómo evita Google los intentos de suplantación
El principal desafío que busca resolver Google es confirmar que del otro lado de la cámara haya una persona real, y no un bot o un video manipulado. La compañía explicó que aplica múltiples capas de seguridad para esto.













