SpaceX cerró la compra de Cursor, el agente de IA preferido por muchos programadores, por la friolera de 60.000 millones de dólares en acciones. La operación, que se venía cocinando hace dos meses, se concretó tras el exitoso debut bursátil de la empresa de Elon Musk.
Lo que parecía un acuerdo redondo se ve aún más prometedor ahora. Cursor, desarrollado por Anyspace, ya era uno de los herramientas más usadas en programación gracias a su capacidad para asistir en código de forma inteligente. Con esta integración, la startup deja de depender de infraestructura ajena.
El acceso directo a los clústeres de xAI, como Colossus y Colossus 2, cambia completamente el panorama. Antes tenía que alquilar capacidad de cómputo, algo que limitaba su crecimiento. Ahora puede escalar sin problemas y mejorar sus modelos nativos, como Composer 2.5.











