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Estados Unidos

El gremio ferroviario amenaza con una huelga general contra Biden y podría paralizar la economía del país

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Hasta el momento, los ferroviarios no llegan a un acuerdo con los empresarios pese a la mediación de Biden y amenazan con una huelga inédita para el próximo viernes.

La Unión de Trabajadores Ferroviarios de los Estados Unidos no llegó a un acuerdo salarial con las compañías de transporte y el gremio se prepara para una huelga ferroviaria que podría tener consecuencias catastróficas para la economía estadounidense.

El acuerdo fue rechazado por una rama del sindicato que agrupa a más de 5.000 trabajadores, entre ellos maquinistas, mecánicos y personal de mantenimiento, luego de más de 12 horas de negociación con los empresarios del transporte y el gobierno de Biden.

Pese a que una parte del gremio es leal al Partido Demócrata, y especialmente a Biden, quien en campaña había prometido un ambicioso plan de inversión para la infraestructura ferroviaria y que iba a ser un “amigo del sindicalismo”, los trabajadores vienen denunciando hace meses pésimas condiciones laborales y un aumento salarial que no llega hace 3 años.

En total, 3 de los 12 sindicatos ferroviarios más importantes del país, que representan a la mitad de los 115.000 trabajadores afectados por las negociaciones, están pidiendo mejores condiciones laborales y un aumento salarial, agarrándose de la brutal inflación que sufrieron en 2021 y la pronosticada para este año, mientras denuncian a Biden por faltar a su palabra.

Este miércoles, Amtrak, como se conoce al nombre comercial de la red estatal interurbana de trenes de pasajeros, informó que cancelaría todas las rutas de larga distancia a partir del jueves como anticipación a la huelga que se avecina. Se estima que entre 24 y 28 rutas se verán afectadas.

El pasado lunes, según fuentes demócratas, la Casa Blanca llamó desesperadamente a las partes para instarlas a que lleguen a un acuerdo por temor a las consecuencias que puede producir una huelga de transportistas a la ya endeble economía estadounidense guiada por un despistado Joe Biden.

Se estima que el costo de la huelga podría ascender a los 2 mil millones de dólares por día, empujando así a la economía nacional a un verdadero desastre, con faltante de productos esenciales y un aumento astronómico en el precio de los bienes.

Las charlas entre los sindicalistas y los empresarios están siendo mediadas sin éxito hasta el momento por el Secretario de Trabajo de Biden, Marty Walsh, un ex líder gremialista que también es acusado de traicionar a sus bases. Consultada por la prensa, la Casa Blanca no descarta que Biden tome acciones ejecutivas para remediar la situación.

Actualmente, las partes se encuentran en un período de negociación de 60 días dictado por el gobierno el pasado 16 de julio que se extiende hasta el viernes próximo. Si las partes no logran llegar a un acuerdo, los trabajadores irán a huelga, por eso el gobierno no descarta un aumento salarial por decreto para evitar esta medida de fuerza.

Dado que el sector ferroviario es fundamental para la economía, el Congreso y la administración federal tienen una autoridad especial para intervenir en sus conflictos laborales. En virtud de la Ley de Trabajo Ferroviario, el presidente puede nombrar una junta de emergencia que haga recomendaciones para resolver estos conflictos.

Irónicamente, la primera huelga ferroviaria en casi un siglo puede ocurrir durante el mandato de Biden, que durante toda su carrera se autodenominó como “el político más amigo de Amtrak y los sindicatos ferroviarios” y siempre recibió enormes donaciones del gremio.

A poco más de un mes de las elecciones, el gobierno demócrata se enfrenta a una inflación galopante, el precio de los combustibles por las nubes, las consecuencias de la guerra ruso-ucraniana y una huelga ferroviaria que amenaza con paralizar a todo el país.

Estados Unidos

California prohíbe ejercer a los médicos que cuestionen la dictadura sanitaria y se opongan a los pases de vacunas

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La ley define como “desinformación” a todo pensamiento contrario al oficial, castigando a los médicos que propaguen información diferente a la del Gobierno a sus pacientes.

Con la firma del gobernador demócrata Gavin Newsom el pasado viernes haciendo efectivo el proyecto de ley, California se convirtió en el primer estado que castigará a los profesionales médicos que se atrevan a cuestionar la dictadura sanitaria y brinden “desinformación y mentiras sobre el COVID-19” a sus pacientes.

La ley, denominada como AB2098 y propuesta por el legislador demócrata Evan Low, establece que cualquier médico que difunda con sus pacientes “información errónea o desinformación” sobre la naturaleza y los riesgos del COVID-19 y sobre la “seguridad y eficacia de las vacunas” incurrirá en una falta ética y será denunciado al colegio de profesionales para que le quiten su matrícula.

La legislación designa la difusión de información médica falsa o engañosa a los pacientes como una “conducta no profesional” sujeta a sanciones por parte de la Junta Médica de California, que abrirá rápidamente un sumario frente al profesional que incurrió en esa falta tras recibir la denuncia y evaluará su castigo.

La legislación define a la “desinformación” como las “falsedades difundidas deliberadamente con intención maliciosa o de engañar y que se contradicen con el consenso científico contemporáneo contrario al estándar de atención“, básicamente determinando lo que es científico y lo que no, única ley en el mundo que hace esta definición.

“Los médicos tienen el deber de proporcionar a sus pacientes información precisa y con base científica, incluyendo el uso de las vacunas aprobadas por el gobierno de los Estados Unidos”, reza otro extracto de la ley que impone a los doctores no hablar con sus pacientes sobre la inoculación.

Si bien la ley no decreta cuál debe ser la sanción y lo deja a discreción de la Junta Médica, la misma aconseja que el castigo adecuado para punir este comportamiento es la suspensión por tiempo indeterminado de la licencia del médico o directamente revocarla para que el profesional no pueda volver a ejercer la medicina en el estado.

Ante esta invasión a la privacidad de la labor de los profesionales de la medicina, un grupo local llamado Médicos por el Consentimiento Informado que nuclea a miles de profesionales en el estado se movilizó para oponerse a la legislación, argumentando que silenciaría la opinión personal del médico y destrozaría la confidencialidad con sus pacientes.

El grupo además presentó una demanda para solicitar una orden judicial que impida a la Junta Médica de California disciplinar a los médicos basándose en acusaciones de desinformación. En la demanda, se califica a la definición de desinformación por parte de la Legislatura como “fascista” e “irremediablemente vaga”.

En California, uno de los bastiones del Partido Demócrata, una tracalada de leyes destinadas a imponer una sola opinión sobre el coronavirus, y la pandemia fueron aprobadas pero aún no han sido firmadas por Newsom, temiendo una posible retalía legal por parte de grupos que aglutinan a padres, médicos y opositores a la vacunación forzada.

En agosto, el legislador ultraizquierdista Scott Wiener presentó un proyecto que permitía a los menores de 15 años dirigirse voluntariamente a un centro de vacunación e inocularse sin el consentimiento de sus padres, mientras que otra ley presentada por dos diputados demócratas obligaba a todos los trabajadores del sector privado a inocularse.


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Estados Unidos

Trump acelera la campaña en Michigan: Criticas a los republicanos pro-Biden, burlas a Kamala Harris y el deseo de volver a ser candidato

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Cada vez faltando menos para las elecciones de medio término, Trump animó a sus votantes en Michigan, donde coqueteó con volverse a presentar como candidato si los resultados en noviembre son históricos para el Partido Republicano.

A 38 días de las elecciones de medio término, el expresidente Donald Trump desembarcó en Michigan para reencontrarse nuevamente con sus seguidores en un masivo evento y visitar a sus candidatos en uno de los estados que serán claves para determinar si los republicanos recuperan el control del Senado y de las gobernaciones estatales.

Ante una multitud y durante las casi 2 horas de discurso, Trump arengó a su base de votantes para que se dirijan en masa a los comicios en noviembre, remarcando los cuatro mayores problemas que está sufriendo el país en este momento gracias a las políticas de Biden: la inflación, el precio de la nafta, el aumento del crimen y la poca seguridad en la frontera que está atrayendo a millones de inmigrantes.

El exmandatario se llevó la mayor ovación de la noche al hablar de Gretchen Whitmer, la actual gobernadora ultra-demócrata del estado que impuso una de las cuarentenas más estrictas en todo el país similar a la de California, a la que Trump calificó como una “abortista radical” y una de las gobernadoras “más radicales y siniestras”.

La rival de Whitmer es la trumpista Tudor Dixon, una empresaria local que fue invitada por Trump a subir al escenario en medio del discurso a dar algunas palabras.

“No vamos a dejar que nuestros hijos se radicalicen, no vamos a dejar que nuestros hijos se sexualicen, no vamos a dejar que se demonice a nuestras fuerzas de seguridad y no vamos a decir a nuestros negocios que no pueden expandirse”, expresó Dixon.

Otro de los momentos de gran ovación de la noche vino cuando Trump mencionó su victoria ante Hillary Clinton en la elección del 2016 y volvió a denunciar el fraude ocurrido en la del 2020: “Fue una elección arreglada y robada, ¿quién podría haber pensado nuestras elecciones serían tan tercermundistas? Francamente, no creo que volvamos a tener unas elecciones justas de nuevo”.

En otro pasaje de su discurso, para denunciar la persecución judicial demócrata que él y sus aliados están sufriendo por directiva de la Casa Blanca de Biden, Trump agradeció a Ginni Thomas, la esposa del juez de la Corte Suprema Clarence Thomas, que testificó voluntariamente ante el comité extrajudicial demócrata del 6 de enero esta semana y reafirmó su pensamiento de que la elección fue robada por el Partido Demócrata.

“Ella no se achicó ante la presión como tantos otros. Dijo lo que pensaba, dijo lo que creía. Demasiados republicanos son débiles y tienen miedo y así no podemos tener un país”, denunció Trump, arremetiendo contra el ala moderada de su partido que decidió hacerle el juego a los demócratas en la última elección.

El exmandatario aprovechó una parte de su discurso para burlarse de otro papelón que pasó en su visita a la Zona desmilitarizada de Corea la actual vicepresidenta Kamala Harris, donde, en uno de sus constantes furcios, calificó a la comunista Corea del Norte liderada por el dictador Kim Jong-un como una aliada de los Estados Unidos en lugar de la capitalista Corea del Sur, amiga de los Estados Unidos desde hace décadas.

“Creo que fue uno de los peores errores de todos. ¿Se imaginan? Están en la frontera, Corea del Norte está disparando misiles mientras ella habla y estás diciendo que Corea del Norte es nuestro aliado y nuestro amigo. Es una gran incompetencia”, reflexionó Trump durante una parte del discurso.

Para finalizar, el empresario republicano cerró su mitín coqueteando una vez más con presentarse como candidato en las presidenciales del 2024, algo que viene haciendo de forma continua en sus eventos y que cada vez es más solicitado por sus seguidores.

“Puede que tengamos que hacerlo de nuevo, volver a presentarnos y ganar. Creo que van a ser felices cuando lo confirme, pero primero tenemos que conseguir una victoria histórica para el Partido Republicano este noviembre”, concluyó el expresidente para cerrar una noche cargada de entusiasmo para sus votantes en Michigan. 

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Economía

La economía de Biden a la deriva: Los salarios cayeron un 4% desde que los demócratas volvieron al poder

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La actividad económica se encuentra en estancamiento mientras que la inflación es la más alta en cuatro décadas. Los salarios reales cayeron un 4% desde que Biden es presidente y el consumo por habitante no crece desde junio. 

Aunque la economía de Estados Unidos atraviesa formalmente una recesión tras caer por dos trimestres consecutivos, el Gobierno de Joe Biden niega la situación y asegura ser testigo del “crecimiento más rápido de la historia”. 

El indicador de la actividad económica mensual elaborado por la firma IHS Markit estima que el crecimiento fue completamente abortado desde octubre del año 2021. El ingreso real por habitante acumula una caída del 1% entre octubre del año pasado y agosto de 2022, lo cual es evidencia de una incipiente recesión

Al mismo tiempo, la inflación interanual registró un pico de hasta 9% en el mes de junio, y trepó del 1,36% al 8,25% desde que Biden se hizo cargo de la presidencia del país. La situación de estancamiento en un contexto de elevada inflación da comienzo a la primera estanflación formal registrada oficialmente desde 1982

PBI per cápita e inflación en Estados Unidos desde 2015.

El Gobierno niega la recesión y estipula que variables mensuales como la actividad industrial o el consumo privado real aún no registran ninguna contracción, aunque se encuentran estancados. 

La Reserva Federal de St. Louis estima que el gasto real per cápita de los consumidores dejó de crecer a partir de junio, y la actividad industrial se anotó una pequeña reversión a partir de julio. 

Esta situación se produjo incluso a costa de una fuerte erosión real de las remuneraciones en la economía. Los salarios perdieron sistemáticamente contra la inflación desde enero de 2021, y acumulan una fuerte caída del 4%

El ingreso disponible real en la economía, una vez sustraídos los impuestos y las transferencias del Gobierno, se derrumbó un 11,7% en lo que va de la administración Biden

Ingreso disponible y salario real en Estados Unidos, entre 2017 y 2022.

Con la disminución del poder adquisitivo de los ingresos privados, el constante endeudamiento se transformó en la única vía para sostener el consumo, así como la utilización de ahorros pasados obtenidos por los cheques familiares entregados entre 2020 y 2021. 

El endeudamiento se torna una opción cada vez más encarecida debido a la fuerte alza de la tasa de política monetaria de la Reserva Federal, que ya superó el 3% nominal anual en septiembre. 

Sin la posibilidad de sostener indefinidamente el endeudamiento privado, y ante la pérdida del poder adquisitivo de los salarios por la inflación, la dinámica expansiva sobre el consumo tiende a agotarse progresivamente

Algunos analistas de los mercados financieros, entre ellos Michael Burry, estiman que el endurecimiento de la política monetaria no podrá garantizar un “aterrizaje suave” sobre la actividad como pretende la FED de Jerome Powell. 

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