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Estados Unidos

El Partido Demócrata reafirma su giro a la extrema izquierda en nuevas elecciones primarias

Este martes se llevaron a cabo primarias en los Estados de New York, Kentucky y Virginia, con un claro ganador: el ala de extrema izquierda del partido, impulsada por Ocasio-Cortez y Bernie Sanders. En el Partido Republicano, se consolidan figuras jóvenes y pro-Trump.

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El pasado martes 23 de junio se realizaron las importantes elecciones primarias en numerosos distritos del Estado de New York, como así también en Virginia y Kentucky. Otras elecciones se llevaron acabo el mismo día en Mississippi, North Carolina y South Carolina.

En New York, la atención estaba enfocada en la primaria del distrito electoral número 14, la cual involucraba a la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, joven reconocida por su oposición a Trump y su discurso de extrema izquierda. Su principal rival era Michelle Caruso-Cabrera, una periodista y presentadora de televisión, habitué dentro del mundo de los medios, apoyada por los sectores moderados del Partido Demócrata.

Si bien Caruso-Cabrera logró recaudar una buena cantidad de dinero para su campaña, no fue suficiente para destronar a la maquinaria construida alrededor de AOC, que recibió millonarias donaciones para su campaña y obtuvo una incesante cobertura de los principales medios de comunicación. Ocasio-Cortez terminó triunfando en su distrito de manera muy cómoda, con más de 27.000 votos a su favor y una diferencia superior al 50% frente a Caruso-Cabrera.

El distrito que representa AOC, NY-14, es reconocido por su alto porcentaje de población latina, y es uno de los distritos más pobres que integran la Ciudad de New York. Alrededor del 40% de las personas que viven en ese distrito, que nuclea la zona Este del Bronx, se encuentran sumidas en la pobreza.

Tras su victoria, Ocasio-Cortez, fiel a su discurso, agradeció a sus militantes e intentó hacer pasar su campaña como “modesta”, que derrotó al dinero de “CEOs de Wall Street”, cuando los datos informados por su propia campaña indican todo lo contrario: AOC recaudó mas de 10,5 millones de dólares, que fueron destinados a anuncios en televisión y redes sociales.

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Además de la aplastante victoria de AOC, el establishment del Partido Demócrata se llevó una de las peores noches en su haber en materia electoral.

En las primarias del 16avo distrito de NY, Jamaal Bowman dió la sorpresa al imponerse con el 62% de los votos a quien fuera congresista desde 1989, Elliot Engel, que obtuvo un escaso 35%.

Engel era un candidato fuertemente respaldado por el establishment del Partido Demócrata, contando con el apoyo de la líder de la bancada demócrata en el Congreso, Nancy Pelosi, y el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer. Desde enero de 2019, Engel lideraba el poderoso Comité de Asuntos Exteriores de la cámara baja, y se destacaba por ser uno de los pocos demócratas que sostuvo siempre un sólido apoyo al Estado de Israel. Adicionalmente, Engel había sido el único candidato que había recibido el apoyo público de la ex-senadora por New York y ex-candidata presidencial, Hillary Clinton.

Por su parte, Bowman, docente afroamericano de 32 años, contaba con el apoyo de los ex-candidatos presidenciales izquierdistas Elizabeth Warren y Bernie Sanders, así como también de la congresista Ocasio-Cortez. Bowman posee un discurso socialista, aboga por un sistema de salud completamente público y por el desfinanciamiento de las fuerzas militares de EEUU. 

En las primarias del distrito nº 17 de New York, otro golpe al establishment fue asentado por el candidato Mondaire Jones, que se impuso con un 45% a relevantes figuras políticas demócratas, incluyendo a David Carlucci, un senador estatal, y a Evelyn Farkas, alta funcionaria del Pentágono en la administración Obama, que había recibido el apoyo público de figuras de alto peso como John Kerry, candidato presidencial demócrata en 2004, y John Podesta, el jefe de gabinete y posterior jefe de campaña de Hillary Clinton. 

Jones, de 33 años, es un joven activista de izquierda, también apoyado por Bernie Sanders, y uno de los mayores entusiastas del proyecto ambientalista “Green New Deal” propuesto por Ocasio-Cortez. Su discurso es similar al de Bowman, con una diferencia que apela al núcleo identitario de la extrema izquierda demócrata: de ser elegido, Jones sería el primer afroamericano abiertamente homosexual en ingresar al Congreso.

El mismo “título” se lo asigna quien se impuso en la primaria del distrito 15 de NY, el miembro del Concejo de la Ciudad, Ritchie Torres, quien impuso con el 30,5% sobre el vicepresidente del Comité Nacional Demócrata, Michael Blake, apoyado por buena parte del establishment partidario, quien obtuvo un 19,4%. Tercero resultó el Reverendo Rubén Díaz Sr., demócrata pro-vida y anti-matrimonio gay, con casi un 15%. Y detrás de Díaz vino Samelys Lopez, activista de extrema izquierda apoyada por Sanders y AOC, con un 13%.

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Por su parte, y si bien todavía no se han contabilizado de manera total los votos, otra de las sorpresas pueden venir de parte del candidato Suraj Patel, quien se enfrenta a otra miembro del Congreso de larga data, Carolyn Maloney, por la nominación en el 12avo distrito de New York. 

Patej es un izquierdista de 36 años, hijo de inmigrantes paquistaníes, abogado y profesor en la Universidad de New York. Maloney, de 74 años, por su parte, representa a su distrito en el Congreso desde 1993 y es considerada una aliada de Nancy Pelosi, presidiendo el poderoso Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.

Según las últimas actualizaciones, Patej y Maloney están codo a codo en la elección, disputándose la elección con una diferencia de menos de solo 1,6% a favor de Maloney, un total de 648 votos, cuando aún faltan miles de votos postales por contabilizar. Si esta diferencia se revirtiera, una derrota de Maloney significaría un golpe igual de fuerte para Pelosi y compañía que el de Engel.

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En el distrito 27 de New York, se llevó a cabo la elección especial general para reemplazar al republicano Chris Collins, quien renunció el año pasado en medio de un escándalo sobre información privilegiada sobre el mercado de acciones. Con el 29% escrutado, y a la espera de los votos postales, se impone el senador estatal republicano, Chris Jacobs, con un 69%, sobre el abogado demócrata Nathan McMurray, con 29%.

En 2018, Collins, quien representaba al distrito desde 2013 y ya se encontraba en investigación por la causa que terminó causando su renuncia, había ganado su re-elección con tan solo un 49% contra el mismo McMurray, quien había obtenido el 45%. El resultado de Jacobs, de sostenerse, devolvería la previsibilidad al distrito NY-27 para los republicanos, en un año donde recuperar la mayoría en la Cámara de los Representantes es una prioridad del partido.

En el distrito número 5 del Estado Virginia, el Dr. Cameron Webb se impuso con un 67% en la primaria demócrata, frente a la ex-Marine Claire Russo, quien obtuvo 18% de los votos, y el también ex-Marine y emprendedor Roger Dean Huffstetler, quien recibió el 10%. Webb había recibido el apoyo de la congresista Ayanna Pressley, muy cercana a AOC, y de la senadora por California, Kamala Harris, quien hoy suena como candidata para secundar a Joe Biden en la fórmula presidencial. Por su parte, Russo había sido apoyada por la senadora por New York, Kirsten Gillibrand.

Webb se enfrentará al ex-director de atletismo en la universidad cristiana evangélica Liberty University, Bob Good, quien derrotó al actual congresista Denver Riggleman en su primaria. Esta primaria es considerada “segura” para los republicanos.

También en Virginia, se llevó a cabo la primaria por la candidatura del Partido Republicano para el Senado. Allí, el veterano del ejército y profesor universitario de 45 años, Daniel Gade, derrotó con el 67% de los votos a la docente Alissa Baldwin, y el agente de inteligencia y también veterano, Thomas Speciale, quienes obtuvieron el 18% y el 15% respectivamente. Gade se enfrentará en noviembre al actual senador demócrata Mark Warner, en un Estado difícil para los republicanos.

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Otra de las importantes elecciones que se llevaron a cabo para los Dems el pasado martes fueron las primarias para determinar quien será candidato a Senador por parte del Estado de Kentucky, que protagonizan la ex-plloto de fuerza aérea Amy McGrath y Charles Booker, un joven afroamericano apoyado por Bernie Sanders que ganó popularidad durante las protestas de las últimas semanas. La banca es de suma importancia, ya que desde hace 36 años es ocupada por Mitch McConnell, jefe de los republicanos en el Senado y por tanto Líder de la Mayoría, y uno de los hombres más cercanos políticamente al presidente Donald Trump.

Si bien no conoceremos los resultados oficiales hasta el 30 de junio debido a la nueva modalidad de voto por correo, los datos ya cargados muestran una pequeña diferencia de 6.3% (poco más de 4000 votos) a favor de McGrath, la candidata de Joe Biden, quien recibió un fuerte apoyo monetario de parte de su partido. La elección está más reñida de lo que se creía, y llegado el caso de una posible victoria de Booker, sería una tragedia para un establishment liderado por Biden y Pelosi, cada vez más debilitado entre sus propias filas.

Por el lado del Partido Republicano, otra sorpresa fue la victoria de Madison Cawthorn por el distrito Nº 11 del Estado de North Carolina.

Activista motivacional y empresario conservador, Cawthorn cumplirá el 1 de agosto la edad mínima legal para ser congresista, es decir, 25 años. El joven consiguió la nominación de su partido al imponerse a la ejecutiva de bienes raíces Lynda Bennet. La importancia de esta elección radicaba en que Mark Meadows, el actual jefe de gabinete del presidente Donald Trump, había dejado su asiento representando a este distrito para ocupar dicho cargo.

Los medios opositores a Trump difundieron la victoria de Cawthorn como una “derrota para Trump y Meadows”, y si bien ambos apoyaron públicamente a Bennet, la conclusión no podría estar más alejada de la realidad. Cawthorn se define como un acérrimo defensor de Trump, y enfocó su campaña en todos los mismos pilares que el presidente: la defensa de la vida, la familia y los derechos otorgados por la segunda enmienda de la constitución a poseer armas de fuego.

Cawthorn se define a sí mismo y a su padre fanático del presentador radial Rush Limbaugh, a quien llamó un “héroe conservador” en Twitter el día que Limbaugh anunció su diagnóstico avanzado de cáncer pulmonar. El día siguiente, el presidente Trump le otorgó sorpresivamente a Limbaugh la Medalla Presidencial de la Libertad, emocionándolo hasta las lágrimas. Limbaugh fue durante décadas un pionero del discurso populista de derecha que llevó a Trump a la presidencia en 2016.

El distrito 11 del North Carolina es abiertamente republicano, por lo cual es altamente probable que el recién nominado Cawthorn se convierta el 3 de enero de 2021, con tan solo 25 años, 5 meses y 2 días, el miembro más joven de la historia del Congreso, superando a la ya mencionada Alexandria Ocasio-Cortez, quien asumió su banca a los 29 años. Sin lugar a dudas, será un soplo de aire fresco para el Partido Republicano.

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Estados Unidos

Juez federal que aprobó la orden de allanamiento de Biden contra Trump fue abogado de Jeffrey Epstein

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Este lunes por la noche el FBI ejecutó una orden de allanamiento pedida por el Secretario de Justicia de Biden, Merrick Garland, que fue firmada por un juez amigo.

El juez federal que firmó la orden de allanamiento pedida por Biden para redar Mar-A-Lago, propiedad del ex presidente Donald Trump, fue abogado del delincuente sexual infantil internacional Jeffrey Epstein.

Se trata del juez Bruce Reinhart, quien renunció a su trabajo como fiscal federal en 2008 y se fue a trabajar para EpsteinReinhart pasó diez años como el principal abogado de Epstein, mientras lideraba la red de pedofilia más grande del mundo. En 2018, vuelve a la actividad pública y asume como magistrado federal en 2018, según señala su biografía oficial del gobierno.

Durante su década de trabajo para Epstein, Reinhart participó de múltiples controversias. Fue nombrado en una demanda de la Ley de Derechos de las Víctimas del Crimen en 2011 como cómplice de Epstein. Además, fue acusado de violar la política del Departamento de Justicia y potencialmente filtrar información confidencial sobre el caso de Epstein para ganarse el trabajo.

En 2011, se lo denunció a Reinhart en su labor como abogado de Epstein por incompatibilidad, ya que en su paso como asistente del fiscal federal habría obenido información privilegiada para salvar al pedofilo multimillonario. “Mientras Bruce E. Reinhart era asistente del fiscal federal, se enteró de información confidencial y no pública sobre el caso de Epstein, y pocos días después se unió a la nómina de abogados de Epstein“, alegaron los demandantes en el caso Jane Does #1 y #2 v. Estados Unidos .

Según los informes, Reinhart dejó de trabajar para la oficina del fiscal de los Estados Unidos el día de Año Nuevo de 2008 y comenzó a trabajar para Epstein el 2 de enero de 2008informó el New York Post

Debió jurar bajo pena de perjurio que no tenía nada que ver con la investigación federal de Epstein y que no tenía información confidencial sobre su caso, pero sus supervisores presentaron un documento judicial contradiciendo el reclamo, y Epstein debió apartarlo del caso, aunque lo retuvo en su nómina y lo ayudó con otras causas judiciales.

En sus 10 años, Reinhart representó en varios casos a los pilotos del avión privado de Epstein, que utilizaba para transportar a sus clientes a su isla privada en el caribe donde sucedían los encuentros sexuales con menores.

También brindó asistencia legal al programador de Epstein, que lo acompañaba a todos lados y a una mujer llamada Nadia Marcinkova, a quien el propio Epstein describió como su “esclava sexual yugoslava” en grabaciones que fueron entregadas a la justicia durante su juicio.

Las acusaciones contra Epstein surgieron públicamente por primera vez en 2005. Se declaró culpable de cargos sexuales en Florida y cumplió solamente 13 meses en la cárcel, luego de que sus abogados negociaran un acuerdo con el fiscal. Se cree que este resultado tan positivo fue gracias a la información que trajo Reinhart al equipo legal.

En los años siguientes, su red de pedofilia continuó y muchas mujeres demandaron a Epstein por los abusos. Una mujer, de las más famosas denunciantes, de nombre Virginia Giuffre, afirmó que Epstein y Ghislaine Maxwell, su mujer, la habían prostituido contra su voluntad para que tuviera citas sexuales con hombres poderosos, incluido el príncipe Andrew del Reino Unido, con quien tiene una demanda abierta.

Los fiscales federales en Nueva York revivieron el caso contra Epstein por orden de la Casa Blanca de Trump, después de que las historias del Miami Herald en 2018 atrajeran nueva atención a sus crímenes. Fue arrestado en 2019, pero apareció suicidado un mes después.

Once meses después de su muerte, Maxwell fue arrestada en una finca de New Hampshire, y fue llevada a juicio, donde se la declaró culpable y fue condenada a 20 años de prisión, aunque nunca se le pidió la lista de clientes de la red de pedofilia.

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Enloqueció Biden: Envió al FBI a allanar a Trump en Mar-A-Lago, rompió sus cajas fuertes y se llevó sus computadoras

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Como Maduro en Venezuela, Ortega en Nicaragua o Evo Morales en Bolivia, el gobierno federal utiliza como un arma política a las agencias de seguridad para apretar opositores.

El FBI allanó Mar-a-Lago, el masivo complejo de hoteles del expresidente Donald Trump en Palm Beach, Florida, que también funciona como base de operaciones del equipo político del líder republicano.

En una larga declaración, Trump anunció que su residencia estaba “sitiada, siendo allanada y ocupada por un gran grupo de agentes del FBI”. Según el ex mandatario, la redada fue “sin previo aviso”, le forzaron la caja fuerte y se llevaron todas sus pertenencias, incluidas computadoras.

Según fuentes republicanas, el ataque del FBI de Biden a la propiedad del ex presidente tiene que ver con la investigación del Comité del 6 de Enero, una comisión legislativa, sin poder judicial, que se arrogó las facultades de investigar a Trump por su participación en la organización de la marcha en Washington DC que concluyó con el ingreso al Capitolio durante la Sesión Conjunta del Congreso.

Según la orden judicial, que todavía no fue publicada pero se la habrían mostrado al abogado del ex presidente luego de ingresar por la fuerza a su propiedad, el Comité cree que Trump puede destruir evidencia y por lo tanto le pidieron a un juez que habilitara el allanamiento.

Es importante aclarar que esto no tiene asidero legal, y que cualquier juez que no esté alineado con la persecución política del Partido Demócrata hubiera descartado el pedido inmediatamente. Trump no está siendo investigado por ninguna causa en la Justicia, por lo que una redada para que no destruya evidencia no tiene sentido legal: la evidencia solo es considerada como tal en el contexto de un juicio en un tribunal.

Según informa NBC, Trump no se encontraba en Mar-A-Lago en el momento del ataque, si no que está pasando el verano estadounidense en su su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey, desde donde mantiene reuniones de alto perfil con sus candidatos para las elecciones de noviembre.

El Departamento de Justicia, conducido por el operador judicial demócrata Merrick Garland, informó que la orden judicial fue procurada por la Casa Blanca, en el contexto de una investigación paralela que encabeza el Fiscal General, que se mantuvo oculta hasta hoy sobre las acciones del ex presidente en su última semana en el poder.

Así, Joe Biden, como Nicolás Maduro de Venezuela, Daniel Ortega de Nicaragua, Raúl Castro de Cuba, o Evo Morales en Bolivia, utilizó a la agencia federal de seguridad para atacar a su principal opositor político y está preparando todo para enjuiciarlo y evitar que se presente en 2024.

En un comunicado que subió a su red social Truth, Trump contó lo sucedido:

“Estos son tiempos oscuros para nuestra nación, ya que mi hermosa casa, Mar-A-Lago en Palm Beach, Florida, se encuentra actualmente sitiada, allanada y ocupada por un gran grupo de agentes del FBI. Nunca antes le había pasado algo así a un presidente de los Estados Unidos. Después de trabajar y cooperar con las agencias gubernamentales pertinentes, esta redada no anunciada en mi casa no fue necesaria ni apropiada. Es la mala conducta de los fiscales, el armamento del sistema de justicia y un ataque de los demócratas radicales de izquierda que desesperadamente no quieren que me postule para presidente en 2024, especialmente según las encuestas recientes, y que también harán cualquier cosa para detener a los republicanos y conservadores. en las próximas Elecciones de Medio Término. Tal asalto solo podría tener lugar en países del Tercer Mundo quebrantados. Tristemente, Estados Unidos se ha convertido ahora en uno de esos países, corrupto a un nivel nunca antes visto. ¡Incluso entraron en mi caja fuerte! ¿Cuál es la diferencia entre esto y Watergate, donde los operativos republicanos irrumpieron en el Comité Nacional Demócrata? Aquí, a la inversa, los demócratas irrumpieron en la casa del 45º presidente de los Estados Unidos.

La persecución política del presidente Donald J. Trump ha estado ocurriendo durante años, con la ahora completamente desacreditada Rusia, Rusia, la estafa de Rusia, el engaño de juicio político #1, el engaño de juicio político #2 y mucho más, simplemente nunca termina. ¡Es un objetivo político al más alto nivel!

A Hillary Clinton se le permitió borrar y lavar con ácido 33.000 correos electrónicos DESPUÉS de que fueran citados por el Congreso. No ha pasado absolutamente nada que la haga responsable. Incluso se llevó muebles antiguos y otros artículos de la Casa Blanca.

Me enfrenté a la corrupción burocrática de Estados Unidos, restauré el poder a la gente y realmente entregué por nuestro país, como nunca antes lo habíamos visto. El establecimiento lo odiaba. Ahora, mientras ven a mis candidatos respaldados obtener grandes victorias y ven mi dominio en todas las encuestas, están tratando de detenerme a mí y al Partido Republicano una vez más. La anarquía, la persecución política y la caza de brujas deben ser expuestas y detenidas.

¡Seguiré luchando por el Gran Pueblo Americano!”

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Estados Unidos

Persecución Política Demócrata: Condenan a Alex Jones por difamación sin dejarle presentar evidencia ni testigos

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El conductor de InfoWars había afirmado que el tiroteo escolar de Sany Hook fue falsificado por Obama con actores. Los padres lo denunciaron por difamación en un juicio con una condena sin precedentes.

El popular conductor y dueño de InfoWars, Alex Jones, fue condenado por difamación a los padres de una de las víctimas de la masacre de la Escuela Primaria Sandy Hook en 2012.

Un jurado de Texas sentenció al comentarista a pagar más de US$ 45 millones en daño punitivos y US$ 4 millones en daños compensatorios, aunque solo terminará pagando US$ 13 millones, ya que Texas tiene un tope legal de US$ 9 millones para punitorios.

La causa investigaba los dichos de Alex Jones pronunciados al aire pocos días después del atentado, cuando dijo que para él la masacre había sido un engaño orquestado por el gobierno de Obama para justificar leyes de control de armas.

En un segmento de su programa, Alex Jones analizó la extraña actitud de Robbie Parker, uno de los padres de una niña de 6 años asesinada en el brutal ataque, que se reía mientras hablaba de la muerte de su hija.

A su vez, Jones se refirió de Neil Helsin, padre del asesinado Jesse Lewis, también de 6 años, quien también estaba presente en la conferencia de prensa, y los tildó a todos de ser “actores de crisis contratados para hacerse pasar por padres de niños asesinados”.

Es justamente Helsin quien lo denunció por difamación en esta oportunidad, asegurando que sus dichos “le generaron un infierno” en su vida privada, con amigos y familiares acusándolo de trabajar para el gobierno, aunque no presentó evidencia de esto en la corte.

A pesar de que Alex Jones admitió haberse equivocado, y en repetidas ocasiones pidió perdón al aire por sus dichos y retractó sus palabras, los padres de Jesse Lewis decidieron demandarlo por 150 millones de dólares.

Generalmente el dinero en un caso de difamación se paga en reparación por daños ocasionados, por ejemplo si la víctima fue despedido de su trabajo por el relato creado alrededor de su figura en la difamación, pero nada de esto ocurrió con la familia Helsin.

Han habido otro tipo de casos de este estilo en el pasado, y la gran mayoría de veces se resolvió en mediación, donde una de las partes promete retractar sus palabras y pagar el costo del juicio. Pero los padres estaban empecinados en “destruir a Alex Jones”.

Y así lo dijo su abogado Wesley Ball, un desagradable operador político que trabaja como comentarista en CNN, MSNBC, Bloomberg, CBS, ABC y otros canales del establishment. “Le pido que con su veredicto, no solo hagan que Alex Jones tenga que pagar por los daños ocasiones, les pido que destruyan la plataforma por la cual Alex Jones habla. Les pido que se aseguren de que no pueda reconstruir su plataforma. Eso es lo que importa”, dijo el abogado Ball al jurado.

El jurado hizo caso, y dio US$ 45 millones en daños punitivos, un valor que nunca antes se había dictaminado para una difamación de este estilo. El propio Alex Jones había testificado que cualquier sentencia que superara los US$2 millones “hundiría” a la empresa matriz de Infowars, Free Speech Systems

La compañía se declaró en bancarrota al comienzo del juicio de dos semanas, una estrategia legal que muchos creen que fue para que el resultado de esta demanda no impacte en los balances de su compañía.

Un economista contratado por Wesley Ball estimó que InfoWars tiene un valor de US$270 millones, y que Alex Jones retiró $62 millones para sí mismo el año pasado en concepto de ganancias, aunque Jones aseguró que esa plata fue reinvertida en la empresa.

A pesar del impactante resultado económico del juicio, lo que más preocupaciones levantó en la sociedad norteamericana es cómo se llevó a cabo el proceso judicial. La jueza designada para la causa fue Maya Guerra Gamble, una activista de extrema izquierda y abiertamente defensora del Partido Demócrata.

La jueza Guerra Gamble rechazó todos y cada uno de los testigos que quiso llamar Alex Jones para probar su inocencia e incluso no le permitió registrar evidencia al juicio. El propio conductor quiso tomar el estrado y la jueza lo denegó, solo para después permitirlo cuando el abogado de los padres lo llamó a testificar.

En otra situación similar, Alex Jones intentó presentar sus mensajes de texto del 2012 con los demás trabajadores de su medio, donde les decía que no creía que los padres fueran actores. La jueza lo denegó.

Sin embargo, luego por alguna razón estos mensajes terminaron en las manos del abogado Wesley Ball, según él por un error del abogado de la defensa que se lo envió por mail cuando se lo quería enviar a la jueza, pero según Alex Jones, su teléfono fue hackeado.

En esa oportunidad, la jueza admitió que sean ingresados como evidencia, no para la defensa si no para la acusación, ya que en uno de todos los mensajes que Jones quería presentar, le comentaba a su productor que conservara el segmento del programa donde hablaba de los padres para subir a la página web, avalando supuestamente sus dichos.

La jueza dirigió constantemente el caso en contra de Alex Jones y despertó la polémica. Rápidamente aparecieron imágenes suyas de Facebook donde llamaba a “votar por todos los demócratas“, y tapizaba su foto de perfil con la bandera LGBT, con el certificado de que se había vacunado (y el eslógan de la campaña de vacunación de Biden “podemos hacerlo”) e incluso una foto con pelo teñido de azul llamado a todos a que “se queden en casa” durante el 2020.

El equipo de abogados de Jones intentó presentar esto como evidencia de que el juicio no fue objetivo y pidió anular el juicio, pero el petitorio fue rechazado tan solo un día después de su presentación, cuando estos pedidos, conocidos como “mistrail” pueden tardar varias semanas.

A Alex Jones solo le queda la posibilidad de apelar la decisión, lo cual elevaría la decisión judicial a una corte superior. Los actuales jueces de la Corte Suprema de Texas son todos republicanos, por lo que podría insistir con las apelaciones hasta llegar a su despacho.

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