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Estados Unidos

Fue jurado como “la primera mujer almirante de 4 estrellas” un transexual sin carrera militar funcionario de Biden

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Se trata del Subsecretario de Salud de la Casa Blanca, Rachel Levine, quien “transicionó” en 2011 y fue ingresado en 2021 como Almirante mujer de 4 estrellas, uno de los rangos más importantes de las Fuerzas, a pesar de no tener carrera militar.

Rachel Levine, actual subsecretario de Salud del gobierno de Joe Biden, ingresó en el Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública del Ejército de los Estados Unidos (PHSCC, por sus siglas en ingles) a sus 63 años, sin haber hecho el servicio militar ni haber hecho carrera en la institución.

“Fue un honor presenciar el histórico nombramiento de la almirante Levine como la primera mujer oficial de cuatro estrellas en servir en el Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública de los EE.UU. Y la primera oficial de cuatro estrellas abiertamente transgénero en servir en cualquiera de los servicios uniformados”, tuiteó el Cirujano General del gobierno.

“Rachel hizo historia cuando se convirtió en la funcionaria abiertamente transgénero de más alto rango de la nación, además de haberse convertido en la primera oficial de cuatro estrellas mujer“, dijo la Casa Blanca en un comunicado oficial.

La decisión fue aclamada por grupos de defensa de la sexualidad como la organización de derechos de los homosexuales GLAAD, pero fue altamente criticada por la sociedad, que acudió a las redes sociales para repudiar el hecho de que una persona que nació biológicamente como un hombre y “transicionó” a mujer recién a sus 53 años le quite la oportunidad a una mujer de ser la primera en llegar al prestigiosa rango.

El Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública del Ejército de los Estados Unidos, es una fuerza de aproximadamente 6.000 miembros que responde a las crisis de salud en nombre del gobierno federal y del Ejército, como conflictos alimentarios, epidemias y atender las consecuencias de los huracanes.

Si bien sus miembros son oficialmente considerados soldados, son catalogados como “no combatientes” y rara vez participaron de un conflicto bélico.

Sin embargo, según la reglamentación oficial, sus miembros deben ser como mínimo graduados del servicio militar, pero esto no aplica para los funcionarios que estén el el cargo de Secretario de Salud, Subsecretario de Salud o Cirujano General de la Casa Blanca, quienes pueden ser inducidos al Cuerpo en cualquier momento por decisión del Presidente.

Aprovechándose de esta regla, Biden indujo a Levine como Almirante, y le dio de entrada el máximo rango posible, el de 4 estrellas. En la justificación, el máximo mandatario nombró la pandemia, y aseguró que Levine fue “instrumental” en la administración de las vacunas contra el coronavirus.

El gobierno demócrata promocionó la elevación de Levine a almirante como un hito histórico en el país, se auto elogió felicitando al presidente Biden por su “compromiso” con la diversidad, y señalaron que la ceremonia tuvo lugar durante el mes de la historia LGBTQ.

La pandilla de Biden juega a la política de cupos de género con el servicio de salud pública”, escribió en Facebook Tom Fitton, presidente del grupo legal conservador Judicial Watch.

Estados Unidos

Camioneros advierten un colapso de la cadena de suministros si Biden prohíbe que trabajen los no vacunados

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Biden causará un desastre “catastrófico” en la cadena de suministros si aplica su mandato de vacunación, ya que millones de camioneros ya dijeron que renunciarán, dijo el presidente de la asociación nacional de camioneros.

El presidente Joe Biden decretó un mandato de vacunación para todas las empresas de más de 100 empleados a nivel federal, que entró en efecto este mes de noviembre.

Si bien la gran mayoría de las empresas de transporte de carga tienen más de 100 empleados, la Asociación Estadounidense de Camiones (ATA) pidió que el mandato no aplique a los camioneros, ya que su trabajo lo hacen en soledad y no ponen en riesgo a nadie más.

Su presentación judicial por ahora viene siendo efectiva, y el mandato no está siendo aplicado para los camioneros. Un 37% de los trabajadores de este rubro no se ha vacunado y dijeron en un reciente censo que no tenían intenciones de hacerlo en el corto o mediano plazo.

Sin embargo, esta semana la Casa Blanca anticipó que el gobierno federal empezará a hacer cumplir el mandato después de Año Nuevo, y que no aceptarían más las quejas del sindicato de camioneros.

Chris Spear, presidente de la ATA, fue citado a declarar su opinión en la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados a mediados de noviembre, donde le advirtió a los legisladores que un mandato federal de vacunación para camioneros conduciría casi con certeza al colapso total de la cadena de suministros en Estados Unidos.

“En una encuesta reciente a nuestras flotas, el resultado fue que el 37% de nuestros conductores no solo dijeron que no, sino que están dispuestos a perder su trabajo para no hacerlo“, dijo Spear.

Continuó explicando cómo la pérdida de puestos de trabajo a esta escala paralizaría absolutamente la economía. “Digamos que solo el 3,7%, no el 37%, se marcharía en lugar de vacunarse. Eso ya sería catastrófico. Ya nos faltan 80.000 camioneros, eso lo inflaría a un cuarto de millón“, sentenció.

La ATA cuenta con aproximadamente 37.000 miembros. Si los resultados de su encuesta se mantuvieran en toda la industria, un mandato de vacuna podría resultar en que cientos de miles de camioneros dejen sus trabajos.

Hemos tratado de dejar muy claro con la administración que si haces esto, entiendo la lógica detrás de esto, pero si haces esto, estas son las consecuencias“, dijo Spear con respecto al mandato de vacuna de Biden.

“Entonces, si está tratando de resolver el problema de la cadena de suministro, en realidad lo está agravando y realmente perjudicando el problema que está tratando de solucionar en el lado de la vacuna“.

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Estados Unidos

Los demócratas de Nueva York expanden el mandato de vacunación a todo el sector privado

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Más de 300.000 empleados del sector privado de la ciudad de Nueva York corren el riesgo de perder su empleo si no se vacunan con dos dosis antes del 27 de diciembre.

El gobierno demócrata de la ciudad de Nueva York, comandado por el marxista Bill De Blasio, expandió por decreto el la vacunación obligatoria a todos los trabajadores del sector privado a partir del 27 de diciembre.

Hasta el momento, el mandato de vacunación solo aplicaba a empresas de más de 100 empleados, pero a partir del 27 abarcará a todas las empresas del territorio metropolitano neoyorquino. Unas 184.000 empresas deberán presentar los certificados de vacunación completa de sus empleados, o enfrentar severas multas.

Hoy en día, un ciudadano neoyorquino para ser reconocido como “vacunado” ante los ojos del Estado debe tener por lo menos una dosis. Pero a partir de la vigencia de este decreto se necesitará dos dosis para clasificar como “vacunado”. Además, De Blasio anticipó que después del primer trimestre de 2022, serán necesarias tres dosis.

Tenemos a Omicron como un factor nuevo. Tenemos el clima más frío que realmente creará desafíos adicionales con la variante Delta, tenemos reuniones navideñas“, dijo De Blasio el lunes al anunciar el mandato en una entrevista para MSNBC.

“En la ciudad de Nueva York hemos decidido utilizar un ataque preventivo para hacer algo realmente audaz para detener el crecimiento del COVID y los peligros que nos está causando a todos”, aseguró.

El alcalde demócrata también anunció una expansión del pase sanitario, actualmente requerido para ir a restaurantes, bares, cines, gimnasios y otros comercios techados. Actualmente aplica para todas las personas de 12 años o más, pero tras el 14 de diciembre, será exigido para todos los neoyorquinos a partir de los 5 años.

Si bien el pase sanitario solo valdrá para aquellas personas que tengan las dos dosis de la vacuna, los niños de 5 a 11 años podrán validarlo con una, por lo menos hasta el año que viene.

Es importante aclarar que ya con el primer mandato de vacunación, el 94% de la fuerza laboral de la Ciudad está vacunada, pero De Blasio asegura que hasta no llegar al 100% no frenarán.

De Blasio está cerca de terminar su mandato. El 1ro de enero del 2022 asumirá la alcaldía de Nueva York el también demócrata Eric Adams, pero de un sector mucho más moderado que el actual mandatario.

Adams, un ex comisario de la Policía de Nueva York, le ganó la primaria a Kathryn García, la candidata de De Blasio, en una campaña donde, si bien apoyó un mandato de vacunación para empleados públicos y trabajadores de la salud, rechazó hacer que la vacuna sea obligatoria para el sector privado.

Election 2021: Eric Adams declares victory in race to be NYC's 110th mayor  - silive.com
Eric Adams, alcalde-electo de la Ciudad de Nueva York. Su postura respecto al mandato de vacunación es una incógnita.

El Partido Demócrata de Nueva York está sufriendo un fuerte cambio de liderazgo, ya que además de la salida de De Blasio, el gobernador del Estado, Andrew Cuomo, fue recientemente removido del cargo por denuncias de abuso sexual en el ámbito laboral, y la agrupación a nivel local está acéfala de dirigentes.

De Blasio asegura que ha puesto al día a Adams sobre sus planes sanitarios, y que el alcalde-electo le ha confiado que entiende que hay “amenazas urgentes que enfrenta nuestra ciudad y que es el trabajo del alcalde proteger a los neoyorquinos”, pero dijo que dejaría que Adams hable por sí mismo cuando vuelva de su viaje a Ghana.

Un portavoz de Adams emitió una declaración breve pero evasiva el lunes en lo que respecta al mandato, diciendo: “El alcalde electo evaluará este mandato y otras estrategias de COVID cuando esté en el cargo y tomará determinaciones basadas en la ciencia, la eficacia y los consejos de los profesionales de la salud“.

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Estados Unidos

Georgia publicó un informe demostrando que hubo 36 irregularidades en la auditoría de las elecciones

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A pesar de que una auditoría del condado de Fulton confirmó la victoria de Biden en el Estado de Georgia, un informe de la oficina del gobernador aclara que el recuento también estuvo plagado de irregularidades.

El recuento manual de las elecciones presidenciales de Georgia, conocido como “la auditoría del condado de Fulton“, ha sido identificado como fradulento en un nuevo memorando que envió la oficina del gobernador Brian Kemp a la Junta Electoral del Estado por tener serios problemas de ejecución.

Las elecciones presidenciales de 2020, que han estado plagadas de acusaciones de fraude electoral e irregularidades desde el condado de Maricopa, Arizona, hasta el de Racine, Wisconsin, han dado lugar a una serie de investigaciones y auditorías en todo el país

El Informe de Auditoría Limitadora de Riesgos (RLA) de 2020 realizado en Georgia fue una de esas muchas auditorías, pero con un resultado pésimo para los republicanos: solo se encontraron 496 votos que habían sido mal tabulados como si fueran para Biden pero eran para Trump.

De acuerdo a este resultado, Biden ganó las elecciones en el Estado de Georgia por 12.284 votos en vez de los 12.780 del conteo original.

Sin embargo, el memorando de la oficina del gobernador presenta serios cuestionamientos a la metodología utilizada para la auditoría, y advierte que podría haber dado un “falso sentimiento de cierre a la cuestión del fraude electoral”.

El memo se basa en un análisis de la auditoría (la auditoría de la auditoría) llevada a cabo por el Dr. Joseph Rossi, un ejecutivo retirado del condado de Houston, Georgia, quien encontró por lo menos 36 irregularidades o inconsistencias en la auditoría original.

El memorando del gobernador Kemp dice: “Las 36 inconsistencias señaladas por el Dr. Rossi son de naturaleza fáctica, no plantean teorías subyacentes fuera de los datos informados y mi oficina no pudo explicarlas después de una revisión exhaustiva que se detalla a continuación“. 

Y añade: “El propósito de esta carta es transmitir estas inconsistencias a la Junta y solicitar que sean explicadas o corregidas”.

Además, es importante señalar que Joseph Rossi realizó este análisis del recuento manual de Georgia junto con el abogado Jack James, quienes se ofrecieron como voluntarios para revisar el proceso de auditoría sin promesa de compensación. “Su dedicación a esta inmensa tarea es encomiable”, continuó el memorando.

La oficina de Kemp afirma que repitieron la investigación que el Dr. Rossi realizó sobre cada una de sus afirmaciones, comparándolas con los datos recopilados por RLA, y encontraron las mismas irregularidades. “Con base en ese análisis, como se evidencia en el informe adjunto, creo que se justifica una remisión a la Junta”, concluye.

Es importante remarcar que el gobernador Brian Kemp pertenece a la rama de republicanos que no apoyaron a Trump en sus denuncias de fraude en 2020. Kemp certificó los resultados de las elecciones presidenciales de 2020 en Georgia a pesar de las quejas e informes de fraude electoral e irregularidades en varios condados. 

El condado de Fulton se ha visto particularmente afectado por informes de fraude, que van desde denuncias presentadas ante la justicia con evidencia fotográfica de fiscales electorales destruyendo boletas hasta un informe de la propia Junta Electoral que asegura que se rompió la “cadena de custodia” para 50.000 votos por correo.

En noviembre, el director del Registro y Elecciones del Condado de Fulton presentó su defensa en respuesta a toda la debacle entorno a su gestión, pero no fue satisfactoria y el secretario de Estado Brad Raffensperger, un ferviente anti-Trump alineado a Joe Biden, solicitó que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) iniciara una investigación sobre la gestión electoral del condado de Fulton porque la situación “excede su competencia”.

Parece que los gobernantes republicanos de Georgia están comenzando a cuestionar su decisión de certificar los resultados de las elecciones presidenciales de 2020, a pesar de que su memorando vuelve a aclarar que no “se está disputando ni refutando el resultado de las elecciones de 2020, sino que tiene la intención de resaltar aparentes inconsistencias descubiertas en los datos del Informe RLA”.

Sin embargo, surge la pregunta: si el informe de auditoría en sí mismo está plagado de irregularidades, ¿Cuánto menos seguras fueron las elecciones presidenciales? Es una pregunta que legítimamente debería hacer que los votantes de Georgia y todos los estadounidenses se rasquen la cabeza.

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