Conecte con nosotros

Estados Unidos

Histórico: SpaceX llevó exitosamente astronautas a la Estación Espacial Internacional

Por primera vez en la historia, la empresa privada SpaceX envió humanos al espacio. El primer paso del esperanzador plan de Donald Trump y Elon Musk para poner humanos en la Luna para 2024, construir una base lunar en 2030 y finalmente, viajar a Marte en las próximas décadas.

Publicado

en

Finalmente, tras un intento el pasado miércoles 27 de mayo frustrado por mal clima, este sábado 30 de mayo, se llevó a cabo exitosamente el histórico lanzamiento de la misión espacial Demo-2, organizada conjuntamente entre la NASA y la compañía privada SpaceX, del empresario Elon Musk. 
Los astronautas Doug Hurley y Bob Behnken viajaron 19 horas en la cabina Crew Dragon, propulsados por un cohete Falcon 9, ambos construidos por SpaceX, y alcanzaron exitosamente la Estación Espacial Internacional (ISS) el domingo por la mañana.

Se trata de la primera vez en 9 años que una tripulación es enviada al espacio desde suelo norteamericano, y la primera vez en la historia que astronautas son transportados por un vehículo comercial, diseñado y construido por una empresa privada

Sin dudas, se abre un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial.

El histórico lanzamiento contó con la presencia del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su vicepresidente, Mike PenceTrump y Pence habían asistido también el pasado miércoles, y algunos analistas especulaban que, debido a las violentas protestas de izquierda ocurridas en los últimos días, podrían ausentarse esta vez. Pero no fue el caso, y como resultado fueron capturados en video viendo el emocionante despegue.

Ad

El éxito de la misión fue absoluto. Al arribar en la ISS, Hurley y Behnken afirmaron que el viaje se realizó exactamente como en las simulaciones, lo cual les permitió hasta dormir cómodamente durante 7 de las 19 horas de duración del viaje.

Además de realizar un lanzamiento perfecto y un acople sin inconvenientes en la ISS, la misión Demo-2 cumplió al pie de la letra con su objetivo secundario: recuperar intacto el propulsor del cohete Falcon 9. El mismo se separó de la cabina Crew Dragon tras 2 minutos y medio del despegue, y aterrizó exitosamente en el barco-plataforma “Of Course I Still Love You”, nombrado en referencia a la novela de ciencia ficción “El jugador” de Iain M. Banks, publicada en 1988.
La recuperación del cohete utilizado para despegar es una de las grandes ideas que tuvo Elon Musk y su equipo de ingenieros, que le permitió reducir hasta un 25% los costos de lanzamiento, haciendo mucho más rentable toda la misión.

El masivo éxito de esta misión permite a los Estados Unidos, y al mundo, esperanzarse con un pronto regreso a la Luna, y en un futuro no tan lejano, la primera presencia humana en el planeta Marte

El lanzamiento de este sábado solo fue posible debido a las políticas implementadas por el gobierno del republicano Donald Trump, quien revertió las políticas de recortes del demócrata Barack Obama.

Obama había quitado a la NASA el objetivo de la exploración espacial, intentando enfocar a dicha agencia a investigaciones científicas terrestres, diplomacia internacional, y un insólito revisionismo histórico progresista: el administrador de NASA durante los 8 años de mandato de Obama, el ex-Marine Charles Bolden, afirmó en julio de 2010:

“Cuando me convertí en el administrador de la NASA, [el Presidente Obama] me encargó tres cosas. Primero, que ayudara a re-inspirar a los niños que quieren estudiar ciencias y matemáticas; también, que expandiera nuestras relaciones internacionales; y tercero, y quizá más importante, él quería que yo encontrara una forma de acercarnos al mundo musulmán, e interactuar mucho más con naciones predominantemente musulmanas, para ayudarlas a sentirse bien respecto a sus históricas contribuciones a la ciencia, la matemática y la ingeniería.”

Con este nuevo énfasis político, en 2011 Obama ordenó cancelar el programa “Constellation” de la NASA, comenzado bajo las órdenes de George W. Bush en 2005. 
Este programa proponía volver a la Luna “a más tardar para el 2020,” e inmediatamente después enfocarse en pisar Marte. Tras cancelarlo, el gobierno de Obama redujo el presupuesto de la NASA en un 20%.
Estas políticas le valieron a Obama fuertes críticas de 3 héroes nacionales estadounidenses, los comandantes de las misiones espaciales Apollo 11 (1969), Apollo 13 (1970) y Apollo 17 (1972), Neil Armstrong, Jim Lovell y Eugene Cernan. Armstrong fue el primer hombre en pisar la Luna, y hasta la fecha, Cernan fue el último; y Lovell es el único humano en haber visitado el satélite terrestre en 2 ocasiones, aunque nunca la pisó. Los 3 históricos astronautas repartieron sus críticas al ex-presidente por haber “abandonado” la misión espacial de la NASA.

Ad

Todo cambió con la asunción de Donald Trump como presidente, el 20 de enero de 2017: en su mismísimo discurso inaugural, y tras haberlo prometido en campaña, Trump reafirmó a la exploración espacial como una prioridad de su gobierno, expresando:

“Nos encontramos en el nacimiento de un nuevo milenio, preparados para desbloquear los misterios del espacio, para liberar a la Tierra de las miserias de las enfermedades, y para aprovechar las energías, industrias y tecnologías del mañana.” 

Pero no fueron solo palabras, ya que la política espacial es uno de los aspectos más consistentes del nuevo gobierno republicano: el 30 de junio de 2017, mediante un decreto presidencial, Trump ordenó volver a establecer el Consejo Nacional del Espacio (NSC), que pasaría a ser liderado por el vicepresidente Mike Pence.
El NSC había sido creado por el presidente George H. W. Bush en 1989, como sucesor del Consejo Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASC) establecido en 1958 por Dwight Eisenhower y desmantelado en 1973 por Richard Nixon. Para sorpresa de muchos, tan solo 4 años después, en 1993, el presidente Bill Clinton ordenó cerrar el NSC. 
Durante la campaña de 2008, Obama había prometido re-establecer el NSC, pero nunca cumplió dicha promesa, y tal como se comentó, su política espacial fue en la dirección contraria. Trump prometió lo mismo en la campaña de 2016, y 6 meses luego de asumir, cumplió su promesa.
Eso no fue todo. Pocos meses después, el 11 de diciembre de 2017, en el aniversario número 45 de la última misión lunar tripulada (Apollo 17), Trump firmó la Directiva de Política Espacial 1 (SPD-1), que modificaba una directiva de Obama que limitaba la futura exploración espacial, y autorizaba una nueva campaña de exploración lunar: el programa Artemis.
Meses después, el 24 de mayo de 2018, Trump firmó la segunda Directiva de Política Espacial (SPD-2), que reducía las regulaciones para el uso de vehículos comerciales, permitiendo a la revitalizada NASA cooperar con compañías aeroespaciales privadas, entre ellas SpaceX, para futuras misiones
Menos de un mes después, el 18 de junio de 2018, el presidente firmó la SPD-3, que estableció un marco para la gestión del tráfico espacial. Y en febrero de 2019, Trump firmó finalmente la esperada SPD-4, que ordenaba establecer el Comando Espacial de los Estados Unidos (SPACECOM) y una sexta rama de las Fuerzas Armadas: la Fuerza Espacial de los Estados Unidos (US Space Force), la primera rama nueva desde 1947, cuando se estableció la Fuerza Aérea.
La Fuerza Espacial representó una evolución de las funciones del Comando Espacial de la Fuerza Aérea (AFSPC), establecido en 1982 por el presidente republicano Ronald Reagan. El AFSPC fue absorbido completamente por la nueva Fuerza Espacial, y sus funciones y presupuesto fueron ampliamente ampliados por el Congreso tras un pedido de Trump.

Ad

A través de esta proactiva y eficiente política espacial, el programa Artemis de Trump ya está en completo funcionamiento, y se encuentra actualmente desarrollando decenas de proyectos orientados a la colonización de la Luna en el futuro cercano, y la próxima exploración de Marte
Gracias a las Directivas de Política Espacial de Trump, la NASA está colaborando con múltiples empresas privadas en este objetivo, incluyendo a SpaceX de Elon Musk, Blue Origin del hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, Dynetics del grupo científico Leidos, y Boeing, que casi le gana el contrato a SpaceX para realizar el lanzamiento del sábado. Además, la NASA tiene previsto colaborar en el futuro con muchas otras empresas, entre ellas , Lockheed Martin, Aerojet Rocketdyne, Mastein, Maxar, Northrop Grumman, OrbitBeyond y Sierra Nevada.
El programa Artemis tiene programado su vuelo inaugural para noviembre de 2021. Este vuelo, apropiadamente llamado Artemis 1, no será tripulado ni tocará la Luna, sino que servirá para certificar las capacidades de vuelo del vehículo espacial Orion
Según los resultados de Artemis 1, la misión Artemis 2 se llevará a cabo entre 2022 y 2023, y esta vez sí será tripulada, pero no pisará la Luna, sino que la sobrevolará, y luego volverá a la Tierra.
Si los resultados de Artemis 1 y 2 son exitosos, la misión Artemis 3 resultará en humanos pisando la Luna por primera vez en 52 años. Por decisión del presidente Trump, esta misión incluirá la primera mujer en pisar la Luna, una carrera espacial paralela que se estuvo formando los últimos años contra China
Las candidatas actuales son:
  • La teniente de la Marina, Kayla Barron, quien tendrá 37 años al momento de la misión.
  • La bióloga Zena Cardman, quién también tendrá 37.
  • La mayor de los Marines, Jasmin Moghbeli, quien tendrá 41 años en 2024.
  • La ingeniera de investigación Loral O’Hara, quién también tendrá 41.
  • La geóloga del Instituto Tecnológico de California (Caltech), Jessica Watkins, quién tendrá 36 años.
  • La ingeniera mecánica, científica en combustión y profesora, Jenni Sidey, que también tendrá 36 años en 2024.
Tras la Artemis 3, se planean otras 6 misiones, Artemis 4 a 9, todas tripuladas y de lanzamiento anual entre 2025 y 2030, las cuales avanzarán y desarrollarán el primer establecimiento colonial humano en la Luna.
Inmediatamente después, la NASA se enfocará en lanzar humanos a Marte, ya sea desde la Tierra, o desde nuevas plataformas de lanzamiento construidas en la Luna colonizada.
El futuro de la exploración espacial es más prometedor que nunca, gracias a las innovaciones de empresarios como Elon Musk y Jeff Bezos, y gracias a las políticas de Donald Trump, sin dudas el presidente de los Estados Unidos que más ha logrado en este campo desde los años ’60
Si Trump obtiene su reelección, podrá ver los resultados de su política espacial culminando en una nueva caminata lunar en 2024, y su sucesor liderará el primer esfuerzo de colonización espacial en la historia de la humanidad, incluyendo los primeros humanos en Marte.

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Estados Unidos

En su primer día como gobernador, el trumpista Glenn Youngkin desarma décadas de leyes de izquierda en Virginia

Publicado

en

Firmó 11 decretos inmediatamente después de asumir y ordena investigar a los funcionarios del condado de Loudoun por irregularidades electorales, prohíbe cursos de adcotrinamiento educativo en las escuelas, y más.

El trumpista Glenn Youngkin juró como gobernador de Virginia el pasado 15 de enero. Ese mismo día cumplió con prácticamente todas sus promesas de campaña, firmando 11 órdenes ejecutivas que desarmaron décadas de leyes y regulaciones demócratas.

Youngkin había dado el batacazo en las elecciones especiales a gobernador el año pasado, ganando un Estado que hace muchos años que estaba en manos demócratas, e incluso Biden había ganado en 2020 por 10 puntos sobre Trump. El empresario apadrinado por Trump le ganó a Terry McAuliffe por 2 puntos y cementó la primera victoria republicana en el Estado en 15 años.

Entre otras cosas, firmó la eliminación de los cursos de la Teoría Crítica de la Raza de las escuelas, ordenó la investigación de irregularidades electorales en el condado de Loudoun de las elecciones del 2020 y eliminó el uso obligatorio del barbijo en las escuelas, habiendo sido éstas las principales propuestas de su campaña.

Los decretos ejecutivos, incluyeron:

  • Para restaurar la excelencia en la educación poniendo fin al uso de conceptos divisivos, incluida la Teoría Crítica de la Raza, en la educación pública.
  • Para empoderar a los padres de Virginia en la educación y crianza de sus hijos al permitirles tomar decisiones sobre si su hijo usa una barbijo en la escuela.
  • Para restaurar la integridad y la confianza en la Junta de Libertad Condicional del Estado de Virginia.
  • Para investigar irregularidades electorales en el condado de Loudoun.
  • Para hacer que el gobierno trabaje para los habitantes de Virginia mediante la creación del Oficial Principal de Transformación de la Commonwealth, una especie de defensor del pueblo.

  • Para declarar Virginia abierta al público, sin nuevas cuarentenas.
  • Para combatir y prevenir la trata de personas y brindar apoyo a los sobrevivientes.
  • Para establecer una comisión para combatir el antisemitismo.
  • Para retirarse de la Iniciativa Regional de Gases de Efecto Invernadero (RGGI), que ponia impuestos sobre la emisión de carbón.

Además de las órdenes ejecutivas, Youngkin firmó dos directivas gubernamentales, una para eliminar cientos de regulaciones laborales —según el gobernador, el 25% de las leyes laborales serán eliminadas— y otra para rescindir el mandato de vacunación contra el coronavirus para los empleados estatales.

Seguir Leyendo

Estados Unidos

A un año de Biden: Inflación galopante, fracasos legislativos y la pandemia en su peor momento

Publicado

en

El Partido Demócrata entra en crisis a tan solo un año de empezar su gobierno, con un lider que ostenta una desparobación histórica por parte de la población.

Este 20 de enero se cumple un año de la asunción del demócrata Joe Biden a la presidencia. A pesar de que había llegado a la Casa Blanca con mucho optimismo, habiendo sido el candidato a presidente opositor más votado de la historia y con amplio apoyo en ambos partidos, su gestión ha sido calificada como una de las peores de la historia.

Esto se traduce a números. Estados Unidos cerró su primer año con Biden a la cabeza con una masiva inflación del 7% anual, la suba de precios más alta desde el gobierno de Jimmy Carter, 40 años atrás.

En estos últimos 12 meses, el Congreso solo le aprobó una ley importante, el “American Rescue Plan Act” —una masiva ley de gasto público para “estimular” la economía— en marzo del 2021, y desde entonces ni siquiera se ha tratado en el recinto las otras decenas de mega-reformas que envió.

El mundo está en un nivel de conflicto que no se veía hace tiempo. Mientras que Trump había sido el presidente que más acuerdos de paz firmó desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, durante este último año se reanudaron las tensiones con Corea del Norte, Irán está cada vez más cerca de desarrollar una bomba atómica, y Rusia está a punto de invadir Ucrania.

Todo esto a parte del fracaso histórico de la retirada de tropas de Afganistán, en donde murieron 13 soldados estadounidenses; más que durante la retirada de Saigón de Vietnam, y donde por lo menos 200 civiles estadounidenses quedaron varados.

La pandemia a su vez está en el peor momento desde que salió de China a principios del 2020. Más estadounidenses murieron en 2021 durante la gestión de Biden que en 2020 con el gobierno de Trump, a pesar de que el demócrata disponía de la vacuna en toda su plenitud, de los hospitales preparados con respiradores y de novedosos tratamientos paliativos como anticuerpos monoclonales.

Ante este panorama, no sorprende que Biden ostente los peores números de aprobación de un presidente en la historia moderna del país. Solo un 33% de los estadounidenses aprueban o ven con imagen positiva su gobierno; una caída de 17 puntos en un año, ya que según las mismas encuestadoras, empezó su mandato con 50% de aprobación.

El presidente demócrata tiene un 67% de desaprobación por parte de la población, un número que es compartido por prácticamente todas las encuestadoras, incluso las ultra-demócratas Civiqs y Quinnipiac.

Estos números preocupan gravemente a los jerarcas del Partido Demócrata, puesto que este año hay elecciones de medio término, donde el Congreso deberá reelegir a todos sus diputados y a un tercio de los senadores.

Según el último distritaje en base al censo del 2020, los republicanos tienen una leve ventaja en cuanto a la cantidad de distritos seguros para su partido. Esto sumado a la pésima imagen que tiene Biden, ha llevado a la prensa norteamericana a hablar de una “Red Wave” (en relación a una ola de votos en favor de los republicanos), aunque siempre hay que considerar la posibilidad de un fraude electoral.

En 2021, hubo elecciones especiales en algunos Estados, y en ambos casos hubo una enorme “marea roja”. En Virginia, donde Biden había ganado tan solo meses atrás por más de 10 puntos, ganó para la gobernación el candidato trumpista Glenn Youngkin. En Nueva Jersey, donde Biden ganó por más de 20 puntos, el republicano Jack Ciattarelli, quedó a menos de 2 puntos de ganar el histórico Estado demócrata.

Biden es un fracaso por donde se lo mire, algo esperable para un presidente que llegó al poder sin legitimidad de origen tras haber ganado el voto del Colegio Electoral a través del fraude. Las denuncias de fraude en Georgia, Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Arizona y Nevada todavía están siendo bloqueadas por autoridades demócratas o republicanas anti-Trump, pero ya casi no quedan dudas del masivo atraco a la democracia que impulsó la izquierda norteamericana.

Seguir Leyendo

Estados Unidos

Corrupción explícita: Nancy Pelosi ha amasado una fortuna operando con información privilegiada

Publicado

en

Legisladores de ambos partidos piden poner fin a las transacciones bursátiles de los congresistas, método de inversión que ha llevado a la presidente de la Cámara de Representantes a convertirse en multimillonaria con las gigantes empresas tecnológicas como Facebook y Apple.

En los pasados días, el senador demócrata Jeff Merkley criticó duramente a Nancy Pelosi, líder del Partido Demócrata y Presidente de la Cámara de Diputados, luego de que defendiera sus compras y ventas de acciones en la bolsa mientras está en funciones, a pesar del enorme conflicto de interés que esto presenta.

El conflicto surge en gran parte a las operaciones realizadas por la legisladora junto a su marido, Paul Pelosi, un famoso corredor de bolsa en Nueva York, dueño de la financiera Financial Leasing Services, habiéndose transformado en una de las personas mas ricas de todo el Congreso, con una fortuna de US$ 114 millones.

Mientras legisladores republicanos y demócratas se unen para impulsar una ley que prohíba a los diputados y senadores operar con acciones mientras están en funciones, Pelosi lanzó una campaña para boicotear este proyecto.

El mayor conflicto de interés se da con las grandes compañías tecnológicas (“Big Tech”). Pelosi fue una de las grandes impulsoras tanto en el Congreso de California como en el Congreso nacional para regular a estas empresas y ayudar a crear grandes monopolios como Google, Facebook, Amazon y Apple.

Operando con acciones de las Big Tech, se estima que Pelosi ha tenido una renta financiera de más de US$ 30 millones en los últimos años.

El pasado mes, se supo que la presidente de la Cámara de Representantes junto con su esposo embolsaron millones de dólares por operaciones de tipo call en el mercado bursátil de compañías como Google, Salesforce y Roblox, a las cuales viene ayudando mediante diversas legislaciones anti libre mercado.

Pelosi, siendo uno de los miembros más ricos del Congreso con un patrimonio estimado de más de $114 millones de dólares, ha realizado incontables operaciones financieras de empresas de alta importancia como Amazon, Apple y Google.

Aunque no hay evidencias de que los Pelosi operen en el mercado de acciones con información obtenida desde fuentes internas del mercado, algo que violaría la existente STOCK Act, sus portafolios en diferentes ocasiones incluso llegaron a superar en rendimiento a la medidora S&P 500.

En el 2019 la superaron por un margen de 4,9% y en el año 2020 tuvo un rendimiento por sobre la medidora de 14,3%. En el 2021, obtuvieron un rendimiento inferior al de la medidora del 15,5%, dejándolos aún con un superávit del 3,7% con respecto a lo operado por S&P en los últimos tres años. Dado que Nancy no ha demostrado tener aptitudes financieras, se sospecha fuertemente que su marido opera por ella con información confidencial que ella le proporciona.

Además, los Pelosi dividen su tiempo entre Pacific Heights, un costoso barrio en San Francisco, y un condominio en el área de Georgetown en Washington D.C. En adición a estas propiedades, también son dueños de un viñedo en el Valle de Napa, California, que posee un valor estimado de entre 5 y 25 millones de dólares de acuerdo a un reporte financiero que permite a miembros del Congreso esconder sus patrimonios netos mediante el listado de sus propiedades en valores estimados en lugar de especificar el valor de las mismas.

Los activos actuales de los Pelosi incluyen un estimado de entre 10 y 25 millones de dólares en acciones de Amazon y Apple como así también cifras de entre 1 y 5 millones de dólares en opciones de tipo call de Google, lo cual denota uno de los portafolios más cargados de acciones de las grandes tecnológicas de todo Washington.

El distrito de Nancy Pelosi es adyacente a Silicon Valley, y se especula que toda su carrera fue financiada por este tipo de empresas que la usaron de insider para pasar leyes que los beneficiarían a cambio de que ella sepa cuándo invertir y sacar masivos réditos en la bolsa.

De acuerdo al New York Times, la diputada ha empezado tomar medidas para distanciarse de las grandes compañías tecnológicas, como rehusarse a tomar llamadas de Mark Zuckerberg luego de que Facebook (hoy META) rechazara dar de baja un video de Pelosi. Sin embargo, de acuerdo al Times, la relación continuó con las grandes tecnológicas luego de que haya tenido conversaciones con Tim Cook (CEO de Apple) acerca de legislaciones.

Incluso dentro del Partido Demócrata hay una batalla interna entre quienes piden que no se permita que esta situación continúe y quienes defienden a Pelosi. De acuerdo a una fuente interna del Partido, que habló con el Times, hay un importante bloque de diputados cansados de que no se traten de igual manera ante la ley a estas empresas.

Image
Tim Cook, CEO de Apple, con quien Nancy Pelosi luego de intentar distanciarse de las grandes tecnológicas, mantuvo charlas acerca de legislaciones y obtuvo ganancias por $98 millones de dólares en 2021 en acciones de Apple.

Pelosi ha sido una de las grandes defensoras de la libertad de los miembros del Congreso de operar con acciones al mismo tiempo que se sigan las reglas dictaminadas por el STOCK Act en el año 2012, según el cual los miembros del Congreso no pueden utilizar información que no sea de carácter público para generar beneficios personales.

Esta ley, aunque bien pensada conceptualmente, es casi imposible de llevarla a la práctica, por lo que los diputados y senadores siguen operando con información privilegiada sobre las distintas legislaciones que impactarán en los precios de las acciones bursátiles.

Con el avance de las operaciones virtuales debido a las imposiciones surgidas por la pandemia, también se incrementó la utilización de fuentes privadas y muchas veces internas para operar en el mercado, sin las cuales sería prácticamente imposible superar en rendimiento a ciertas medidoras como el S&P 500.

Las discusiones para crear leyes que regulen o prohíban el método que utiliza Nancy Pelosi para operar en el mercado de capitales ha traído apoyo tanto del Partido Demócrata con impulsores como la senadora Elizabeth Warren (D-MA) y la representante Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY), así como también del Partido Republicano con apoyo del representante Chip Roy (R-TX) y el senador Blake Masters (R-AZ), pero por ahora, el bloqueo de Pelosi ha sido inquebrantable.

Seguir Leyendo

Trending