Seguinos en redes

Estados Unidos

La Cámara aprueba los US$ 40 mil millones en ayuda a Ucrania que pidió Biden, mientras el país llega a un récord de inflación

Publicado

en

El senador Rand Paul retrasó la votación en el Senado, pero en los próximos días será aprobada en la Cámara Alta y Estados Unidos expandirá su gasto público de manera feroz para ayudar a Ucrania.

El gobierno demócrata parece inamovible ante la brutal inflación que están experimentando. Esta semana Joe Biden volvió a culpar a “las grandes empresas” que producen materias primas de subir sus precios, elevando así los costos del sector industrial y que esa es la razón por la que Estados Unidos atraviesa la inflación más alta en 40 años.

Mientras profundiza ese discurso, que no lleva a ningún lado y no logra frenar la masiva inflación, la Cámara de Representantes aprobó enfáticamente este martes un nuevo paquete de ayuda a Ucrania por valor de 40.000 millones de dólares.

La medida se aprobó por una amplia mayoría de 368 votos a 57, con una buena parte de los diputados republicanos votando inexplicablemente a favor, La ley incluso proporciona 7 mil millones de dólares más que los 33 mil millones que había solicitado Biden cuando envió la ley, pero dividió los montos en partes iguales entre los programas humanitarios y de defensa

Este dineral de dólares, que para entender la magnitud es equivalente al préstamo entero que el FMI dio para rescatar a la Argentina en 2018, o también equivalente al total que Elon Musk pagó por Twitter en su compra de este año.

El proyecto de ley brindaría asistencia militar y económica a Ucrania y a sus aliados regionales, como Polonia, reabastecería las armas que el Pentágono ha enviado a Ucrania desde que empezó la guerra, y proporcionaría 5.000 millones de dólares para abordar la escasez mundial de alimentos causada por la paralización de la producción normalmente sólida de muchos cultivos de Ucrania por la guerra.

El pueblo ucraniano nos necesita, necesita desesperadamente nuestro apoyo”, dijo la diputada demócrata Rosa DeLauro, quien ayudó a que la ley pase en tiempo récord por el Comité de Asignaciones de la Cámara que ella preside. 

Vladimir Putin y sus compinches deben ser considerados responsables. Este proyecto de ley hace eso al proteger la democracia, limitar la agresión rusa y fortalecer nuestra propia seguridad nacional”, aseguró.

La ley ahora está en manos del Senado, donde necesita de 60 votos para ser aprobada. Aunque tendrá más resistencia en la Cámara Alta, todo indica que será aprobada, especialmente luego de que el líder republicano Mitch McConnell (un ferviente anti-Trump) y el líder demócrata Chuck Schumer, se reunieran para pactar su “rápida aprobación”.

De hecho, la ley iba a ser votada este mismo jueves por la noche, pero el senador Rand Paul, un dedicado libertario anti-guerra y anti-gasto público, utilizó un recurso legislativo para retrasar la votación.

Los líderes demócratas y republicanos querían aprobar la legislación antes del fin de semana porque el sábado sale un envío de armas a Ucrania, y querían aprovecharlo para enviar también las primeras partes de este mega-proyecto. Para esto, pidieron un voto acelerado, que se hace cuando un proyecto de ley llega al Senado y todos están de acuerdo a votar sin cambios.

Pero el senador Paul levantó la mano a último momento y propuso un cambio: incluir un artículo para designar un agente federal especial que viaje con los envíos de armas y dinero a Ucrania y supervise que se gasten de manera correcta.

Ahora, el Senado deberá votar primero este artículo el viernes o quizás el fin de semana, para luego poder debatir y votar la legislación completa. Biden tiene más de 60 senadores de su lado para aprobar este proyecto en particular, por lo que tarde o temprano, será aprobado.

Economía

Los dramáticos resultados del proteccionismo de Biden: aumento de costos y desabastecimiento

Publicado

en

El presidente demócrata endureció las restricciones cuantitativas para las importaciones para favorecer el proteccionismo. Las medidas aumentaron los costos de infraestructura y ya se registra desabastecimiento en la leche de fórmula para bebés.

El Gobierno de Joe Biden desplegó una impronta fuertemente proteccionista a partir del endurecimiento las medidas no arancelarias para restringir importaciones: los límites de cantidades o cuotas, y las regulaciones con pautas de “compre nacional”.

La principal apuesta fiscal de Biden y los demócratas es la puesta en marcha de un amplio programa de “estímulo” en la forma de obra pública para infraestructura, por un monto de 1,2 billones de dólares. La ley de infraestructura de Biden incluye una cláusula abiertamente proteccionista, pues se ampliaron las restricciones para que los bienes y los materiales requeridos por el programa puedan ser importados.

Las medidas fueron anunciadas oficialmente por la Oficina de Administración y Presupuesto, el organismo regulador que, entre otras funciones, se encarga de otorgar exenciones o licencias para los cupos de importación, y fija las reglas por las cuales es posible hacerlo.

Los demócratas ampliaron las restricciones de “compre nacional” para el abastecimiento de acero, hierro, productos manufacturados, diversos tipos de herramientas, cableado de cobre, plásticos, polímeros, paneles de yeso, madera y automóviles de carga. Todas las importaciones quedarán virtualmente sometidas a una restricción de cantidades más exigente que la que había durante la administración de Donald Trump u otras administraciones.

Al contrario de lo que afirmaba el Presidente, su ley de infraestructura no solo no tendrá ningún impacto positivo sobre la tasa de inflación, sino que además supone un drástico aumento de costos para la actividad de la construcción.

Con una mayor presencia del sector público demandando productos de origen local, y en el marco de restricciones aún más estrictas para la importación de bienes sustitutos, el sector privado también sufrirá un fuerte impacto recesivo y un aumento de sus costos, exactamente lo contrario a lo que se pretendía arribar desde un principio con la ley de infraestructura.

A la par del aumento de costos, Estados Unidos registra un histórico desabastecimiento de leche de fórmula para bebés. El 40% del producto a nivel nacional ya se encuentra completamente agotado en los comercios, y en algunos Estados como Texas y Tennessee, la cifra alcanza a más del 50%. En comparación con el primer semestre de 2021, la falta de abastecimiento creció casi 20 veces.

La política comercial de Biden tuvo un efecto preponderante para explicar el desabastecimiento. Desde 2021, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas originales en inglés) endureció los requisitos de importación de manera desconmensurada. Los nuevos estándares de la FDA son incluso más exigentes que los establecidos por la Unión Europea (de los más exigentes en el mundo), y esto no se debe a cuestiones de salud pública sino a una medida proteccionista de política comercial.

En un clima de extrema tensión inflacionaria, las políticas proteccionistas de los demócratas generan una mayor distorsión de precios relativos, encareciendo artificialmente el precio de los productos que compiten contra importaciones y provocando aumentos por encima de la inflación (en términos de otros bienes).

Seguir Leyendo

Estados Unidos

La ideóloga de Black Lives Matter recibió 50.000 dólares por una charla de dos horas en la Universidad de Nueva York

Publicado

en

Nikole Hannah-Jones dijo que veia en la Cuba castrista el “mejor ejemplo de integración racial, el lugar mas igualitario y multiracial del hemisferio”.

La escritora Nikole Hannah-Jones, ampliamente considerada como la responsable de darle una columna vertebral ideológica a la organización supremacista negra Black Lives Matter, está aprovechando su fama para conseguir contratos millonarios en todo el mundo.

El caso más reciente es el de la Universidad de Nueva York, que le pagó más de 50.000 dólares para que dé una charla de dos horas en su auditorio a los estudiantes. En sus conferencias, divulga la controvertida “teoría crítica de la raza“, que trata de volver a explicar la historia de Estados Unidos desde el punto de vista del “racismo sistémico” y las “injusticias sociales“.

Todo esto lo incluyó en su libro The 1619 Project: A New Origin Story, publicado en 2021, donde trata de darle un cuerpo ideológico a las protestas de 2020 a través de un revisionismo histórico falso donde se ubica a “los negros” como los verdaderos fundadores de Estados Unidos.

Pero esto, sorprendentemente, es lo menos controvertido que ha dicho en toda su carrera. En sus disertaciones, da a Cuba como un país modelo de “inclusión multiracial” y recomienda aplicar el sistema cubano (en todos sus sentidos) en Estados Unidos. En otras palabras, defiende el comunismo.

Hannah-Jones promocionó a Cuba como un país con una “agenda de integración viable y suficientemente ambiciosa” en “temas de raza”. “En lugares que son verdaderamente países birraciales, Cuba tiene la menor desigualdad. Y eso se debe en gran parte al socialismo, que estoy segura de que nadie quiere escuchar”, argumentó.

Anteriormente escribió un artículo en The Oregonian en 2008 donde se jactaba de que Cuba tenía una tasa de alfabetización muy alta, una tasa baja de infección por VIH, educación universal y un sistema de atención médica universal “modelo” que ayudaba a los cubanos negros.

La delirante filósofa del supremacismo negro, también tuvo una postura completamente en favor de las cuarentenas, a pesar de que éstas afectaron principalmente a las personas de raza negra en Estados Unidos.

En enero de este año, respondió al tuit del presentador del podcast Coleman Hughes cuestionando por qué quienes argumentan que las leyes que piden presentar una identificación para votar son racistas mientras no argumentan lo mismo sobre las leyes de identificación de vacunas.

Hannah-Jones respondió: “Salir a comer no es un derecho constitucional. Basta“, aunque luego borró el tweet sin explicación, y luego tuiteó “Muéstrame dónde está ‘salir a comer’ en la Constitución“, tweet que esta vez no eliminó.

Nikole Hannah-Jones borró el tuit.

Poco después de que el presidente Biden afirmara que los negros que no votaran por él no eran “verdaderamente negros”, Hannah-Jones dijo estar de acuerdo con él, afirmando que ser “políticamente negro” era diferente de ser “racialmente negro”. .”

Hay una diferencia entre ser políticamente negro y ser racialmente negro. No estoy defendiendo a nadie, pero todos lo sabemos y deberíamos dejar de fingir que no lo hacemos“, escribió. Después puso otro tweet debajo diciendo que no estaba defendiendo a Biden, ampliamente vinculado a grupos de supremacismo blanco como el KKK, pero luego lo eliminó.

En junio de 2020, durante el apogeo de las protestas y disturbios de Black Lives Matter, tras la muerte del delincuente afroamericano George Floyd, Hannah-Jones hizo la controvertida afirmación de que la destrucción de propiedades no debe describirse como violencia.

“Y la violencia es cuando un agente del estado se arrodilla sobre el cuello de un hombre hasta que toda la vida se elimina de su cuerpo. Destruir la propiedad, que puede ser reemplazada, no es violencia. Y para poner esas cosas, para usar el mismo lenguaje para describir esas dos cosas, creo que realmente, no es moral hacer eso”, explicó en CBS News.

La afirmación fue ridiculizada en Twitter, ya que más tarde se informó que los daños causados ​​por las protestas de Black Lives Matter costaron a las ciudades al menos mil millones de dólares, y habían afectado principalmente a comunidades afroamericanas.

Uno de sus delirios más recientes ocurrieron en marzo, cuando Hannah-Jones respondió dijo en una entrevista para MSNBC que “las propinas son un legado de la esclavitud“.

Dejar propina es un legado de la esclavitud y, si no es opcional, entonces no debería ser una propina, sino simplemente estar incluida en la factura. ¿Alguna vez se ha detenido a pensar por qué damos propina, por ejemplo, por qué dar propina es una práctica en los EE.UU. y casi en ningún otro lugar?”, dijo.

Esto es completamente falso, y prácticamente todos los países del mundo, incluso en África, se deja propina en mayor o menor medida. Luego de esa entrevista, Hannah-Jones tuiteó lo mismo, pero más tarde eliminó el tweet, tras una catarata de críticas en la red social.

Seguir Leyendo

Estados Unidos

La política de Biden en todo su esplendor: Estados Unidos atraviesa la peor escasez de leche en polvo para bebés de la historia

Publicado

en

Inflación, regulaciones excesivas, intervención estatal en el mercado y un gobierno corrupto crearon la fórmula perfecta para que Estados Unidos se quede sin leche en polvo para bebés.

En los últimos meses, miles de estadounidenses habían empezado a reportar que había desabastecimiento de leche en polvo para bebés. El gobierno ignoró estas denuncias y en varias conferencias de prensa, la vocera presidencial Jen Psaki trató esta situación de “conspiraciones de la extrema derecha”.

Pero hoy es una realidad que aqueja a los casi 4 millones de bebés nacidos en el último año. Millones de familias denuncian que la leche en polvo básica escasea, y que las leches en polvo con vitaminas, las más usadas por recién nacidos que necesitan el suplemento, directamente no se pueden encontrar en ningún mercado del país.

Desde ya, como nos dice la teoría económica, siempre que hay escasez de un producto, es porque hubo una intervención del Estado. Y una pequeña investigación nos permite llegar al núcleo de este problema: Joe Biden y el gobierno demócrata.

Desde la Casa Blanca aseguran que la reciente clausura de una fábrica en Michigan, tras encontrarse que la leche preparada tenía pequeños trazos del patógeno Cronobacter sakazakii, es la causante del desabastecimiento.

Sin embargo, hay cientos de fábricas en todo el país que producen uno de los productos más básicos del mercado. Además, estas “baby formulas” se retiran del mercado todos los años y nunca crearon un colapso en los supermercados ni requieren que las farmacias instauren un racionamiento de leche al estilo soviético. Así que algo más está pasando aquí.

Lo que está realmente de fondo aquí es un endurecimiento injustificado de las regulaciones para la leche en polvo, que ha derrumbado las importaciones de Europa. El año pasado, Biden instruyó a la FDA a que pusiera normas más estrictas para la mayoría de productos que salen de Europa.

Esto llevó a que por tecnicismos en el etiquetado, color del polvo o incluso el material utilizado en el empaquetado, la importación de prácticamente todas las marcas europeas fueron frenadas.

Esto no siempre fue así. Parece ser que hay un grupo de lobby de las empresas que hacen leche en polvo en Estados Unidos que están pidiendo hace años que se impongan mayores restricciones a los productos que llegan de Europa.

En 2019, este grupo de lobby intentó que Trump impusiera más regulaciones, pero luego de que un estudio del Instituto Nacional de Salud (NIH), tan venerado en estos días por la pandemia, encontró que muchas fórmulas europeas cumplen con las pautas nutricionales de la FDA y, de alguna manera, incluso podrían ser mejores que las fórmulas estadounidenses, porque la Unión Europea prohíbe ciertos azúcares, como el jarabe de maíz, y exige que las fórmulas tengan una mayor proporción de lactosa, Trump no dio lugar a los pedidos.

Pero este grupo no desistió y volvió a intentar con Biden, quien rápidamente accedió e impuso nuevas regulaciones en un mercado que ya estaba altamente regulado.

La escasez empezó a notarse a fines del 2021, cuando se empezaron a terminar los stocks generados durante el 2020, que vio un récord de ventas de leche en polvo, y las empresas estadounidenses no lograron cumplir con la producción que supliría la demanda para el año siguiente.

Entre la incertidumbre por la inflación, la recesión y el hecho de que en 2021 todavía había fuertes restricciones sanitarias que impedían el normal funcionamiento de las fábricas, las empresas que tienen el control de la producción de leche en polvo, fallaron en cumplir con la demanda.

La política de “baby formula” de Estados Unidos ha generado estragos en el mercado en los últimos años, una bomba que hace mucho tiempo está a punto de estallar

Desde la década del ’80, el Departamento de Agricultura tiene un grupo especial llamado WIC, abreviatura de Programa Especial de Nutrición Suplementaria para Mujeres, Bebés y Niños, que brinda una variedad de servicios a mujeres lactantes y sus niños pequeños. 

Desde el 2009, tras una serie de reformas introducidas por Obama, el WIC se convirtió en el mayor comprador de fórmula infantil en los Estados Unidos, y solo hace negocio con tres empresas, que rápidamente se hicieron con el control del mercado: Abbott, Mead Johnson y Gerber. Estas tres empresas representan el 95% de las ventas del mercado.

Un mercado interno oligopolizado por contratos preferenciales del Estado a sus empresas amigas, un fuerte bloqueo regulatorio a las importaciones impulsados por el lobby de estas mismas empresas, y un gobierno federal corrupto que permite todo esto. La fórmula exacta para la escasez de algo tan básico como leche en polvo para bebés.

Seguir Leyendo

Tendencias