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Estados Unidos

Ley George Floyd: los demócratas aprobaron en la Cámara una reforma policial que nacionaliza las fuerzas locales y le quita inmunidad a los oficiales

Con 220 votos afirmativos, los demócratas hicieron valer su estrecha ventaja legislativa para otorgarle media sanción a una reforma policial en honor al delincuente que murió tras ser arrestado por la policía.

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En la misma votación de la Ley Electoral HR-1 con la que el Partido Demócrata busca legalizar todas las prácticas de fraude electoral que utilizó para ungir en la presidencia a Joe Biden en 2020, los demócratas también le dieron la media sanción a la Ley George Floyd.

La Cámara de Representantes aprobó por 220 votos positivos contra 213 negativos la reforma de la fuerza policial más ambiciosa y peligrosa de la historia del país.

La legislación, que lleva el nombre en homenaje al delincuente afroamericano que murió en mayo del año pasado mientras un policía le estaba aplicando una maniobra de fuerza en su cuello, busca entregarle mayor control al gobierno federal de las policías estatales y urbanas.

Uno de los principales mecanismos que estipula el proyecto de ley es que la Casa Blanca tendrá el poder de retenerle fondos a los gobiernos estales y a las alcaldías que no se comprometan a “disciplinar a la Policía en temas como ideología de género, teorías de supremacismo negro y contenido marxista de lucha de clases. 

Además, la ley exige que los gobiernos locales instruyan a sus policías para que disminuyan su poder de acción en la aprehensión de los sospechosos, con el objetivo de “no repetir un caso como el de George Floyd“, a pesar que una autopsia del delincuente confirmó que su muerte no fue por asfixia si no que por un paro cardiorrespiratorio, fomentado por la acción de la policía pero causado principalmente por los fármacos que tenía en sangre; cannabis, fentanilo y metanfetaminas, además de un cuadro recién curado de COVID-19.

Otro punto de la ley sobre este tema indica que se le quitarán parte de los fondos destinados a las fuerzas policiales en todo el país para poder reubicarlos en “programas sociales basados en la comunidad“, dentro de cada comisaría.

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La Ley George Floyd también elimina la “inmunidad calificada” de los policías; un estatus legal que posee cada efectivo policial que le otorga un cierto grado de inmunidad por sus acciones en el campo. Esta inmunidad se le fue otorgada a la Policía desde su concepción para que el oficial no tenga reparos en su trato con los criminales y su efectividad sea la máxima posible.

Si el proyecto se termina convirtiendo en ley, demandar a un miembro de la fuerza será mucho más fácil, y los tribunales podrán condenar a éstos de manera más rápida.

El resultado final de esta decisión ya se vio en otros países que la implementaron: policías con miedo de actuar ante una situación de crimen y desinterés de involucrarse para no terminar presos.

La presión que ejerce esta ley sobre las fuerzas policiales y el Poder Judicial donde recaen las demandas es inmensa, por lo que no es casualidad de que esta legislación haya sido pasada sólo 4 días antes de que el juicio por la muerte de George Floyd comience.

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Esta ley ahora será enviada para su voto en el Senado, donde transitará un camino más difícil pero no imposible. En junio de 2019, una ley similar también había sido aprobada por la Cámara de Representantes pero fue desestimada por el Senado, que en ese entonces se encontraba con amplia mayoría republicana.   

Ahora, la paridad reina en la Cámara Alta. Contando con 50 bancas demócratas y 50 republicanas, los demócratas mantienen una estrecha mayoría ya que la actual Vicepresidente, Kamala Harris, puede intervenir y emitir un voto decisivo que se requiere para quebrar el empate y aprobar una ley.

Sin embargo, debido al filibuster, un tecnicismo parlamentario que existe en el Senado norteamericano que permite que ciertas leyes “de alta relevancia política” sean aprobadas por mayoría absoluta y no por mayoría simple, esta ley requiere de 60 votos afirmativos.

Para esta polémica reforma policial, no se descarta que haya un consenso y que mediante modificaciones y retoques en algunos puntos haya un par de senadores republicanos que terminen votando a favor. Entre ellos Mitt Romney (Utah), Suzane Collins (Maine) y Lisa Murkowski (Alaska), aunque por ahora se desconoce si serán suficientes para llegar al número mágico de 60 senadores.

De hecho, Romney, ex candidato presidencial del Partido Republicano en 2012, marchó junto al grupo terrorista Black Lives Matter tras la muerte de Floyd.

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Estados Unidos

El primer transgénero en el ejército de Estados Unidos fue acusado de brindar información médica confidencial a Rusia

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Jamie Lee Henry, un médico transgénero de 39 años que trabajaba como médico en la base militar de Ford Bragg fue imputado este jueves en Baltimore junto con su pareja.

El primer oficial del ejército de los Estados Unidos que se declaró abiertamente como transgénero y su esposa fueron imputados por armar un plan para brindar información médica confidencial sobre miembros del ejército estadounidense al gobierno ruso.

El transgénero Jamie Lee Henry y su esposa, la anestesista Anna Gabrielian, fueron imputados por un jurado popular de Baltimore este jueves, acusados de divulgar ilícitamente información confidencial de los soldados del ejército para ayudar a Rusia en la guerra que está librando contra Ucrania.

Según los fiscales de la causa, la pareja se reunió el mes pasado con un agente encubierto del FBI que se hizo pasar por un diplomático ruso y le ofrecieron información médica de los soldados que se encuentran viviendo en Fort Bragg, el hogar de la unidad de élite del ejército conocida como Delta.

La pareja transexual acordó reunirse con el agente encubierto en una habitación de hotel el pasado 17 de agosto, donde le confesaron su admiración por Rusia y su intención de unirse al bando ruso para combatir en la guerra en los próximos meses tras ser rechazados en una primera instancia. 

Gracias a las políticas de género impulsadas por Biden, Henry inexplicablemente tenía acceso a información confidencial sobre los soldados ya que se desempeñaba como médico en la base militar de Ford Bragg.

Según se lee en el expediente, en una segunda reunión, el militar transgénero le proporcionó al agente información sobre cinco pacientes que estaban siendo tratados en las instalaciones militares, mientras que su esposa reveló información médica de un veterano para que Rusia la explote a su favor.

En total, la pareja brindó en la reunión el historial médico de un total de 5 personas, entre los que se encuentran un empleado del Departamento de Defensa, un veterano retirado del Ejército, el cónyuge de un veterano del Ejército y el cónyuge de dos veteranos ya fallecidos.

En 2015, Henry se convirtió en el primer oficial del ejército en servicio activo en declararse como transgénero y el primero en cambiar legalmente su nombre, siendo rápidamente martirizado por la izquierda demócrata como un pionero del movimiento.

El caso de Henry sirvió para que la administración de Obama promueva políticas que permitían incorporar a personas transexuales a las filas del Ejército, que luego fueron discontinuadas por el gobierno de Trump. Al asumir Biden, uno de los primeros decretos que firmó fue el volver a aceptar a estas personas y a incluso ofrecerles acceso a tratamientos médicos para que realicen la transición de género. 

Ahora, por divulgar información de salud confidencial de los soldados, la pareja recientemente imputada se expone a un máximo de 10 años de prisión si son declarados culpables, más otros 5 años en prisión accesorios por la gravedad de los cargos que se les acusa.

Irónicamente, pese a que se autopercibe como mujer y que fue tratado como pionero del movimiento transgénero, en el expediente de la causa Henry es tratado por los fiscales como un hombre y su conducta es descrita utilizando los pronombres masculinos.

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Estados Unidos

Condenan por fraude electoral a un exdiputado demócrata: Se declaró culpable de cometer fraude en múltiples elecciones en los últimos 30 años

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Michael Ozzie Myers, un exdiputado que se desempeñaba como puntero demócrata, se declaró culpable de manejar un esquema de fraude electoral destinado a ayudar a sus candidatos. Irá a la cárcel.

Un exdiputado demócrata que actuaba como puntero en el estado de Pensilvania, más precisamente en el área de Filadelfia, se declaró culpable esta semana de cometer fraude electoral en favor del Partido Demócrata por los últimos 30 años y fue sentenciado a 2 años y medio de prisión por este delito.

De acuerdo al comunicado del FBI, Michael “Ozzie” Myers, de 79 años, se declaró culpable de conspirar para votar ilegalmente en una elección federal, falsificación de registros de votación, soborno, obstrucción de la justicia y de orquestar un esquema de fraude electoral para favorecer a candidatos de su partido en el estado de Pensilvania durante múltiples elecciones en las últimas tres décadas.

El expediente de la causa detalla que Myers sobornó al entonces juez electoral de Filadelfia, Domenick J. Demuro, para que arregle las votaciones favoreciendo a sus candidatos. Myers también confesó una conspiración para cometer fraude electoral con la ex juez electoral Marie Beren, quien ya se había declarado culpable en octubre de 2021 en la misma causa.

Aprovechándose de su estatus de magistrado, los jueces entraban a revisar el lugar de votación mientras se encontraba desocupado y se dedicaban a ingresar a las máquinas que cuentan los votos para así modificar los números en favor de los candidatos demócratas de Myers, en otra muestra de lo fácil que es arreglar las elecciones en los Estados Unidos, algo que viene denunciando Donald Trump hace años. 

Los favorecidos por este esquema eran candidatos patrocinados por el Partido Demócrata que se presentaban para cargos judiciales electos cuyos equipos de campañas habían contratado a Myers para que oficie como puntero y recolector de boletas electorales. Otros candidatos del Partido Demócrata que se presentaban a diversos cargos electivos federales, estatales y locales también fueron beneficiados bajo este esquema. 

El ahora condenado puntero político solicitaba pagos a sus clientes en forma de dinero en efectivo o cheques en concepto de “honorarios de consultoría” y luego utilizaba parte de estos fondos para pagar a los funcionarios electorales que se encargaban de manipular los resultados de las elecciones.

El prontuario de Myers es extenso y data de décadas atras. Ya en 1980, cuando era miembro de la Cámara de Representantes y era considerado como un referente demócrata en Pensilvania, fue uno de los funcionarios condenados en la operación Abscam del FBI, centrada en investigar la corrupción pública que ocurría en el Congreso.

El entonces diputado fue sentenciado a tres años de prisión y una multa pecuniaria por aceptar un soborno de 50.000 dólares, además de ser inhabilitado de por vida para volver a ejercer un cargo público. En ese momento, los diputados federales votaron para expulsarlo inmediatamente del Congreso Nacional, poniendo fin a su carrera política ese mismo año.

La causa fue investigada por el FBI, con la ayuda de la Policía Estatal de Pensilvania y fiscales federales nominados por el gobierno de Biden, que trabajaron para reducir su condena. Si bien Myers fue condenado por delitos que beneficiaban a funcionarios locales en años anteriores, curiosamente su participación en las elecciones presidenciales del 2020 como puntero demócrata para ayudar a Biden no fue investigada por el FBI.

Mientras se critica al expresidente Trump por denunciar este mismo tipo de fraude en las elecciones, la Casa Blanca de Biden admite tácitamente con esta condena que el fraude electoral está más vigente que nunca en el país, y que uno de los principales punteros políticos de su partido se encargó de perpetrarlo por décadas.


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Economía

La economía de Estados Unidos cayó un 0,6% en el segundo trimestre del año y se profundiza la recesión

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La más reciente revisión para la evolución del PBI de la economía más importante del mundo sugiere una segunda caída consecutiva en el segundo trimestre del año. La actividad mensual repuntó desde mayo, pero sigue por detrás del nivel que tenía en octubre de 2021. 

El Departamento de Comercio de los Estados Unidos confirmó que la economía cayó un 0,6% en el segundo trimestre del año, después de ajustar la revisión con respecto al 0,9% previsto anteriormente. 

El pequeño cambio en la revisión se produjo a partir de la persistencia en el gasto real del consumo privado, y a la mayor demanda final por bienes y servicios producidos dentro de Estados Unidos (excluyendo importaciones). 

En contraposición, la actividad económica se ve negativamente afectada por la caída de las exportaciones en términos reales y la desaceleración de la acumulación de stock de inventarios, que se traduce en última instancia en un menor nivel de inversión

Tras haber registrado una caída de la actividad económica por dos trimestres consecutivos, se entra así en el terreno de una recesión formal, ya que en los primeros 3 meses de 2022 se observó una reversión del 1,6%. La recesión es impulsada actualmente por la caída en la oferta agregada de la economía, y no por la demanda como ocurre habitualmente. 

Si bien los principales indicadores mensuales de alta frecuencia no evidencian caídas pronunciadas, se observó una fuerte desaceleración en el gasto real de los consumidores y una caída del ingreso disponible neto de impuestos y transferencias

La ligera expansión del consumo sólo pudo ser sostenida a partir de un mayor nivel de endeudamiento privado, compensando así la caída en el poder adquisitivo de los ingresos. El salario real en Estados Unidos acumuló una contracción del 4% desde que Joe Biden se hizo cargo de la presidencia

La actividad económica registró un leve repunte del 0,64% entre abril y julio, según las series estadísticas de la firma IHS Markit. Sin embargo, la economía estadounidense acumula una caída del 0,25% desde octubre del año pasado, por lo que lleva 9 meses sin registrar crecimiento genuino

Cabe destacar que la tasa de política monetaria sobre los bonos emitidos por la FED a corto plazo promedió sólo el 0,45% nominal anual entre enero y junio de 2022, y finalizó este último mes en el 1,21%. 

Para septiembre la tasa de la FED superó el 3% anual, y se estima que seguirá subiendo hasta fin de año. A diferencia de lo que ocurrió en el primer semestre, esta vez el endurecimiento de la política monetaria tendrá un fuerte impacto negativo sobre el nivel de actividad. 

PBI mensual de Estados Unidos entre 2017 y 2022.

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