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Estados Unidos

Nueva filmación de los policías en el arresto de George Floyd muestra una historia muy distinta

Las grabaciones de las cámaras de los policías del arresto de George Floyd, muestran una historia muy distinta a la que trascendió en los medios. Se puede ver que Floyd lanzó patadas, se negó a entrar en el patrullero y trató de escaparse.

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El diario inglés Daily Mail filtró unas grabaciones de las cámaras reglamentarias de los policías que arrestaron y terminaron asesinando al ex-delincuente afroamericano George Floyd, cuya muerte disparó una serie de protestas en todo el país, y que la extrema izquierda (Antifa, Black Lives Matter) aprovechó para generar destrozos, matar policías y exigir reformas políticas en las principales ciudades del país.

Estos videos, todavía confidenciales, habían sido archivados en la causa que está investigando la muerte de Floyd, y que tras dos meses desde el hecho, todavía no ha avanzado en una sentencia contra los policías. No se sabe cómo el medio británico obtuvo la grabación, pero sin lugar a duda es verdadero, ya que las caras de los policías y de Floyd son fácilmente reconocibles en los casi 10 minutos de filmación.
Los videos muestran una historia completamente distinta a la que divulgaron los medios de comunicación, e incluso algunos testigos que filmaron porciones del hecho.
En el principio del video, el policía Thomas Lane (que no es Derek Chauvin, el oficial acusado de asesinarlo) se acerca al auto de George Floyd y le pide que le muestre sus manos, lo cual es rutina en Estados Unidos para revisar que la persona no tenga un arma encima. George Floyd tarda casi 40 segundos en mostrar su mano derecha, mientras la mantiene atrás de la silla.
Este primer hecho pone muy nervioso al policía, quien lo apunta con una pistola. Hasta ese momento, Floyd era el principal sospechoso de haber generado disturbios en el local Cut Foods, donde había tratado de robar pagando con un billete falso de 20 dólares.
Luego, mientras el policía le pide que salga del auto, George Floyd entra en un ataque de pánico y le pide que “por favor” no le disparen, a pesar de que el oficial ya había guardado su pistola. 
Además, se ve que estaba con otra persona en el asiento del acompañante y una mujer en el asiento trasero. Dato que hasta ahora había sido un fuerte rumor pero sin confirmación.

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Tras este altercado, el policía le informa que lo llevará a la comisaría para interrogarlo como sospechoso del crimen que había sido reportado en la zona unas horas antes. Sin embargo, cuando el oficial trata de ponerle las esposas, George Floyd se resiste y empieza a patalear.

Se escucha al policía decir “tenés que parar de resistir el arresto, no te va a pasar nada“. Junto a su compañero Alex Kuang, el oficial Lane lo sienta a George Floyd en la vereda, donde se lo ve tranquilo y ya sin resistirse.

Luego, entrevistan a la mujer y al hombre que estaban en el auto. Ella dice ser su ex-novia y asegura que si bien no está bajo el efecto de ninguna droga, “tiene problemas en la cabeza“.

Cuando le apuntaste con un arma reaccionó muy mal“, concluyó. Pasan algunos minutos y llega el otro patrullero, con los oficiales Derek Chauvin y Tou Thao. 

Luego, los primeros 2 policías tratan de meterlo en el patrullero, esposado, para llevarlo a la comisaría, pero Floyd ruega que no lo metan en el auto, ya que asegura ser “claustrofóbico“. Uno de los policías pone su cabeza cerca de de Floyd, que para ese momento estaba balbuceando y rogando que no se lo lleven preso, para tratar de entender mejor sus palabras. 

El policía le asegura que dejarán las ventanas bajas para que pueda respirar y se sienta tranquilo, y Floyd contesta, “tuve COVID, por favor dejenme ir“.

Video completo sin editar:

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Floyd comienza a patalear, le pega en el pecho a uno de los policías y trata de escaparse. En ese momento, cuando los policías solo lo estaban agarrando las manos y las piernas, grita “no puedo respirar“. La frase que los testigos aseguran que dijo cuando estaba amordazado contra el piso.

En ese momento, el policía más experimentado y de contextura física más grande, Derek Chauvin, decide amordazarlo contra el piso, para que deje de lanzar patadas. 

Sin lugar a dudas, aquí Chauvin utiliza una maniobra, presionando su rodilla contra el cuello de Floyd, que no es recomendada por ninguna fuerza policial debido al enorme estrés que le produce al detenido, y debería haber sabido que esta acción podría causar su muerte.

De todos modos, la situación altamente compleja en la que George Floyd se negó a entrar en el patrullero, lanzó patadas y trató de escaparse, es la principal causa del altercado.

El video desmiente categóricamente que los policías hayan decidido asesinar a una persona solamente por el color de su piel, sin que se resistiera ni cometiera ningún delito.

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Si bien el Daily Mail filtró este video para demostrar que hubo violencia policial, lo único que lograron es evidenciar que la policía actuó en la mayoría del altercado de una manera sumamente correcta. Excepto Chauvin, el resto de los policías podrían recibir una condena menor gracias a estos videos.

Quitando la fuerte medida restrictiva de Chauvin, ningún policía golpeó en ningún momento a Floyd y ninguno perdió la compostura cuando éste lanzó patadas contra ellos.

Al final del video se escucha a uno de los policías decir que encontraron cigarrillos de marihuana en el auto, y que “seguramente esté drogado“. Esto justificaría la actitud errática de Floyd, y confirmaría la autopsia que encontró narcóticos en su sangre.

Análisis del video por el periodista Anthony Brian Logan.

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Estados Unidos

El primer soldado transgénero en el Ejército de Estados Unidos imputado por brindar información confidencial a Rusia

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Jamie Lee Henry, un médico transgénero de 39 años que trabajaba como médico en la base militar de Ford Bragg fue imputado este jueves en Baltimore junto con su esposa.

El primer oficial del Ejército de los Estados Unidos que se declaró abiertamente como transgénero y su esposa fueron imputados por armar un plan para brindar información médica confidencial sobre miembros del ejército estadounidense al gobierno ruso.

El aclamado por la prensa en el pasado, Jamie Lee Henry, y su esposa, la anestesista Anna Gabrielian, fueron imputados por un jurado popular de Baltimore este jueves, acusados de divulgar ilícitamente información confidencial de los soldados del ejército para ayudar a Rusia en la guerra que está librando contra Ucrania.

Según los fiscales de la causa, la pareja se reunió el mes pasado con un diplomático ruso y le ofrecieron información médica de los soldados que se encuentran viviendo en Fort Bragg, el hogar de la unidad de élite del ejército conocida como Delta. Pero el diplomático era un agente encubierto del FBI que había interceptado sus conversaciones y en el momento en el que le mostraron la información confidencial, los arrestó.

La pareja transexual acordó reunirse con el agente encubierto en una habitación de hotel el pasado 17 de agosto, donde le confesaron su admiración por Rusia y su intención de unirse al bando ruso para combatir en la guerra, una decisión extraña dado que el Ejército ruso no permite que homosexuales que muestran públicamente su tendencia sexual (como los transgéneros) sean parte de sus filas.

Gracias a las políticas de género impulsadas por Biden, Henry tenía acceso a información confidencial sobre los soldados de Fort Bragg. Varios meses atrás, la Casa Blanca divulgó una circular que impide que se le nieguen pedidos de información sobre su base militar a los soldados homosexuales en el Ejército.

Según se lee en el expediente, en una segunda reunión, el militar transgénero le proporcionó al agente información sobre cinco pacientes que estaban siendo tratados en las instalaciones militares, mientras que su esposa reveló información médica de un veterano para que la inteligencia rusa la explote a su favor.

En total, la pareja brindó en la reunión el historial médico de un total de 5 personas, entre los que se encuentran un empleado del Departamento de Defensa, un veterano retirado del Ejército, el cónyuge de un veterano del Ejército y el cónyuge de dos veteranos ya fallecidos.

Por divulgar la información de salud confidencial de los soldados, la pareja se expone a un máximo de 10 años de prisión si son declarados culpables, más otros 5 años en prisión accesorios por la gravedad de los cargos que se les acusa.

En 2015, Henry se convirtió en el primer oficial del ejército en servicio activo en declararse como transgénero y el primero en cambiar legalmente su nombre, siendo rápidamente ungido por la izquierda demócrata y los medios como un héroe de las Fuerzas.

El caso de Henry sirvió para que la administración de Obama promueva políticas que permitían incorporar a personas transexuales a las filas del Ejército, otorgándoles la posibilidad de hacer el servicio mientras atravesaban terapias hormonales y cirugías de cambio de género.

En los primeros días al frente de la Casa Blanca, Trump firmó un decreto prohibiendo la decisión de Obama, e impidió que los soldados atraviesen este tipo de ingesta de hormonas y cirugías mientras estén en servicio, basándose en múltiples estudios que el tratamiento reduce su capacidad física.

Al asumir Biden, en el primer día en el cargo, el demócrata volvió a dar marcha atrás y reinstauró la política de Obama, permitiendo que los pocos soldados abiertamente transexuales puedan volver al servicio e incluso habilitó tratamientos médicos gratuitos para que realicen la transición de género.

Irónicamente, pese a que se autopercibe como mujer y que fue tratado como pionero del movimiento transgénero, en el expediente de la causa Henry es tratado por los fiscales como un hombre y su conducta es descrita utilizando los pronombres masculinos.

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Economía

En medio de la recesión, el Gobierno de Biden anuncia un paquete de ayuda por US$ 12.300 millones para Ucrania

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La mayoría demócrata en el Senado impulsó la aprobación de un millonario programa de apoyo militar y económico para Ucrania, aunque el país se encuentra en recesión y enfrenta la necesidad de ajustar las finanzas públicas para derribar la inflación. 

El presidente Joe Biden, valiéndose de las mayorías legislativas del Partido Demócrata en el Senado, impulsó un nuevo paquete de rescate para Ucrania por un monto equivalente a los US$ 12.300 millones

Se incluyen 7.500 millones de dólares en asistencia militar, de los cuáles un total de US$ 3.000 millones serán destinados para la Iniciativa de Asistencia de Seguridad, lo cual dota de poderes al Pentágono para la adquisición de equipo militar para la provisión de Ucrania en la guerra

Dentro del gasto con fines militares, se aprobó un monto por US$ 2.800 millones para reforzar las posiciones estadounidenses en territorio europeo, y US$ 1.500 millones para reabastecer las reservas de armas, equipos y municiones estadounidenses que fueron enviados a Ucrania. 

Por otra parte, el programa total dispone de un rescate por US$ 4.500 millones destinados a la economía de Ucrania, y la financiación de las necesidades del sector público en ese país. Se busca evitar el colapso financiero y económico en tanto continúen las erogaciones extraordinarias a causa de la guerra. 

Es el tercer programa de financiamiento para Ucrania. El primero fue aprobado en marzo de 2022 a tan solo semanas de comenzado el conflicto, y representó un monto por US$ 13.600 millones. Más tarde, en mayo se aprobó otro programa más, esta vez por US$ 40.000 millones. Con las nuevas medidas anunciadas, Estados Unidos acumula un total de 65.900 millones de dólares en ayuda para Ucrania desde marzo

Estas disposiciones se toman en medio de una recesión sobre la economía estadounidense, y bajo la urgente necesidad de ajustar el déficit de las finanzas públicas para evitar la profundización de la inflación y las políticas monetarias contractivas. 

La economía más importante del mundo entró en recesión tras la caída consecutiva por dos trimestres en los primeros 6 meses del año, e incluso antes de que la Reserva Federal persiguiera un fuerte aumento de la tasa de interés de corto plazo. 

De perseverar los desequilibrios fiscales y con ello la inflación, el alza de tasas de la FED también podría perdurar en el tiempo en consecuencia, dando así inicio a un escenario de estanflación. 

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Estados Unidos

Condenan por fraude electoral a un exdiputado demócrata: Se declaró culpable de cometer fraude en múltiples elecciones en los últimos 30 años

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Michael Ozzie Myers, un exdiputado que se desempeñaba como puntero demócrata, se declaró culpable de manejar un esquema de fraude electoral destinado a ayudar a sus candidatos. Irá a la cárcel.

Un exdiputado demócrata que actuaba como puntero en el estado de Pensilvania, más precisamente en el área de Filadelfia, se declaró culpable esta semana de cometer fraude electoral en favor del Partido Demócrata por los últimos 30 años y fue sentenciado a 2 años y medio de prisión por este delito.

De acuerdo al comunicado del FBI, Michael “Ozzie” Myers, de 79 años, se declaró culpable de conspirar para votar ilegalmente en una elección federal, falsificación de registros de votación, soborno, obstrucción de la justicia y de orquestar un esquema de fraude electoral para favorecer a candidatos de su partido en el estado de Pensilvania durante múltiples elecciones en las últimas tres décadas.

El expediente de la causa detalla que Myers sobornó al entonces juez electoral de Filadelfia, Domenick J. Demuro, para que arregle las votaciones favoreciendo a sus candidatos. Myers también confesó una conspiración para cometer fraude electoral con la ex juez electoral Marie Beren, quien ya se había declarado culpable en octubre de 2021 en la misma causa.

Aprovechándose de su estatus de magistrado, los jueces entraban a revisar el lugar de votación mientras se encontraba desocupado y se dedicaban a ingresar a las máquinas que cuentan los votos para así modificar los números en favor de los candidatos demócratas de Myers, en otra muestra de lo fácil que es arreglar las elecciones en los Estados Unidos, algo que viene denunciando Donald Trump hace años. 

Los favorecidos por este esquema eran candidatos patrocinados por el Partido Demócrata que se presentaban para cargos judiciales electos cuyos equipos de campañas habían contratado a Myers para que oficie como puntero y recolector de boletas electorales. Otros candidatos del Partido Demócrata que se presentaban a diversos cargos electivos federales, estatales y locales también fueron beneficiados bajo este esquema. 

El ahora condenado puntero político solicitaba pagos a sus clientes en forma de dinero en efectivo o cheques en concepto de “honorarios de consultoría” y luego utilizaba parte de estos fondos para pagar a los funcionarios electorales que se encargaban de manipular los resultados de las elecciones.

El prontuario de Myers es extenso y data de décadas atras. Ya en 1980, cuando era miembro de la Cámara de Representantes y era considerado como un referente demócrata en Pensilvania, fue uno de los funcionarios condenados en la operación Abscam del FBI, centrada en investigar la corrupción pública que ocurría en el Congreso.

El entonces diputado fue sentenciado a tres años de prisión y una multa pecuniaria por aceptar un soborno de 50.000 dólares, además de ser inhabilitado de por vida para volver a ejercer un cargo público. En ese momento, los diputados federales votaron para expulsarlo inmediatamente del Congreso Nacional, poniendo fin a su carrera política ese mismo año.

La causa fue investigada por el FBI, con la ayuda de la Policía Estatal de Pensilvania y fiscales federales nominados por el gobierno de Biden, que trabajaron para reducir su condena. Si bien Myers fue condenado por delitos que beneficiaban a funcionarios locales en años anteriores, curiosamente su participación en las elecciones presidenciales del 2020 como puntero demócrata para ayudar a Biden no fue investigada por el FBI.

Mientras se critica al expresidente Trump por denunciar este mismo tipo de fraude en las elecciones, la Casa Blanca de Biden admite tácitamente con esta condena que el fraude electoral está más vigente que nunca en el país, y que uno de los principales punteros políticos de su partido se encargó de perpetrarlo por décadas.


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