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Estados Unidos

Nuevo Congreso controlado por los Republicanos aprueba un masivo paquete de leyes de derecha

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Tras haber sido elegido a Kevin McCarthy como nuevo presidente de la Cámara de Diputados de los Estados Unidos, los republicanos promueven una serie de leyes directas de la agenda trumpista.

Tan solo una semana después de la composición del nuevo Congreso y la asunción del republicano Kevin McCarthy como presidente de la Cámara de Representantes, los diputados votaron y aprobaron en tiempo récord varias leyes que promueven la agenda de derecha del ex presidente Donald Trump.

La gran mayoría de estas leyes fueron parte de las negociaciones de McCarthy con el bloque de 20 diputados republicanos más de derecha, que se negaban a apoyar la presidencia del congresista de California sin garantías de que se respetará la agenda trumpista.

Uno de los primeros proyectos aprobados por el nuevo Congreso derogó una ley aprobada recientemente por los demócratas el año pasado cuando ellos tenían la mayoría. En el proyecto que llevaba la firma de Biden, se incrementaba la cantidad de dinero destinada para la IRS, la agencia de recaudación de impuestos de Estados Unidos, a US$ 80 millones de dólares.

Por 221 votos a favor contra 210 votos en contra, se aprobó eliminar 72 de los 80 millones de dólares, que iban a ser destinados a la contratación de 87 mil nuevos agentes de la agencia federal.

Además, la derogación que fue introducida por los diputados Adrian Smith de Nebraska y Michelle Steel de California, especifica que la IRS solo podrá gastar nuevas sumas de dinero en fines relacionados a la atención al cliente y mejoras relativas a tecnologías de la información (IT) en lugar de la contratación de nuevo personal.

Biden había pedido esta expansión del presupuesto de la IRS para poder perseguir con mayor eficacia a los evasores de impuestos y para aplicar el recientemente creado impuesto a la riqueza, que desde su implementación no ha podido ser recaudado por la agencia, según ellos, debido a falta de personal.

También en el día de ayer, se aprobó la creación de comités para investigar la injerencia de China en la política de los Estados Unidos, además de investigar los avances económicos, tecnológicos y de seguridad del gigante asiático y cómo afectan al comercio local.

La votación del Comité enfocado en China resultó ser aplastante con un total de 365 votos a favor y tan solo 65 votos en contra, con exactamente 146 diputados demócratas apoyando sorprendentemente el proyecto, constituyendo el primer esfuerzo bipartisano para investigar a China.

Dicho comité estará presidido por el diputado republicano de Wisconsin, Mike Gallagher, un congresista de línea dura que ya ha presentado múltiples proyectos de ley para sancionar a China por su manipulación de la política interna y la economía de los Estados Unidos.

Gallagher estará acompañado de otros 7 diputados republicanos y 5 demócratas (lo republicanos tienen más representantes en el comité ya que tienen mayoría en la Cámara) y podrá convocar audiencias públicas y elaborar informes oficiales con la evidencia encontrada.

El representante por Wisconsin, Mike Gallagher, será el encargado de presidir el comité para investigar la competencia entre China y los Estados Unidos.

También se votó para crear un comité que investigará la injerencia del FBI y otras agencias de seguridad del gobierno federal en la censura de la libertad de expresión, que tendrá la capacidad de citar a todo tipo de funcionarios públicos, hasta al mismo presidente Joe Biden, para declarar sobre el caso.

Esta victoria republicana resultó con un menor margen, con solo 221 votos a favor y 211 votos en contra. Este comité tendrá como objetivo investigar a la Casa Blanca por forzar y trabajar con compañías privadas de redes sociales y demás tecnologías para callar y hostigar a ciudadanos privados.

Esta comisión operará bajo la esfera del respetado Comité Judicial de la Cámara de Representantes y estará presido por el diputado de Ohio, Jim Jordan, una de las figuras más importantes del bloque de republicanos trumpistas y más de línea dura del partido.

Jordan es uno de los políticos que más habló sobre los #TwitterFiles que reveló Elon Musk y demás archivos que se vienen filtrando que demuestran que el FBI y la administración de Biden interfirieron con Twitter, Facebook y Google para suprimir noticias que lo perjudicaban.

A su vez, entre esta y la próxima semana, se votará una serie de proyectos que se espera que los republicanos aprueben con facilidad. La primera de estas medidas, presentada por el diputado Steve Scalise, número 2 de la dirigencia del Partido Republicano, buscará obligar a las clínicas de aborto brindar atención médica de manera urgente a los bebés que sobrevivan los intentos de aborto, una excusa que estas clínicas vienen aprovechando para realizar abortos pasadas las regulaciones legales.

Sería sorprendente que los demócratas voten en contra de esta ley, ya que se trata de un proyecto que exige brindarle atención médica a un ser humano vivo ya nacido.

En otra presentación, Scalise quiere votar un proyecto que evite que el dinero de los contribuyentes sea destinado a financiar abortos, a través de subsidios a clínicas de abortos o planes de salud destinados a cubrir la práctica de la interrupción del embarazo.

Por último, el diputado Mike Johnson, presentó una declaración que condena los ataques realizados por sectores progresistas, feministas y de izquierda a iglesias e instituciones pro-vida. Esta declaración obligará al gobierno de Joe Biden a enfocar los recursos necesarios para garantizar la seguridad y libertad de expresión de las asociaciones pro-vida y las iglesias.

Lamentablemente, todas estas leyes deberán pasar por el Senado antes de convertirse en ley, donde los republicanos son minoría. Aunque la mayoría demócrata es por la mínima, y hay dos senadores demócratas, Joe Manchin y Kristen Sinema, que podrían votar a favor de muchos de estos proyectos, existe en el Senado lo que se conoce como “filibuster“.

El “filibuster” es una regla parlamentaria que exige que antes de que una ley sea votada, 3/5 de la cámara debe estar presente (o sea 60 de los 100 senadores). Esto implica que sin 60 senadores que estén dispuestos a ver aprobada la ley, ni siquiera se puede llegar a una votación.

Estados Unidos

En plena crisis energética, los demócratas quieren cerrar la última central nuclear de California

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Si bien el gobernador Gavin Newsom pidió prorrogar el cierre hasta 2030, el gobierno de Biden reafirma su intención de que los dos reactores dejen de operar en 2024 y 2025, respectivamente.

La última central nuclear de California podría verse obligada a cerrar, a pesar de la prórroga de Newsom
Diablo Canyon, la última central nuclear operativa de California.

Mientras otros estados están apostando a aumentar la producción energética a partir de fuentes nucleares, California decidió iniciar el cierre de su última central nuclear, para 2025.

Diablo Canyon, la última central nuclear operativa de California, podría verse obligada a cerrar en 2025 a pesar de la prórroga de cinco años firmada por el gobernador demócrata Gavin Newsom, dejando al estado potencialmente corto de energía.

El martes, la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) federal, que depende de Joe Biden, rechazó un intento de la Pacific Gas & Electric Company de restablecer las solicitudes de permiso que había retirado. Sus permisos actuales expiran en 2024 y 2025 para cada uno de los dos reactores de la central, y las nuevas solicitudes podrían tardar meses.

La decisión marca la última batalla en una larga lucha sobre el funcionamiento y la seguridad de la planta de Diablo Canyon. Mientras los demócratas a nivel nacional quieren cerrarla, el gobernador Gavin Newsom dice que debe seguir funcionando más allá de su cierre programado para 2025 para evitar posibles apagones como la transición del estado a la energía solar y otras fuentes renovables.

En octubre, Pacific Gas & Electric pidió a la Comisión Reguladora Nuclear que reanudara el examen de una solicitud presentada inicialmente en 2009 para ampliar la vida útil de la central, que posteriormente fue retirada después de que PG&E anunciara en 2016 sus planes de cerrar los reactores.

Según las normas vigentes, las licencias de explotación de los reactores hermanos expiran en 2024 y 2025, momento en el que se verían obligados a cerrar. Cabe aclarar que el apagón no es inmediato, y en los años previos a las fechas de corte, el reactor irá bajando su producción de energía año tras año hasta llegar a cero.

Si bien el propio Newsom apoyó por años el cierre de Diablo Canyon, desde el año pasado dio marcha atrás a su antigua oposición a la energía nuclear e instó con éxito a la legislatura estatal a votar a favor de ampliar la vida operativa de la central hasta 2030, para evitar cortes de luz en los próximos años.

El gobernador de California Gavin Newsom observa durante una visita a la Planta de Tratamiento de Agua de Antioch el 11 de agosto de 2022 en Antioch, California.

Tras varios cortes de electricidad en el estado, Newsom y los demócratas californianos, que se han fijado el objetivo de cero emisiones netas de carbono para 2045, no quieren perder ese 6% del suministro eléctrico que provee la central de Diablo Canyon, dado que la energía solar y eólica todavía son incapaces de llenar esa demanda.

Muy por el contrario, grupos ecologistas se mostraron eufóricos por la decisión de la NRC. Caroline Leary, abogada del Environmental Working Group (EWG), declaró en un comunicado que apoyan la decisión del gobierno federal y llamó a “recapacitar” a los legisladores del estado.

“No es demasiado tarde para que la Legislatura de California reoriente los mil millones de dólares destinados a la reactivación de estos reactores inseguros y antieconómicos al apoyo de fuentes de energía alternativas, seguras y renovables, como la energía solar y eólica, la eficiencia energética y la gestión de la carga”, sentenció, sin entender que estas fuentes de energía, aunque reciban miles de millones de dólares en inversiones, no son capaces de otorgar la misma producción de un reactor nuclear.

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Economía

“Ley de Impuestos Justos”: El Partido Republicano lanza un proyecto de ley para eliminar todos los impuestos federales

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Se trata de una reforma histórica y muy ambiciosa que pretende eliminar la mayor parte de los impuestos federales, reemplazándolos por un único impuesto generalizado al consumo. El proyecto tiene el apoyo de Trump y McCarthy.

El Partido Republicano de los Estados Unidos presentó un proyecto de ley sin precedentes para reformar el código fiscal del país, una iniciativa que surge desde el sector más conservador y defensor del liberalismo económico, y cuenta con el apoyo del ex presidente Donald Trump.

El recientemente nombrado Presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, dio su visto bueno para el tratamiento de la ley y prometió respaldar el proyecto como parte de las negociaciones con el bloque trumpista para que aprueben su nominación.

La legislación propuesta busca eliminar miles de impuestos federales y unificaron en un impuesto único enfocado al sector del consumo. Entre otros, se eliminaría el Impuesto a las Ganancias, tanto individuales como corporativas, el Impuesto a la Herencia, el Impuesto a la Renta Financiera, el Impuesto a la Transferencia de Dividendos, el Impuesto a la Seguridad Social (cargas patronales y sociales), y casi la totalidad de los tributos que rigen a nivel nacional.

Todo indica que los republicanos tienen los votos para aprobar esta ley en la Cámara de Diputados, pero no en el Senado. Además, en el extraño caso que por lo menos 10 senadores demócratas voten a favor y la ley se apruebe, todo indica que Biden vetaría el proyecto.

La reforma tributaria del Partido Republicano

El proyecto propone la completa eliminación del Impuesto a las Ganancias de Estados Unidos, conocido allá como “Income Tax“, que se implementó por primera vez en el país en 1861 para costear la Guerra Civil y nunca fue eliminado después de que terminara el conflicto. Desde 1913 también se aplica para empresas.

De aprobarse este proyecto, ni los ciudadanos ni las sociedades pagarían ningún tipo de impuesto como una alícuota de sus ganancias imponibles anuales.

También se eliminaría el Impuesto a la Renta Financiera y a la Transferencia de Dividendos, conocido como “Capital Gains Tax“, que se cobra a partir de las ganancias obtenidas por activos que aumentan su valor o por el cobro de dividendos por la tenencia de estos activos.

Este impuesto fue introducido durante la gestión demócrata de Woodrow Wilson en 1913, y se estableció a valores absurdamente elevados. Con el pasar de los años se redujo considerablemente, y actualmente se ubica entre el 10 y el 40%. Es uno de los principales factores de distorsión en el mercado financiero.

Otro de los impuestos más importantes que se eliminaría es el de la Seguridad Social, conocido como “Social Security Tax“, implementado en 1935 por el también demócrata Franklin D. Roosevelt para financiar un masivo sistema de salud pública.

También, con el tiempo este sistema fue adaptado para los más necesitados y no de manera universal, y actualmente el tributo se ubica en el 6,2% de todas las personas que quieran acceder a él.

Impuesto Único a las Ventas

El programa dispone del reemplazo de todos estos tributos por un impuesto federal único y generalizado al consumo: las ventas de todo el país, sea cual fuere su naturaleza y casi sin excepción, estarían sujetas a una tasa del 30%.

Este esquema tributario se conoce como “Fair Tax”, y la generalización de la tributación al consumo promete complementar la mayor parte de los recursos que se perderían por la eliminación de impuestos federales.

Esta no es la primera vez que el Partido Republicano propone una reforma de las características descritas. En 1999, la mayoría republicana en el Congreso presentó una propuesta similar, y en la década de 1990 se presentaron múltiples proyectos para “achatar” la estructura de los impuestos federales. 

No solo se vería una reducción considerable de la tasa efectiva total, que es cuánto percibe en impuestos un contribuyente norteamericano promedio por todos los impuestos que paga a nivel distrital, estatal y federal, si no que además se simplificaría sustancialmente el sistema impositivo y se eliminarían muchas distorsiones en el mercado.

“Impuesto negativo” para sectores más vulnerables

La reforma de los republicanos eliminaría completamente las escalas “progresivas” sobre los impuestos federales. A modo de compensación, el programa tributario propone incluir una serie de reembolsos fiscales para los estratos más bajos de la sociedad.

A estos fines, todos los hogares recibirían un cheque mensual por parte del Gobierno federal, equivalente al 23% del umbral de pobreza ponderado por el tamaño efectivo de cada hogar en cuestión. Una idea similar al impuesto a la renta negativo que proponía el economista Milton Friedman en la década de 1960. 

Se pretende erradicar completamente la pobreza extrema garantizando un mecanismo redistributivo dentro de un sistema tributario muy simplificado, pero sin dejar de lado los incentivos para dinamizar la oferta laboral.

Las motivaciones del proyecto y las ganancias en eficiencia asignativa

La principal motivación teórica del proyecto es la virtual eliminación de la ineficiencia en el sistema tributario, la cual entra en juego cuando se aplican tasas progresivas y distorsivas, o cuando se penaliza sistemáticamente la acumulación de capital para favorecer mecanismos redistributivos por medio de tratamientos tributarios diferenciales y arbitrarios.

Todo esto se vería casi completamente eliminado, ya que los impuestos al consumo son los menos distorsivos entre la batería de opciones políticamente viables para la aplicación práctica (los impuestos de suma fija carecen de sentido político). La asignación de recursos en el sistema económico no se vería alterada por la distorsión del Estado, potenciando así el crecimiento económico de largo plazo y la riqueza por habitante.

La inversión, el consumo, el ahorro, y muchas otras variables agregadas, fluctuarían en sus valores naturales dadas las necesidades de la economía y los incentivos de los agentes, y su trayectoria no se vería alterada por distorsiones gubernamentales arbitrarias

Una vez asignados eficientemente los recursos en la economía de mercado, sólo entonces el Gobierno emprendería una acción redistributiva a través de los reembolsos fiscales, pero de manera que no se alteran los incentivos sobre el flujo eficiente de recursos y la generación de la riqueza inicial sobre la cual operaría la posterior redistribución.

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Estados Unidos

El Director de Investigación de Pfizer atrapado en una cámara oculta admitiendo que están “mutando el virus” para vender más vacunas

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Jordon Trishton Walker, quien se desempeña como director en la farmaceútica Pfizer tan solo a dos escalones del CEO, admitió prácticas ilegales para aumentar sus ventas.

El prestigioso grupo periodístico Project Veritas grabó en una cámara oculta al Director de Investigación y Estrategia de Desarrollo de Pfizer, Jordon Walker, admitiendo que la compañía está “mutando el virus” (en referencia al coronavirus) para poder vender más vacunas.

“Una de las cosas que estamos explorando es, ¿por qué no lo mutamos nosotros mismos para poder crear, desarrollar preventivamente nuevas vacunas, verdad? Entonces, tenemos que hacer eso. Sin embargo, si vamos a hacer eso, existe el riesgo de que, como se puede imaginar, nadie quiera tener una compañía farmacéutica que mute los malditos virus”, dijo Walker.

Los científicos de Pfizer están optimizando el proceso de mutación del coronavirus, pero van lento porque todos son muy cautelosos; obviamente, no quieren acelerarlo demasiado. Creo que también están tratando de hacerlo como algo exploratorio porque obviamente no quieres anunciar que estás descubriendo futuras mutaciones”, aseguró en una comida con un periodista encubierto que se hizo amigo del director del laboratorio para sacarle información.

No le digas a nadie. Prométeme que no le dirás a nadie“, le rogó Walker al que grababa la cámara oculta. “La forma en que el experimento funcionaría es que ponemos el virus en monos, y sucesivamente hacemos que se sigan infectando entre sí, y recolectamos muestras en serie de ellos”, contó.

Además, Walker dijo no tener dudas de que el virus fue creado en el Laboratorio de Virología de Wuhan y aseguró que Pfizer está haciendo algo parecido. “Tenés que estar muy controlado para asegurarte de que este virus que mutas no crea algo que va a todas partes. Que, sospecho, es la forma en que el virus comenzó en Wuhan, para ser honesto. No tiene sentido que este virus haya aparecido de la nada. Es una mierda”, sentenció Walker.

Y en otra parte de la conversación, admitió que lo que están haciendo no es del todo legal: “No se supone que hagas investigación de ganancia de función con un virus. Al menos no regularmente”.

Podemos hacer estas mutaciones de estructuras seleccionadas para hacerlas más potentes. Hay investigaciones en curso al respecto. No sé cómo va a funcionar eso. Más vale que no haya más brotes por Jesucristo”, completó.

El alto ejecutivo de Pfizer también admitió que el COVID-19 ha sido una “enorme fuente de ingresos” para la empresa y seguirá siéndolo. “Algunas veces surgen mutaciones para las que no estamos preparados. Como con Delta y Omicron. Y cosas asi. ¿Quién sabe? De cualquier manera, va a ser una fuente de ingresos. COVID fue y será una fuente de ingresos para nosotros por un tiempo en el futuro. Obviamente”, admitió Walker.

El director de Pfizer también mencionó lo que él describe como una “puerta giratoria” para todos los funcionarios del gobierno que es “bastante bueno para la industria para ser honesto, es malo para todos los demás en Estados Unidos“.

Porque si los reguladores que revisan nuestros medicamentos saben que una vez que dejen de ser reguladores, querrán trabajar para la compañía”, dijo Walker, “no van a ser tan duros con la compañía de la que obtienen sus trabajo“.

El gigante farmacéutico tiene el récord de la multa más grande pagada por una demanda por fraude en la atención médica y todavía está envuelto en el escándalo de corrupción que involucra las negociaciones del presidente de la Comisión Europea sobre la adquisición de vacunas.

Poco después de la publicación del video, Project Veritas publicó documentos internos de Pfizer, una empresa que aseguran tienen infiltradas con “decenas de informantes“, que verifican que efectivamente Jordan Walker es director de Pfizer.

El senador Ron Johnson, una de las figuras más fuertes del Partido Republicano en el Rust Belt (Wisconsin, Michigan, Pensilvania), pidió este jueves en respuesta a la viralización del video que el Congreso investigue a los fabricantes de vacunas y el proceso de aprobación para sus medicamentos.

Las agencias federales de salud han sido capturadas por Big Pharma y han abandonado gravemente sus funciones durante la pandemia”, dijo Johnson. “Es hora de que el Congreso investigue a fondo a los fabricantes de vacunas y todo el proceso de aprobación de la vacuna COVID”, dijo.

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