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Estados Unidos

Trump arrasó en el Segundo Debate con una moderadora demócrata, micrófonos apagados y los medios en su contra

En el último debate antes de las elecciones del 3 de noviembre, el presidente Trump se impuso sobre Joe Biden de manera contundente. Aprovechó los micrófonos apagados para mostrar una imagen más calmada y dejó a Biden que se hunda en sus propios furcios.

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El presidente Donald Trump y el candidato demócrata Joe Biden se enfrentaron en el segundo y último debate antes de las elecciones del 3 de noviembre este jueves por la noche. El debate fue transmitido por la emisora ultra-demócrata NBC News, que celebró el debate en Nashville, Tennessee, con la moderadora Kristen Welker, periodista y militante del Partido Demócrata.

Este fue el primer debate de la historia del país que permitió que la moderadora apague los micrófonos de los participantes. La Comisión de Debates Presidenciales (CPD) aseguró que luego de los enfrentamientos que hubo en el Primer Debate, esta medida era necesaria para poder seguir realizando los encuentros; una medida de último momento que buscó beneficiar a Joe Biden, cuya débil voz fue victima de múltiples interrupciones por el candidato Trump aquella vez.

La regla que se acordó con ambas campañas fue que cada candidato tendría 2 minutos al principio de cada tema, en los que su oponente estaría con el micrófono apagado. Sin embargo, la moderadora abusó de esta herramienta y cortó al presidente Trump en múltiples ocasiones incluso luego de los 2 minutos reglamentarios. 

En esta oportunidad, sabiendo de la desventaja que corría por el silencio obligatorio, Trump se mostró mucho más calmado que en anteriores oportunidades, y dejó una imagen respetuosa ante las cámaras, en lo que fue su último debate presidencial, ya que, gane o pierda, nunca más será candidato a Presidente.

El debate además se produjo tan solo una semana después de la masiva revelación de mails del hijo de Joe, Hunter Biden, en los que se revelaron enormes actos de corrupción de la familia Biden con empresas de Ucrania, Kazajistán, Rusia y China. Además, ese mismo día, uno de los ex socios de Hunter Biden, Tony Bobulinksi, dijo que las acusaciones de que Joe Biden se beneficiaba monetariamente de los negocios de su hijo en China eran ciertas.

La campaña de Biden emitió un comunicado negando las acusaciones minutos antes del debate, pero no presentó evidencias que refuten lo que presentó Bobulinski.

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Coronavirus

Welker inició el debate con el coronavirus, cuestionando a ambos candidatos sobre cómo llevarían al país a la siguiente etapa de la pandemia de COVID-19.

Trump promocionó sus esfuerzos de la Operation Warp Speed ​​para acelerar una vacuna contra el coronavirus, diciendo que una vacuna puede llegar a estar lista tan rápido como “en las próximas semanas” y aseguró que tiene al Ejército listo para entregarla en todo el país. 

Welker, como buena demócrata, cuestionó el cronograma de vacunas de Trump, e hizo referencia a “algunos expertos” que han dicho que Estados Unidos no volverá nunca a la normalidad después de la pandemia.

Biden señaló el número de muertos que sigue aumentando y dijo que Trump “no tiene un plan integral” sobre el coronavirus. Luego, criticó a Trump por esperar a cerrar los viajes desde China después de que 40 países ya lo habían hecho, sin embargo, Estados Unidos fue el primer país del mundo en cerrar sus puertas a China (20 de enero), y Biden en ese momento criticó la medida como “xenófoba“.

La moderadora luego cuestionó a Biden sobre su voluntad de imponer nuevas cuarentenas incluso 7 meses después de la pandemia, ya que muchos temen que nuevas medidas así puedan traer un desastre económico permanente.

Trump lo atacó: No podes volver a poner cuarentena en todo el país. La gente no puede esconderse en su sótano y esperar por un año que el virus se vaya. La gente necesita trabajar“.

En el primer furcio de la noche, Biden argumentó que está “cerrando el virus, no cerrando el país“.

Biden más adelante en el debate respaldó la idea de aumentar el salario mínimo nacional a 15 dólares la hora, argumentando que ayudaría a las pequeñas empresas que intentan recuperarse del efecto de COVID-19. Trump se burló de la declaración, argumentando que aumentar el salario mínimo en un momento de inestabilidad económica destruiría cientos de miles de empresas.

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Cuidado de la Salud

Welker giró la conversación hacia la seguridad social y la atención médica, cuestionando a Trump sobre su oposición al Obamacare y el intento continuo de su administración de desmantelarlo en la Corte Suprema.

Trump ha querido reformar el fracasado plan de Obama desde el inicio de su mandato, pero el Congreso ha puesto múltiples obstáculos en el camino. Por lo tanto, el Presidente, por decreto, eliminó el “mnadato Individual”, una parte del Obamacare que penalizaba con un destructivo impuesto a cualquier individuo que no se quiera meter en el programa estatal del Obamacare.

Trump reiteró su apoyo a la cobertura de condiciones preexistentes de los clientes del sistema de salud privado, diciendo que cualquier plan que él y los republicanos usarían para reemplazar Obamacare incluiría dicha cobertura. Trump continuó acusando a Biden de apoyar un sistema de salud socialista.

Welker saltó de la acusación de Trump y le pidió a Biden que explicara su plan para “construir a partir de” Obamacare.

Biden dijo que facilitaría la competencia entre las compañías de seguros médicos y enfatizó que no quería terminar con los seguros médicos privados. Sin embargo, como se puede ver en otros países del mundo que han tomado este camino, la competencia entre la medicina estatal y la privada destruye el mercado de la salud, ya que es imposible competir entre sí, y presiona a la baja los salarios de los médicos.

Biden argumentó que una de las razones principales por las que se destacó entre sus competidores demócratas en las primarias presidenciales del Partido fue su oposición a la prohibición de los seguros privados, aunque desde entonces ha llegado a un acuerdo con el candidato de extrema izquierda, Bernie Sanders, para llevar a cabo exactamente su agenda socialista.

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Correos electrónicos de Biden:

Biden cayó en la trampa y fue el primero en abordar el tema de las acusaciones contra él y su hijo, cuando mencionó al ex alcalde de la Ciudad de Nueva York y abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, y dijo que estaba siendo utilizado como un “peón ruso“.

Al no negar la información, Trump disparó contra el candidato demócrata: Joe obtuvo 3,5 millones de dólares de Rusia. Que vinieron de Putin, porque era muy amigo del ex alcalde de Moscú. Algún día vas a tener que explicarle a los americanos por qué tu familia cobró ese dinero. La respuesta de Joe Biden, a pesar de la enorme cantidad de evidencia en contra, fue la de negar todo.

Todos los mails, los horribles mails, que muestran todo el dinero que te llegó, a vos y a tu familia, de parte de Rusia. Y Joe, vos eras Vicepresidente cuando esto ocurrió… Creo que le debes una explicación a los ciudadanos americanos“, dijo Trump.

Biden negó una y otra vez que se hubiera beneficiado de los negocios de su hijo, nuevamente contradiciendo las declaraciones de Bobulinski y los correos electrónicos reportados. Biden argumentó que Trump no debería acusarlo de corrupción cuando él mismo no está dispuesto a publicar sus declaraciones de impuestos.

Yo no gano dinero con China, tú lo haces. No gano dinero con Ucrania, tú lo haces… Eres el ‘gran hombre’ en los correos electrónicos“, respondió Trump, haciendo referencia a los correos electrónicos de Hunter Biden donde dicen que un porcentaje de los contratos serían cobrados por “the big guy”, en clara referencia a su padre.

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Inmigración

Desesperada por sacarlos del tema de los mails de Hunter, que dañan a la campaña demócrata, Welker giró la conversación hacia la inmigración, cuestionando a Trump sobre sus políticas de separación de niños y preguntó cómo planeaba reunir a las familias.

Trump argumentó que los niños son llevados al otro lado de la frontera por “cárteles y coyotes”; carteles son las mafias narcotraficantes y coyotes es el nombre coloquial para quienes trafican personas entre países, y que su muro puso fin a esto.

Trump argumentó que la administración Obama había iniciado la política de separación de niños y su administración fue responsable de ponerle fin a ello.

Welker luego presionó a Trump sobre las supuestas jaulas donde los niños inmigrantes van a parar cuando sus padres delincuentes son arrestados.

Trump fue contundente: “Las jaulas las construyeron ellos. Decían que yo las construí pero es mentira. Se publicaron fotos de esas jaulas horribles y dijeron ‘miren estas jaulas que construyó Trump’. Después tuvieron que corregirse, esas jaulas se construyeron en 2014, cuando él era Vicepresidente“.

Luego del debate, resurgieron las fotos demostrando que Trump tenía razón, y que las jaulas que se le adjudican a Trump fueron construidas por el Director de Seguridad Nacional de Obama, el afroamericano Jeh Johnson.

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Disturbios Raciales

Welker cuestionó tanto a Trump como a Biden sobre sus posiciones pasadas sobre cuestiones raciales. Sin sustancia contra Trump, Biden terminó defendiéndose de un proyecto de ley contra el crimen que presentó cuando era Senador en 1994 que apuntaba directamente contra las comunidades afroamericanas.

Trump lo acusó a Biden de haber llamado a los delincuentes afroamericanos “super-depredadores” y de haber dicho que no quería que su ciudad se convierta en una jungla racial.

Trump argumentó también que Biden ha tenido décadas para corregir sus errores tanto en el Senado como cuando fue Vicepresidente durante 8 años.

¿Por qué no lo hiciste?” le preguntó a Biden. “Pusiste a decenas de miles de jóvenes, en su mayoría negros, en prisión“. 

Biden argumentó que el Congreso republicano impidió que la administración Obama actuara sobre la reforma de la justicia penal, algo que no es cierto ya que entre 2008 y 2010 gobernó con super mayoría demócrata. De todos modos, Trump señaló que pudo aprobar la Ley del Primer Paso junto con los republicanos para liberar cientos de afroamericanos encerrados injustamente por la ley de 1994 de Biden, diciendo que “tuvo que convencer a muchos demócratas“.

Incluso la fact-checker ultra-demócrata Snopes atribuyó como correcta las acusaciones de Trump.

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Cambio Climático

Welker terminó el debate sobre el tema del cambio climático, cuestionando la decisión de Trump de retirarse de los Acuerdos de París y pidiendo a Biden que dé una respuesta final a su posición sobre el fracking. Biden dijo que se oponía a la prohibición del fracking, a pesar de que fue filmado cientos de veces diciendo lo contrario, y lo desafió a Trump a publicar dichos videos.

Al minuto de terminado el debate, Trump publicó en su cuenta de Twitter el video solicitado, dejando en ridículo a Biden. Al finalizar, en el peor furcio de la noche, Biden aseguró que buscaría alejar a Estados Unidos del petróleo, destruyendo un estimativo de 9,8 millones de empleos.

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Mirá el análisis del Debate en un programa especial de La Derecha Diario

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Estados Unidos

La embajada de Estados Unidos en Ucrania ordenó evacuar a las familias y personal no esencial

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En respuesta a la amenaza de invasión por parte de Rusia, el Departamento de Estado efectuó la medida que podría comenzar desde el próximo lunes.

Los familiares serán evacuados, posiblemente, desde el próximo lunes indicaron los funcionarios del Departamento de Estado a Fox News. Tambien animan a los estadounidenses que permanezcan en el país a irse en vuelos comerciales mientras estén disponibles.

Según un informe de la CNN, la embajada estadounidense en Ucrania ya realizó la solicitud a la Casa Blanca para retirar del país a todo el personal diplomático no esencial.

Fuentes cercanas al gobierno ucraniano indican que Estados Unidos notificó las medidas a efectuar en las próximas semanas. De hecho, el Presidente ucraniano Volodimir Zelenski, habló recientemente con el Secretario de Estado Antony Blinken, para informarle que le pareció una “reacción exagerada” que podría generar desconfianza en el Gobierno ucraniano.

No obstante, no fue la unica embajada evacuada. Desde el 5 de enero los rusos tomaron las mismas medidas de precaución en su embajada y los consulados. Esto puede significar propaganda o preparación para un conflicto inminente.

Por otro lado, el viernes pasado, la embajada estadounidense publicó en Twitter la ayuda enviada por el país norteamericano. Lo que sumo un malestar más para el conflicto.

Unas 90 toneladas de armamento letal y municiones para los defensores de Ucrania en el frente. Catalogado como “el primero de muchos envíos”. Esta partida había sido aprobada en diciembre, pero Blinken la dio a conocer la semana pasada.

Mientras tanto los asesores politicos de Francia y Alemania, entablaran conversaciones en “formato de Normandía” con Rusia y Ucrania, en París el 25 de enero para tratar la situación en el Este.

En paralelo, los ministros de defensa de Gran Bretaña y Rusia se reunirán en Moscú luego de que desde Downing Street dijeran que el país euroasiático seria “castigado” en caso de avanzar sobre la frontera ucraniana.

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Estados Unidos

En su primer día como gobernador, el trumpista Glenn Youngkin desarma décadas de leyes de izquierda en Virginia

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Firmó 11 decretos inmediatamente después de asumir y ordena investigar a los funcionarios del condado de Loudoun por irregularidades electorales, prohíbe cursos de adcotrinamiento educativo en las escuelas, y más.

El trumpista Glenn Youngkin juró como gobernador de Virginia el pasado 15 de enero. Ese mismo día cumplió con prácticamente todas sus promesas de campaña, firmando 11 órdenes ejecutivas que desarmaron décadas de leyes y regulaciones demócratas.

Youngkin había dado el batacazo en las elecciones especiales a gobernador el año pasado, ganando un Estado que hace muchos años que estaba en manos demócratas, e incluso Biden había ganado en 2020 por 10 puntos sobre Trump. El empresario apadrinado por Trump le ganó a Terry McAuliffe por 2 puntos y cementó la primera victoria republicana en el Estado en 15 años.

Entre otras cosas, firmó la eliminación de los cursos de la Teoría Crítica de la Raza de las escuelas, ordenó la investigación de irregularidades electorales en el condado de Loudoun de las elecciones del 2020 y eliminó el uso obligatorio del barbijo en las escuelas, habiendo sido éstas las principales propuestas de su campaña.

Los decretos ejecutivos, incluyeron:

  • Para restaurar la excelencia en la educación poniendo fin al uso de conceptos divisivos, incluida la Teoría Crítica de la Raza, en la educación pública.
  • Para empoderar a los padres de Virginia en la educación y crianza de sus hijos al permitirles tomar decisiones sobre si su hijo usa una barbijo en la escuela.
  • Para restaurar la integridad y la confianza en la Junta de Libertad Condicional del Estado de Virginia.
  • Para investigar irregularidades electorales en el condado de Loudoun.
  • Para hacer que el gobierno trabaje para los habitantes de Virginia mediante la creación del Oficial Principal de Transformación de la Commonwealth, una especie de defensor del pueblo.

  • Para declarar Virginia abierta al público, sin nuevas cuarentenas.
  • Para combatir y prevenir la trata de personas y brindar apoyo a los sobrevivientes.
  • Para establecer una comisión para combatir el antisemitismo.
  • Para retirarse de la Iniciativa Regional de Gases de Efecto Invernadero (RGGI), que ponia impuestos sobre la emisión de carbón.

Además de las órdenes ejecutivas, Youngkin firmó dos directivas gubernamentales, una para eliminar cientos de regulaciones laborales —según el gobernador, el 25% de las leyes laborales serán eliminadas— y otra para rescindir el mandato de vacunación contra el coronavirus para los empleados estatales.

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Estados Unidos

A un año de Biden: Inflación galopante, fracasos legislativos y la pandemia en su peor momento

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El Partido Demócrata entra en crisis a tan solo un año de empezar su gobierno, con un lider que ostenta una desparobación histórica por parte de la población.

Este 20 de enero se cumple un año de la asunción del demócrata Joe Biden a la presidencia. A pesar de que había llegado a la Casa Blanca con mucho optimismo, habiendo sido el candidato a presidente opositor más votado de la historia y con amplio apoyo en ambos partidos, su gestión ha sido calificada como una de las peores de la historia.

Esto se traduce a números. Estados Unidos cerró su primer año con Biden a la cabeza con una masiva inflación del 7% anual, la suba de precios más alta desde el gobierno de Jimmy Carter, 40 años atrás.

En estos últimos 12 meses, el Congreso solo le aprobó una ley importante, el “American Rescue Plan Act” —una masiva ley de gasto público para “estimular” la economía— en marzo del 2021, y desde entonces ni siquiera se ha tratado en el recinto las otras decenas de mega-reformas que envió.

El mundo está en un nivel de conflicto que no se veía hace tiempo. Mientras que Trump había sido el presidente que más acuerdos de paz firmó desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, durante este último año se reanudaron las tensiones con Corea del Norte, Irán está cada vez más cerca de desarrollar una bomba atómica, y Rusia está a punto de invadir Ucrania.

Todo esto a parte del fracaso histórico de la retirada de tropas de Afganistán, en donde murieron 13 soldados estadounidenses; más que durante la retirada de Saigón de Vietnam, y donde por lo menos 200 civiles estadounidenses quedaron varados.

La pandemia a su vez está en el peor momento desde que salió de China a principios del 2020. Más estadounidenses murieron en 2021 durante la gestión de Biden que en 2020 con el gobierno de Trump, a pesar de que el demócrata disponía de la vacuna en toda su plenitud, de los hospitales preparados con respiradores y de novedosos tratamientos paliativos como anticuerpos monoclonales.

Ante este panorama, no sorprende que Biden ostente los peores números de aprobación de un presidente en la historia moderna del país. Solo un 33% de los estadounidenses aprueban o ven con imagen positiva su gobierno; una caída de 17 puntos en un año, ya que según las mismas encuestadoras, empezó su mandato con 50% de aprobación.

El presidente demócrata tiene un 67% de desaprobación por parte de la población, un número que es compartido por prácticamente todas las encuestadoras, incluso las ultra-demócratas Civiqs y Quinnipiac.

Estos números preocupan gravemente a los jerarcas del Partido Demócrata, puesto que este año hay elecciones de medio término, donde el Congreso deberá reelegir a todos sus diputados y a un tercio de los senadores.

Según el último distritaje en base al censo del 2020, los republicanos tienen una leve ventaja en cuanto a la cantidad de distritos seguros para su partido. Esto sumado a la pésima imagen que tiene Biden, ha llevado a la prensa norteamericana a hablar de una “Red Wave” (en relación a una ola de votos en favor de los republicanos), aunque siempre hay que considerar la posibilidad de un fraude electoral.

En 2021, hubo elecciones especiales en algunos Estados, y en ambos casos hubo una enorme “marea roja”. En Virginia, donde Biden había ganado tan solo meses atrás por más de 10 puntos, ganó para la gobernación el candidato trumpista Glenn Youngkin. En Nueva Jersey, donde Biden ganó por más de 20 puntos, el republicano Jack Ciattarelli, quedó a menos de 2 puntos de ganar el histórico Estado demócrata.

Biden es un fracaso por donde se lo mire, algo esperable para un presidente que llegó al poder sin legitimidad de origen tras haber ganado el voto del Colegio Electoral a través del fraude. Las denuncias de fraude en Georgia, Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Arizona y Nevada todavía están siendo bloqueadas por autoridades demócratas o republicanas anti-Trump, pero ya casi no quedan dudas del masivo atraco a la democracia que impulsó la izquierda norteamericana.

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