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Estados Unidos

Un hombre denunció haber sido contratado como escort para tener relaciones sexuales y consumir cocaína con Obama

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En una entrevista con Tucker Carlson, Larry Sinclair volvió a contar su denuncia ante uno de los programas más vistos de internet, y relató cómo fue fuertemente perseguido por el gobierno de Obama por sus dichos.

El pasado miercoles 6 de septiembre, en una entrevista que fue subida en exclusiva a Twitter, el periodista Tucker Carlson conversó con Larry Sinclair, un hombre que desde 2007 afirma que en el año 1999 tuvo sexo y consumió cocaína con el ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.

Sinclair relata que fue perseguido por el sistema político del Partido Demócrata luego de contar la historia públicamente, fue amenazado, extorsionado y recibió amenazas de muerte de su equipo de campaña en 2008.

El hombre comenzó relatando su primer encuentro con Obama, señalando que lo conoció en el área de Chicago en el año 1999. Él vivía en Colorado pero realizó un viaje a la ciudad de Illinois para ir a la ceremonia de graduación de un sobrino.

Luego de los festejos, tenía un día libre y Sinclair, que había contratado un servicio de limusina para moverse por la ciudad, le consultó al conductor, un tal Jameer Motwani, si conocía alguien que pudiera ayudarlo a "pasarla bien", dejando en claro que tenía ganas de tener relaciones homosexuales.

Motwani, un hombre afroamericano, le dijo que sí, y lo recogió desde su hotel esa noche y se dirigieron a un bar de la ciudad en donde sería introducido a Barack Obama, quien en aquél momento era un desconocido legislador de Chicago.

Según se supo luego, la relación del conductor, Jameer Motwani, con Barack Obama, se remonta a que la compañía para la que Motwani trabajaba ofrecía servicios de remisería a Tony Rezko, un oscuro empresario que actualmente está preso por malversación de fondos, quien le financió las primeras campañas políticas a Obama.

Motwani le comentó a Sinclair que Obama podría conseguirle drogas y lo ayudaría a "pasar un buen rato", y luego de introducirlos los dejó solos. Entre copas, Sinclair le hizo la propuesta a Obama de conseguir algo para "despertarse", refiriéndose al uso de cocaína, a lo cual Obama le mencionó que conocía a una persona que la distribuía y le propuso comprar drogas a la salida del bar.

Una vez fuera del bar, ambos hombres se subieron a la limusina nuevamente de Motwani y Obama le dio detalles específicos al conductor acerca de a dónde tenían que ir a comprar drogas, para lo cual Sinclair le entregó $250 dólares con los cuales Obama realizó la compra por sí mismo.

Una vez adquiridas las drogas, ambos hombres comenzaron a consumirlas en la limusina. Según relata Sinclair, ingirieron la cocaína sobre un disco CD, hasta que Barack Obama extrajo una pipa de su bolsillo y comenzó a fumar lo que el mismo entrevistado describe como crack.

El crack es cocaína en su forma sólida, que generalmente se fuma en una pipa especial que logra altas temperaturas. Tiene la froma de una pequeña piedra y es indicio de un nivel de adicción a la cocaína mucho mayor. El propio Sinclair asegura que a pesar de haber sido un cocaínomano en esa época, no solía fumar crack y le sorprendió la situación.

Larry Sinclair fue entrevistado por Tucker Carlson: Asegura haber tenido sexo y consumido drogas con el ex presidente Barack Obama hace más de 24 años.

A medida que la situación narcótica iba progresando, se desarrollaba a su vez una trama sexual, en la cual Sinclair afirma que comenzó a frotar su mano contra los muslos de Obama, buscando la aprobación del hombre para iniciar una actividad sexual. Según relata, el entonces legisador chicaguense le dio un beso y comenzaron a tener intimidad.

Sinclair afirma que Obama en ningún momento se sintió nervioso ni presentó indicios de estar experimentando una situación extraña, por lo que asumió que no era la primera vez que se drogaba con crack o que tenía relaciones homosexuales.

También, contó que el mismo Barack le había admitido esa noche que estaba teniendo problemas en su matrimonio con Michelle Obama en ese momento, y estaba "explorando cosas nuevas".

Luego de haber tenido sexo (Sinclair principalmente describe la práctica de sexo oral), Obama acordó con el conductor Motwani que dejarían al hombre en su hotel, el Comfort Inn de Gurnee, en las afueras de Chicago, donde al día siguiente se presentaría en búsqueda de más sexo tal como la noche anterior.

Sinclair, que tenía su última noche en la ciudad, aceptó y, según relata, tuvieron una segunda noche de pasión, que incluyó nuevamente el uso de las sustancias ilícitas que habían consumido previamente.

Según el testimonio del entrevistado, Obama nunca tuvo intenciones de formar un vínculo ni de conocer a la persona con la cual estaba teniendo sexo, sino que habría utilizado a Sinclair como una especie de servicio de "escort" masculino con quien consumió drogas en repetidas ocasiones.

Incluso Sinclair deja entrever que aunque no lo pudo confirmar, sospechaba que Obama le había pagado a Motwani para conseguir un escort masculino con quien tener sexo aquella noche, y que por eso el conductor lo sugirió como primera opción. De todos modos, Sinclair no cobró el dinero, y todo indica que Motwani fue el que se habría quedado con esa plata en caso de ser cierta esta versión.

Durante su estadía en Chicago, Sinclair se hospedó en el hotel Comfort Inn de Gurnee, en el cual a la mañana siguiente a tener sexo con Obama, el ex-presidente se presentó para continuar con la aventura.

Durante todo el tiempo que pasó con Sinclair, Obama siempre se refirió a sí mismo como "Barack" sin decirle su apellido, y en ningún momento le mencionó que era un funcionario de la Legislatura estatal.

No solo era una persona desconocida en aquella época, habiendo hecho solo campaña en el distrito de Hyde Park para ser electo, Sinclair vivía en Colorado y no tenía conocimiento de la política local, por lo que hubiera sido imposible que lo reconociera.

Sin embargo, cuando Obama lanzó su primera nacional en 2004, para el Senado de los Estados Unidos, y dio su primer discurso en la Convención Nacional Demócrata en Boston, Massachusetts, que fue televisado y tuvo una repercusión inmensa en los medios, Sinclair lo reconoció.

Obama ganaría su banca en el Senado, con una campaña centrada en sincerar su pasado: en aquél discurso contó que su padre era un líder revolucionario en Kenya, que todos sus hermanos nacieron allá, que él estudió derecho pero que se dedicó a hacer política en la Facultad, y que durante toda su juventud fumó marihuana.

Sinclair le pareció divertida la situación y le comentó a sus amigos, quienes le dijeron que se callara la boca porque Obama solo había admitido haber fumado marihuana de joven, no cocaína o crack, ni tampoco dijo nada sobre las relaciones homosexuales, y esto le generaría fuertes problemas laborales.

En el año 2007, Obama se lanzó a la presidencia, y Sinclair, que se había mantenido 3 años en silencio, trató de contactarse con el equipo de campaña de Barack Obama para hablar del tema, luego de haber discutido con gente acerca de la transparencia presentada por Obama en cuanto a su vida privada y el consumo de drogas.

Sinclair se contactó con la oficina del ex consejero del presidente de los Estados Unidos, David Axelrod, diciéndoles que Obama debía salir a aclarar que no solo había consumido marihuana si no drogas más duras, y que si no lo hacían él iba a contar su historia, pero no obtuvo respuesta de manera inmediata.

Por el contrario, unos meses después, recibió un extraño llamado de la campaña de Obama, para decirle que por favor no hablara de las relaciones homosexuales del entonces candidato a presidente.

Sinclair se sorprendió porque él solo les había contado sobre el consumo de drogas, pero su equipo ya sabía todo sobre las relaciones homosexuales, por lo que asumió que era un tema importante que querían esconder dentro de la campaña.

Poco después se enteraría que la persona de la campaña de Obama que lo contactó era nada más y nada menos que Donald Young, una de las personas más cercanas al ex presidente y su mano derecha en los primeros pasos de su carrera.

Young era el renombrado Director del coro de la Jeremiah Wright’s Church en Chicago a la cual Barack Obama acudía regularmente con su familia, y los rumores incluso de aquella época eran que ambos tenían una relación homosexual extramatrimonial.

Young le comunicó que la campaña presidencial de Obama no reconocería los hechos de uso de drogas y sexo homosexual que había tenido ocho años atrás, y le dijo que, "como alguien que sabe lo que pasó", le recomendaba no hablar más del tema con nadie porque "su vida podría correr peligro".

En diciembre de ese mismo año, luego de que Obama hubiera confirmado su candidatura a presidente, Donald Young fue encontrado asesinado misteriosamente en su departamento en la ciudad. Recibió 8 disparos en el cuerpo en lo que fue catalogado como una entradera para robarle, pero ninguna pertenencia fue robada de su casa.

Unos 16 años después, todavía la causa sigue abierta y no hay pistas acerca de quién o quiénes mataron a una de las personas más importantes de la campaña de Obama, uno de los casos sin resolver más importantes de la historia de Chicago.

Luego de que Sinclair se enterara de la muete de Young y de que su caso se volviera público, una gran persecución mediática se desató contra él, buscando ensuciar su historia mediante notas amarillistas en su contra, principalmente por el periodista Ben Smith, un famoso operador de prensa de Obama, quien escribió un artículo en junio del 2008, en plena campaña, para el medio Politico, destrozando y difamando a Sinclair.

La nota decía que Sinclair poseía un historial criminal de 27 años y que todavía estaba prófugo de la justicia en aquél momento, lo cual el mismo Sinclair se encargó de desmentir señalando que su hisotrial criminal duró entre 1980 y 1986, cuando fue arrestado y cumplió las sentencias pertinentes.

Sin embargo, dicha persecución que Sinclair protagonizó no solo resultó ser mediática, sinó que también se trasladó al plano político y judicial, ya que luego de una conferencia que Sinclair diera en el Club Nacional de la Prensa en 2008, donde contó por primera vez con detalle todo esto, fue arrestado por la Policía de Washington D.C. mediante una orden de arresto proveniente del entonces fiscal general del estado de Delaware, Beau Biden. Sí, el hijo primogénito de Joe Biden, en aquél entonces, candidato a vicepresidente de Obama.

Estados Unidos

El Congreso de los Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que prohíbe que la Reserva Federal cree su propia moneda digital

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La Cámara Baja aprobó en los últimos días una legislación que impide que el Banco Central de los Estados Unidos lance un criptodólar, lo que cercenaría las libertades de los estadounidenses.

El pasado jueves 23 de mayo, la Cámara Baja estadounidense le dio media sanción a un proyecto en el cual se garantiza que la Reserva Federal (FED) no tenga la potestad de emitir su propio criptoactivo. De esta manera, muere la idea de una dólar digital, que tanto preocupaba a los libertarios en Estados Unidos por su capacidad de monitoreo y accionamiento contra la sociedad.

El proyecto ahora deberá ser tratado en el Senado en las próximas semanas y existe gran expectativa en cuanto al voto de algunos senadores demócratas que podrían apoyar la ley, y aquellos que abandonaron las filas de los demócratas, como es el caso de Krysten Sinema de Arizona.

Liderado por el representante republicano del estado de Minnesota, Tom Emmer, la Cámara Baja aprobó por medio de 216 votos a favor frente a 192 votos en contra el proyecto que busca la libre competencia de criptoactivos, consiguiendo que 3 diputados demócratas acompañaran el proyecto.

Los representantes demócratas que acompañaron los esfuerzos del Partido Republicano fueron Jared Golden (Maine), Mary Peltola (Alaska) y Marie Gluesenkamp Perez (Washington).

El proyecto de ley denominado "CBCD Anti-Surveillance State Act" o H.R. 5403, comprende entre otras cosas la imposibilidad de que la Reserva Federal estadounidense emita dicho activo digital en el sustento de las tareas del Banco Central, además de garantizar que el mercado de las criptomonedas no sea regulado.

En los últimos años, la emisión de activos digitales ha tenido un grado de popularidad enorme en el mundo, principalmente con la aparición de aquellos más populares como lo fueron las criptomonedas Bitcoin, Ethereum y Dogecoin entre otras, pero que son de origen privado, no estatal ni centralizado.

Así, con la aparición de los mencionados activos y el crecimiento en su popularidad, los gobiernos alrededor del mundo buscaron regular ese mercado y esa tendencia parece haber llegado recientemente a Estados Unidos.

Con la llegada de Biden al poder sumado a su buena relación con el presidente de la FED, Jerome Powell, el banco central de los Estados Unidos buscó inmiscuirse en un mercado que no necesita ser regulado, por lo que desde la Cámara Baja se originó este proyecto para mantener este mercado de manera liberada.

En primer lugar, el proyecto delimita las funciones de la Reserva Federal, aclarando que la misma no puede incurrir en el ofrecimiento de productos y servicios de manera directa a particulares en los Estados Unidos, de la misma manera que no puede emitir ningún tipo de activo digital con el sello propio del Banco Central que esté dirigido a particulares.

Del mismo modo, las intenciones de la Reserva Federal también incluían la participación de los bancos comerciales para poder ofrecer dicha moneda digital de origen estatal a través de canales privados, significando un método indirecto de distribución del hipotético criptoactivo, pero el proyecto liderado por Emmer se anticipó a esta posibilidad y estableció que no se permitirá el ofrecimiento de cualquier activo digital emitido por la FED a través de canales bancarios secundarios o financieras que estén destinados a particulares.

La premisa de las monedas digitales desde su comienzo fue la promesa de que su emisión se encontraría limitada con el objetivo de no generar desvalorización de la misma (lo cual trasladado a una moneda de curso legal se traduciría en inflación), sumado al hecho de que en su generalidad es utilizado como un activo de inversión y su popularidad y utilización como medio de pago o moneda como medio de cambio es casi nula.

La intención de la Reserva Federal (al igual que otros bancos centrales que buscan la emisión de un criptoactivo propio) es la competencia entre estas y el actual sistema de moneda FIAT, lo cual generaría una gran desvalorización a futuro de la nueva criptomoneda por parte del banco central (debido a la alta demanda contrarrestada por el caudal de oferta a través de la emisión que la FED debería realizar), desvalorizando a su vez el Dólar Estadounidense en respuesta a la conversión de la moneda a activo digital.

Así como a nivel federal, la legislación aprobada en el Congreso también se extiende a los bancos centrales de los distintos estados, señalando a la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal y al Comité de Operaciones de Mercado Abierto del mismo, que la misma instrucción de no emitir activos digitales propios del Banco Central estadounidense, rige también para los bancos centrales estatales para ser utilizado como herramienta de la política monetaria.

Ya habiendo sido tratada en el Congreso, con el tratamiento y la aprobación del Comité de Servicios Financieros de la Cámara Baja, ahora el proyecto deberá dirigirse al Senado en donde el panorama parece más complicado, debido al gran control del Partido Demócrata de la Cámara Alta, por lo que los senadores republicanos deberán negociar con aquellos demócratas que se perfilen más afines al proyecto.

Otro aspecto que los senadores republicanos deberán tener en cuenta al momento del tratamiento del proyecto, es la influencia que puedan tener en aquellos senadores independientes que puedan representar un voto a favor del proyecto, como los casos de Krysten Sinema (quien abandonó el Partido Demócrata recientemente) o Angus King.

Del mismo modo también deberán buscar el apoyo de Joe Manchin, quien se ha mostrado muy cercano en muchas ocasiones a las votaciones del Partido Republicano.

Si la legislación es aprobada en el senado, el proyecto deberá llegar al despacho del presidente Joe Biden, quien deberá aprobar o vetar en un escenario en el cual todavía la incertidumbre juega un papel crucial, ya que todavía ni el ni el gabinete se han expresado frente a la votación resultante en el Congreso.

Quienes sí se han expresado han sido el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien se ha mostrado de acuerdo con el proyecto de ley asegurando que la idea de emitir una moneda digital por parte del Banco Central nunca fue considerado. Powell afirmó que en el caso de que dicho suceso alguna vez se presente, será realizado a través del sistema bancario y no de forma directa.

También la representante demócrata de California, Maxine Waters, quien se desempeña como la representante principal del Partido Demócrata en el comité financiero del Congreso, se mostró en desacuerdo con la legislación aprobada señalando que se trata de un atraso en la innovación para usos gubernamentales de parte de los activos digitales.

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Estados Unidos

Trump habló en la Convención Libertaria, pidió su voto y prometió poner libertarios en su Gabinete: "Es hora de dejar de sacar 3% en todas las elecciones y empezar a ganar"

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Trump recibió su mayor ovación cuando prometió conmutar la sentencia de Ross Ulbricht, que cumple cadena perpetua por crear el sitio Silk Road. La multitud aplaudió y estallaron cánticos de Free Ross en el auditorio.

Este domingo tuvo lugar la Convención del Partido Libertario de los Estados Unidos, en la que, por primera vez en la historia, habló el candidato oficial del Partido Republicano y pidió su voto. Muchos libertarios en Estados Unidos suelen votar por el candidato republicano, mientras que los más duros suelen votar por el candidato del Partido Libertario, que suele sacar entre 2 y 3% todas las elecciones.

Donald Trump, resistido por los círculos más libertarios a pesar de sus fuertes medidas en favor de la desregulación de la economía y la reducción de impuestos, se paró frente a los delegados del Partido Libertario y les pidió su voto.

Su presentación fue de la mano con una invitación del Bloque de Mises, el poderoso grupo que se quedó con la dirigencia del Partido Libertario el año pasado y que está haciendo un esfuerzo para que gane Donald Trump y poder ser parte del gobierno republicano.

"Ha llegado el momento histórico en que deberían nominarme o al menos votar por mí, y deberíamos ganar juntos", dijo Trump. "Porque los libertarios quieren votar por mí… y es muy importante porque tenemos que deshacernos del peor presidente de la historia", agregó en referencia a Joe Biden.

Y añadió: “Les propongo por primera vez ser parte de la fórmula ganadora. Les propongo dejar de sacar 3% cada cuatro años y empezar a ganar".

Cabe aclarar que en 2020, si la mayoría de los votos del Partido Libertario hubieran ido para Trump, el republicano habría ganado la presidencia llevándose todos los estados claves, que perdió por menos de 1 punto porcentual mientras los libertarios obtuvieron entre 2 y 3% de los votos.

Biden cercenó todas las libertades que había reconocido Donald Trump en su presidencia, y fue una catástrofe para el movimiento libertario, según les explicó el ex presidente en el plenario de la Convención, donde recibió una mezcla de abucheos y gritos celebratorios, marcando la fuerte división que hay en el Partido sobre su figura.

De esta manera, Trump prometió que de ganar las elecciones, pondría algunos libertarios en su Gabinete, y les daría lugar a competir en las listas legislativas del Partido Republicano. Además, aseguró que en su primer día como presidente indultaría a Ross Ulbricht, un ícono del movimiento libertario en Estados Unidos que lleva 11 años en prisión por crear el sitio web Silk Road.

Ulbricht fue arrestado durante el gobierno de Obama, mientras Biden era vicepresidente, por crear un mercado online de compra y venta de productos, como eBay, Amazon o en Argentina, Mercado Libre, pero donde se registró la comercialización de drogas.

El candidato libertario

Gracias a estas promesas, muchos libertarios confirmaron que su voto iría para Donald Trump en noviembre, a pesar de que el Partido nominó oficialmente a Chase Oliver, un ex dirigente demócrata de extrema izquierda cuyo mérito político se centra en ser un militante LGBT.

La nominación de Oliver generó un fuerte espanto entre los votantes libertarios, que suelen tener postura más moderada respecto a la agenda social que promueve la izquierda. Se especula que la nominación de Chase Oliver la arregló el Bloque de Mises a propósito para beneficiar a Trump.

De esta manera, los libertarios más de izquierda votarán al Partido Libertario y no a Biden, mientras que los más de derecha (la mayoría del partido), negados a votar por un candidato tan extremista como Oliver, votarán por Trump o no irán a votar.

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Estados Unidos

Trump propone una profunda reforma del FBI para eliminar la influencia política de la polémica agencia de seguridad

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El expresidente y actual candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos aseguró que de volver a la Casa Blanca frenará la mudanza de la sede del FBI a Maryland, el intento de Biden por independizar a la policía federal y alejarla de los órganos de control.

La pasada semana, el candidato del Partido Republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump anunció uno de sus grandes objetivos para su segundo mandato referido a la nueva manera de encarar la administración del Buró Federal de Investigación (FBI).

La policía federal de los Estados Unidos ha obtenido en las últimas décadas una masiva influencia política que ha jugado en detrimento de los intereses de la población. Trump lo vivió en primera persona cuando fue presidente, y el entonces director James Comey obstruyó sus reformas, persiguió a sus funcionarios e incluso intentó crearle causas inventadas en su contra.

Ahora, Trump anunció que de ser elegido presidente, se opondría a la decisión de Biden de mover la sede del FBI, el edificio Hoover, a Maryland, en un intento del Partido Demócrata por darle total autonomía política y sacarlo de la supervisión del Presidente del país.

A través de la red social "Truth Social", Trump mencionó que la sede el FBI debería permanecer en la ciudad de Washington D.C. con el objetivo de que se encuentre a una mayor proximidad al Departamento de Justicia (DOJ) de los Estados Unidos, el cual, en la nueva estructura que piensa implementar el republicano de regresar a la presidencia, tendría un factor de control sobre el Buró Federal.

A su vez, Trump quiere facultar al FBI para que realice tareas de seguridad para contribuir como fuerza policial de la ciudad capital del país, que viene viendo un incremento en sus índices de inseguridad desde el inicio de la administración Biden.

Trump está poniendo especial énfasis en el alto índice de corrupción del organismo comandado por Christopher Wray. En los últimos años el expresidente ha sido víctima de una feroz persecución política y judicial por parte de la policía federal estadounidense, en la cual han buscado por todos los modos que el republicano no pueda presentarse a las próximas elecciones presidenciales.

En el último tiempo, Donald Trump ha realizado numerosas y furiosas críticas contra el sistema judicial y de inteligencia de los Estados Unidos, principalmente a quienes participan en la elaboración de causas judiciales para entorpecer su campaña presidencial.

El pasado martes, el expresidente acusó al FBI y al Departamento de Justicia de llevar a cabo acciones en conjunto con la administración Biden para efectuar una caza de brujas en su contra, quitarle fondos de campaña y obligarlo a quedarse en Nueva York durante semanas en vez de recorrer el país.

El plan de Biden para sacar el FBI de Washington

Luego de 15 años de discusiones acerca del reemplazo del edificio Edgar Hoover (que data de 50 años) correspondiente al FBI en Washington D.C., la actual administración parece haberse decidido por el traslado de una nueva dependencia a la ciudad de Greenbelt, Maryland, situada a alrededor de 20 kilómetros de su ubicación actual.

La elección por parte de la administración Biden de la localidad en el estado de Maryland se dio en el contexto de una contienda entre Maryland y el estado de Virginia, que históricamente albergó los edificios gubernamentales cuando se los quiere sacar de DC.

Maryland, un estado ultra-demócrata, serviría como la nueva base de operaciones del FBI, que tendría rienda suelta y se encontraría separado política y territorialmente de la Casa Blanca, para continuar con su caza de brujas contra Trump incluso si el republicano ganara la presidencia.

A partir de la elección de la nueva sede por parte de la actual administración, comenzaron a surgir ciertos interrogantes acerca del proceso de elección. El mismo senador demócrata Mark Warner, del estado de Virginia, aseguró que no se había realizado el correcto anuncio acerca de la elección de la ciudad en Maryland y lo describió como una importante interferencia política en el proceso selectivo de la Administración General de Servicios (GSA) que está encargada del manejo de los bienes inmuebles del Estado.

Para justificar la elección, Biden lanzó repentinos y sorpresivos cambios en los criterios de selección de la GSA, que anunció recientemente que ahora ponen especial énfasis en factores como la "equidad social" o "diversidad racial" a la hora de elegir dónde ubicar edificios estatales. De esta manera, se eligió el condado de Prince George en Maryland, bajo la justificación de su enorme población negra.

El gobernador republicano de Virginia, Glenn Youngkin se ha expresado fuertemente en contra de los planes de Biden, y en un reciente discurso recordó que su estado alberga actualmente a la academia del FBI, y ha recibido grandes empresas como Amazon, buscando destacar la posición estratégica del estado con respecto a la capital.

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