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Opinión

La dura batalla contra el globalismo desde los partidos tradicionales

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La siguiente nota de Opinión fue escrita por la dirigencia de la Unión Blanca Republicana, espacio dentro del Partido Nacional uruguayo.

La hegemonía progresista es, sin lugar a dudas, junto con el globalismo, una de las peores enemigas de la libertad. La agenda globalista se ha ido imponiendo ante la pasividad y la tibieza de las derechas, que más que derechas han demostrado ser de centro.

La izquierda ha venido haciendo un fino trabajo de ingeniería social, infiltrándose en los partidos políticos que otrora eran de derecha, destruyendo los bloques partidarios desde adentro y generando divisiones que atentan contra los principios fundacionales de los mismos. 

Esta situación ha hecho que sistemáticamente la agenda progresista cobrara más poder y ganara más terreno en los países del cono sur. 

Para los grupos políticos de derecha que decidimos dar la batalla cultural interna dentro de los partidos tradicionales, el camino se hace cuesta arriba. Propios y ajenos nos han catalogado como un grupo de ultraderecha, anti derechos, dinosaurios que deben extinguirse, fachos, y un largo etcétera

Hablan de diversidad, tolerancia y respeto, pero esos son valores que solo aplican en lo que a lo sexual refiere

Celebrar la diversidad de pensamiento, la pluralidad de ideas, la tolerancia y el respeto, no cuentan cuando se trata de personas o grupos que no se pliegan al lobby globalista. 

Nuestra agrupación, pertenece al Partido Nacional. Desde allí reivindicamos las bases de un partido que tiene 184 años de historia, y que ha sido el eterno bastión de la defensa de la libertad, la igualdad, el nacionalismo bien entendido (es algo muy particular de nuestra colectividad política uruguaya que se asemeja al patriotismo y que nada tiene que ver con el proteccionismo ni con la xenofobia), la familia, la vida, la soberanía y la independencia ante los imperios (incluso el imperialismo cultural). 

Honramos la sangre que han derramado nuestros caudillos en la defensa de nuestra soberanía ante poderes e intereses extranjeros. Si todo este conjunto de valores, es ser de ultraderecha, entonces bienvenido el rótulo. 

Nos temen porque nos saben inamovibles en nuestros principios. Nos temen porque tenemos argumentos irrefutables. Nos temen porque tenemos pensamiento propio y no nos lleva la corriente

Ojalá en toda América las derechas se levanten y no claudiquen en esta batalla. Es la única forma de librar a nuestras naciones de las garras de los poderes supranacionales que nos quieren dominar pasando por encima de nuestras democracias y aniquilando la soberanía de nuestros países. 

Aún estamos a tiempo.


Por Stephanie Magliano, presidente de la agrupación Unión Blanca Republicana del Partido Nacional.

Opinión

La Derecha Diario en 2021 se convirtió en el medio sin pauta oficial más leído de Argentina

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El sitio web de La Derecha Diario superó el millón de visitas únicas en un año donde superamos todos los objetivos, crecimos, lanzamos una radio, y lo más importante: contamos lo que los otros medios ocultan.

En el último día de un gran pero difícil año, La Derecha Diario se enorgullece de haber superado todos los objetivos que nos habíamos planteado, llegando a una audiencia que nunca nos hubiéramos imaginado.

El año pasado, La Derecha Diario se convirtió en el medio liberal/conservador/de derecha más leído de América Latina, un logro que nos llenó de esperanzas para este año poder llegar a una audiencia más amplia, y lo conseguimos.

Desde las 00hs del 1ro de enero del 2021 hasta las 16hs del 31 de diciembre, La Derecha Diario tuvo 1.142.823 lectores únicos, superando la marca del millón de visitas únicas anuales, un récord que nos ubica entre los medios más leídos del país, y por una enorme distancia como el medio sin pauta oficial más leído de Argentina.

Cuando empezamos con La Derecha Diario en los últimos días del 2019, eramos un grupo de jóvenes de distintos sectores que nos unía el deseo de crear un medio distinto a todo lo que existía en Argentina y, francamente, en todos los países de habla hispana.

A la fecha, entendemos que todavía somos el único medio en América Latina que no tiene miedo de ocultar su sesgo político, que cuenta las noticias como son, sin el filtro de la izquierda que ha logrado acaparar todos los medios de comunicación, hasta los que se vanaglorian por su ya inexistente neutralidad.

En 2020 pasamos de un grupo de 5 personas a más de 30, la gran mayoría contribuyendo sin buscar ningún tipo de compensación y por su “amor al arte”. Este año logramos expandirmos aún más, conseguimos gente profesional del mundo del periodismo, bien remunerada, inversores, patrocinadores y miles de donantes, especialmente de lectores que contribuyen con su parte y nos ayudan a mantener este medio funcionando.

Estuvimos en primera fila hablando de las noticias que los medios tradicionales censuraron y trataron de ocultar: las denuncias de fraude del ex presidente Donald Trump; las falencias de los sistemas electorales en todo el mundo; la desastrosa retirada de Afganistán; las mentiras sobre el gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil; continuamos denunciando la dictadura sanitaria y las mentiras que crearon los gobiernos del mundo entorno al coronavirus para ampliar sus poderes.

No dejamos de hablar del totalitarismo de imponer los pases sanitarios, segregando a aquellos no vacunados y discriminando a una buena parte de la población. Fuimos la fuente de información de más de un millón de personas que hasta el año pasado no tenían dónde leer la verdad de lo que pasa en el mundo.
 
Estuvimos junto a los cubanos cuando se alzaron en contra de la tiranía castrista y mostramos cómo el gobierno de Biden retomó las políticas de deshielo de Obama en beneficio las dictaduras comunistas del caribe, lo que ningún otro medio del mundo publicó.

Estuvimos para mostrar todas y cada una de las manifestaciones en contra de la cuarentena y de la vacunación obligatoria en el mundo, en particular en Europa, donde los gobiernos de la Unión fueron precursos en instalar la dictadura sanitaria.

Acompañamos y cubrimos las elecciones más importantes del año. Festejamos los triunfos en Ecuador, Argentina, México y Bolivia, mientras que sufrimos las derrotas en Perú, Chile y Nicaragua.

Lanzamos La Derecha Diario Chile para las elecciones en el país andino y lanzamos Jornal Direita (La Derecha Diario Brasil) para cubrir las elecciones del año próximo, tal vez las más importantes en la historia del país amazónico.

Arrancamos La Derecha Radio, un podcast conducido por el director general del diario, Juan Doe, y nuestra directora de prensa, Karina Mariani, con invitados de primer nivel y acercando las noticias todas las semanas a nuestros oyentes.

Estuvimos ahí para informar siempre, sobre lo que estaba pasando en el mundo y los medios tradicionales no cubrían. Y ustedes también, no fallaron nunca y por eso queremos agradecerles
 
El próximo año apuntamos a más todavía. Tenemos varias sorpresas: eventos que vamos a realizar en Argentina, nuevos países donde queremos desembarcar, nuevos programas de radio que queremos lanzar.

No nos consideramos periodistas y solo somos un diario en el sentido que publicamos noticias todos los días. Nosotros apuntamos a mucho más que eso. Queremos generar una comunidad, que tenga una fuente de información confiable, que sepa que no les vamos a mentir ni vamos a tener un sesgo que nos haga ocultarles la verdad.
 
Desde la Redacción de La Derecha Diario les deseamos un muy feliz fin de año y los esperamos para un maravilloso 2022!

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Opinión

El Pase Sanitario es inconstitucional en Argentina: la voz de un experto

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El Dr. Elías N. Badalassi explica las distintas razones por las que el Pase Sanitario obligatorio es un mamarracho pseudo-legal, que viola la Constitución Nacional, el Código Civil y Comercial de la Nación y el Código Penal.

Argentina tomó el cuestionable camino de la discriminación sanitaria para enfrentar las nuevas olas de coronavirus. Tanto los gobiernos provinciales como el Gobierno nacional están reglamentando la obligación de presentar un certificado de vacunación completa para ir a restaurantes, bares, cines, teatros, gimnasios y otros comercios cerrados.

En la Provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof estableció desde el pasado 21 de diciembre el “Pase Sanitario obligatorio”, mediante una resolución de firma conjunta entre el Ministro de Salud de la Provincia y el Jefe de Gabinete bonaerense.

Desde esta semana, es necesario contar con el “Pase Libre” en la app MiArgentina o, a partir del 6 de enero, en la app CuidAR, para poder participar de: actividades culturales, deportivas, religiosas y recreativas en espacios cerrados; así como la realización de trámites ante organismos públicos, etc.

Haciendo un análisis legal de esta resolución provincial, debe decirse que la vacunación obligatoria resulta ser una medida temeraria.

Recordando que la experimentación en humanos para el beneficio de la medicina moderna se ha realizado bajo ciertos parámetros bioéticos a lo largo de los años, el instaurar un régimen de vacunación forzada, respecto de una serie de vacunas que todavía se encuentran en FASE 3 (es decir, etapa experimental), es muy peligroso.

Hacer esto, no mediante el Congreso, donde nuestros representantes podrían defendernos de este atropello, sino desde una Resolución de firma conjunta (legalmente es menos que un decreto), decanta en ser un mamarracho pseudo-legal, propio de un gobierno que no tiene problemas en torcer la ley.

Ahora bien, es menester recordar una serie de normas tanto locales como internacionales, que se encuentran vulneradas mediante la implementación del pase, esperando que las acciones ya iniciadas y por iniciar, como amparos y objeciones de conciencia, tomen su rumbo debido.

La Declaración Universal de Bioética y Derechos Humanos de la Unesco (2005) ya ha dicho que: “Toda intervención médica preventiva (…) sólo habrá de llevarse a cabo previo CONSENTIMIENTO LIBRE E INFORMADO…”.

Además, la Declaración de Helsinki de 1964 (enmendada por la Asociación Médica Mundial en 1975, 1983 y 1989) nos aclara que: “En toda investigación en personas (…) Debe informarse a cada persona que son libres de no participar en el estudio y de revocar en todo momento su consentimiento”.

Siguiendo con la reglamentación médica a nivel internacional, el Código de Nüremberg (1947) dice que: “Se requiere plena capacidad legal y estar en una situación que permita la plena libertad de elección, sin impedimento alguno de fuerza, fraude, engaño, intimidación, promesa o cualquier otra forma de coacción o amenaza…”.

Cabe recordar que desde la reforma constitucional de 1994, todos los acuerdos internacionales suscritos por las dos terceras partes del Congreso tienen carácter constitucional en el territorio argentino.

Argentina instaurará pase sanitario para actividades de riesgo  epidemiológico - 13/12/2021 - EL PAÍS Uruguay

Analizando lo que las leyes argentinas dicen al respecto, se recuerda que, además del amparo judicial (muy cuestionado por la justicia parcial que tenemos), existe la posibilidad de realizar una formal objeción de conciencia para no ser inoculados en contra de su voluntad, integridad, dignidad, y fe.

Esto encuentra su fundamento en los derechos constitucionalmente reconocidos de libertad religiosa, de pensamiento, de trabajo y de no discriminación. Asimismo, el derecho a la objeción de conciencia se encuentra iluminado por el reconocimiento explícito del derecho a la libertad de culto, del derecho a la privacidad y del derecho a la igualdad, y por el reconocimiento implícito de los derechos a la libertad de pensamiento y a la libertad de conciencia, los cuales se desprenden, entre otros, de los arts. 14 y 33 de la Constitución Nacional (CN).

Es menester recordar a esta altura que según nuestra CN, en su art. 19, “…Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe“. Por lo que, de no pasar por el Congreso esta cuestión, no alcanza con que el Gobernador quiera imponer esto por decreto o resolución ministerial conjunta, ya que la misma, es a todas luces inconstitucional.

Asimismo, según los arts. 28 y 29 de la CN, las garantías constitucionales no podrán ser alteradas por las leyes que reglamenten su ejercicio, y el art. 33 de la CN dice que aquellas declaraciones, derechos y/o garantías que enumera la Constitución no serán entendidos como negación de otros derechos y garantías no enumerados, pero que nacen del principio de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno. Por lo que, toda afectación a la soberanía del pueblo, es inconstitucional, esté escrita o no.

En adición, debemos decir que según el art. 51 del Código Civil y Comercial de la Nación (CCCN), la persona humana es inviolable y en cualquier circunstancia tiene derecho al reconocimiento y respeto de su dignidad.

Por ello, el art. 52 dice que la persona humana lesionada en su intimidad personal o familiar, honra o reputación, imagen o identidad, o que de cualquier modo resulte menoscabada en su dignidad personal, puede reclamar la prevención y reparación de los daños sufridos (objeción de conciencia, amparos, y denuncias penales).

Asimismo en atención a que las vacunas se encuentran en Fase 3, y cuentan con una aprobación de emergencia por las agencias estatales de control, el art. 56 del CCCN indica que: “Están prohibidos los actos de disposición del propio cuerpo que ocasionen una disminución permanente de su integridad o resulten contrarios a la ley, la moral o las buenas costumbres…”.

Lo que nos lleva a ver que el art. 59 del CCCN dispone que: “Nadie puede ser sometido a exámenes o tratamientos clínicos o quirúrgicos sin su consentimiento libre e informado…”.

El Gobierno busca que el pase sanitario esté en funcionamiento para el  verano - Diario El Sol. Mendoza, Argentina.

Por último, se recuerda que según el Código Penal (CP), el art. 149 bis. dice que: “…Será reprimido con prisión o reclusión de dos a cuatro años el que hiciere uso de amenazas con el propósito de obligar a otro a hacer, no hacer o tolerar algo contra su voluntad”.

También el art. 248 del CP dice que: “Será reprimido con prisión de un mes a dos años e inhabilitación especial por doble tiempo, el funcionario público que dictare resoluciones u órdenes contrarias a las constituciones o leyes nacionales o provinciales o ejecutare las órdenes o resoluciones de esta clase existentes o no ejecutare las leyes cuyo cumplimiento le incumbiere”.

Por consiguiente, se aclara que no tendría nada de malo que una persona -por su propia voluntad- decida inocularse, pero jamás sería aceptable que se obligue a aquellos que han decidido no vacunarse, a hacerlo, bajo pena de nulidad absoluta dentro de los parámetros de la ley de nuestro país, ya que la autonomía de la voluntad es un derecho humano inalienable.

Es inconstitucional negar la entrada a lugares públicos, negar la libre circulación, el libre comercio, el acceso a la salud, la educación. Todos estos son actos propios de un régimen no democrático, contrario a nuestra forma de gobierno, y por lo tanto inconstitucional.

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Opinión

Espionaje a familiares del ARA San Juan: El rol de la Inteligencia y el colapso total de un sistema

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#Opinión. La causa por el presunto espionaje a los familiares de las víctimas del trágico accidente revela un problema de fondo, ningún presidente hace décadas entiende cómo usar el sistema de Inteligencia.

La causa judicial por el supuesto espionaje de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) a familiares de tripulantes del siniestrado Submarino ARA San Juan, por la que el juez federal Martín Bava dictó el procesamiento del ex presidente Mauricio Macri es, para decirlo muy sencillamente, otro completo absurdo de la decadencia argentina.

Una vez más el Poder Judicial, degradado a Poder Prevaricador, exhibe con toda obscenidad y en el enviciado marco de República subvertida que su rol no es administrar justicia sino servirse como árbitro interesado en su propia supervivencia de las disputas entre facciones de la casta política.

Entiéndase que en Argentina el que era Poder Judicial dejó de serlo cuando se zambulló en el prevaricato linchando en sus estrados a los vencedores del terrorismo castrista, algo para lo cual se cometieron horrores jurídicos como ignorar la irretroactividad de la ley penal, convalidar la anulación inconstitucional de leyes e indultos, interpretar de forma sesgada tratados internacionales, invertir la carga de la prueba y por si todo eso no bastaba encarcelar y condenar en base a lo que algún testigo que no fue testigo dijo creer recordar y cosas por el estilo, entendiendo los “jueces” que el imputado no podía no saber. Repito, desde esa aberración jurídica no hay Poder Judicial en Argentina, hay Poder Prevaricador.

Por esa razón no tiene ningún sentido analizar la causa judicial, pues todos sabemos no se va a resolver en virtud del Derecho sino del viento político que esas veletas clavadas sobre la Constitución Nacional, autodenominadas jueces, bien saben percibir y seguir.

Dado que la cuestión ofrece varias aristas, propongo verla desde lo que significa la actividad de Inteligencia.

Hace unos 2400 años el General chino Sun Tzu, de quien el Libertador General José de San Martín demostró en los hechos ser un discípulo aplicado, enseñó en El Arte de la Guerra que “cada asunto requiere un conocimiento previo” y esa es la base fundacional de la actividad de Inteligencia.

Inteligencia es, muy simplemente, el proceso racional que antecede la toma de decisiones, consistente en reunir y analizar información para esa finalidad y previendo escenarios futuros.

Todos quienes deben tomar decisiones hacen Inteligencia, desde el ama de casa que planifica como llegar a fin de mes hasta un Jefe de Estado. Es una actividad inherente a la responsabilidad humana. Porque recurrir a la Inteligencia es decidir responsablemente. Algo que, en lo que va del Siglo XXI, la conducción política de la Argentina no hace. Y el resultado está a la vista de todos. 

En el ordenamiento jurídico argentino la Ley 25.520, con las modificaciones de la Ley 27.126, define como “Inteligencia Nacional a la actividad consistente en la obtención, reunión, sistematización y análisis de la información específica referida a los hechos, riesgos y conflictos que afecten la Defensa Nacional y la seguridad interior de la Nación”.

Ahora bien, siempre que el Presidente de la Nación debe tomar una decisión en función de su cargo tiene la atribución lógica y constitucional de contar con apoyo de Inteligencia. Porque más allá de la definición legal, la Inteligencia de Estado es un requisito para el buen desempeño del Poder Ejecutivo. La función del Presidente, como así también de los gobernadores, es tomar decisiones y estas no pueden ser tomadas a prueba y error. Menos aún a error y error y error y más error como se vienen tomando en Argentina que ya es un país refractario a la Inteligencia en todas sus acepciones.

Siempre que uno hace algo en relación al Estado, por el motivo que sea, hay otro que toma nota. Ese otro puede ser la AFI, y no da para sentirse “espiado” o mucho menos “perseguido”. Ej: Si pido ver al Presidente es lógico no me reciba a ciegas. Debe ser informado de quién soy y qué pretendo antes de siquiera decidir recibirme. ¿O alguien supone que a los familiares de las víctimas de Once que Cristina Fernández recibió en Olivos y en la Casa Rosada los recibió sin ser informada de quiénes eran y sus planteos concretos más allá del dolor?

Y digo: Sería irrespetuoso, insensible e inepto para el cargo, cualquier presidente argentino que ante una tragedia no exija información, previo a reunirse con víctimas o deudos, para responder de la mejor manera posible a sus expectativas. Que en la reunión responda bien o mal, ya es otro asunto.

Inteligencia informa, no decide, pero que la AFI haya adelantado a Mauricio Macri los reclamos que harían los familiares de los marinos, o a Cristina Fernández los de los familiares de Once, es enteramente correcto. Así debe ser. Y no se trata de espionaje sino de recolectar información, algo muy similar en la práctica a lo que rutinariamente hace cualquier periodista.

Esos que quieren hacer creer que los servicios de Inteligencia no deben monitorear nada ni a nadie, son los primeros que los llaman inútiles cuando cualquier situación escala a niveles problemáticos por falta de información.

La deplorable actualidad de la AFI, convertida en un penoso hazmerreir bajo la intervención castrista de Cristina Caamaño, es el corolario del constante desprecio de la casta política hacia la Inteligencia.

Desde 2003 y hasta diciembre de 2014 el kirchnerismo condujo al colapso al Sistema de Inteligencia Nacional, no obstante lo cual Cristina Fernández tuvo la caradurez de aparecer por cadena nacional pretendiendo borrar de la historia que hacía 11 años mal usaba ese sistema desde el gobierno.

Allí se inventó que los malvados servicios de Inteligencia eran una “deuda de la democracia”, algo desmentido por la propia Ley de Inteligencia Nacional promulgada en 2001 tras un notorio trabajo parlamentario. Esa responsabilidad inexcusable del kirchnerismo planteó un desafío que en su interregno Mauricio Macri no supo enfrentar ni resolver.

Nunca entendió Macri el rol de la Inteligencia. A tal extremo no lo entendió, que su secretario privado en los cuatro años de su presidencia, Darío Nieto, entrevistado por Silvia Mercado dijo que “Mauricio Macri no revisaba informes de Inteligencia. Así que eso ya te lo desmiento absolutamente. En segundo lugar, Arribas y Majdalani han ido a lo de Macri en contadas ocasiones”.

En cualquier país normal el presidente siempre tiene algún informe de Inteligencia a la mano y contacto fluido con los encargados de proveerlo, que Macri no haya tenido ninguna de las dos cosas explica gran parte de su fracaso.

Como conclusión, cabe afirmar que contar con servicios de Inteligencia es un atributo de la soberanía, porque en definitiva la soberanía no es otra cosa que la capacidad de decidir el propio destino. Gracias a toda la casta política, Argentina hoy no es un país soberano, por ende a nadie le preocupa que no tenga servicio de Inteligencia ya que el gobierno títere, golpista, corrupto, criminal y comunista de Alberto de la Fernández se limita a obedecer lo que le dictan desde La Habana. Y si alguien cree que esto no es así: ahí está el alineamiento de la Cancillería con los intereses cubanos para clarificar el sometimiento.

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