El propio Presidente Javier Milei validó este análisis de Laje al calificar su mensaje como “absolutamente cierto” en redes sociales, reafirmando que el kirchnerismo fomentó el odio contra Lionel Messi y alimentó la mentira de que la Selección ganaba gracias a los favores de la FIFA.
En su intervención, Laje no dudó en identificar con nombre y apellido a los responsables de legitimar este ataque desde el interior del país. Apuntó directamente contra periodistas y comunicadores como Diego Brancatelli, Julia Mengolini y Florencia Peña, a quienes calificó de “mercenarios ensobrados” que desde el primer día desearon el fracaso del equipo nacional.
El foco de la denuncia también recayó sobre influencers funcionales a regímenes dictatoriales, destacando el caso de Michelo (o Michel). Laje lo describió como un “promotor del socialismo del siglo XXI” y un “chavista lamentablemente argentino” que lideró una campaña orquestada en redes sociales. Entre los actos de traición citados, se encuentran:











