Para la futura senadora, el problema afecta directamente a los clubes: “Los tiene de rehenes a los clubes”, sostuvo. Y agregó: “Hay relaciones de dependencia, no relaciones de libertad”. Según Bullrich, esa dinámica limita la autonomía de las instituciones que integran el sistema.
Consultada sobre una eventual intervención del Estado, fue cauta. “Eso es algo que no puedo decir, no lo hemos hablado, estoy estudiando desde la perspectiva legal”, aclaró.
Votación interna y manejo disciplinario
Bullrich también criticó el sistema de elección dentro de la entidad. “¿Cómo es la democracia interna? ¿Cómo es el sistema de elección? ¿Por qué es una elección indirecta?”, cuestionó. Cuando Feinmann señaló que hoy solo votan setenta clubes, respondió: “Por supuesto, y acuérdese que cuando casi cambia la AFA, apareció un voto de más".
La exfuncionaria consideró que este modelo consolida la concentración de poder y facilita maniobras discrecionales. Por eso insistió en que su tarea en el Senado será estudiar la arquitectura legal que sostiene estas prácticas.













