En plena polémica por el escándalo de #FuerzaNarco, el candidato kirchnerista Jorge Taiana volvió a dejar en claro su ideario político. En una entrevista con el militante ultra K Pedro Rosemblat, el exministro de Relaciones Exteriores expresó abiertamente su deseo de “reconstruir los vínculos estratégicos con Venezuela, Cuba e Irán”, naciones con las que la Argentina se había alineado durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y en que el país se aisló de Occidente para abrazar a regímenes autoritarios señalados por violaciones a los derechos humanos y actividades ilícitas internacionales.
Sus declaraciones no son menores: Venezuela, Cuba e Irán conforman el eje de gobiernos más cuestionados por su desprecio a las libertades individuales, la represión política y sus vínculos con el narcotráfico y el terrorismo. La promesa de Taiana de volver a esa política exterior significa, en los hechos, un regreso al aislamiento diplomático, al alineamiento con dictaduras y a los oscuros pactos que marcaron una de las etapas más controvertidas del kirchnerismo.













