Este tipo de cooperación permite mejorar el acceso a tecnologías de alta precisión en el ámbito sanitario, especialmente en tratamientos oncológicos. Asimismo, reafirma el rol de la energía nuclear como una herramienta concreta para políticas de salud basadas en evidencia científica.
El segundo acuerdo, denominado “NUTEC Plásticos”, está destinado a la detección y monitoreo de microplásticos en ecosistemas marinos, con especial foco en el entorno antártico. El programa utiliza técnicas nucleares para analizar la contaminación plástica y evaluar su impacto en ambientes especialmente sensibles.
La participación argentina en esta iniciativa no solo contribuye al cuidado ambiental. Sino que también fortalece su presencia científica y estratégica en la Antártida, una región de creciente relevancia geopolítica y ambiental.















