La ex presidente y actual arrestada por corrupción, Cristina Fernández de Kirchner, recibió este jueves la tobillera electrónica que deberá utilizar en el marco de su prisión domiciliaria, dictada tras la condena firme en la causa Vialidad. El dispositivo fue entregado por el Servicio Penitenciario Federal y colocado en su domicilio del barrio porteño de Constitución, luego de que la Justicia rechazara el pedido de su abogado defensor para evitar su uso.
En paralelo al cumplimiento de la orden judicial, un grupo de militantes kirchneristas organizó una manifestación frente al domicilio de Cristina, ubicado en San José 1111, en una puesta en escena de claro tono propagandístico, con mujeres portando tobilleras hechas con flores. El gesto, según las manifestantes, tenía como fin "darle otro significado a la tobillera de una condena ilegal". "Cristina es inocente y la tobillera nos la ponemos todas", afirmaron, asegurando que el dispositivo judicial es, para ellas, un "certificado de dignidad".













